Hacia un nuevo paradigma de convivencia interreligiosa

Tunajifunza: Guerra de religions? (2) Religions no cristianes per la pau

Por: Daniel Fainsteinacia un nuevo paradigma de convivencia interreligiosa
Ética, memoria y lenguaje en tiempos de polarización

Daniel Fainstein* y Daniel Goldman**

Este simple y urgente trabajo surge del fruto de lecturas acumuladas a lo largo de más de cinco décadas entre dos entrañables amigos que compartimos los claustros del Seminario Rabínico fundado por el Maestro Marshall T. Meyer. A lo largo de todos estos años, hemos mantenido las mismas inquietudes éticas y espirituales que nos guiaron en nuestra juventud, y la idea es que este escrito sirva como una modesta invitación a repensar el papel de las religiones en el mundo contemporáneo, estimular el diálogo interreligioso y fortalecer la responsabilidad ética frente a la polarización y la injusticia.

La advertencia del presidente Donald Trump de que “toda una civilización morirá esta noche, nunca volverá a existir”, pronunciada en un momento de tensiones extremas y utilizada como ultimátum político, colocó a la humanidad frente al abismo, mostrando cuán cerca puede estar el mundo de una escalada devastadora cuando la retórica política anuncia la destrucción total¹. No menos aterradoras son las afirmaciones de Irán de destruir a la “entidad sionista” como objetivo estratégico. Frente a este escenario, resurge el interrogante fundamental que atraviesa siglos de pensamiento religioso: ¿qué aprendimos las tradiciones espirituales sobre nuestra responsabilidad hacia los demás?

En el mundo contemporáneo, la religión sigue siendo una fuerza decisiva en la configuración de identidades, conflictos y horizontes éticos. Lejos de desaparecer, como auguraban ciertas teorías de la secularización, ha adquirido nuevas formas de presencia pública, muchas veces asociadas a procesos peligrosos de polarización política y cultural.

El pensamiento de Hans Küng ofrece un punto de partida relevante. Su conocida tesis —“no habrá paz entre las naciones sin paz entre las religiones”— resuena en nuestra conciencia, ya que establece una conexión esencial entre religión y convivencia global. A partir de esta idea, Küng desarrolla el proyecto de una ética mundial, orientada a identificar principios compartidos entre tradiciones religiosas capaces de sostener la paz social, tal como expone en Una ética mundial para la economía y la política².

El proyecto de una ética mundial de Küng parte de un diagnóstico claro. La globalización ha intensificado la interdependencia entre culturas y religiones, pero no ha generado un marco ético compartido. Frente a esto, el teólogo suizo propone un consenso mínimo basado en principios como la dignidad humana, la justicia y la reciprocidad³. Este enfoque no busca uniformidad doctrinal, sino responsabilidad común y deber mutuo. Como afirma en sus escritos, no puede haber un orden mundial justo sin un compromiso ético global asumido por las religiones⁴.

Sin embargo, este universalismo ético debe confrontarse con la experiencia histórica del mal radical, que se nos presenta como abismo. El pensamiento de Emil Fackenheim introduce aquí una dimensión decisiva. Marcado por la experiencia de la Shoá, Fackenheim sostiene que después de Auschwitz toda reflexión teológica y filosófica debe incorporar la memoria de la catástrofe⁵. Su formulación implica una ética de la resistencia. La afirmación de la vida, la memoria y la dignidad frente a la destrucción tensiona cualquier forma de pacifismo ingenuo. La paz no puede construirse ignorando la posibilidad del mal extremo. Por el contrario, debe basarse en la conciencia de ese riesgo. En este sentido, la contribución de Fackenheim no contradice la ética universal de Küng, sino que la profundiza, incorporando la memoria histórica como condición indispensable.

A su vez, el pensamiento de Martin Buber permite comprender la raíz relacional de la violencia y de la paz. Su distinción entre las relaciones “Yo-Tú” y “Yo-Ello” muestra que la deshumanización comienza cuando el otro es reducido a objeto. En cambio, la relación auténtica implica reconocer al otro en su alteridad irreductible. La paz, en este marco, no se limita a la ausencia de conflicto, sino que se manifiesta en el fortalecimiento del vínculo. Las religiones, si desean ser agentes de reconciliación, deben promover condiciones que faciliten este tipo de encuentro (Yo y tú⁶).

El aporte de Abraham Joshua Heschel resulta igualmente crucial, porque introduce una dimensión frecuentemente olvidada. En En busca de un nuevo lenguaje⁷, Heschel advierte que la religión moderna ha perdido gran parte de su capacidad para expresar la profundidad de la experiencia humana. Cuando el lenguaje religioso se vuelve repetitivo o abstracto, pierde su fuerza ética y su capacidad de interpelación. Esta crisis no es secundaria. Un lenguaje vacío genera una religión indiferente. Por el contrario, Heschel propone recuperar un lenguaje capaz de expresar asombro, indignación y responsabilidad. En Los profetas⁸, insiste en que la auténtica religiosidad se manifiesta en la sensibilidad frente al sufrimiento. La indiferencia constituye una forma de mal. La fe, por lo tanto, no puede separarse de la acción.

Esta reflexión se enriquece al incorporar el pensamiento cristiano y musulmán contemporáneo. El Papa Francisco, en Fratelli tutti⁹, subraya que la fraternidad y la amistad social constituyen caminos indispensables hacia la paz, insistiendo en que el amor y la justicia son componentes esenciales de la vida humana. De manera complementaria, el pensador musulmán Tariq Ramadan destaca que el compromiso ético y la responsabilidad hacia los demás son inherentes a la fe islámica¹⁰, ofreciendo una interpretación de la religión como fuerza de cohesión y no de fragmentación. Ambos alertan que la religión, mal interpretada o instrumentalizada, puede reforzar estructuras de exclusión y violencia en lugar de abrir caminos de encuentro.

El contexto contemporáneo plantea un desafío adicional. El resurgimiento de formas de populismo oportunista que construyen su identidad a partir de la exclusión del otro simplifica la realidad en términos binarios y convierte al adversario en enemigo. El problema se intensifica cuando las religiones se alinean con estas dinámicas. En lugar de cuestionar la lógica del antagonismo, la refuerzan, otorgándole legitimidad simbólica. Desde la perspectiva de Küng, esto contradice la esencia misma de la ética mundial. Desde Buber, implica la radicalización de la relación “Yo-Ello”. Y desde Fackenheim, representa un riesgo histórico que no puede ignorarse.

