El radicalismo evangélico de dos personajes distantes en el tiempo como lo son el Papa Francisco y Carlos de Foucauld han revolucionado, cada uno en su momento, los cimientos de la Iglesia y su onda expansiva que no dejaba a nadie indiferente han llegado a muchos, creyentes y no creyentes, que han considerado sus vidas y su compromiso como un agua fresca de esperanza para una humanidad, en uno y otro caso, donde la esperanza está herida y amplificada, en el momento presente, por los medios de comunicación instantánea y las posibilidades y riesgos que ofrece la llamada Inteligencia artificial (IA).
Dos personajes que han sido peregrinos en búsqueda de la verdad dejando en su caminar un rastro de humanidad tan grande que ha provocado el deseo de imitación en su empeño de vivir el Evangelio y hermosear el rostro de la Iglesia. Sus biografías, una de la mano de Ignacio de Loyola y otra bajo la influencia del Padre Huvelin, se dan la mano para situarse dentro del misterio de la Encarnación y, desde ese último lugar, para en todo amar y servir en ese itinerario divino “de subir, bajando”.
«La asamblea mundial, que viene celebrándose cada seis años, se ocupa de la renovación de los servicios. En esta última asamblea se eligió como responsable general para la coordinación de las fraternidades repartidas en el mundo entero al brasileño Carlos Roberto dos Santos (Brasil)»
«Es de gratitud recordar a Mons. Guy Riobé, primer responsable general, que junto a Pierre Cimitierre, Secretario General, dieron los primeros pasos para soñar con un grupo de sacerdotes agrupados en torno a la vida fraternal»
«El contenido del número que presentamos gira en torno a la carta de los asistentes a los hermanos de la Fraternidad»
Manuel Pozo
El número 227, de octubre a diciembre de 2025, de la revista Iesus Caritas, que parece con el título Testigos y Forjadores de Fraternidad, recoge algunas de las intervenciones de los delegados a la asamblea mundial de la Fraternidad sacerdotal, celebrada en Buenos Aires (mayo 2025) junto a los testimonios de sacerdotes que intentan vivir el evangelio con radicalidad con las singularidades de san Carlos de Foucauld.
La asamblea mundial, que viene celebrándose cada seis años, se ocupa de la renovación de los servicios. En esta última asamblea se eligió como responsable general para la coordinación de las fraternidades repartidas en el mundo entero al brasileño Carlos Roberto dos Santos (Brasil). Como es habitual el nuevo responsable formó su equipo de trabajo contando con las siguientes personas y nacionalidades: Roberto (Tino) Ferrari (Argentina); Mark Mertes (EEUU); Boris Schüssel (Suiza); y Louis Edmond Esseyi a Gnadam (Camerún).
Iesus Caritas
La Fraternidad sacerdotal tiene una historia rica de nombres y sueños evangélicos. Desde su inicio de la mano de René Voillaume en la abadía de Boquen (Francia) con el nombre de La Unión hasta la fecha en la que se acaba de celebrar el XII encuentro internacional, han transcurrido setenta años de preparación del II Concilio del Vaticano y sesenta años posconciliares para vivir el Evangelio con la radicalidad del testigo y buscador de la verdad que fue en su momento el Hermano Carlos de Foucauld.
Es de gratitud recordar a Mons. Guy Riobé, primer responsable general, que junto a Pierre Cimitierre, Secretario General, dieron los primeros pasos para soñar con un grupo de sacerdotes agrupados en torno a la vida fraternal. Papel importante de asesoramiento jugó el inolvidable René Voillaume.
El contenido del número que presentamos gira en torno a la carta de los asistentes a los hermanos de la Fraternidad, donde parten en su análisis de la realidad “de un mundo que está herido” pero donde todavía es posible vivir en fraternidad, empeño de las Fraternidad. La carta termina con unas palabras de acogida al Papa León XIV, y se informa del trabajo de renovación de Estatutos y Directorio y del proyecto de preparar un encuentro para sacerdotes jóvenes.
Las intervenciones en el aula de la asamblea son eco de las encíclicas Fratelli tutti y Laudato si´ del Papa Francisco que se hacen visibles y tangibles en los testimonios y experiencias pastorales que se recogen como fruto de la preocupación de “sentir con la Iglesia” y sus opciones evangélicas fundamentales en el mundo actual.
