Carlos de Foucauld, o «soñar con un mundo que sea eternamente ‘Jesús’

«Sus enseñanzas encajaban plenamente en un grupo de personas ‘normales’ que hacían bandera de la amistad como semilla del amor fraterno, universal»

«Nos sentimos familia para ofrecer familia también, con el respeto a las identidades de cada uno y a los procesos personales, que evidentemente no llevan siempre la misma velocidad»

«Murió solo, pero ha dado fruto abundante en muchos hombres y mujeres, religiosos y laicos»

07.06.2020

La ‘familia’ foucouldiana, desde sus diversas sensibilidades en España y en el mundo, ofrece sus correspondientes testimonios de búsqueda espiritual comunitaria, personal e inspirada en el hermano Carlos de Foucauld, a la luz de su anunciada canonización.

Asociación Familia Carlos de Foucauld en España

Hoy es un gran día de fiesta para nuestra Familia Espiritual, para la Iglesia que sirve a Dios y para los pobres en general. Hemos conocido la noticia justo el día de la celebración de Pentecostés, una de las fiestas vividas más profundamente por Carlos de Foucauld. El Espíritu lo fue guiando en su búsqueda al lugar más inhóspito y pobre, Tamanrasset. Allí forma una «Zaouïa» (Fraternidad), esta era su casa.

Siempre dispuesto a hacer la voluntad de Dios. ¿»Hay alguna cosa más dulce en el mundo que hacer la voluntad de Aquel a quien se ama»?. Soñar para mañana un mundo que sea finalmente y eternamente «Jesús», su Modelo Único, practicando el apostolado de la bondad. La novedad de su mensaje es vivir Nazareth, vida humilde y pobre.

Las Fraternidades, que vivimos su carisma, generalmente queremos hacer en lo posible, la imitación de Nazaret en humildad, pobreza y «Dernière place» (último lugar); buscando el equilibrio entre Contemplación y Acción.

La acogida entre nuestras Fraternidades en unión como ramas de un mismo árbol. Queremos continuar el deseo de Carlos de Foucauld de ser una Fraternidad Universal. Nos comprometemos en nuestra sociedad, cada una en donde le ha tocado vivir, en compromiso con los más desfavorecidos que son nuestros hermanos.

Esta gran satisfacción y alegría que nos produce su canonización nos ayudará y nos dará fuerza para continuar viviendo nuestro Carisma en profundidad. Damos gracias a Dios por tan gran obra.

Comunitat de Jesús

La Comunitat de Jesús fue iniciada por el laico Pere Vilaplana a finales de los años 60. En septiembre de 1968, en la ermita de la Santa Creu, en la montaña de Montserrat, el monje ermitaño Estanislau Llopart recibía los compromisos de los primeros hermanos. Actualmente conformamos la Comunitat de Jesús 43 hermanos y hermanas: casados, solteros y un hermano consagrado en el celibato.Vivimos en diversas localidades de Catalunya, País Valenciano, Aragón y Baleares, cada uno en su domicilio. Uno de los inspiradores de nuestro carisma ha sido, y es, Carlos de Foucauld, así como Albert Peyriguère, seguidor también de Foucauld, en el Kbab (Marruecos) en los años 50. El conocimiento de ambos se gestó en las primeras biografías de Foucauld y en unas cartas de Peyriguère recogidas en “Dejad que Cristo os conduzca”.La visión en la etapa final de Foucauld de promover la encarnación del evangelio en el laicado, recuperando el modelo de Priscila y Aquila, también en el mundo occidental, y no solo en los países musulmanes, encajaba plenamente en un grupo de personas ‘normales’ que hacían bandera de la amistad como semilla del amor fraterno, universal.