Ante este panorama, se impone una renovación profunda de la religión. Esta no consiste en abandonar la tradición, sino en atravesarla críticamente para recuperar su núcleo ético. Implica un desplazamiento desde la identidad hacia la responsabilidad, una resistencia a la instrumentalización política y una reafirmación del encuentro con el otro como eje de la experiencia espiritual. Sin olvidar que esta transformación exige también revitalizar el lenguaje. Como advierte Heschel, sin un lenguaje renovado, incluso los contenidos más elevados pierden eficacia.
Además, esta renovación requiere retomar fuentes de la literatura religiosa clásica que permitan acceder a enseñanzas de armonía entre los seres humanos y de responsabilidad hacia toda la creación. Las tradiciones judía, cristiana e islámica contienen innumerables textos sobre justicia, compasión y respeto por la vida que siguen siendo esenciales para la ética contemporánea. Recuperar estas fuentes no implica un retorno acrítico al pasado, sino su reinterpretación a la luz de los desafíos actuales.

Este paradigma no puede permanecer solo en el plano teórico. Requiere prácticas concretas: educación interreligiosa, espacios de diálogo institucional y compromiso activo frente a la injusticia. La ética mundial propuesta por Küng solo adquiere sentido en la medida en que se traduce en formas de vida.

En última instancia, construir un paradigma de convivencia ética interreligiosa no depende únicamente de principios o instituciones, sino de la capacidad de los actores religiosos para transformar su relación con los demás. En un mundo polarizado, donde resurgen discursos que promueven la exclusión y la eliminación del otro, las religiones pueden elegir reforzar la lógica del enemigo o abrir caminos de encuentro. Este paradigma transmite un mensaje claro: la obligación ética de reconocer y proteger la dignidad del otro, promover la justicia social y fomentar el diálogo interreligioso como práctica cotidiana. La paz no es un estado final, sino una tarea constante que comienza, quizás, en algo tan simple y complejo a la vez como aprender a reconocer a nuestro semejante no como amenaza, sino como presencia y oportunidad de convivencia.

Referencias
1. https://www.reuters.com/world/middle-east/trump-says-a-whole-civilization-will-die-tonight-if-iran-does-not-make-deal-2026-04-07
2. Küng, Hans. Una ética mundial para la economía y la política. Fondo de Cultura Económica, Ciudad de México, 2000.
3. Küng, Hans. Reivindicación de una ética mundial. Editorial Trotta, Madrid, 2002.
4. Ídem.
5. Fackenheim, Emil. La presencia de Dios en la historia. Editorial Trotta, Madrid, 1993.
6. Buber, Martin. Yo y tú. Editorial Paidós, Barcelona, 2017.
7. Heschel, Abraham J. En busca de un nuevo lenguaje. Editorial Paidós, Barcelona, 1999.
8. Heschel, Abraham J. Los profetas. Editorial Sígueme, Salamanca, 2000.
9. Francisco, Papa. Fratelli tutti. Librería Editrice Vaticana, Ciudad del Vaticano, 2020.
10. Ramadan, Tariq. Ética, fe y ciudadanía. Ediciones del Diálogo, Madrid, 2015.


*Daniel Fainstein, Doctor en Ciencias Políticas y Sociales. Decano, Universidad Hebraica, México
** Daniel Goldman. Rabino/ co-presidente del Instituto de Diálogo Interreligioso de la República Argentina (IDI).

«Mujeres de oración» para los vecinos musulmanes

La fraternidad Tiberíades de hoy. Foto: FMM Europa noroccidental

La fraternidad fmm ‘Tiberíades’ en Clichy-Sous-Bois, en la periferia de París, es una presencia fiel en un contexto complejo frente a la realidad de la multiculturalidad y de la multi-nacionalidad que a menudo es un argumento delicado en Francia.

Sor Kyong-Ha Yim, fmm

Las Hermanas Franciscanas Misioneras de María de la Fraternidad Tiberíades iniciaron su presencia en Clichy-Sous-Bois en el 13º piso de un edificio HLM (Habitation à Loyer Modéré [viviendas de alquiler moderado]) entre sus vecinos mayoritariamente musulmanes. Cuando la fraternidad tuvo que trasladarse de su edificio en 2007, sor Jola Nowosielska recuerda que “nuestros vecinos musulmanes estaban tristes al ver que nos mudábamos. Nos decían: ‘¿quién nos protegerá ahora?’. Para ellos éramos mujeres de oración”.

Las hermanas en la capilla de su apartamento en el 13º piso, foto: FMM Europa noroccidental

Las hermanas en la capilla de su apartamento en el 13º piso, foto: FMM Europa noroccidental

Esta fraternidad de Seine Saint-Denis, presente en este suburbio parisino desde 1994, es una presencia fiel en un contexto complejo frente a la realidad de la multiculturalidad y de la multi-nacionalidad que a menudo es un argumento delicado en Francia. Las hermanas son testigos de esta oleada de desafíos sociales a través de su solidaridad con los vecinos de culturas y nacionalidades diferentes y a través de sus oraciones ofrecidas por el mundo – cercano y lejano. Así son conocidas por sus vecinos, como las mujeres de oración.

La población musulmana es la mayoría y la más visible en Clichy-Sous-Bois como en muchos suburbios parisinos. La fraternidad Tiberíades fue fundada para prestar particular atención a los cristianos, que son una minoría en este contexto social, y a todos indistintamente, convirtiéndose en lugar de acogida y de encuentro en el barrio.

“Aunque no veía a las hermanas todos los días, sabía que estaban allí. Me sentía aliviado por su amabilidad, por su cercanía a las personas. No hablaban como los otros”, ha observado Bernard Péyrebesse, un cristiano de Clichy-Sous-Bois, cercano a las hermanas franciscanas desde 1996.

A lo largo de los años las hermanas se han comprometido en las capellanías y en las catequesis con los jóvenes, así como en las asociaciones y en ámbito social. Sor Alexandrine Lefèvre, una de las fundadoras, inició el primer programa de apoyo escolar en Clichy-Sous-Bois en colaboración con el Secours Catholique; apoyo que existe todavía hoy para ayudar a los estudiantes de familias humildes y ofrecerles experiencias diferentes y enriquecedoras como la visita al corazón de París.