Iesus Caritas
Como escribe uno de los colaboradores, en verdad, «la fraternidad sacerdotal Iesus Caritas es una pequeña parte del conjunto de la Iglesia de Jesús, una pieza más del todo por el cual vivió Jesús: ovejas responsables de otras ovejas que no miran desde el poder».
La virtud teologal de la esperanza es la gran olvidada. En la actualidad, además del olvido que sufre hay que añadir la herida provocada por la conciencia de poquedad y limitación que han generado en el ser humano las nuevas tecnologías, en especial, aquellas aplicadas a la comunicación con su horizonte casi sin límites que afecta a todos los ámbitos de la vida y, como no puede ser de otro modo, a la Iglesia que peregrina por el mundo aquí y ahora. La iniciativa del Papa Francisco de dedicar el año 2025 a profundizar en esta virtud teologal es un acierto, no solo por la situación actual de desesperanza ante el futuro con las sombras de soledad, enfermedad, vejez, así como la preocupación por nuestro mundo con tantas amenazas y tantos conflictos y situaciones donde la humanidad se siente atenazada por el miedo a un conflicto nuclear, la contaminación de mares y ríos y la desesforestación de bosques. En verdad, el futuro se presenta más como motivo de preocupación que como escenario de posibilidades, aunque por doquier encontremos personas de esperanza y signos de una nueva primavera en la humanidad. La ilusión de un mundo feliz de hace unos años atrás en el mundo occidental se ha desmoronado hundiendo a una mayoría en la decepción y en una profunda crisis de realismo. ¿Dónde han quedado aquellos sueños de acabar con las injusticias allí donde las hubiera, el afán de eliminar las diferencias abismales entre pobres y ricos, la eliminación de la desigualdad entre el mundo desarrollado y los pueblos en vías de desarrollo? En momento de crisis de un modelo de civilización como el presente, después de la ruina moral y económica de la pandemia, se constata con desconcierto que la distancia entre los empobrecidos y los ricos cada día es mayor además de todas las corrupciones imaginables de fraudes, corrupciones y propuestas consumistas programadas que nos unifican en la mediocridad y que, al fin y a la postre, manifiestan la crisis moral y la nueva esclavitud.
No pretendo en manera alguna sembrar desesperanza, pero si espolear nuestro ánimo para volver a lo esencial. En tres ejes axiales describiré esquemáticamente las fuentes donde ha de beber nuestra esperanza: 1.El deseo de Dios es un componente esencial de la esperanza cristiana. Esperamos a Dios. Cuando buscamos la plenitud, aun sin saberlo, estamos buscando a Dios: “Dios mío, te busca todo mi ser, tengo sed del Dios vivo” (Sal 42). La esperanza no es sinónima de sueño irrealizable porque Dios promete y se compromete.
2. Cristo resucitado es nuestra esperanza. En nuestro entorno, a poco que contemplemos, encontramos semillas de esperanza: iniciativas en favor de la paz, proyectos ecológicos, defensa de los excluidos, programas de promoción, … Miremos el mundo con los ojos de Dios.
3.En la Iglesia florecen, entre otros lugares, las semillas del Reino ya comenzado. Al servicio del Reino de Dios, vive la Iglesia que tiene vocación de servidora, a través de la Palabra (evangelización), por el Servicio (caridad), la apertura a los valores que nos sobrepasan (celebración). El número del BOLETÍN que te ofrecemos es una oportunidad para reavivar nuestra esperanza volviendo a las fuentes –Sagrada Escritura y Magisterio- leídas y oradas en comunidad. Para esta tarea la familia foucauldiana tiene unos referentes extraordinarios como lo son la Hermanita Magdeleine, René Voillaume y Carlo Carretto y actualmente los testimonios de “los santos de la puerta de al lado” y que con toda modestia recogemos en la sección de testimonios y experiencias. En las páginas para la oración hemos querido recoger la catequesis del Papa y sus ecos y, al tiempo, informar de algunos encuentros de los pasados meses que muestran el hoy de nuestro caminar fraterno. También se añaden algunas oraciones y textos que pueden iluminar nuestra oración con semillas de esperanza. MANUEL POZO OLLER, Director
