León XIV, al encuentro de Taizé: “Convertíos en peregrinos de confianza, creadores de paz y reconciliación”

Encuentro europeo de Taizé
Encuentro europeo de Taizé | PeterSkrlep

El Papa, el patriarca Bartolomé o el secretario general de la ONU saludan la «peregrinación de confianza» que tendrá lugar en París a partir del 28 de diciembre

Jesús Bastante

Este domingo, París se convierte en la capital del ecumenismo, con la apertura del 48° Encuentro Europeo de Jóvenes animado por la Comunidad de Taizé. Una cita que, como viene siendo habitual, reunirá en la capital francesa a chicos y chicas de distintas tradiciones cristianas, para seguir el camino de la “peregrinación de la confianza” surgida del espíritu del hermano Roger.

Con motivo de la jornada, el Papa León XIV ha enviado un mensaje a los jóvenes europeos, a través del secretario de Estado, Pietro Parolin. En el mismo, transmite “su cordial saludo y la seguridad de su cercanía espiritual”, y recuerda el lema de este año, “¿Qué buscáis?”, donde se aborda “una pregunta esencial que habita en el corazón de cada ser humano”.

“El Santo Padre os invita a no tener miedo de esta pregunta, sino a llevarla en la oración y en el silencio, convencidos de que Cristo camina a vuestro lado y se deja encontrar por todos aquellos que lo buscan con un corazón sincero”, sostiene el mensaje vaticano, que recuera cómo “al final de un año marcado por tantas pruebas para nuestra familia humana, la generosa hospitalidad que recibiréis en París por parte de creyentes de todos los orígenes y personas de buena voluntad es un poderoso mensaje para el mundo”.

“Que los momentos de oración y de intercambio que viviréis durante estos días os ayuden a profundizar en vuestra fe, discerniendo cada vez con mayor claridad cómo vivir el Evangelio en las realidades concretas de vuestras vidas”, finaliza el mensaje de León XIV, quien insiste en “el deseo de plena comunión” entre todos los cristianos, y ruega a los jóvenes a “convertiros en peregrinos de confianza, creadores de paz y reconciliación, capaces de llevar una esperanza humilde y gozosa a quienes os rodean”.

Bartolomé: “Queridos jóvenes: el mundo necesita vuestra visión clara, vuestro valor y vuestra capacidad de esperanza. Necesita jóvenes constructores de paz, capaces de resistir a la violencia, la exclusión y el desprecio hacia los demás. Necesita testigos de una fe humilde, concebida no como poder, sino como servicio”

Por su parte, el patriarca de Constantinopla, Bartolomé, agradece a los jóvenes “vuestra presencia, vuestro camino y vuestro compromiso” que “dan testimonio de una esperanza viva, capaz de iluminar nuestro mundo, a menudo oscurecido por la incertidumbre, el miedo y la división”.

“Venís de diferentes países, culturas y tradiciones eclesiales”, glosa el patriarca ortodoxo, que subraya la capacidad de los jóvenes para “rezar juntos, escuchar, dialogar y buscar el sentido profundo de una vida auténticamente cristiana”.

“Los jóvenes de hoy no se resignan a la indiferencia o al aislamiento, sino que se atreven a creer que el encuentro con los demás es una fuente de riqueza y no una amenaza”, añade Bartolomé, quien saluda el “testimonio silencioso pero poderoso”: el de que “la paz comienza con la escucha, que el diálogo es posible y que la fraternidad no es un ideal abstracto, sino una vocación concreta”.

“Queridos jóvenes: el mundo necesita vuestra visión clara, vuestro valor y vuestra capacidad de esperanza. Necesita jóvenes constructores de paz, capaces de resistir a la violencia, la exclusión y el desprecio hacia los demás. Necesita testigos de una fe humilde, concebida no como poder, sino como servicio”, concluye Bartolomé.