Desde el principio, las hermanas eran conocidas por los vecinos como mujeres de oración con un estilo de vida sencillo. Pero también los pequeños incidentes, señales de la realidad de las tensiones y de las incomprensiones, marcaban su vida cotidiana. “Cuando llegamos, los jóvenes del barrio nos miraban con desconfianza. A veces nos provocaban o ponían a prueba nuestras reacciones. Pero no era nada serio”, ha contado sor Jola, una de las fundadoras de esta fraternidad, responsable de la comunidad de Clichy-Sous-Bois desde 2022.

Las hermanas siempre han sido testigos de esta oleada de problemas sociales a través de su presencia y, al mismo tiempo, las relaciones cordiales y respetuosas con sus vecinos eran parte integrante de su realidad en los suburbios. Son también testigos de una solidaridad imprevista que se manifiesta con ocasión de eventos y tensiones importantes. “Cuando padre Hamel fue asesinado por terroristas en 2016, algunos jóvenes musulmanes vinieron a la iglesia un domingo para expresar su pésame y nos dijeron que el islam es la religión de la paz. Nos mostraron su solidaridad frente a este evento impactante. Los jóvenes tratan de mejorar el ‘vivir juntos’ en una ciudad en la que diferentes religiones se encuentran cada día” ha testimoniado sor Léa Bakoarivelo, responsable de esta fraternidad hasta el 2022.

Hoy la misión de la fraternidad Tiberíades está centrada en la acogida, la escucha, la oración y la animación del lugar de peregrinación dedicado a la Virgen de los Ángeles, un santuario mariano en Clichy-Sous-Bois.

 Peregrinación al Santuario, foto: FMM Europa Noroeste.

Peregrinación al Santuario, foto: FMM Europa Noroeste.

“Me alegro mucho cuando se construyó esta iglesia de San Juan XXIII y supe que las hermanas vendrían aquí. No sé qué están haciendo, pero sé qué son. No se logra encontrar una solución a todos los problemas. Pero encontrar a las personas, escucharlas, es importante, y están ahí precisamente para encontrar a las personas. Mirando a las hermanas, se nos remite a Jesús”, ha confiado el señor Péyrebesse con convicción.

En el corazón de la ciudad a lo largo de los encuentros imprevistos, “las mujeres de oración” estrechan vínculos con el prójimo y rezan por él, sea quien sea.

M. Péyrebesse con Sor Jola en la puerta de la iglesia Juan XXIII, foto: FMM Europa noroeste

M. Péyrebesse con Sor Jola en la puerta de la iglesia Juan XXIII, foto: FMM Europa noroeste

Fuente: https://www.vaticannews.va/es/iglesia/news/2026-03/sisters-project-mujeres-de-oracion-para-los-vecinos-musulmanes.html

Damasco: Una historia de armonía y convivencia entre todas las religiones

Damasco: Una historia de armonía y convivencia entre todas las religiones Agencia SANA

Ciudad de Damasco.Foto: SANA

 La antigua ciudad de Damasco, con sus múltiples civilizaciones y su historia milenaria preservada entre los muros de la Ciudad Vieja, sigue siendo un ejemplo único de coexistencia y fraternidad religiosa.

En esta milenaria urbe, minaretes y campanas de iglesia se alzan juntos, componiendo una escena espiritual poco común que refleja la profunda historia de la ciudad como cuna de religiones monoteístas y centro cultural y espiritual durante milenios.

Damasco: Cuna de mensajes religiosos

El historiador Ghassan Shahin, estacó en entrevista con SANA, a Damasco como “cuna de religiones”. Fue en esta ciudad donde el apóstol Pablo se convirtió al cristianismo en el año 36 d. C. antes de emprender su misión evangelizadora.

Damasco: Una historia de armonía y convivencia entre todas las religiones Agencia SANA

Seis siglos después, la conquista islámica comenzó en Damasco, extendiéndose posteriormente por todo el mundo. La ciudad también albergaba un Barrio Judío con varias sinagogas, constituyendo un ejemplo máximo de diversidad y convivencia humana.

Minaretes y campanas: la vida compartida

Shahin repasó la historia de la convivencia pacífica, señalando que el desarrollo urbano islámico comenzó en el año 636 d. C., cuando los líderes conquistadores ingresaron por las puertas de la ciudad y construyeron mezquitas y minaretes junto a las iglesias existentes.

“Estas mezquitas e iglesias no eran solo lugares de culto, sino también centros educativos de química, física e idiomas, como la Escuela Asiya y las escuelas coránicas”, explicó. Todas las barreras sectarias desaparecieron, fusionándose en una identidad única: la identidad damascena.

La Mezquita Omeya: testimonio de civilizaciones y armonía

Shahin subrayó que la Mezquita Omeya refleja la historia de una ciudad abierta y plural. El edificio fue inicialmente un templo al dios Hadad durante la época aramea, luego se transformó en templo a Júpiter bajo los romanos y, siglos después, musulmanes y cristianos compartieron su espacio como iglesia y mezquita. Las oraciones se elevaban juntas, en una escena histórica que simboliza las raíces compartidas y la tolerancia de Damasco.

Damasco: Una historia de armonía y convivencia entre todas las religiones Agencia SANA

Durante el reinado de Al-Walid ibn Abd al-Malik, la Mezquita Omeya se consolidó como icono de la arquitectura islámica, conservando además el santuario del profeta Yahya (Juan el Bautista). Hoy, representa un corazón abierto a todas las religiones, transformando la diversidad en una sinfonía de convivencia, bajo una cúpula que acoge a todos.

Las tres catedrales: patrimonio y centralidad espiritual

Shahin explicó que Damasco alberga la sede de tres patriarcados históricos:

  • Patriarcado Ortodoxo Griego (Mariamita): reconstruido en el siglo XIX, es la iglesia más grande de Damasco y un faro espiritual en el corazón de la ciudad.
  • Patriarcado Griego Católico Melquita: construido en 1840 sobre las ruinas de una antigua sinagoga caraíta, es hoy un importante monumento religioso y arquitectónico.
  • Patriarcado Ortodoxo Siríaco: junto con sus iglesias hermanas, forma el Triángulo Patriarcal Antioquiano, administrando los asuntos de sus fieles en todo el mundo desde Damasco.