SÍNODO ES EL MODO DE SER DE LA IGLESIA Extraigo el título del discurso de estas letras del Papa Francisco en la inauguración del inicio sinodal (9 octubre 2021). Ciertamente no se puede expresar con más tino la esencia y el modo de ser de la Iglesia peregrina. Caminar juntos cogidos de la mano, atendiendo las necesidades de los más débiles, en verdad es una parábola del reino de Dios que crece “sin que sepamos cómo”. ¿Un sínodo para el cambio de la Iglesia? Porqué no. Pero nuestra pretensión pretende ser más real y concreta y, en consecuencia, no aspira, en primer lugar, al cambio de los demás sino al cambio personal (conversión) y el cambio de nuestras comunidades (conversión pastoral). La convocatoria del Sínodo de la sinodalidad ciertamente es acicate para medir nuestra pertenencia a la Iglesia y es, al tiempo, decisión firme de hacer el camino juntos para servir mejor al mundo. Nuestras fraternidades han debido colaborar en las respuestas que nos pedían con conciencia de que el Sínodo no es una reunión final que concluye con la redacción de un documento. No construye comunidad quien voluntariamente se coloca al margen con el convencimiento de que nada cambiará o poniendo en tela de juicio la utilidad de este proceso. La espiritualidad del Hermano Carlos tiene mucho que aportar en este momento con su larga experiencia de escucha, diálogo y discernimiento. Es el subrayado evangélico que la Fraternidad en su conjunto ha aportado a la Iglesia. Ya se dijo desde el primer momento que el objetivo del sínodo “no es producir documentos” sino suscitar sueños, profecías, esperanzas y se puso mucho énfasis en insistir que éramos convocados a entrar en un proceso donde el Espíritu Santo y la respuesta a los signos de los tiempos nos ayudarán a vivir el hoy de Dios. En consecuencia, el Sínodo más que contestar preguntas y redactar documentos, es un proceso de conversión y compromiso efectivo con el uso de las herramientas de la escucha, el diálogo y el discernimiento. La convocatoria sinodal es para todo el Pueblo de Dios y para todo hombre y mujer que quiera participar. Sinodalidad se conjuga con diversidad. ¿Qué diálogo se puede dar cuando se rechaza al diferente? El número del BOLETÍN, Caminar juntos: Proceso de Esperanza une adrede el trabajo sinodal con el jubileo del año 2025 cuyo tema central será la virtud teologal de la esperanza. Nos ayudan las reflexiones espléndidas que nos invitan a “sembrar en Comunidad” (Prof. A. Rodríguez Carmona) y a contemplar la vida del hermano Carlos con amor y con humor (A. Sanz Baeza). En la sección de Testimonios y Experiencias ocupa lugar destacado la entrevista a María Cristina Inogés Sanz, laica, teóloga y miembro de la Comisión metodológica del Sínodo que sueña con una Iglesia en verdad libre e inclusiva: “Tiene que ser una Iglesia tan inclusiva que cuando uno entre dentro pueda respirar hondo” (Ecclesia nº 4093 16 octubre 2021). Este es el hilo conductor de sus respuestas como ya se expresara en revista Ecclesia cuando fue preguntada sobre cómo soñaba la Iglesia-hogar de la que habló en la apertura del Sínodo ante el Papa. Su respuesta es clarividente y revolucionaria: «Para mí la Iglesia-hogar es la que acoge a todos, la que no hace separaciones, que no hace distinciones, que acepta a los gays, a las lesbianas, a los trans, a los divorciados vueltos a casar, a los curas secularizados, a los inmigrantes que llegan con otras tradiciones religiosas y, probablemente, con buena fe, hemos cometido el grandísimo error de separarlos» (Ecclesia o.c., 22). La sección se completa con el testimonio de la vocación de Nathalie Flore de Jesús, Hermanita de Jesús, en cuanto que la vocación, don de Dios, es también compromiso comunitario y, en gran medida, proceso sinodal. La sección Ideas y Orientaciones se abre con una entrevista a Rafael Luciani, teólogo venezolano que forma parte de la Secretaría del Sínodo. Con firmeza nos dice: «estamos llamados a construir un nuevo modelo institucional para esta nuestra Iglesia del tercer milenio… los procesos y eventos, si no están animados por un estilo adecuado, resultan de una formalidad vacía” (DP 27)». La sección se complementa con un excelente artículo de Nicolás Castellanos, una síntesis de los Religiosos y el Sínodo trabajada por la Hermanita de Jesús Josefa Falgueras, junto a un artículo-resumen de la fase parroquial llevada a cabo por el Consejo de Pastoral de Ntra. Sra. de Montserrat (Almería). La meditación “Caminante en el desierto” del Hermano del Evangelio André Berger cierra nuestro número junto a unas notas apresuradas ante la muerte del P. Michael Lafon que, más tarde, se verán enriquecidas con un número monográfico de nuestro BOLETÍN. MANUEL POZO OLLER Director
Ante los aspectos negativos de la realidad, nos sentimos llamados a ser personas de esperanza, que asumen la vulnerabilidad y nacen de las cenizas en contra del optimismo ingenuo, sabiendo que no hay salvación fuera de la comunidad.
