
Para los 50 años de la Fraternidad en La Habana
La celebración de la fiesta empezó mucho antes del 14 de junio, justo después de Pascua, cuando nos
sentamos a ver entre nosotras qué sueños y deseos teníamos para este día. Empezamos con una lluvia
de ideas y fuimos decidiendo poco a poco con qué nos quedábamos.
Escojimos primeramente la fecha: después de la llegada de Roselene y antes del viaje de Marcelo para
Francia. Así que la única opción era el domingo 14 en la parroquia del Salvador de Marianao.
Pensamos también tener, con el grupo que se reúne aquí cada lunes para leer juntos el Evangelio del día
, un encuentro para conocer más a hta Magdalena. Eso se dio el 1 de junio y nuestra Magdalena fue
presentada por Danisandro, un franciscano Conventual cubano que la descubrió a través de nosotras y
la quiere mucho. El tema de su intervención era: «Hta Magdalena de Jesús, mujer de ojos abiertos». Él
subrayó 3 aspectos :
- La mirada (aprender a mirar con la mirada de Jesús), dimensión contemplativa de las Hermanitas de
Jesús - La búsqueda (reconoció las huellas de Dios en su propia historia)
- La ternura como apostolado
El lunes siguiente, día 8, hubo otro encuentro bien concurrido en el cual participaron muc@s vecin@s.
Ese día Norma presentó un power point a partir de las fotos de las htas, de las fraternidades y de los
acontecimientos del país en los varios años. Fue muy bonito e interesante, muchas personas se pudieron
reconocer en las fotos.
Después vimos la celebración de la Misa, preparamos el guión, decidimos qué íbamos a llevar como
símbolo en la procesión de ofrenda. Y, como después de la mística viene la mástica, qué se iba a dar
como brindy.
Pedimos una cita con el Cardenal para invitarlo a celebrar con nosotras y aceptó en seguida con gusto y
sencillez.
Con las fotos de las distintas fraternidades preparamos lindos afiches llenos de color y de vida. Muchas
personas de la comunidad estuvieron felices de verse allí.
Cada una se comprometió también en buscar lo material: pan, jamón, dulces. Poco a poco todo se fue
dando…
El sábado teníamos que buscar y poner las flores además de colocar los afiches en su lugar.
La semana siguiente celebramos en la parroquia de Jesús María y José, en la Habana Vieja . Allí la
preparación fue más sinodal porque el p. Mesías y la comunidad parroquial se comprometieron
muchísimo con nosotras. Rosetta pudo ir ya el jueves allá, Sarojni fue el viernes y Emanuela el sábado
para ultimar los preparativos de los adornos de la Iglesia.
El poder vivir juntas esa preparación para mí ha sido una gran alegría, un anticipo de la fiesta y algo que
nos ha ayudado a construir más hondo nuestra comunidad. Me gustó mucho que pudiéramos vivir la
preparación y las celebraciones sin tensión en cdad. En mi corazón lo viví como un regalo del Señor que
nos acompañaba. Juntas pudimos tener una mirada contemplativa sobre estos 50 años y expresar
nuestra gratitud por todo lo que la Fraternidad pudo ser para nuestro pueblo gracias a la presencia de
tantas hermanitas que, por tramos de tiempo más o menos largos, entregaron su vida en la isla.
Emanuela

Después del renuevo, llegando justo para la fiesta de los 50 años de la Fraternidad, qué quieren decir
para mí estos años de presencia de la Fraternidad en la tierra cubana? Es una acción de gracias por el
paso de hta Magdalena en 1954 en la isla, por el regalo de tener a Victoria la primera hta cubana y el si
de hta Lidia de venir a fundar la primera fraternidad con ella, por las hermanitas que vivieron en las
fraternidad es que tuvimos aquí , por la Iglesia y el pueblo que nos acogen en los barrios y las amistades
que nos conocen y aceptan como somos.
Con la fiesta lo que me dio gusto fue ver a la gente de nuestro barrio y a las amistades en la Misa, para
estar con nosotras. La gente de la parroquia siempre está, en este sentido nada es nuevo.
Estoy todavía en Cuba gracias a la presencia de la Fraternidad. A pesar de mí, sigo deseando ser una de
ellos buscando el rostro de Jesús con un corazón sin fronteras.
Roselene
Cuando releimos lo vivido en la preparación y las celebraciones eucarísticas por los 50 años y + de la
Fraternidad en Cuba, salió un sentir común de agradecimiento, gusto y alegría por lo vivido, tanto en
Marianao como en la Habana Vieja.
Yo me había propuesto para hacer un powerpoint como agradecimiento por cada una de las hermanitas
que hemos pasado o vivido acá, y también por la acogida con la que la gente nos ha ofrecido su
amistad, respeto y cariño.