Espiritualidad en el desierto según Carlos de Foucauld
Espiritualidad en el desierto según Carlos de Foucauld

Amigos en el Amigo, viviendo la vida de Nazaret en los entornos laborales, sociales y de Iglesia. Nuestro estilo de vida no tiene nada de particular: los mismos problemas, las mismas ilusiones, los mismos dolores, que cualquier ciudadano, pero con la inquietud de impregnarnos del proyecto del Dios-Amor, revelado en Jesús. Oración, trabajo del evangelio, formación con la ayuda de muchos, compartir la vida -en serio-, los bienes materiales según posibilidades, los espacios que posee la Comunitat de Jesús en el pueblo de Tarrés, Lleida, implicación en compromisos sociales y con la Iglesia, sin ninguna actividad apostólica predominante.La vinculación a la comunidad nos empuja a seguir creciendo, a no acomodarnos a los reclamos del mundo, tan tentador siempre. A sentirnos familia para ofrecer familia también, con el respeto a las identidades de cada uno y a los procesos personales, que evidentemente no llevan siempre la misma velocidad. Recibimos la noticia de la próxima canonización de Carlos de Foucauld desde la alegría de formar parte de su Familia Espiritual, desde los años 80. Esta familia, para nosotros, ha sido un soporte y una riqueza inmensa. Acogemos la canonización bajo el anhelo de que sirva para inspirar a otros en una vida encarnada en la sencillez, arraigada en la profundidad del silencio, que es Palabra, en la autenticidad del Amor, que es Proyecto, desde el anonimato que convive con todos, pero enfoca directamente a los más desfavorecidos, a los últimos de los últimos, como repetía Foucauld. Murió solo, pero ha dado fruto abundante en muchos hombres y mujeres, religiosos y laicos, y seguirá siendo espejo para reflejar la esencialidad de su enamorado, Jesús, la esencialidad del pan partido y encarnado entre los más humildes y en todo ser humano.

Espiritualidad
Espiritualidad

Comunidad ecuménica Horeb

El hermano Germán, regional de la CEHCF en Brasil, nos envía un whatsaap que dice así: «Estamos muy alegres por este acontecimiento anunciador de vida, vida plena para el mundo». La canonización del hermano Carlos de Foucauld es un acontecimiento de vida para la Iglesia y el mundo porque va en la línea del papa Francisco, que en palabras del obispo Pere Casaldàliga, quiere «una Iglesia vestida de Evangelio y calzada con sanda-lias». Foucauld puede ayudar a la Iglesia de hoy a «volver a Nazaret»: Una Iglesia pobre, sencilla, fraterna, acogedora, a imitación de la santa Familia de Nazaret.

La CEHCF es una unión espiritual de personas que constituyen un «monasterio invisible en la comunión de los santos». Esta comunidad la integran personas que bajo Los consejos evangélicos o Directorio de Carlos de Foucauld, hacen el compromiso ecuménico de pedir todos los días por la unión de los cristianos y que las Iglesias, Religiones y las Naciones se dejen conducir por el Espíritu de Jesús, el Cristo.

La CEHCF fue fundada, como lugar físico de acogida y oración en 1978, por José Luis Vázquez Borau, en el Poblado de Sn Francisco de Huercal-Overa (Almería), con la bendi-ción del obispo de entonces Don Manuel Casares Hervás, y funcionó hasta 1982, que tu-vieron los hermanos y hermanas que dispersarse por diversas circunstancias. Pero en Pentecostés de 2006 la CEHCF recibió un nuevo impulso constituyéndose Fraternidades Horeb por todo el mundo.

Capilla de comunidad seguidora de Carlos de Foucauld
Capilla de comunidad seguidora de Carlos de Foucauld

Fue reconocida ad experimentum como Asociación privada de fieles el 19 de junio de 2014, por el cardenal de Barcelona Mons. Luis Martinez Sistach y el 20 de junio de 2018 el Cardenal Juan José Omeya Omella, arzobispo de Barcelona, firmó el decreto de constitución definitiva de la misma como Asociación privada de fieles. El año 2020 la CEHCF ha sido acogida en la Asociación Familia Foucauld España. En la actualidad hay presencia de la CEHCF en quince países del mundo.