Ante las sombras de este mundo, nos comprometemos a trabajar desde nuestra fragilidad, a caminar con los últimos, y a cultivar la interioridad y la oración.
Sentimos que la Palabra de Dios y el testimonio de Carlos de Foucauld nos invitan a cultivar una mirada samaritana ante la realidad, sabiendo que en el camino hay curvas, caídas e indecisiones, pero queremos abrir puertas donde hay muros, tendiendo puentes de diálogo, convivencia y amistad.
«Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos» (Lc 24,15)
IX ENCUENTRO INTERFAMILIAR (Ávila 2022) En estas letras de presentación del Encuentro Interfamiliar celebrado en Ávila durante los días 8 al 11 de diciembre de 2022, bajo el lema «Algo nuevo està surgiendo. ¿Nos interpela», juzgo conveniente avivar la memoria recordando el itinerario de búsquedas compartidas y encuentros fraternales que han ido jalonando la vida de las fraternidades en estas últimes décadas coincidiendo con las fechas en torno a la solemnidad de la Inmaculada Concepción en el último mes del año. Hagamos memoria de este Kairós de la gracia divina que han supuesto los encuentros interfamiliares, fruto maduro de un trabajo de coordinación de los delegados de las familias con el apoyo imprescindible del grupo de difusión del carisma donde ocupan lugar destacado la página web y esta modesta publicación periódica. El sueño de «una nueva manera de vivir el Evangelio» se hizo realidad en el I Encuentro interfamiliar celebrado en Sigüenza (Guadalajara) durante los días 6 al 8 de diciembre del año 1991 y cuya temática se ciñó a la presentación de las familias [Cf. ASOCIACIÓN C. FAMILIAS CARLOS DE FOUCAULD, «Qué gozo es ver a los hermanos reunidos. Primera asamblea de las familias del Hermano Carlos de Jesús en España» Boletín Iesus Caritas Época VII. n. 83 (marzo-abril 1992)]. A la I asamblea seguiría la celebración del II encuentro en Alcobendas (Madrid), de octubre-noviembre de 1994. Contó con la presencia y animación del encuentro por parte del Hermano Antoine de Chatelard [Cf. ASOCIACIÓN C. FAMILIAS CARLOS DE FOUCAULD, Noticias de Fraternidad en Boletín Iesus Caritas Época VIII. n. 95 (marzo-abril 1992.) 54]. La III asamblea se celebró en el Centro de espiritualidad “La Salle” de Liria (Valencia) en los días 5 al 8 de diciembre de 1997, animado por el padre dominico Jesús Espeja. En el resumen del encuentro se decía: «¡Ya estamos empezando con nuestra asamblea a crear tradición!».