Cada diapositiva tenía algunas fotos y 2 cuadros: uno con los acontecimientos internos a la Ffad (
hermanitas , fundaciones, cierres) y el otro cuadro con los acontecimientos del país( ensayos
económicos, crisis, etc) …fue una manera de contextualizar la presencia gratuita de la Fraternidad en las
inserciones, trabajos, Iglesia…
Personalmente haber hecho memoria de estos años entretejidos entre historias y rostros, me ayuda a
contemplar el buen tramo de camino de mi misión en éste pueblo. Me queda un corazón agradecido
por lo recibido y ofrecido dentro y fuera de la Fraternidad.
Y creo que en medio de la situación de precariedad que se vive, habernos animado a reconocer lo vivido,
agradecer y celebrar subraya la necesidad de alimentar la esperanza, y renovar la fe en un Jesucristo
que no se ausenta de lo que vive ninguno de sus hij@s ni acá en esta isla, ni en ninguna parte del
mundo.
Con cariño….Norma de Jesús

Lo que me impacta mucho de este jubileo fue la preparación juntas. Nosotras recordamos todas las
hermanitas que pasaron por Cuba, como hta Magdalena o Annie que venía a quedarse por un mes
durante muchos años, y las que vivieron aquí. Hablamos mucho también de las fraternidades donde
estuvimos en el tiempo , en Puerta de Golpe y en el Guatao, la vida con la gente, el tipo de trabajo que
nosotras tuvimos ej trabajo del tabaco..me ayudó para saber cómo estaba la vida con las hermanitas
que pasaron. Todo eso yo lo aprecié.
En la segunda parte cuando invitamos a la gente , ellos quisieron participar..flores, etc. En la Habana fue
algo muy recíproco…las dos misas. El 14 en Marianao nos acompañó un lindo coro, el 21 en la Habana
Vieja tuvimos música y danza.
Descubrí muchas cosas…
Nosotras hicimos juntas y cada una hizo lo que era posible.
Sarojni
Para mí, desde el principio, fue una invitación a alegrarme y dar gracias al Señor por su FIDELIDAD. Dar
gracias también por todo lo que cada hta, a lo largo de estos 50 años, ha vivido y continuamos a vivir con
el pueblo cubano.
Desde que llegué en el 2010 fue claro para mí el querer insertarme en el proceso de vida que ya existía
sin ningún deseo personal de una inserción particular. En la continuidad encontraba todo el sentido y las
motivaciones para que la Fraternidad pudiera ofrecer su riqueza de carisma en la diversidad de cada hta.
Nuestras Constituciones al n. 52 dicen: «Como miembros de un mismo cuerpo recordarán siempre que
la fidelidad de la Fraternidad depende de la fidelidad de cada una… Asumir juntas la responsabilidad de
una misión da a la comunidad unidad y dinamismo. Con iniciativa y en espíritu de corresponsabilidad
parteciparán todas en esta misión, de acuerdo a sus posibilidades y sus dones, cualquiera sea su etapa
en la Fraternidad. «
Recibí mucho de las Hermanitas que me acogieron y percibir la alegría de amar aún en medio de muchas
privaciones, me llegó hondo al corazón. Recordar a cada una es agradecer a Dios por lo que es y aportó
en este proceso de vida fraternal y solidaria en Cuba.
El 21 de junio tuvimos una celebración eucarística en la Habana Vieja, donde vivimos 21 años en el
barrio Jesús Maria y José. El párroco, p. Mesías, joven capuchino, nos propuso participar en la procesión
de entrada llevando cada una de nosotras una vela encendida. Siendo 5, cada vela representaba 10 años
de la Fraternidad en La Habana. Durante la procesión se leyó este texto hecho por varias personas de la
comunidad que nos conocen y que describe lo que es según ellas el significado de este acontecimiento ,
«Queremos ser luz en medio de la oscuridad y caminar con la gente como velas encendidas en el Amor.
Como en Nazaret, caminar con Jesús, María y José en la sencillez, en lo ordinario de cada día y llevando
la paz con la compañía de quien se sabe amada todos los días…
Cinco velas de gratitud a Dios por nuestra presencia en Cuba, cinco décadas de amor, sacrificio y entrega
caminando con los más sencillos y humildes, visitando sus hogares y viviendo en el Nazaret de hoy:
escuela de fraternidad.
Como htas de Jesús, agradecemos a Dios por regalarnos inmensa ternura, bondad e inocencia,
ayudarnos a permanecer y seguir en las huellas del Buen Pastor, que nos llama por nuestro nombre…
Como decía el hno Carlos de Jesús: «Volvamos al Amor primero, a su belleza original que nos invita a
nunca desesperar, ni de nosotros mismos y tampoco de los demás, por más perdidos que estén en los
vicios; no perdamos jamás la esperanza… El buen pastor puede hacer volver las ovejas al redil. Su
bondad y su amor son ilimitados. «
» Cinco velas de amor, consumiéndose en el día a día. ! A DIOS GRACIAS !»
En esta procesión caminaban también ustedes, Hermanitas que conocen esta realidad y nos
acompañan…
Rosetta

