Guterres: “Hoy en día, nuestro mundo se enfrenta a retos abrumadores, como el aumento de las desigualdades, los conflictos violentos, la crisis climática galopante y las violaciones generalizadas de los derechos humanos. Ante tanta adversidad, es fácil sentirse impotente (…). Sin embargo, como ha demostrado la comunidad de Taizé, la transformación es posible cuando nos unimos con un espíritu de apertura, escucha atenta y solidaridad”

Finalmente, el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, quien participó en estos encuentros siendo adolescente, anima a los jóvenes de Taizé a reflexionar, “como buscadores”, sobre “el camino compartido hacia el cumplimiento de nuestras aspiraciones más profundas, tanto como individuos como comunidad global”. Una búsqueda de “igualdad, dignidad y sobre todo paz”.

“Hoy en día, nuestro mundo se enfrenta a retos abrumadores, como el aumento de las desigualdades, los conflictos violentos, la crisis climática galopante y las violaciones generalizadas de los derechos humanos. Ante tanta adversidad, es fácil sentirse impotente (…). Sin embargo, como ha demostrado la comunidad de Taizé, la transformación es posible cuando nos unimos con un espíritu de apertura, escucha atenta y solidaridad”, añade Guterres, quien agradece el “testimonio del coraje, el compromiso y la compasión necesarios para construir un mundo más justo y pacífico”.

Mensaje del Papa a los participantes del 48.º Encuentro europeo de fin de año organizado en París por la comunidad monástica francesa

Encuentro de la Comunidad Ecuménica de Taizé
Encuentro de la Comunidad Ecuménica de Taizé

(Vatican News).- Una invitación a ser «peregrinos de confianza, constructores de paz y reconciliación, capaces de llevar esperanza humilde y gozosa a quienes les rodean»: León XIV dirigió esta invitación a los jóvenes reunidos desde mañana, 28 de diciembre, hasta el 1 de enero, en París y la región de Île-de-France, para el 48.º Encuentro europeo organizado cada fin de año por la Comunidad de Taizé. El Papa envió un mensaje firmado por el cardenal Secretario de Estado, Pietro Parolin, a los aproximadamente 15.000 participantes, de entre 18 y 35 años, que, invitados por las Iglesias europeas de diversas denominaciones, se reunirán para orar y compartir, en un espíritu de celebración y amistad. También les envió sus saludos, asegurándoles su cercanía espiritual.

Encuentro en París
Encuentro en París

Con la certeza de tener a Jesús a su lado

Complacido de saber que los jóvenes se reunirán «en una ciudad marcada por un rico patrimonio religioso, forjado a lo largo de los siglos por el testimonio luminoso de tantas figuras santas que, cada una a su manera, han respondido con valentía a la llamada de Cristo», el Papa observó que «el tema de la Carta escrita este año por el Hermano Mateo, Prior de Taizé, «¿Qué buscan?», aborda una pregunta esencial que reside en el corazón de todo ser humano» y los invita a no temerla, «sino a llevarla en la oración y el silencio», con la certeza de tener a Cristo a su lado y la certeza de que Él «se deja encontrar por quienes lo buscan con un corazón sincero».

Vivir el Evangelio en la realidad concreta

Para León XIV, en este año marcado por tantas pruebas para la humanidad, la generosa hospitalidad que los jóvenes reciben en París de parte de creyentes de todos los orígenes y de personas de buena voluntad es un mensaje contundente para el mundo. «Que los momentos de oración y convivencia que vivirán en estos días les ayuden a profundizar su fe, discerniendo cada vez con mayor claridad cómo vivir el Evangelio en la realidad concreta de sus vidas», es su deseo.

Comunión y Fraternidad

El mensaje, que destaca el «momento eclesial particular, marcado por la clausura de un Año Jubilar y las conmemoraciones del 1700 aniversario del Concilio de Nicea», recuerda que durante el encuentro ecuménico de oración en Iznik, el Pontífice habló de la reconciliación como «una llamada que proviene de toda la humanidad afligida por el conflicto y la violencia». Finalmente, enfatiza que «el deseo de plena comunión entre todos los creyentes en Jesucristo va siempre acompañado de la búsqueda de la fraternidad entre todos los seres humanos».