En el año 2000, año del Jubileo de la Encarnación, la IV asamblea trabajó el tema de la Eucaristía con la ayuda apreciada de la Hna. Dolores Aleixandre. ([Cf. ASOCIACIÓN C. FAMILIAS CARLOS DE FOUCAULD, «La Eucaristía, pan para una vida fraterna. Señor, danos siempre de ese pan (Jn 6,34) Época VII. n. 128 (mayo-junio 2000)]. Así, más o menos, cada tres años se ha venido celebrando estos encuentros. En 2004, en Pozuelo de Alarcón, se dedicó la reflexión al tema «Carlos de Foucauld, hermano universal» contando como ponente al P. Javier Melloni, sj. En 2008 el P. Carlos Palacio, animó el encuentro con dos excelentes intervencions en torno al tema «Carlos de Foucauld, un mensaje para hoy». Durante el encuentro se estrenó la obra Su Turno, una comedia sacra inspirada en la vida de Carlos de Foucauld. En 2012 la convocatoria de la Asociación fue para celebrar en los Negrales (Alpedrete – Madrid) el encuentro bajo el lema orientativo de «Carlos de Foucauld, una evangelización para el hombre de hoy». Fue animado por el P. Antonio López Baeza, sacerdote de la diócesis de Cartagena-Murcia. El encuentro de 2016 giró en torno al Centenario de la muerte del Hermano Carlos. Se ofreció a los participantes tres reflexiones a cargo del Hermano de Jesús Marc Hayet, el P. Manuel Pozo y el padre carmelita Miguel Márquez. Este recorrido nos lleva a la celebración del IX encuentro interfamiliar celebrado en diciembre de 2022 a pocos meses de la canonización del Hermano Carlos el día 15 de mayo de 2022. El profesor de la Universidad Pontificia de Comillas, Sebastián Mora Rosado, y Margarita Saldaña Mostajo, ayudaron a los asistentes a reflexionar sobre el actual mundo en emergencia invitando a mirar la realidad y a las personas con esperanza: «Mirad que estoy haciendo algo nuevo, ya está brotando, ¿no lo notáis?» (Is 43,19). Nuestro Boletín se suma a la alegría del encuentro y ofrece, a los asistentes una lectura reposada de las ponencias, y a los ausentes ofrece la posibilidad de nutrirse con tan excelente alimento.
BUSCAR PARA HALLAR A DIOS Me agrada el título que hemos escogido en el Consejo de Redacción para este número de nuestro BOLETÍN: Carlos de Foucauld: La búsqueda de la verdad, itinerario para la libertad. La vida del Hermano Carlos, en efecto, está hilvanada por ese deseo vital de búsqueda de la verdad como medio para encontrar la libertad. Viene a mi mente las clases de filosofía de un eminente profesor, discípulo de Enmanuel Lévinas, donde se nos enseñaba que la verdadera libertad «no es la del pájaro sino la de la flor» y en esa sujeción, cultural, psicológica y espiritual, hemos de madurar y crecer buscando alcanzar las estrellas. Cuando se pensó en este número alguien del Consejo de Redacción creyó que sería interesante reflexionar sobre, por así llamarlo, una psicobiografia del Hermano Carlos en la que se rastreara su vida y su concreta realidad como condicionante y al tiempo impulso para la búsqueda de la verdad y la libertad. En verdad, contamos con muchas biografías del Hermano Carlos y, en general, muy bien documentadas, pero se echa en falta ahondar en el alma de este peregrino de la verdad para leer en sus frecuentes fracasos y en su insatisfacción permanente la suave mano de la Providencia que recorría junto a él los desiertos de la vida para llevarle al oasis donde, a modo de agua fresca, se puede vislumbrar la verdadera libertad. La vida de Carlos de Jesús se parece a la arena movediza del desierto que no encuentra descanso llevada de un lugar a otro por el viento en un anhelo insaciable de libertad. La Hermanita Annie nos recuerda la importancia de la oración para atravesar el desierto de la vida. Ella escribe con acentos ignacianos que «para conocer un camino no hay otra manera que adentrarse en él». Ciertamente que el Espíritu Santo es el soplo constante que anima el alma en la búsqueda de la plenitud y es maestro que todo recrea y enamora. La trayectoria vital del Hermano Carlos en las etapas de la Trapa y Nazaret es presentada al lector en este número por Mª. Carmen Picón. El artículo que nos ofrece se fija en las etapas inmediatamente posteriores a su conversión. La sección se cierra con una sencilla glosa a los textos del Hermano Carlos que hablan del deseo y la búsqueda de Dios. Son textos espléndidos del peregrino de la verdad. En la sección de Testimonios y Experiencias ofrecemos a los lectores dos testimonios, un laico de la Fraternidad