Fraternidad Carlos de Foucauld

Al llegarme la noticia de la Canonización del hermano Carlos de Foucauld, tuve una sensación muy dispar, de alegría, cómo no, pero al mismo tiempo de desconcierto, ¿y ahora qué?. Veníamos hablando en la Asociación de la Familia del Hermano Carlos, de esta posibilidad, especialmente desde la beatificación y siguiendo aunque de lejos los trabajos de la Comisión encargada de ese proceso. Después de la impresión inicial… Me surgía la pregunta: Carlos de Foucauld, ¿qué diría ahora?

«Si el grano de trigo no muere….». La primera constatación es, ¿cómo un hombre que deseó ardientemente vivir su experiencia con otros hermanos, que se pasó elaborando estatutos de una Asociación que nunca fue reconocida, a su muerte ha podido generar tantos grupos y formas de vivir el seguimiento de Jesús, en el camino que éste hombre inquieto y siempre en búsqueda inició solo en el desierto?

Carlos de Foucauld, a los altares
Carlos de Foucauld, a los altares

La Fraternidad Carlos de Foucauld, Asociación de Fieles Laicas, es una de ellas, a la que pertenezco: «Está constituida por mujeres que optan por vivir el Absoluto de Dios, en el celibato, según el carisma se Carlos de Foucauld» Es en la vida cotidiana donde los miembros de la Fraternidad, viven su entrega a Dios en libre opción de trabajo, compromisos y formas de vida «. La segunda, ¿podremos sustraernos al «montaje «que toda Canonización lleva….? Seremos capaces, de vivir éste acontecimiento, como un reto para actualizar el mensaje, vivir en profundidad las intuiciones que nos enamoraron de su mensaje, en definitiva: «Volver al Evangelio, ser hermanos universales, en nuestro Nazaret de cada día. Si es así, ¡bienvenida canonización!

Fermina

Fraternidad sacerdotal Iesus Caritas

Hace unos días recibíamos la buena noticia de la próxima canonización del Hermano Carlos de Foucauld. La noticia ha llegado, curiosamente, en esta etapa de confinamiento por el coronavirus. Y, quizá, por ese motivo ha supuesto una sorpresa. Evidentemente, una sorpresa agradable. En tan pocos días no ha sido posible contactar con todos los sacerdotes de la fraternidad sacerdotal pero, el sentir general, con los que he podido compartir, es de alegría y agradecimiento.

Espiritualidad tras Carlos de Foucauld
Espiritualidad tras Carlos de Foucauld

Ese día fueron continuos los mensajes de alegría por parte de los hermanos sacerdotes, así como la comunicación de los distintos ecos que la noticia estaba provocando en la prensa. También hay que subrayar las palabras de felicitación por parte de muchos de nuestros feligreses, sabedores de que nuestra espiritualidad sacerdotal se nutre de la vida y el estilo del hermano Carlos. En este sentido, estoy convencido de que muchos de nosotros habremos recibido mensajes y llamadas de nuestras distintas comunidades parroquiales para felicitarnos. Yo puedo compartir algo de mi experiencia, en ese sentido. Alguna feligresa de mi parroquia, del centro de Valencia, nada más conocer la noticia, la puso en el grupo de whatsapp que tiene la parroquia. Inmediatamente, la comunidad empezó a manifestar su alegría por esta gran noticia, dándome la enhorabuena.