Francisco, a los jóvenes de Taizé: «La esperanza supera toda fatiga, toda crisis y toda angustia»

Mensaje del Papa a los jóvenes de Taizé
Mensaje del Papa a los jóvenes de Taizé Comunidad de Taizé
  • «La Iglesia universal os necesita a todos para anunciar hoy la buena noticia del amor de Dios:

«Muchos países están marcados por la violencia y la guerra, muchas personas son víctimas de tratos inhumanos, y otras están desorientadas por las desigualdades en nuestras sociedades y los peligros ecológicos»

Jesús Bastante

«La esperanza supera toda fatiga, toda crisis y toda angustia». El Papa Francisco, a través de su secretario de Estado, Pietro Parolin, ha dirigido un mensaje a los «queridos jóvenes» que, congregados por la comunidad de Taizé, se encuentran en Tallin para la inauguración del 47 Encuentro Europeo.

«Reunirse en un espíritu de compartir y de fraternidad es aún más importante en el contexto actual, cuando nuestro mundo atraviesa graves pruebas», afirma el Papa, en el escrito firmado por Parolin.

«Muchos países están marcados por la violencia y la guerra, muchas personas son víctimas de tratos inhumanos, y otras están desorientadas por las desigualdades en nuestras sociedades y los peligros ecológicos», subraya el Pontífice.

París acogerá en 2025 la 48ª edición del Encuentro Europeo de Jóvenes organizado por la Comunidad de Taizé

El hermano Mathew, en el Encuentro Europeo de Jóvenes en Tallín
El hermano Mathew, en el Encuentro Europeo de Jóvenes en Tallín Taizé

París será la cita del próximo Encuentro Europeo de la Comunidad de Taizé -el 48º- que tendrá lugar del 28 de diciembre de 2025 al 1 enero de 2026

La capital francesa ya acogió el evento en cuatro ocasiones: en 1983, 1988, 1994 (con más de 100.000 jóvenes reunidos entonces, todo un récord) y 2002

José Lorenzo

París será la cita del próximo Encuentro Europeo de la Comunidad de Taizé -el 48º- que tendrá lugar del 28 de diciembre de 2025 al 1 enero de 2026. La capital francesa ya acogió el evento en cuatro ocasiones: en 1983, 1988, 1994 (con más de 100.000 jóvenes reunidos entonces, todo un récord) y 2002.

 Así lo anunció el superior de esta comunidad ecuménica, el hermano Matthew desde Tallín, la capital de Estonia, país que acoge por primera vez un encuentro de estas características en el que, hasta este 1 de enero, están participando unos 3.500 jóvenes de distintos países europeos y distintas confesiones cristianas, congregados bajo el lema “Convertirse en peregrinos de la paz” para vivir juntos cinco días marcados por la oración y el compartir y donde, según Cathobel, están participando «en talleres dedicados al descubrimiento cultural e histórico de Estonia, a los testimonios de los jóvenes ucranianos, al ecumenismo o la ecología».

 «De situaciones que pueden parecer desesperadas, Dios puede crear algo nuevo. Dios puede sacar vida de la muerte e incluso reconciliación del conflicto. (…) La paz que llevamos dentro de nosotros, que proviene de la esperanza con la que vivimos, nos hace interiormente libres, nos permite amar la vida y resistir la injusticia, perseverando bajo el impulso del Espíritu Santo», les dijo el hermano Mathew en a carta «Esperanza más allá de toda esperanza» escrita con motivo de este encuentro ecuménico.

Mensaje del papa Francisco

También el papa Francisco les animó, en una carta que les hizo llegar, a perseverar en esta iniciativa, porque «reunirse en un espíritu de compartir y de fraternidad es tanto más importante en el contexto de hoy, cuando nuestro mundo está pasando por pruebas serias», señaló, aludiendo al clima de violencia, guerra, maltrato inhumano, desigualdades sociales y peligros ecológicos.