Shahin aclaró que estas iglesias se trasladaron de Antioquía a Damasco y se conocen como las “Iglesias de Nuestra Señora de la Dormición”, en conmemoración del fallecimiento de la Virgen María.

La Ciudad Vieja de Damasco, más que un barrio histórico, es un icono espiritual que refleja el modelo más elevado de fraternidad humana. Su singularidad radica en la concentración de numerosos lugares de culto de distintas religiones y sectas en un mismo espacio geográfico, demostrando que la fortaleza de la ciudad reside en integrar la diversidad dentro de una identidad unificadora, cuyos valores se traducen en paz, amor y convivencia.

Damasco: Una historia de armonía y convivencia entre todas las religiones Agencia SANA

Los Anglicanos Globales rompen con la Comunión Anglicana, pero dejan la puerta abierta para evitar el cisma

Participantes de la Conferencia Global Gafcon G26, en Abuja
Participantes de la Conferencia Global Gafcon G26, en Abuja | Gafcon

La nueva Comunión Anglicana Global, establecida principalmente en el África subsahariana, se propone ser el gran movimiento reformista conservador dentro del anglicanismo, reafirmando su ruptura con Canterbury

(7 Margens).- La nueva Comunión Anglicana Global (GAC), establecida principalmente en el África subsahariana, se propone ser el gran movimiento reformista conservador dentro del anglicanismo, reafirmando su ruptura con los cuatro instrumentos de unidad de la Comunión Anglicana fieles al Arzobispado de Canterbury. Sin embargo, según algunos observadores, esta no es una ruptura radical que pueda considerarse un cisma.

El documento “Declaración de Abuja”, con el nombre de la ciudad nigeriana donde se celebró la conferencia del G26 (anteriormente GAFCON, la Conferencia Global Anglicana del Futuro) la semana pasada, es enfático: “Rechazamos los llamados Instrumentos de la Comunión, a saber, el Arzobispo de Canterbury, la Conferencia de Lambeth, el Consejo Consultivo Anglicano (ACC) y la Reunión de Primados”.

El fracaso de Canterbury

Las razones por las que el movimiento se separa de las instituciones que sustentan la Comunión Anglicana tradicional son diversas, pero pueden resumirse en la convicción de que el liderazgo de los Instrumentos de Comunión en Canterbury ha fracasado en ejercer la disciplina, en mantener el testimonio bíblico y en defender la doctrina anglicana fundamental. «En cambio”, enfatiza la Declaración de Abuja, “estos Instrumentos buscan mantener una comunión institucional confusa, basada en la ficción de caminar junto a quienes se desvían de la verdad del evangelio y de las enseñanzas de Jesús”.

Creación de Consejo Anglicano Global
Creación de Consejo Anglicano Global | Gafcon

Este movimiento, hasta ahora denominado Gafcon, afirma haber instado, durante más de dos décadas, a los altos líderes de la Comunión Anglicana a arrepentirse por haber “negado la fe ortodoxa con palabras y acciones”. Expresando explícitamente su postura, observan además que estos líderes buscaron “normalizar el pluralismo hermenéutico, exaltar la capitulación cultural y replantear el rechazo a la autoridad y la claridad de las Escrituras como un desacuerdo positivo y no como lo que realmente es: una falsa enseñanza”.

El documento continúa enunciando los puntos en los que los diversos Instrumentos de Unidad han fallado. Denuncia a los recientes arzobispos de Canterbury, señalando que Justin Welby acogió favorablemente la bendición de las personas que contrajeron matrimonio civil entre parejas del mismo sexo y que la recién elegida arzobispa, Sarah Mullally, “lideró el proyecto Vivir en Amor y Fe”, que produjo recursos litúrgicos para estas bendiciones en la Iglesia de Inglaterra. El texto también critica a la Conferencia de Lambeth por tratar el tema de las relaciones homosexuales como “un tema en el que los cristianos pueden discrepar, pero permanecer en comunión”.

Sarah Mullaly
Sarah Mullaly | RD/Captura

«La verdadera comunión es confesional y no se define por una historia compartida ni por estructuras institucionales», enfatiza el texto en un punto, dejando claro que la llamada Declaración de Jerusalén de 2008 constituye, junto con los textos fundacionales originales de la Comunión Anglicana, el documento de referencia para la reforma que el movimiento se propone defender y promover, y que la declaración de adhesión a este texto también expresa la adhesión al GAC (Consejo Anglicano Global).

Tras estas decisiones, cuando muchos sectores conservadores que encarnan el movimiento reformista esperaban el nombramiento de un primado como primero entre iguales (primus inter pares), en cierta medida equivalente al arzobispo de Canterbury, la decisión tomada fue diferente: en lugar del Consejo de Primados de GAFCON, se creó el Consejo Anglicano Global.

Este organismo, compuesto por primados, consejeros y garantes (obispos, clérigos y laicos) como miembros con derecho a voto, elige a su presidencia, salvaguardará y fortalecerá la fe de los anglicanos en todo el mundo y reconocerá y acogerá a las provincias y diócesis existentes que deseen participar en la Comunión Anglicana Global, así como a las de nueva creación que busquen reconocimiento como anglicanos globales.

Comprometida con la ortodoxia anglicana, la Comunión Anglicana Global afirma estar reformando la Comunión Anglicana desde dentro, dejando atrás los Instrumentos de Canterbury. También enfatiza que quienes se desvinculan de estos Instrumentos no son cismáticos.

Las próximas semanas y meses sin duda presenciarán cambios, comenzando el 25 de marzo con el solemne acto de investidura del Arzobispo de Canterbury, elegido el otoño pasado y nombrado por el Rey Carlos III.

Uno de los Instrumentos de Unidad de la Comunión Anglicana, su Consejo Asesor, se reunirá en Belfast del 27 de junio al 5 de julio. Participarán representantes de toda la Comunión Anglicana (y ciertamente no de las diócesis que conforman la nueva Asamblea General de Cristo) para debatir las Propuestas de Nairobi-El Cairo, cuyo objetivo es renovar y reformar los Instrumentos de la Comunión.

El actual Secretario General de la Comunión Anglicana expresó recientemente su esperanza de que, mediante este trabajo, sea posible «buscar y alcanzar un acuerdo». «En la fe», aunque con cautela, dijo que es necesario «cultivar la paciencia y el amor cuando los miembros del Cuerpo necesitan distanciarse unos de otros para buscar y servir mejor a la verdad y a la unidad».