Uno intenta no “condicionar” demasiado a la gente, en sus devociones y en sus santos. Pero, es evidente que, al final, si uno vive la espiritualidad del hermano Carlos, de una forma o de otra, eso lo transmite, lo contagia. En esa reacción inmediata de los feligreses de mi parroquia entendí que, en el poco tiempo que camino con ellos, han captado cuáles son mis fuentes de espiritualidad. No se han quedado, solamente, con la felicitación. Alguien ha propuesto, con la aceptación y el aplauso de todos, que un servidor ofrezca unas charlas o un curso sobre la vida y la espiritualidad del hermano Carlos, porque lo conocen poco. Evidentemente, no puedo decir que no. Tienen derecho a conocer quién es Carlos de Foucauld y por qué la Iglesia lo considera santo.

Hermana de comunidad inspirada en Carlos de Foucauld
Hermana de comunidad inspirada en Carlos de Foucauld

Yo diría, al respecto de la anécdota de mi parroquia, que la próxima canonización del hermano Carlos debe despertar, no sólo la alegría inmensa de que la Iglesia reconozca en su vida un camino de santidad sino, también, la responsabilidad, como sacerdotes diocesanos, de dar a conocer a nuestra gente, a nuestras comunidades, a las personas que servimos y acompañamos, al hermano Carlos y su espiritualidad. Entre otras cosas, porque estamos convencidos de que su espiritualidad de Nazaret no es algo del pasado, sino que sigue teniendo mucha actualidad.

Nazaret proporciona un estilo de presencia y de evangelización que tiene mucho que ver con esa llamada constante y permanente del Papa Francisco a ser cristianos y comunidades “en salida”. Cuanto más profundizamos en la espiritualidad de Carlos de Foucauld más nos damos cuenta de su actualidad. Y, quizá, éste puede ser un buen momento para darla a conocer. Nosotros, como sacerdotes diocesanos; otros miembros de la familia del hermano Carlos, desde su carisma. No cabe duda de que, durante mucho tiempo, hemos sido parcos o tímidos a la hora de hablar del hermano Carlos. Al menos, a mí me lo ha parecido. Pero, si estamos convencidos de que su espiritualidad tiene algo o mucho que aportar a la Iglesia y al mundo de hoy, no podemos privar al Pueblo de Dios, de la vida y el testimonio de un santo que supo encarnar el evangelio, a Jesús mismo, en un contexto difícil, adverso. Su estilo tiene mucho que aportar a la Iglesia de hoy. Como sacerdotes diocesanos, miembros de la Fraternidad Sacerdotal Iesus Caritas, no podemos sino alegrarnos de la noticia, dar gracias a Dios, y traducir nuestra alegría y agradecimiento, no sólo en un estilo de vida, sino en un modo de hacer llegar a nuestra gente la vida y el testimonio del hermano Carlos. Ojalá acertemos. Un fuerte abrazo y felicidades a toda la Familia de Carlos de Foucauld.

Aquilino Martínez

«La responsabilidad, como sacerdotes diocesanos, de dar a conocer a nuestra gente, a nuestras comunidades, a las personas que servimos y acompañamos, al hermano Carlos»

Fraternidad Secular Carlos de Foucauld de Valencia

«Tan pronto como creí que había un Dios, comprendí que no podía hacer otra cosa que vivir para Él». Ese es el absoluto que descubre el hermano Carlos. Y que sitúa a todo lo demás y a cada persona, como criatura. Y nos ayuda a no asumir protagonismos que no nos corresponden. De ahí el abandono, la adoración, la acción de gracias, el último lugar. Su profetismo nace de ese descubrimiento del Amor de Dios que le lleva al apostolado de la amistad, a Nazaret.

Fue testigo del amor de Dios y su muerte tal vez se debió al miedo y la confusión de un joven… No la entregó en defensa de su fe. Muchos de sus escritos no resisten el paso del tiempo. Como tampoco la forma en que la Iglesia dictamina quién es santo. Los milagros pueden parecer un «poner a prueba» a Dios. Tal vez sea momento de revisarlo. Pero agradecemos sus intuiciones y testimonio, que nos ha abierto caminos de conversión y de vida fraterna.