Y, una vez conocido que la capital gala será la sede del próximo encuentro, el arzobispo de París, Laurent Ulrich, junto con los obispos católicos de la provincia de París, a los que se unieron líderes protestantes y ortodoxos a nivel nacional y regional, hicieron público un comunicado en el que señalaron que esa cita ecuménica con jóvenes de toda Europa «será una gran oportunidad para encontrarnos en un espíritu de oración y fraternidad, de compartir y de celebración, y así establecer un testimonio cristiano de unidad en el corazón de un mundo atravesado por tantas tragedias y crisis”.

Taizé: un puente para los jóvenes, adultos y familias

DAVID HERNÁNDEZ

La comunidad ecuménica de Taizé se ha convertido en un punto de encuentro para personas de todas las edades y confesiones religiosas, especialmente jóvenes. Como joven y adulto que ha ido a Taizé desde 1996, puedo dar testimonio de su evolución y su significado en la actualidad.

La comunidad de Taizé ofrece un espacio en el que las personas de diferentes orígenes y creencias se reúnen para compartir una experiencia de fraternidad y de fe. Las oraciones comunitarias, con sus cantos meditativos y el ambiente de silencio, proporcionan un tiempo de pausa e introspección que es difícil encontrar en la vida cotidiana.

Para los jóvenes, Taizé es un sitio de descubrimiento, de crecimiento personal, un espacio seguro para explorar la fe y los valores personales. Cada año miles de jóvenes llegan a Taizé desde todos los continentes buscando un espacio donde reflexionar, encontrar la paz interior y compartir experiencias. Las introducciones bíblicas hechas por los hermanos, los pequeños grupos, los talleres… permiten a los jóvenes reflexionar sobre temas como la justicia, la paz y la solidaridad, mientras que el trabajo comunitario como la preparación de las comidas, la limpieza o la organización de las oraciones fomentan un sentido de responsabilidad y servicio a los demás.

Pero Taizé no es sólo para jóvenes. Para adultos y familias, Taizé representa una oportunidad para reconectar con la fe y encontrar paz interior. Los adultos pueden participar en talleres y pequeños grupos que tratan temas de actualidad desde una perspectiva cristiana, mientras que las familias, en Olinda, disfrutan de programas especiales diseñados para integrar todas las edades en la vida comunitaria. Además, la convivencia intergeneracional en Taizé permite a los adultos aprender de jóvenes y viceversa.

En definitiva, Taizé actúa como un puente que conecta a jóvenes, adultos y familias en una búsqueda común de paz y unidad. Es un lugar en el que la búsqueda de Dios se hace en comunidad. Taizé es un recordatorio de que la paz y la unidad son posibles cuando se pone en práctica el amor y la confianza. En conclusión, Taizé representa una fuente de renovación espiritual para todas las personas y para la Iglesia en general.
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El Papa, a los jóvenes de Taizé: «Escuchar permite dar al otro el espacio que se necesita para existir»

Invita a los jóvenes a convertirse en «constructores de puentes entre pueblos, culturas y religiones», a transformar los sueños de amor, justicia y paz en una realidad concreta, a vivir el presente, a no sacrificar «la preciosa juventud en el altar de los falsos placeres y de la superficialidad»

También enviaron mensajes el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, y la Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen

Al menos cinco mil jóvenes de todas las confesiones cristianas llegaron a Liubliana procedentes de toda Europa para participar en el tradicional encuentro de fin de año

Giovanni Zavatta

(Vatican News).- «Queridos amigos, vivimos en un mundo lleno de ruido en el que se ahogan los valores del silencio y la escucha. En este contexto, os invito a redescubrir la dimensión profunda de la escucha. Escuchar es un acto de amor. Está en el corazón de la confianza. Sin escucha, pocas cosas pueden crecer o desarrollarse. Escuchar permite dar al otro el espacio que necesita para existir».