secular y un Hermano del Evangelio. Josemari Romero dirá del Hermano Carlos: «En estas mediaciones junto a mí ha estado permanentemente, como inspiración y como salvaguarda, un tronco viejo y seco, sin oropeles ni brillos, sin aureolas, pero que me ha salvado del naufragio». El diario del Hermano Roger Brégeon es una historia de enamoramiento con el Señor de la Vida que le lleva a vivir en sencillez intentando seguir y configurarse con el Maestro. En la sección de Ideas y Orientaciones contamos con la valiosa colaboración del P. Andrea Mandonico, vicepostulador de la causa de canonización del Hermano Carlos, que nos presenta a el hermano universal como el buscador de la verdad de la mano del Espíritu Santo que «solo Él conoce en profundidad el corazón humano». Su colaboración es un lujo para nuestro BOLETÍN. Aurelio Sanz, gran conocedor del carisma foucauldiano, con imaginación creativa y escritura cercana bucea en el alma del Hermano Carlos con un estilo cercano, novedoso y valiente. La sección Paginas para la Oración nos trae el ejemplo luminoso de Edith Stein, buscadora de la verdad en el mundo contemporáneo, junto a las oraciones de san Próspero de Aquitania y san Agustín que preceden a la memoria de la canonización con un ramillete de testimonios escogidos. MANUEL POZO OLLER Directorhttps://drive.google.com/file/d/1wWHJRZVsgGYOI5Ax6AhhbkaWvJjnD79Z/view?usp=sharing
«HIZO DE LA RELIGIÓN UN AMOR» El teólogo P. Yves Congar, fraile dominico, en los años del II Concilio del Vaticano, indicó que «Carlos de Foucauld es un faro que la Providencia nos da para iluminar nuestro tiempo». Y, en verdad, como diría su amigo Louis Massignon, lo es porque es «un místico en estado puro», «que hizo de la religión un amor». Desde esta experiencia vital y de encuentro con «el bienamado y Señor Jesús» entendemos su vocación al apostolado tan singular en cuanto que no se siente llamado a predicar con la palabra sino con la fuerza de la vida («Tú debes gritar el Evangelio desde los tejados, pero no con la palabra sino con tu vida». Escritos Espirituales). En consecuencia, lo esencial en la espiritualidad foucauldiana no es dedicar mucho tiempo al apostolado en cuanto predicar y hacer, sino ser un apóstol santo («El fruto del apostolado no depende del tiempo del apostolado, sino del grado de santidad que se tiene»). La santidad, por tanto, es la total disponibilidad a Dios en todo momento, es el abandono absoluto en las manos del Padre. El día anterior a los actos de canonización el Papa Francisco recibió a un grupo de jóvenes de la diócesis francesa de Viviers, diócesis del sacerdote Carlos de Foucauld. En su alocución Francisco sintetizó la espiritualidad del nuevo santo y les animó a «basar la vida espiritual en tres E: Evangelio, Eucaristía y Evangelización1». El Papa siguió diciendo: «Aquí tienen todo un programa de vida en la escuela de Cristo e invitó a los jóvenes para que la Oración de Abandono «se convierta en su oración en los momentos de elecciones y en las cruces de la vida». Desde los ejes mencionados de vida espiritual brota el anuncio y el apostolado: «esa experiencia de Dios que le llevó a evangelizar por la presencia y la amistad. Una forma discreta de evangelización, sí, pero muy exigente, porque requiere el testimonio de una vida coherente, es decir, que se ajuste verdaderamente a las aspiraciones de todo hombre amado por Dios y llamado a algo más que al placer fugaz o a los resultados inmediatos y visibles». Terminó su alocución animando a los presentes a ser «levadura en la masa». Al día siguiente, la homilía del Papa en la solemne celebración de la canonización, se centró en la la santidad: «La santidad no está hecha de algunos actos heroicos, sino de mucho amor cotidiano. ¿Eres consagrada o consagrado? Hay muchos aquí. ¿Eres consagrada o consagrado? Sé santo viviendo con alegría tu entrega. ¿Estás casado? Sé santo amando y ocupándote de tu marido o de tu esposa, como Cristo lo hizo con la Iglesia. ¿Eres un trabajador, una mujer trabajadora? Sé santo cumpliendo con honradez y competencia tu trabajo al servicio de los hermanos y luchando por la justicia de tus colegas, para que no se queden sin trabajo, para que tengan siempre un sueldo justo. ¿Eres padre, abuela o abuelo? Sé santo enseñando con paciencia a los niños a seguir a Jesús. Dime ¿Tienes autoridad? Y aquí, hay mucha gente que tiene autoridad. Y me pregunto: ¿Tienes autoridad? Sé santo