Como parte de la Fraternidad Secular Carlos de Foucauld de Valencia quiero destacar su figura como una persona que supo ser profeta sin pretenderlo, legándonos una espiritualidad basada en el abandono propio y aceptación de un Dios que es visible y cercano en todas las criaturas que habitan nuestro mundo. Y no pretendo representar a la totalidad sino mostrar el testimonio agradecido de esa riqueza en la diversidad que representa la Fraternidad.

«Muchos de sus escritos no resisten el paso del tiempo. Como tampoco la forma en que la Iglesia dictamina quién es santo»

Desde lo cotidiano nos sentimos llamadas a recrear la Iglesia con sus grandes y pequeñas contradicciones. Porque nos sabemos acompañadas por esa multitud de testimonios de vida, comunión de santas que ejerciendo su libertad, han hecho crecer el Reino encarnando el Evangelio. Agradecemos al Hermano Carlos y a todas las personas que acogieron la Fraternidad Universal. Es vía para saberse hermana e hija, para compartir con quien sabemos que nos ama y afrontar así nuestras miserias y limitaciones, como personas y como sociedad. Nos despierta a la presencia en lo cotidiano, en la bondad pequeña, en las relaciones, en la acción política y sindical. Nos lleva a la creatividad para encarnar la Palabra, al encuentro en la amistad y la fraternidad como espacio de lucha personal por la coherencia. A la Eucaristía, acción de gracias y alimento, en la que compartimos la vida y nos abrimos al Espíritu. A vivir en los márgenes, situarnos en la periferia, acompañadas por el respeto, la libertad y el cariño. Nos alegramos que las intuiciones del Hermano Carlos sean compartidas y valoradas aunque su canonización no añade nada a nuestra experiencia de fe. Nos gustaría alimentar gestos plenos de significado y esperanza para esta sociedad del siglo XXI, que dieran testimonio de esa lectura del Evangelio encarnada en la vida, que es la fe cristiana. Queremos manifestar que nos sentimos agradecidas porque su vida y la obra que nos legó nos sirven como guía en nuestro camino como personas a las que un día sedujo el evangelio de Jesús de Nazaret.

Isabel Zacarés Escrivà

Espiritualidad, tras la estela de C. de Foucauld
Espiritualidad, tras la estela de C. de Foucauld

Hermanitas de Jesús

Me han pedido un pequeño escrito en nombre de las Hermanitas de Jesús, pero no es esta mi intención, porque creo que hay tantas maneras de reaccionar a la noticia de la canonización del Hermano Carlos como Hermanitas existen en el mundo… Voy a hablar por mí. Estoy en la Fraternidad hace muchos años, desde el pos-Concilio, y lo que me atrajo fue la figura de Carlos de Foucauld, tal como la descubrí en algunos libros y en el testimonio de unas hermanitas que conocí por casualidad. Estaba enamorada de la persona de Jesús y deseaba seguirle en la vida religiosa, pero no sabía dónde… Al conocer al Hermano Carlos intuí que había en él una trayectoria de verdad evangélica, de las bienaventuranzas, donde la contemplación de la Encarnación me llevaba de la mano a compartir mi suerte con la de los más pobres y marginados. Y esto me pareció concretizar de manera bien clara las orientaciones que acabábamos de recibir del Concilio Vaticano II.

Por esto me decidí por la Fraternidad. Mi vida ha sido de altos y bajos, con mucha fragilidad y bastantes huidas, pero con la presencia (muchas veces apenas presentida) de este Jesús descubierto en la juventud, y que ha continuado acompañándome por los caminos del mundo.