Papa Francisco – en el mensaje firmado por el cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, enviado a los participantes del 46º. Encuentro europeo organizado por la Comunidad de Taizé, que comienza hoy 28 de diciembre en Liubliana, Eslovenia- exhorta a los jóvenes, en una sociedad en la que «la violencia gana cada vez más terreno», en tiempos difíciles caracterizados por conflictos y guerras, a «atreverse a construir un mundo diferente, de escucha, diálogo y apertura», para «mostrar otros sueños que este mundo no ofrece, para testimoniar la belleza de la generosidad, del servicio, de la pureza, de la fortaleza, del perdón, de la fidelidad a la propia vocación, de la oración, de la lucha por la justicia y el bien común, del amor a los pobres, de la amistad social» (Christus vivit, 36)». Y luego, sobre el tema del encuentro, Caminar juntos, el Pontífice explica que esto significa también «cerrar el camino a la marginación, al cierre, a la exclusión y al rechazo de una categoría de personas». E invita a los jóvenes a convertirse en «constructores de puentes entre pueblos, culturas y religiones», a transformar los sueños de amor, justicia y paz en una realidad concreta, a vivir el presente, a no sacrificar «la preciosa juventud en el altar de los falsos placeres y de la superficialidad».

El Papa, a la comunidad de Taizé


El Patriarca ecuménico de Constantinopla, Bartolomé, no dejó de enviar sus saludos, subrayando «la tradición espiritual de la Comunidad de Taizé, que desde hace más de cuarenta años, siguiendo las huellas de su fundador el hermano Roger, ha creado un espacio único donde jóvenes de diferentes confesiones cristianas y de toda Europa pueden caminar juntos en una peregrinación de unidad y reconciliación». En el corazón de este encuentro «descubrirán la riqueza de nuestras diferencias y la fuerza de nuestra unidad en la fe».

A continuación, citó a San Basilio el Grande: «Sin paz con todos los pueblos, en la medida de mis posibilidades, no puedo llamarme digno servidor de Jesucristo». Porque el gran desafío de los cristianos es, sobre todo hoy, «desempeñar un papel significativo en la construcción de un mundo mejor, de una Europa ejemplar guiada por una ética ecuménica de solidaridad» y de paz.

En su mensaje, el Primado de la Comunión Anglicana, el arzobispo Justin Welby, señala cómo «los temas de escuchar, de caminar, de estar con los demás, de morar con Dios y con los demás» son «absolutamente centrales para lo que las Iglesias cristianas tienen que ofrecer a nuestro mundo angustiado y sufriente».

El reverendo Jerry Pillay, secretario general del Consejo Ecuménico de las Iglesias, escribe que «en estos días difíciles, cuando tanta gente está rota, sufriendo y desesperada, alguien debe defender la esperanza»; la esperanza es que «Liubliana sea para cada uno de ustedes la próxima etapa de su peregrinación en la fe», donde encontrarán la amistad, «las alegrías de la comunidad, la certeza de la presencia amorosa de Dios y el valor para seguir buscando la autenticidad en sus vidas y la justicia para toda la humanidad»; porque «la vida debe abrazarse con todos sus peligros y todas sus posibilidades».

El valor de la escucha centra también el saludo de la pastora Anne Burghardt, secretaria general de la Federación Luterana Mundial, que la califica de «aventura evangélica». Escuchar «abre un camino en medio de la violencia y la guerra que enfrentan a los seres humanos y a las comunidades; es una expresión de fe que nos libera de las garras de la cultura del éxito y la prosperidad, que hoy aprisiona a tantas personas». También enviaron mensajes el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, y la Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Al menos cinco mil jóvenes de todas las confesiones cristianas llegaron a Liubliana procedentes de toda Europa para participar en el tradicional encuentro de fin de año. La capital eslovena fue elegida por los monjes de Taizé como símbolo y puente de diálogo entre Oriente y Occidente, Norte y Sur. Algunos de ellos, entre ellos el nuevo prior, el hermano Matthew, ya habían participado en un encuentro histórico en Liubliana antes de la caída del muro de Berlín, cuando los desplazamientos entre el Este y el Oeste eran aún difíciles, en 1987. El 46º encuentro europeo es el segundo que se celebra en el trágico contexto de la guerra en Ucrania, de donde aún vendrán unos doscientos jóvenes; también se espera la asistencia de jóvenes rusos y bielorrusos.