luchando a favor del bien común y renunciando a tus intereses personales. Este es el camino de la santidad, así de simple, siempre mirar a Jesús en los otros» (Homilía del Papa Francisco, 15 de mayo 2022) Una vez más, en momento tan significado para la familia espiritual de Carlos de Foucauld, recordamos con sus palabras autorizadas el sentido del acontecimiento de su canonización: «Miremos a los santos, pero no nos paremos en su contemplación, contemplemos con ellos a Aquel cuya contemplación ha llenado sus vidas, aprovechemos sus ejemplos, pero sin detenernos mucho, ni tomando por modelo completo a éste o aquel santo, sino tomando de cada uno lo que nos parece más conforme con las palabras y los ejemplos de Nuestro Señor, nuestro único y verdadero modelo, sirviéndonos así de sus enseñanzas, no para imitarlos, sino para imitar mejor a Jesús». MANUEL POZO OLLER, Director
Editorial «TRABAJAD SIEMPRE POR EL SEÑOR… NO DEJARÁ SIN RECOMPENSA VUESTRA FATIGA» (1 Cor 15,58) Al escribir la editorial de este número correspondiente a enero – marzo es pública la noticia de la fecha de la canonización de nuestro Hermano Carlos de Foucauld. En efecto, el pasado 9 de noviembre de 2021, la Congregación para la Causa de los Santos a través de un comunicado informó la fecha de la canonización para el 15 de mayo de 2022 en Roma. El 13 de noviembre del año 2005 fue beatificado en el pontificado de Benedicto XVI por el Cardenal José Saraiva Martins. El 3 de mayo de 2021, en la Sala del Consistorio del Palacio Apostólico Vaticano, el Santo Padre ha presidido la celebración de la hora tercia y el Consistorio ordinario público para la canonización de siete beatos, cuya fecha de canonización se definirá posteriormente. Entre ellos destacan María Francesca di Gesù, nacida Anna María Rubatto, fundadora de las Hermanas Terciarias Capuchinas de Loano, quien murió en Montevideo en 1904. El Consejo de Redacción del BOLETÍN dedicará sendos números a este momento de gracia para toda la Iglesia. El número de abril-junio centrado en la preparación espiritual y el número de julio-septiembre para dar gracias a Dios por este modelo evangélico que nos orienta y señala hacia el Modelo Único. Es un momento único para aportar nuestros escritos y colaboraciones al punto de encuentro de las fraternidades que es, sin duda, nuestro BOLETÍN de las Familias. El presente número está dedicado a la Comunidad Ecuménica Horeb Carlos de Foucauld. Ha sido la última fraternidad en llegar a la Asociación de las Familias Carlos de Foucauld en España después de un recorrido que se inició en el poblado agrícola de san Francisco, barriada de Huércal Overa, villa de la provincia de Almería, en el año 1978, hasta ser reconocida en el año 2018 como Asociación privada de fieles con presencia actual en dieciséis países. La Asociación privada de fieles considera a J. L. Vázquez Borau como su promotor y tiene como referencia espiritual primera a san Carlos de Foucauld “como testigo ejemplar del Evangelio” junto al religioso benedictino Padre Estanislao María Llopart, “muestra viva de la sabiduría evangélica”, miembro de la comunidad de monjes de Montserrat (Cataluña) que siguen la Regla de san Benito dedicados a la oración, la acogida y el trabajo. Fue referencia para muchos jóvenes desde su ermita de la Santa Creu. Desde su eremitorio acompañó muchos proyectos espirituales que fueron cuajando con el paso del tiempo en grupos de seguidores del Señor. La Asociación privada de fieles tiene “como modelo contemplativo de fecundidad evangélica” a santa Teresa de Lisieux. Leyendo las cartas de san Pablo, en la Primera Epístola a los Corintios capítulo 13, es iluminada en lo profundo, como un rayo que la atraviesa. Entonces el significado más profundo de su vocación aparece de repente frente a ella, “por fin he encontrado mi vocación, mi vocación es el amor…”. La referencia ecuménica está representada por el Hermano Roger que, como Carlos de Foucauld, fue víctima de exaltados que le arrebataron la vida sin sentido. Su comunidad de Taizé es conocida en el mundo entero por su espíritu ecuménico, de acogida a los jóvenes y oración. La Asociación privada de fieles lo considera, y considera a su comunidad, “como canto gozoso e ilusionado del Espíritu de Jesús Resucitado”. El lector encuentra en este número la narración de una aventura recogiendo las bases bíblicas de su espiritualidad específica, los testimonios de los protagonistas que han escrito las páginas evangélicas de un sueño que el Espíritu ha ido dando consistencia, al tiempo que proponen caminos y espacios de encuentro a través de las redes sociales, y ofrece un modelo de oración de intercesión por las necesidades de la humanidad y la creación, el ecumenismo, el diálogo interreligioso y por un mundo más justo y bondadoso con el frontispicio de una Regla que es guía y apoyo para caminantes que persiguen horizontes infinitos. MANUEL POZO OLLER Director