Hoy Carlos de Foucauld es reconocido “santo” oficialmente por la Iglesia. ¡No es que no lo fuera ya! A mí casi me gusta más como “santo de la puerta de al lado” que como “santo en los altares”… Las canonizaciones en general me dejan un poco fría. Pero me sorprendo a mí misma alegrándome de verdad con esta celebración, por lo que el “nuevo santo” representa:

Vida comunitaria inspirada en las enseñanzas de C. de Foucauld
Vida comunitaria inspirada en las enseñanzas de C. de Foucauld

Creo que es muy importante para toda la Iglesia actual, tan amenazada de retrocesos y de cierre sobre sí misma, que se reconozca en Carlos de Foucauld uno de los paradigmas de una nueva forma de situarnos como discípulos y discípulas de Jesús en este cambio de época: maravillado por la cercanía de Dios, por lo concreto de la Encarnación (Nazaret), precursor de una nueva forma de evangelización por la presencia y la amistad, tejedor de relaciones impregnadas de un profundo respeto por cada ser humano, de cualquier pueblo, cultura, religión… En resumen: un hombre clave.

Josefa Falgueras

Hermanos del Evangelio

Como congregaciones religiosas bebemos de la intuiciones de Carlos de Foucauld que se inspiran en la vida de Jesús en Nazaret. En ese pueblo perdido de Galilea Jesús creció y pasó la mayor parte de su vida y estamos seguros que esto marcó profundamente su manera de actuar y anunciar la buena noticia del Reino de Dios. Nuestra vocación está marcada por la amistad y el compartir la vida de la gente sencilla, en el trabajo, en el barrio, en sus luchas y alegrías, en sus penas y debilidades… Esa vivencia atraviesa y marca nuestra oración. A través de ese estilo de “Nazaret”, desde lo cotidiano, desde lo sencillo y pequeño, muchas veces aparentemente inútil y poco relevante, esperamos que pueda traslucirse ese gran amor que Dios nos tiene a toda la humanidad.

Sinceramente, la mayoría de los hermanos de Jesús y del Evangelio apenas hemos apoyado la causa de la canonización del hermanos Carlos. El revuelo y el boato que suelen acompañar estos acontecimientos no están en nuestra genética. Más bien tenemos una tendencia innata a huir de ello.

La noticia de la próxima canonización nos llena de alegría, porque estamos convencidos que las intuiciones del hermano Carlos, su modo de relacionarse con su “bien amado hermano y Señor Jesús”, su manera de vivir el “apostolado de la bondad”, son una verdadera riqueza para nuestro tiempo. En una época de cierta globalización por un lado y un peligro de repliegue sobre sí mismo por otro, Carlos, el hermano universal, nos invita a ser hermano de todos y todas, sin distinción… En tiempos saturados de ruidos y palabras, de ídolos y estrellas, Carlos nos invita a redescubrir la importancia de lo pequeño, la sencillez, lo silencioso… En las tensiones que surgen a veces entre las religiones el camino de Carlos -que recuperó la fe de su infancia gracias a la impresión que le causó la fe en el mundo musulmán- nos abre al respeto mutuo en el diálogo interreligioso…

«Sinceramente, la mayoría de los hermanos de Jesús y del Evangelio apenas hemos apoyado la causa de la canonización del hermanos Carlos»

¿Es el momento del anuncio de su canonización una casualidad? Durante esos meses de pandemia, muchos creyentes nos hemos quedado sin poder asistir físicamente a la eucaristía. Carlos, en su empeño de ir hacia los más pobres y alejados, se puso en tal situación que durante meses estuvo privado de poder celebrar la misa… ¡Curiosa coincidencia!

La frase del Evangelio que más sacudió mi vida es ésta: ‘Lo que hacen al más pequeño de los míos, a mí me lo hacen’ (Mateo 25,40). Y cuando se piensa que es la misma persona la que dijo: ‘Este es mi cuerpo, ésta es mi sangre’, con qué fuerza se siente uno impulsado a amar a Jesús en estos pequeños (Carlos de Foucauld)

JuanFamilia Carlos de Foucauld

Cooperación: el compromiso de las religiones ante la IA y la guerra

Asamblea Mundial de Premios Nobel

En el encuentro sobre Inteligencia Artificial y Guerra Nuclear, en el Borgo Laudato si’, representantes de diferentes religiones debatieron sobre los valores comunes para priorizar la dignidad humana y aliviar el sufrimiento mundial ante los conflictos.