Caminar juntos

Hoy, tras instalarse en las parroquias de acogida y en las familias, tendrá lugar la primera oración de la tarde a las 18h00 en el complejo deportivo Stožice Arena, animada por unos cincuenta hermanos de Taizé, a la que seguirá la primera meditación del hermano Matthew. Mañana y el sábado, a las 8.30 h, los jóvenes participarán en la oración de la mañana y después se reunirán en pequeños grupos de reflexión y se encontrarán con personas implicadas en la vida eclesial local. La oración del mediodía se recitará en varias iglesias del centro de la ciudad, mientras que por la tarde habrá talleres sobre los temas de la fe y la vida interior, el compromiso social, la cultura y la creación artística. El domingo 31 de diciembre se celebrará la tradicional vigilia de oración por la paz, a las 23.00 horas, seguida de la «Fiesta de las Naciones». Al día siguiente, los jóvenes participarán en la celebración del Año Nuevo en las comunidades de acogida, antes de regresar cada uno a su país. Algunos, por el camino, harán un alto en Milán donde, la noche del 2 de enero, en la basílica de Sant’Eustorgio, se celebrará una oración ecuménica con cantos de Taizé: una ocasión para invocar la paz y la unidad entre los cristianos.

El leitmotiv del encuentro europeo de Liubliana será la carta para 2024 escrita por el prior de Taizé, titulada Caminar juntos. «Caminar juntos», dice, entre otros, el hermano Matthew, «es la vida de la Iglesia y de la sociedad. Sin embargo, cada uno necesita un espacio para expresar su creatividad y sus ideas. Pero todo esto se da para ser compartido, para construir nuestra vida juntos, en la Iglesia, en la familia humana. Las cuerdas de una guitarra están una al lado de la otra, pero es cuando se tocan juntas cuando producen un bello sonido».

Se acerca «Together», la gran Vigilia Ecuménica que precederá al Sínodo

El 30 de septiembre por la tarde, el Papa estará en la plaza de San Pedro con el Patriarca Ecuménico Bartolomé I, el arzobispo de Canterbury Welby y otros líderes eclesiales para rezar por los trabajos de la asamblea que se inaugurará el 4 de octubre. El acto ha sido organizado por la Comunidad de Taizé en colaboración con los Dicasterios vaticanos y el Vicariato de Roma. Se esperan miles de jóvenes de Europa, Estados Unidos, África y Asia.

Vatican News

Serán sobre todo sus rostros, los rostros de chicas y chicos de diversas partes del mundo, «el icono» de la Vigilia pre-sinodal titulada «Together – Encuentro del Pueblo de Dios», que el 30 de septiembre abrirá idealmente en oración la asamblea sobre la sinodalidad, prevista del 4 al 29 de octubre. El Papa ha querido que sea un momento ecuménico de recogimiento e invocación al Espíritu Santo que preceda al inicio del Sínodo y la afluencia de las aproximadamente 3.000 personas que se esperan en Roma para el evento está implicando, informa el Vicariato en una nota, a más de 80 parroquias y comunidades religiosas de la diócesis capitolina.

El Papa con los líderes de las confesiones cristianas

Francisco llegará a la plaza a las 18.00 horas para compartir la oración con el Patriarca Ecuménico Bartolomé, el Arzobispo de Canterbury, Justin Welby, y muchos otros líderes eclesiales, junto a miles de cristianos de diversas confesiones. Antes de la llegada de Francisco, de 17.00 a 18.00 horas tendrá lugar para los presentes en la plaza y para los que seguirán la Vigilia desde los medios de comunicación una celebración de gratitud en torno a cuatro dones: gratitud por el don de la unidad y por el camino sinodal, por el don del otro, por el don de la paz y por el don de la Creación. El programa que precederá la oración y la Vigilia será retransmitido en directo por Vatican Media, a través de su canal YouTube, con traducción a 8 idiomas.

