
El Papa, el patriarca Bartolomé o el secretario general de la ONU saludan la «peregrinación de confianza» que tendrá lugar en París a partir del 28 de diciembre
Este domingo, París se convierte en la capital del ecumenismo, con la apertura del 48° Encuentro Europeo de Jóvenes animado por la Comunidad de Taizé. Una cita que, como viene siendo habitual, reunirá en la capital francesa a chicos y chicas de distintas tradiciones cristianas, para seguir el camino de la “peregrinación de la confianza” surgida del espíritu del hermano Roger.
Con motivo de la jornada, el Papa León XIV ha enviado un mensaje a los jóvenes europeos, a través del secretario de Estado, Pietro Parolin. En el mismo, transmite “su cordial saludo y la seguridad de su cercanía espiritual”, y recuerda el lema de este año, “¿Qué buscáis?”, donde se aborda “una pregunta esencial que habita en el corazón de cada ser humano”.
“El Santo Padre os invita a no tener miedo de esta pregunta, sino a llevarla en la oración y en el silencio, convencidos de que Cristo camina a vuestro lado y se deja encontrar por todos aquellos que lo buscan con un corazón sincero”, sostiene el mensaje vaticano, que recuera cómo “al final de un año marcado por tantas pruebas para nuestra familia humana, la generosa hospitalidad que recibiréis en París por parte de creyentes de todos los orígenes y personas de buena voluntad es un poderoso mensaje para el mundo”.
“Que los momentos de oración y de intercambio que viviréis durante estos días os ayuden a profundizar en vuestra fe, discerniendo cada vez con mayor claridad cómo vivir el Evangelio en las realidades concretas de vuestras vidas”, finaliza el mensaje de León XIV, quien insiste en “el deseo de plena comunión” entre todos los cristianos, y ruega a los jóvenes a “convertiros en peregrinos de confianza, creadores de paz y reconciliación, capaces de llevar una esperanza humilde y gozosa a quienes os rodean”.
Bartolomé: “Queridos jóvenes: el mundo necesita vuestra visión clara, vuestro valor y vuestra capacidad de esperanza. Necesita jóvenes constructores de paz, capaces de resistir a la violencia, la exclusión y el desprecio hacia los demás. Necesita testigos de una fe humilde, concebida no como poder, sino como servicio”
Por su parte, el patriarca de Constantinopla, Bartolomé, agradece a los jóvenes “vuestra presencia, vuestro camino y vuestro compromiso” que “dan testimonio de una esperanza viva, capaz de iluminar nuestro mundo, a menudo oscurecido por la incertidumbre, el miedo y la división”.
“Venís de diferentes países, culturas y tradiciones eclesiales”, glosa el patriarca ortodoxo, que subraya la capacidad de los jóvenes para “rezar juntos, escuchar, dialogar y buscar el sentido profundo de una vida auténticamente cristiana”.
“Los jóvenes de hoy no se resignan a la indiferencia o al aislamiento, sino que se atreven a creer que el encuentro con los demás es una fuente de riqueza y no una amenaza”, añade Bartolomé, quien saluda el “testimonio silencioso pero poderoso”: el de que “la paz comienza con la escucha, que el diálogo es posible y que la fraternidad no es un ideal abstracto, sino una vocación concreta”.
“Queridos jóvenes: el mundo necesita vuestra visión clara, vuestro valor y vuestra capacidad de esperanza. Necesita jóvenes constructores de paz, capaces de resistir a la violencia, la exclusión y el desprecio hacia los demás. Necesita testigos de una fe humilde, concebida no como poder, sino como servicio”, concluye Bartolomé.
Guterres: “Hoy en día, nuestro mundo se enfrenta a retos abrumadores, como el aumento de las desigualdades, los conflictos violentos, la crisis climática galopante y las violaciones generalizadas de los derechos humanos. Ante tanta adversidad, es fácil sentirse impotente (…). Sin embargo, como ha demostrado la comunidad de Taizé, la transformación es posible cuando nos unimos con un espíritu de apertura, escucha atenta y solidaridad”
Finalmente, el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, quien participó en estos encuentros siendo adolescente, anima a los jóvenes de Taizé a reflexionar, “como buscadores”, sobre “el camino compartido hacia el cumplimiento de nuestras aspiraciones más profundas, tanto como individuos como comunidad global”. Una búsqueda de “igualdad, dignidad y sobre todo paz”.
“Hoy en día, nuestro mundo se enfrenta a retos abrumadores, como el aumento de las desigualdades, los conflictos violentos, la crisis climática galopante y las violaciones generalizadas de los derechos humanos. Ante tanta adversidad, es fácil sentirse impotente (…). Sin embargo, como ha demostrado la comunidad de Taizé, la transformación es posible cuando nos unimos con un espíritu de apertura, escucha atenta y solidaridad”, añade Guterres, quien agradece el “testimonio del coraje, el compromiso y la compasión necesarios para construir un mundo más justo y pacífico”.

Mensaje del Papa a los participantes del 48.º Encuentro europeo de fin de año organizado en París por la comunidad monástica francesa

(Vatican News).- Una invitación a ser «peregrinos de confianza, constructores de paz y reconciliación, capaces de llevar esperanza humilde y gozosa a quienes les rodean»: León XIV dirigió esta invitación a los jóvenes reunidos desde mañana, 28 de diciembre, hasta el 1 de enero, en París y la región de Île-de-France, para el 48.º Encuentro europeo organizado cada fin de año por la Comunidad de Taizé. El Papa envió un mensaje firmado por el cardenal Secretario de Estado, Pietro Parolin, a los aproximadamente 15.000 participantes, de entre 18 y 35 años, que, invitados por las Iglesias europeas de diversas denominaciones, se reunirán para orar y compartir, en un espíritu de celebración y amistad. También les envió sus saludos, asegurándoles su cercanía espiritual.

Con la certeza de tener a Jesús a su lado
Complacido de saber que los jóvenes se reunirán «en una ciudad marcada por un rico patrimonio religioso, forjado a lo largo de los siglos por el testimonio luminoso de tantas figuras santas que, cada una a su manera, han respondido con valentía a la llamada de Cristo», el Papa observó que «el tema de la Carta escrita este año por el Hermano Mateo, Prior de Taizé, «¿Qué buscan?», aborda una pregunta esencial que reside en el corazón de todo ser humano» y los invita a no temerla, «sino a llevarla en la oración y el silencio», con la certeza de tener a Cristo a su lado y la certeza de que Él «se deja encontrar por quienes lo buscan con un corazón sincero».
Vivir el Evangelio en la realidad concreta
Para León XIV, en este año marcado por tantas pruebas para la humanidad, la generosa hospitalidad que los jóvenes reciben en París de parte de creyentes de todos los orígenes y de personas de buena voluntad es un mensaje contundente para el mundo. «Que los momentos de oración y convivencia que vivirán en estos días les ayuden a profundizar su fe, discerniendo cada vez con mayor claridad cómo vivir el Evangelio en la realidad concreta de sus vidas», es su deseo.
Comunión y Fraternidad
El mensaje, que destaca el «momento eclesial particular, marcado por la clausura de un Año Jubilar y las conmemoraciones del 1700 aniversario del Concilio de Nicea», recuerda que durante el encuentro ecuménico de oración en Iznik, el Pontífice habló de la reconciliación como «una llamada que proviene de toda la humanidad afligida por el conflicto y la violencia». Finalmente, enfatiza que «el deseo de plena comunión entre todos los creyentes en Jesucristo va siempre acompañado de la búsqueda de la fraternidad entre todos los seres humanos».
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