La razón por la que 19 monjes budistas reunieron a miles de personas frente al monumento a Lincoln

Monumento a Lincoln en Washington (EE.UU.)
Monumento a Lincoln en Washington (EE.UU.)

El grupo recorrió 109 días y ocho estados para promover la paz y culminó su marcha en el monumento a Lincoln

Un grupo de 19 monjes budistas celebró este miércoles un encuentro de clausura en el monumento a Lincoln, en Washington, tras completar una marcha de 109 días por Estados Unidos con el objetivo de promover la paz. Miles de personas acudieron para recibir a los religiosos. El acto puso fin a más de cien días de recorrido a pie por distintos estados del país.

«Estamos en un momento muy peligroso en muchas áreas diferentes en nuestro país. Así que creo que con los monjes caminando, mostrando cómo podemos responder, reaccionar y cambiar las cosas sin confrontación ni confusión, tenemos esperanza», dijo a EFE Gretchen Montague, asistente que viajó desde Carolina del Norte para llegar a tiempo al encuentro. Como ella, numerosos participantes acudieron con flores y pancartas inspiradas en el mensaje de paz del grupo.

Durante la ceremonia, uno de los monjes destacó la reunión de personas de diferentes razas y culturas sin distinción de religiones. Jim Cash, otro asistente, describió el encuentro como algo «histórico» en un momento «muy interesante» por la división que percibe en el país. «Esto nos recuerda lo que podemos conseguir cuando nos juntamos y dejamos a un lado nuestras diferencias», subrayó.

La ruta comenzó el 26 de octubre de 2025 en el centro budista Huong Dao Vipassana Bhavana, en Fort Worth (Texas), e incluyó paradas en ocho estados donde impartieron sesiones de respiración y concentración. Durante el trayecto afrontaron dificultades, como un accidente en Texas en noviembre tras el que uno de los monjes sufrió la amputación de una pierna, y jornadas marcadas por tormentas invernales. Tras su paso por la Catedral Nacional y el Capitolio, los religiosos celebrarán una meditación en la Universidad George Washington antes de regresar a Texas, donde completarán a pie los últimos kilómetros. «Este no es nuestro último destino. La marcha sigue porque el camino a la paz debe continuar», concluyó uno de ellos.

https://www.eldebate.com/internacional/20260212/razon-19-monjes-budistas-reunieron-miles-personas-frente-monumento-lincoln_384423.html

Armonía interconfesional

Armonía interconfesional
Armonía interconfesional

«El diálogo interreligioso e intercultural es un imperativo y un desafío al que deben responder todas las religiones para construir una nueva sociedad de armonía y de paz»

Fernando Bermúdez López

Vivimos en un mundo cada vez más intercultural y plurirreligioso debido, esencialmente al fenómeno migratorio global. Sin embargo, de un tiempo acá ha aumentado actitudes racistas, xenófobas, supremacistas, islamofóbicas y sexistas, así como discursos de odio en partidos políticos de extrema derecha. Esta realidad está generando un clima de polarización, miedo, intolerancia y degradación de valores éticos.

En España hemos vivido una larga historia de religión única, que durante la dictadura franquista se la calificaba con el término de nacional-catolicismo. El Estado y la Iglesia identificaban el ser español con el ser católico. Algunos movimientos ultraconservadores todavía respiran este pensamiento. Sin embargo, hoy vivimos tiempos de pluralismo religioso con la presencia de otras confesiones religiosas e incluso con una variedad de tendencias dentro del mismo catolicismo y dentro del protestantismo. Con la llegada de migrantes del norte de África ha aumentado la presencia del islam. También en otros países de Europa toma fuerza el pluralismo religioso e intercultural que, sin duda, es un signo de riqueza que ofrece grandes posibilidades de interconfesionalidad e interculturalidad.

Vísperas ecuménicas
Vísperas ecuménicas

El diálogo interreligioso e intercultural es un imperativo y un desafío al que deben responder todas las religiones para construir una nueva sociedad de armonía y de paz. Sin aceptación de la diversidad, respeto, escucha, acogida y diálogo no hay posibilidad de convivencia y armonía social. El diálogo interreligioso no busca acuerdos doctrinales sino que gira en torno a la defensa y promoción de valores éticos comunes a todas las confesiones religiosas. Todas van al mismo lugar, pero no por el mismo camino, así como todos los ríos van al mar y una vez que llegan, sus nombres desaparecen porque sus aguas se han fundido en el gran océano. Todas las religiones buscan a Dios y todas lo encuentran a su modo, pero ninguna lo agota ni lo monopoliza. 

La fe sincera en el Misterio de Dios nos ayuda a no absolutizar los credos religiosos y abrirnos al amor. Los murcianos hacemos memoria de nuestro paisano Ibn Arabí quien en el siglo XII decía: “Mi religión es el amor”. Para él el amor impregna todo el universo y se manifiesta en todas las formas de la existencia. Este pensador y místico sufí describe cómo el amor divino se revela en la belleza de la naturaleza, en la relación entre los seres humanos, en la compasión con el pobre y en la búsqueda de la verdad que es el amor y la unión con la divinidad. En verdad, Dios es el Absoluto, no atado a ninguna religión, que se manifiesta en la profundidad de quienes están abiertos a su inspiración.

En este sentido, el papa Francisco en la encíclica Fratelli tutti hace una llamada a centrarnos en los elementos comunes que nos unen a todos los creyentes. Señala que “podemos y debemos encontrar un buen acuerdo entre culturas y religiones diferentes. Las cosas que tenemos en común son tantas y tan importantes que es posible encontrar un modo de convivencia serena, ordenada y pacífica, acogiendo las diferencias y con la alegría de ser hermanos en cuanto hijos de un único Dios” (FT.279).  

Interconfesionalidad
Interconfesionalidad

Uno de los retos transversales que se les plantea a las religiones es la humanización de la sociedad mediante la promoción de la justicia, el bien común y la felicidad de todas las personas sin discriminación, el respeto a los derechos humanos, la opción por los pobres, la práctica de la compasión, la fraternidad universal, la defensa y promoción de la vida, la no-violencia activa, el diálogo como camino para la paz, el cuidado del medio ambiente y el respeto de la naturaleza, nuestra casa común. En definitiva, nos une la espiritualidad, que es la esencia de toda religión, y es mucho más que la institución. Esta espiritualidad se centra en la fidelidad y adoración al Dios de todos y en el amor a los demás, que es la regla de oro de todas las tradiciones religiosas y de los derechos humanos: no hagáis a los demás lo que no queréis que os hagan a vosotros; y todo cuanto queráis que os hagan los demás, hacedlo vosotros con ellos.