En Roma desde muchos países

La Vigilia cuenta con la Comunidad de Taizé entre los principales organizadores, con la colaboración de la Secretaría del Sínodo de los Obispos, el Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida y el mismo Vicariato, que calcula el número de participantes que llegarán en particular de Polonia (470), luego de Francia (400), España (280), Hungría (220), pero también de Egipto, Vietnam, Corea, Estados Unidos, así como de Italia. La Plaza de San Pedro será el epicentro de una serie de iniciativas similares en todo el mundo, tanto con motivo de la Vigilia del 30 de septiembre como en torno a esa fecha. Hasta ahora se han programado más de 200, con cristianos de distintas Iglesias que compartirán oración y reflexión juntos en sus respectivos países, pero la lista se está actualizando.

Encuentros y mesas redondas para los jóvenes

En el periodo en que las Iglesias celebran el Tiempo de la Creación, la misma Plaza de San Pedro se transformará en un «jardín», lleno de árboles y flores, en el que destacará la Cruz de San Damián de San Francisco. Para los miles de jóvenes de 18 a 35 años que Roma prepara a recibir, además de la Vigilia, habrá un programa de talleres y encuentros. Tendrán lugar del 29 de septiembre al 1 de octubre e incluirán una oración de alabanza y adoración en la Basílica de San Juan de Letrán el sábado por la tarde. Los temas de los talleres incluyen escuchar a los refugiados, sus experiencias, aprender de otras confesiones y religiones, visitar el trabajo de las misiones de la ciudad con personas marginadas, reconocer a Cristo en la diversidad de las distintas tradiciones, participar en mesas redondas ecuménicas y preocuparse por la Creación.

El proyecto de la Vigilia

La idea del encuentro de oración nació, informa un comunicado oficial, en octubre de 2021, cuando el hermano Alois, prior de Taizé, fue invitado a intervenir en la apertura del proceso sinodal de la Iglesia católica. En esa ocasión había declarado : «Por el bautismo, somos hermanas y hermanos en Cristo, unidos en una comunión todavía imperfecta pero muy real, incluso cuando las cuestiones teológicas siguen sin respuesta. Un encuentro así -aquí en Roma y simultáneamente en otras partes del mundo- tendría como centro una sobria celebración de escucha de la Palabra de Dios, con un largo momento de silencio y una intercesión por la paz». «La preparación de la Vigilia -continúa el comunicado- fue un verdadero ejercicio de sinodalidad, con el deseo de implicar desde el principio a numerosos interlocutores eclesiales: más de cincuenta, de diferentes orígenes confesionales, que trabajaron juntos en estrecha colaboración con la Secretaría del Sínodo de Roma, el Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida y el Vicariato de Roma».

Welby: un encuentro que puede inspirar el cambio

El Arzobispo de Canterbury, Justin Welby, que también estará presente, dijo de “Together”: «No deberíamos subestimar el impacto que podemos tener como cristianos sobre el resto del mundo, porque es un impacto dado por el Espíritu Santo. Como signo visible de unidad, esta vigilia ecuménica de oración es una oportunidad para que todos nosotros de reunirnos e inspirar el cambio. Espero que «Together – Encuentro del Pueblo de Dios» sea una experiencia inspiradora para todos lo que participarán». La Secretaria General de la Federación Luterana Mundial, Rev. Anne Burghardt, declaró en una entrevista: «Quisiera expresar mi profunda alegría por esta iniciativa, porque iniciativas como ésta, que reúnen a jóvenes de todo el mundo para dialogar, son sencillamente maravillosas cuando se trata de promover la unidad de los cristianos».  

«No podemos volver al mundo de antes. Nuestras vidas han de encontrar un sentido y una cualidad»

El hermano Pedro de Taizé, amigo personal de juventud en Barcelona, hace cincuenta años que forma parte de la Comunidad.

Catalunya Religió. Dll, 30/08/2021

Ramon Bassas –CR)


El hermano Pere es miembro de la comunidad ecuménica de Taizé desde hace cincuenta años. “Conocí la comunidad por los escritos del hermano Roger, el fundador, en este pequeño pueblo del sur de la Borgoña, a unos cien km. al norte de la ciudad de Lyon. Con un equipo de la parroquia vinimos para participar en un encuentro, me desveló mucho, ensanchó mi mirada sobre el mundo, empecé a pensar que quizás me podría quedar… el resto son cosas del Espíritu!”, me comenta.