El Papa Francisco habla del Hermano Carlos «quien, desde su intensa experiencia de Dios, hizo un camino de transformación hasta sentirse hermano de todos» en un camino personal de búsqueda en el desierto donde «en ese contexto expresaba sus deseos de sentir a cualquier ser humano como un hermano»
22.07.2021 | Boletín Iesus Caritas
Un Corazón Abierto al mundo entero
Presentamos este número con la esperanza de que su lectura y meditación nos ayuden a poner en práctica las orientaciones y enseñanzas de la carta encíclica Fratelli tutti del papa Francisco (3 octubre 2020) que trata «sobre la fraternidad y la amistad social»
San Pablo VI calificó a Carlos de Foucauld como “Hermano universal”, en la encíclica Populorum progressio1. En nuestros días el papa Francisco ha hablado varias veces de este carisma singular que define al Hermano Carlos. En su viaje a Marruecos, tras recordar a san Francisco de Asís, dijo: «¿Y cómo no mencionar al beato Carlos de Foucauld que, profundamente marcado por la vida humilde y oculta de Jesús en Nazaret, a quien adoró en silencio quiso ser un universal hermano?»2. En la carta encíclica Fratelli tutti, n. 287, el Papa habla del Hermano Carlos «quien, desde su intensa experiencia de Dios, hizo un camino de transformación hasta sentirse hermano de todos»3 en un camino personal de búsqueda en el desierto donde «en ese contexto expresaba sus deseos de sentir a cualquier ser humano como un hermano4 y pedía a un amigo: «Ruegue a Dios para que yo sea realmente el hermano de todos»5 llegando a ser hermano de todos identificándose con los últimos6.
Las secciones del Boletín tienen como colaboradores a excelentes comunicadores y personas comprometidas en la línea de la carta encíclica que hemos recibido como viento suave y fresco del Espíritu. Victor Codina sj. y Margarita Saldaña Mostajo iluminan la palabra de Dios en nuestro hoy con una fuerza que solo los testigos pueden aportar en el empeño de evitar los males presentes al tiempo que se lucha contra las causas estructurales de la pobreza y la desigualdad, la falta de trabajo, tierra y vivienda; por la prioridad a la vida de todos por encima de la apropiación de bienes de algunos. Margarita, de la fraternidad del Sagrado Corazón, nos dice que la experiencia vital de hermano universal «se alcanza humildemente, no cuando nosotros mismos nos auto-proclamamos “hermanos de todos”, sino cuando damos pasos decididos hacia las personas heridas en la cuneta y cuando ellas nos reconocen como hermanas y hermanos de camino». Es un complemento necesario el recuerdo de la lucha de Carlos de Foucauld contra la esclavitud que le lleva a denunciar la situación invitando al lector a tomar conciencia de que «el Hermano Carlos es un paradigma de amor universal, pero también, y a veces lo olvidamos, de amor político».
La sección testimonial nos presenta la peculiaridad del amor al enemigo, en el caso de Aurelio Sanz y en el ejercicio de la vocación al servicio ministerial de Jean-François Berjonneau en diálogo con el mundo obrero, los presidiarios y el mundo musulmán. Antonio Marco acerca al lector a la lectura de la encíclica: «Fatrelli tutti es un florilegio de la mejor herencia espiritual y personalista de la historia humana. Tesoro de la Doctrina Social de la Iglesia». Manuel Pozo reflexiona sobre dos conceptos centrales de la encíclica, a modo de ejes axiales, que guardan relación estrecha con la espiritualidad foucaldiana, como son la fraternidad universal y la amistad, subtítulo de la encíclica.
La sección Páginas para la Oración nos ofrece las dos oraciones que cierran la carta encíclica del papa Francisco y las colaboraciones testimoniales de J. J. Castejón y Secondo Martín.
Esperamos la canonización del beato Carlos de Foucauld con el sueño de impulsar la fraternidad universal y, más en concreto, el diálogo cristiano-musulmán. «La Iglesia es una casa con las puertas abiertas, porque es madre» (FT 269).