La práctica de la interconfesionalidad nos compromete a la resistencia frente a la violencia, la carrera armamentista y los conflictos armados. Retomamos lo que dijo el papa Francisco en la Fratelli tutti: “La guerra es la negación de todos los derechos y una dramática agresión al ambiente. Si se quiere un verdadero desarrollo humano integral para todos, se debe continuar incansablemente con la tarea de evitar la guerra entre las naciones y los pueblos… Toda guerra deja al mundo peor que como lo habíamos encontrado. La guerra es un fracaso de la política y de la humanidad, una claudicación vergonzosa, una derrota frente a las fuerzas del mal… Con el dinero que se usa en armas y otros gastos militares, se puede acabar de una vez con el hambre en el mundo y para el desarrollo de los países más pobres, de tal modo que sus habitantes no acudan a soluciones violentas ni necesiten abandonar sus países para buscar una vida más digna” (FT. 257, 261, 262).

Todos las confesiones religiosas deben unir esfuerzos en la búsqueda de unos mínimos éticos comunes para la construcción de una convivencia y armonía social y, sobre todo, para comprometerse en la búsqueda de soluciones a los problemas que afectan a la humanidad como son la escandalosa desigualdad socioeconómica, la pobreza, el hambre, los fenómenos migratorios, la agresión al planeta, la violación al derecho internacional y sobre todo las guerras y los genocidios, particularmente el de Israel en Gaza donde han muerto más de 90.000 personas, una tercera parte de ellas niños y niñas.

Armonía interconfesional
Armonía interconfesional

Es preocupante el auge de movimientos extremistas, ultraconservadores y antimigratorios que permean a la juventud. En concreto, crece la islamofobia y golpea la armonía interconfesional. Un camino para contrarrestar estas actitudes y aceptar al diferente es la educación. De ahí la urgente necesidad de que los niños y jóvenes, alumnos y alumnas de los centros educativos, conozcan las similitudes y diferencias entre los distintos credos. Para ello es necesaria una asignatura sobre Cultura de las religiones o Historia de las religiones, porque son patrimonio de la humanidad. Han incidido en la cultura, la economía, la filosofía y el arte (arquitectura, escultura, pintura…). Esta asignatura ayudaría a la niñez y juventud a conocer, valorar y respetar al diferente. La educación es el instrumento por excelencia de socialización y de convergencia de las personas y sirve para transmitir valores y tener un conocimiento amplio del mundo, de las diferentes formas de vida y de sus creencias.  

Somos conscientes de que las religiones bien entendidas ofrecen mensajes y prácticas de amor solidario, que deben traducirse políticamente en el compromiso por la construcción de una sociedad más justa, solidaria, intercultural, interétnica, interreligiosa, fraterno-sororal, inclusiva y eco-humana. Para ello es necesario que las personas creyentes de diferentes tradiciones religiosas se conozcan y acepten mutuamente, pues existen más elementos que los unen de los que los separan.

Hubo un tiempo en que en España se implementó la asignatura escolar “Educación para la Ciudadanía” con el objetivo de desarrollar valores humanos y crear conciencia ética y crítica para vivir en sociedad. Mi experiencia, siendo profesor de esta asignatura, es que creyentes y no creyentes, católicos, evangelistas y musulmanes dialogaban y juntos buscaban caminos nuevos de convivencia fraterna. Paulo Freire decía: “La educación no cambia el mundo, pero cambia a las personas que van a cambiar el mundo”. Yo me pregunto ¿de qué sirve que un joven sea experto en matemáticas, informática u otras disciplinas si carece de conciencia crítica, ética y social para vivir en sociedad? Lamentablemente, fuerzas aliadas al gran capital consideraron esta asignatura de “Educación para la Ciudadanía” como “adoctrinamiento”. Y desapareció. Considero que fue un gran error histórico.  

Diálogo interreligioso
Diálogo interreligioso

Los tiempos actuales están exigiendo cambios audaces en aras a la creación de una nueva sociedad interconfesional, profundamente humana, crítica, solidaria, dialogante y respetuosa con la diversidad. Es así como podremos caminar hacia un mundo de armonía y fraternidad universal.

*Fernando Bermúdez López, Miembro de la comisión de Justicia y Paz, diócesis de Cartagena-Murcia, del Comité Óscar Romero y del movimiento por el diálogo interreligioso.

Estos son los 3 países donde más religiones conviven unidas (y todos ellos están en Asia)

Archivo - Ciudad de Singapur.
Archivo – Ciudad de Singapur. STAR ALLIANCE – Archivo

  • Singapur, Taiwán y Vietnam demuestran que la diversidad espiritual no solo puede coexistir, sino convertirse en una seña de identidad

Adrián Roque

Mientras en muchos lugares del mundo la religión sigue siendo un motivo de fricción, hay países donde ocurre justo lo contrario: la fe es un espacio compartido. No porque se diluya, sino porque se superpone, dialoga y convive. Tres de esos ejemplos más claros están en Asia y, curiosamente, lejos del ruido geopolítico, han construido modelos cotidianos de tolerancia religiosa que funcionan.

No hablamos de teorías ni de discursos institucionales, sino de calles donde un templo, una mezquita y una iglesia comparten acera; de rituales que se respetan aunque no se practiquen; y de sociedades donde la identidad religiosa no es excluyente. No es casualidad que estos ejemplos cobren especial sentido durante la Semana Mundial de la Armonía Interconfesional, impulsada por la ONU para recordar que creer distinto no debería separar.l

Singapur: la convivencia como política de Estado

Singapur es probablemente el laboratorio más avanzado de convivencia religiosa del mundo. En apenas 730 km² conviven budistas, cristianos, musulmanes, taoístas, hinduistas y personas sin afiliación religiosa, sin que ninguna fe monopolice el espacio público.