En verano, los jóvenes de menos de 29 años pueden acompañarlos durante una semana, de domingo a domingo, participando en las plegarias de la comunidad de hermanos, tres golpes en el día con los cantos meditativos, tradicionalmente conocidos como cantos de Taizé”. “Hay momentos de reflexión e intercambio de experiencias con jóvenes de todas partes” —señala el hermano Pere—. “También participan en los talleres de temas sociales, ecológicos, espirituales, bíblicos. Algunos espacios están reservados para vivir un tiempo de silencio”


Este año los encuentros parten del mensaje que ha escrito hermano Alois, el prior de la comunidad y que se llama “Esperar en todo tiempo, que busca desvelar la atención en los signos de esperanza”. A nivel más práctico, en verano se puede llevar tienda y se tendrán que adaptar a las medidas

El alojamiento y las comidas son muy sencillas y se toman en común. Cada cual aporta su participación económica para hacer posible la acogida. A cada joven participante se le encomienda un servicio durante la semana. También hay jóvenes que se quedan algunas semanas o meses como voluntarios.

Los encuentros internacionales de jóvenes a Taizé empezaron hace muchos años, verdad?


Sí, los hermanos abrieron sus puertas para crear un lugar de encuentro entre jóvenes de tradiciones cristianas y culturas diferentes, para ir juntos a las fuentes espirituales y encontrar fuerzas para habitar juntos nuestro planeta con dignidad y cuidando la Tierra.

Los encuentros son cada semana durante todo el año. Son diferentes, ahora que somos en periodo de vacaciones?

Venir a Taizé no es ir de vacaciones. Venir a Taizé es ponerse en camino para descubrir o redescubrir un sentido en la vida, y para retomar el aliento. Estar en Taizé significa también prepararse para asumir responsabilidades de vuelta a casa, para ser portadores de paz y de confianza. Quién viene a Taizé es recibido por una comunidad de hermanos que han tomado el compromiso de seguir el Cristo con una gran sencillez de vida.

Tengo entendido que con la pandemia habéis tenido que cerrar al menos en tres ocasiones. Cómo lo vivís?

La incertidumbre de esta pandemia nos ha hecho más disponibles pero también más vulnerables. Hemos tenido que adaptar horarios y estilos de vida. La pandemia nos hace estar cada vez más atentos a los otros y en la Tierra. Los encuentros personales son fuente de vida.

Y qué retos os planteáis a partir de ahora?

>Queremos poner en práctica esta nueva sensibilidad a la solidaridad hacia toda la familia humana y hacia toda la creación. No podemos volver «al mundo de antes», «a la normalidad». Nuestras vidas tienen que encontrar un sentido y calidad. Cambio interior y cambio de prioridades.


El hermano Pere nació en Barcelona, hijo de una familia de agricultores aragoneses emigrados en Cataluña. “Hice estudios de comercio, sociología y después un poco de teología, antes de hacer toda la formación para ser hermano de Taizé” —me explica—. “Siempre buscaba como poner en práctica los dones recibidos: para mí el do más grande, junto con la vida, es la fe, do de Dios y de mis padres. Siempre me pregunto cómo vivir mis dones en el servicio de la humanidad”.

No hay que decir, pues, que la fe juega todavía un papel fundamental en su vida. Es el motor. Es la voz interior que siempre me dice “Levántate, adelante! Dios te estima y quiere que seas feliz”. La profundización más intelectual también tiene su lugar, pero el importante es esta voz de confianza, voz que invita a seguir el Cristo y su Evangelio.
Y que podríamos hacer por Taizé?


Si podéis, venid! En este tiempo de pandemia vuestra ausencia ha sido difícil, vuestra presencia cuenta mucho para nosotros. Os hemos echado de menos. Necesitamos compartir los dones de cada uno.