Aquí la diversidad no es anecdótica ni folclórica: está regulada, protegida y asumida. El Estado garantiza que todas las religiones tengan visibilidad y espacio, y al mismo tiempo marca límites claros para evitar la instrumentalización del credo con fines políticos o identitarios.https://a546104cb7a338da3c9b11b86490f24f.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html?n=0

El resultado se ve en barrios como Chinatown, Little India o Kampong Glam, donde los templos no compiten, coexisten. La religión forma parte del paisaje urbano, no del conflicto. En Singapur, la armonía interconfesional no es un ideal: es una condición básica para la estabilidad social.

Taiwán: espiritualidad sin fronteras rígidas

Taiwán ofrece un modelo distinto, menos institucional y más orgánico. Aquí las religiones se mezclan, se solapan y, en muchos casos, se practican de forma simultánea. No es extraño que una misma persona rece en un templo budista, encienda incienso taoísta y participe en festividades populares de raíz confuciana

La isla combina budismo, taoísmo, confucianismo, cristianismo, islam y religiones tradicionales sin jerarquías visibles. Los templos funcionan como centros sociales, no solo espirituales, y el respeto entre credos se da por hecho, no se debate.

Esa flexibilidad explica por qué Taiwán es uno de los países asiáticos con mayor libertad religiosa y menor conflictividad interconfesional. Creer aquí no implica definirse contra nadie.

Vietnam: sincretismo como forma de vida

Vietnam lleva siglos practicando algo que en otros lugares todavía se discute: el sincretismo religioso. Budismo, confucianismo y taoísmo forman una base común a la que se suman el cristianismo, el islam y religiones propias como el caodaísmo, que mezcla elementos de varias tradiciones espirituales.

Aquí la religión es práctica, cotidiana y profundamente cultural. No se vive como un sistema cerrado de creencias, sino como un conjunto de rituales que acompañan la vida: nacimientos, funerales, festividades, memoria familiar.

Ese enfoque ha permitido que diferentes credos compartan espacio sin fricción. En muchas ciudades, pagodas y iglesias conviven a pocos metros, y las celebraciones religiosas son asumidas como patrimonio común, no como símbolos identitarios excluyentes.

Un mensaje pertinente en la Semana Mundial de la Armonía Interconfesional

Que estos tres países estén en Asia no es casualidad. En ellos, la religión no se ha entendido históricamente como frontera, sino como lenguaje. Y eso explica por qué, en pleno siglo XXI, siguen ofreciendo modelos reales —no utópicos— de convivencia espiritual.

En una semana dedicada a reivindicar el diálogo entre credos, Singapur, Taiwán y Vietnam recuerdan algo incómodo pero necesario: el problema no es la religión, sino el uso que se hace de ella. Allí donde la fe se vive sin miedo y sin imposición, la armonía no es un lema: es rutina.

Fuente: Estos son los 3 países donde más religiones conviven unidas (y todos ellos están en Asia)

Imágenes icónicas de paz y noviolencia de la agencia Magnum. Gandhi

Francisco Rey Alamillo

La Agencia Magnum de fotoperiodismo nació en 1947  cuando cinco jóvenes fotógrafos se unieron tras la Segunda Guerra Mundial.  Magnum fue fundada por los reporteros de guerra Robert Capa, David Seymour «Chim», Henri Cartier-Bresson, George Rodger, Bill Vandivert, Maria Eisner y Rita Vandivert, a la postre, primera presidenta. Cada uno de los fundadores puso un capital de 400 dólares, siendo dicha agencia una de las primeras cooperativas en el mundo de la fotografía. La cooperativa Magnum posibilitó que los fotoperiodistas documentaran muchos de los hechos más importantes de la historia del siglo xx. La agencia Magnum Photos ha sido galardonada con el Premio Princesa de Asturias de la Concordia 2024.  

La legendaria agencia Magnum cuenta en su haber con algunas de las imágenes más icónicas de las pasadas décadas, como el miliciano muerto de  Robert Capa, la imagen más simbólica y más difundida de la Guerra Civil española y una fotografía estremecedora de la muerte en directo. ; el funeral de Ghandi capturado por Cartier-Bresson; la niña afgana de ojos verdes retratada en un campo de refugiados de Pakistán por Steve McCurry;  o la de aquel solitario hombre que se ponía enfrente de una columna de tanques en las protestas de la Plaza de Tiananmen de Stuart Franklin.

Para el fotógrafo ovetense Javier Bauluz, Magnum «tiene una mirada con enfoque de derechos humanos» que la diferencia de las demás agencias. Recordaba entonces las palabras de uno de sus fundadores, Robert Capa: «Él decía que si tu foto no era lo suficientemente buena, es que no habías estado lo suficientemente cerca y es verdad. No solo tienes que estar cerca de los hechos físicamente, sino también psicológicamente para poder contar una historia».

En nuestra web puedes encontrar distintas fotografías de  la agencia Magnum sobre el tema de la lucha por la paz y la justicia desde la noviolencia. Hoy,día internacional de la noviolencia, recordamos a Gandhi.


Gandhi

Este retrato de Gandhi con su rueca es uno de los últimos retratos de su vida. Fue realizada por Henri Cartier-Bresson. Gandhi  sería asesinado dos años después. La rueca es un símbolo de la lucha por la independencia de la India. Símbolo contra la explotación de los campesinos indios por los industriales británicos que habían originado su extrema pobreza. 

Henri Cartier-Bresson tuvo acceso exclusivo a Gandhi y registró la huelga de hambre del activista en protesta por los disturbios donde murieron miles de personas. Sin embargo, con el asesinato de Gandhi el 30 de enero de 1948, el día después de haber tomado su retrato, inesperadamente se encontró siendo testigo de un acontecimiento histórico importante. Las fotografías que Cartier-Bresson tomó después de la muerte de Gandhi ofrecen un registro visual único del evento y personifican, aunque tal vez no intencionalmente, lo que constituye un ensayo fotográfico icónico.

Aquí mostramos varias fotografías que realizó a Mahatma Gandhi en Delhi, India, en 1948.  Gandhi dictando un mensaje en Birla House, la residencia donde pasó sus últimos días y en la que fue asesinado, justo antes de romper el ayuno. 

Y en esta otra Gandhi abandonando Meherauli, un santuario musulmán. Esta fue una de sus últimas apariciones durante el tiempo transcurrido entre el final de su ayuno y su muerte.

Y el día después de su asesinato:

La multitud espera para presentar sus últimos respetos mientras el cortejo fúnebre de Gandhi se acerca al lugar de cremación en Delhi, India, en el año 1948.

Recordamos estos pensamientos de Mahatma Gandhi:

«Perdonar es el valor de los valientes. Solamente aquel que es bastante fuerte para perdonar una ofensa, sabe amar» «

El Amor es la fuerza más humilde, pero la más poderosa de que dispone el ser humano». 

«Recordad que a lo largo de la historia, siempre ha habido tiranos y asesinos, y por un tiempo, han parecido invencibles. Pero siempre han acabado cayendo. Siempre.»

”En realidad creo que he prestado un servicio a India y a Inglaterra al demostrar que la desobediencia es la forma de abandonar el estado antinatural en el que ambas naciones viven. En mi modesta opinión, la desobediencia al mal es un deber tanto como lo es la obediencia al bien. No obstante, en el pasado, la desobediencia ha sido expresada, con deliberación, en forma de violencia contra el perpetrador del mal. Mi cometido es el de demostrar a mis compatriotas que la desobediencia violenta sólo multiplica el mal y, puesto que el mal sólo puede sobrevivir gracias a la violencia, negarse a apoyar al mal requiere el abandono incondicional de la violencia.

La no violencia implica la sumisión voluntaria al castigo por la desobediencia al mal. Por tanto, estoy aquí para dar la bienvenida y someterme de buen grado al cumplimiento de la pena más alta que pueda serme infligida por lo que según la ley es un delito deliberado y por lo que a mí me parece el deber civil supremo. Lo único que pueden hacer, señoría y señores asesores, es o bien dimitir de su cargo y así distanciarse del mal si sienten que la justicia que deben administrar es un mal y que en realidad soy inocente, o bien infligirme la pena más severa si creen que el sistema y la ley que consienten en administrar es buena para las personas de este país y que mi actividad es, por tanto, perjudicial para el bien común”.

Fuente: Imágenes icónicas de paz y noviolencia de la agencia Magnum. Gandhi – Encuentro y solidaridad

La radio católica de Burkina Faso que promueve la fraternidad humana

El p. Alexis, director de la radio católica de Kaya, junto a un imán invitado a los programas (Foto © ACN)

En el Día Internacional por la Fraternidad Humana, el Papa León XIV ha expresado que esta «no es un ideal lejano, sino una necesidad urgente»

ACN.- El Imán Ibrahim que lidera a los musulmanes de la ciudad de Kaya, en Burkina Faso, es invitado a participar una vez al mes en radio Notre Dame. Se trata de una emisora católica cuyo director es el padre Alexis Ouedraogo. La Iglesia de Burkina Faso sufre junto con el pueblo el embate violento de los grupos yihadistas desde hace casi una década. Sin embargo, no quiere abandonar su misión de ser puente de diálogo, de sembrar paz. Los sacerdotes y las religiosas tratan de fomentar espacios donde la gente pueda convivir y entenderse.

Este es uno de los proyectos con los que la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada contribuye a fomentar el diálogo interreligioso y la fraternidad entre las personas. Con motivo del Día Internacional por la Fraternidad Humana, el Papa León XIV ha expresado que «esta fraternidad no es un ideal lejano, sino una necesidad urgente. No podemos ignorar el hecho de que demasiados de nuestros hermanos y hermanas sufren actualmente los horrores de la violencia y de la guerra».

Esta jornada fue promovida por las Naciones Unidas tras la firma del Documento sobre la Fraternidad Humana por el Papa Francisco y el Gran Imán Ahmad Al-Tayyeb en 2019, durante la visita del difunto Pontífice a Emiratos Árabes Unidos.

El P. Alexis Ouedraogo es un cura valiente, que está ofreciendo una alternativa al odio creciente entre comunidades. «Este terrorismo que hemos estado viendo en Burkina Faso desde hace algún tiempo, se manifiesta a través de ataques a lugares de culto”, cuenta el padre. “Su estrategia desde el principio es dividir a los burkineses y hacer que luchen entre sí. Mi papel es fortalecer el diálogo entre los miembros de diferentes confesiones religiosas. Este diálogo de vida, para mí, es nuestro convivir juntos diario. Esto puede llevarnos a establecer relaciones entre nosotros y prestarnos un servicio mutuo, y así ayudarnos a ser solidarios”.

La radio clave en el diálogo interreligioso

En Burkina Faso, el terrorismo yihadista ha obligado a unos 2 millones de personas a abandonar sus casas por miedo a las matanzas, incendios y ataques. Esto implica que decenas de miles de familias, mayores y niños, se han quedado sin nada. Los resentimientos y el dolor están a flor de piel, todos buscan culpables donde poder resarcir su malestar.

Estudios de la radio católica de Notre Dame de Kaya (Foto © ACN)

La radio, como siempre, tiene una gran fuerza. Las ondas radiofónicas de esta emisora en Burkina Faso crean un lugar de encuentro, de conversaciones que pueden tejer amistad y comprensión. Por eso invitan a la radio Notre Dame de Kaya al Imán Ibrahim. En un programa de diálogo y entrevistas junto al padre Alexis Ibrahim comparte su experiencia y convivencia con los cristianos. Entre los dos, dan ejemplo a sus vecinos de que la clave para superar la violencia del yihadismo es el encuentro entre los diferentes.

Cuando era niño, veníamos al patio del sacerdote para recibir juguetes de todo tipo. En nuestras familias tenemos tanto cristianos como musulmanes, y nadie daña al otro”, recuerda el sacerdote burkinés.

Ibrahim y el padre Alexis hablan en sus tertulias radiofónicas de diferentes temas. Por ejemplo la tolerancia entre religiones, el valor del perdón para los cristianos y para los musulmanes, o cómo poder convivir y crecer en tolerancia

La Iglesia promoviendo el perdón y la reconciliación

Burkina Faso, donde cristianos y musulmanes se encuentran a diario en las calles, colegios, lugares de trabajo y mercados, necesita más que nunca crecer en diálogo interreligioso. La Iglesia local está haciendo grandes esfuerzos, pero sería imposible llevar a cabo estas acciones sin la ayuda del exterior debido a la gran crisis económica y social que conlleva un conflicto violento que está afectando a todo el país.

Esta también es una forma para que cada uno de nosotros se acerque más a Dios. Por eso tratamos de mostrar soluciones a la crisis. Los cristianos transformamos todas las situaciones difíciles en un medio para la victoria».