Se abogó por la eliminación de las armas nucleares.

¿Cómo podemos comprometernos a reconstruir “las murallas de Jerusalén”, como un acto comunitario que valora las diferencias de cada contribución, en lugar de erigir “la Torre de Babel”, una empresa que desagrada a Dios porque ignora el costo humano de sus propios procedimientos? La metáfora es la que nos usó León XIV en su encíclica Magnifica Humanitas para señalar dos paradigmas diferentes de proyectos globales compartidos: el primero se fundamenta en la dignidad humana, el segundo opera ignorándola. En el primer modelo, el hombre es un fin; en el segundo, es un medio.

En el marco de la Global Nobel Laureates Assembly on Artificial Intelligence and Nuclear War (Asamblea Mundial de Premios Nobel sobre Inteligencia Artificial y Guerra Nuclear) en el Borgo Laudato Si’, en las Villas Pontificias de Castel Gandolfo), la sesión, que se tituló “ La fe y el futuro de la humanidad en la era de la IA y las armas nucleares” , se desarrolló dentro de la oscilación de esta opción binaria.

Aliviar el sufrimiento humano

Bienvenida, diálogo y cooperación en la acción. Estos son los tres conceptos propuestos por Monseñor Indunil J. Kodithuwakku K., Secretario del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso, como guía para un esfuerzo conjunto de todas las religiones para que “la humanidad prevalezca”, como reza el título de esta segunda jornada de trabajo. «Acoger, como la columnata de Bernini en la Plaza de San Pedro, que abraza a todos con sus brazos, dando la bienvenida a todos aquellos con quienes es posible caminar juntos. Luego, entablar un diálogo: escuchar y compartir. De este modo, surgen imágenes y valores comunes. Y, precisamente, a partir de estos valores compartidos», enfatizó el Secretario, «debemos trabajar juntos para aliviar el sufrimiento humano, liberar a las personas de prejuicios y falsas creencias, etc.»

Torre de Babel y murallas de Jerusalén

“La Torre de Babel implica la opresión de los débiles, la posibilidad de que un solo idioma pueda traducirse y, por lo tanto, dominar a todos los demás, y el riesgo de la deshumanización”, explicó el rabino David Rosen, del Diálogo Interreligioso Internacional. «La Biblia», añadió, «no explica qué tenía de malo la construcción de la Torre, aunque era evidente que desagradaba a Dios. En última instancia, fue un intento de estandarizar y crear una sociedad totalitaria. La Biblia nos dice que, si un hombre caía de la Torre y moría, nadie lo lamentaba, pero si un ladrillo se caía, se rompía y quedaba inservible, todos lloraban».

“El nombre Jerusalén significa «ciudad de paz»“, continuó el rabino, “un significado que hoy suena bastante irónico si se considera la situación en la región de la que Jerusalén es el centro. Pero la visión permanece: que Jerusalén algún día debe ser verdaderamente una ciudad de paz, y que esta paz pueda, en última instancia, extenderse a toda la humanidad”.

Jerusalén también es conocida como la «ciudad del temor», afirmó Rosen. «Aquí, el término ‘temor’ debe entenderse, en el sentido bíblico, principalmente como reverencia. El temor es importante. Por un lado, no debemos permitir que el temor nos paralice; por otro, en los Salmos leemos:  Bienaventurado el hombre que vive en constante temor ‘. Esto significa: bienaventurada la persona que es consciente del peligro. No porque el peligro deba paralizarla, sino porque sabe a qué se enfrenta y de dónde pueden provenir las amenazas».

«Creo», concluyó, «que esto también es importante para comprender nuestra condición. Es un recordatorio contra la arrogancia, contra el orgullo, contra la presunción de omnipotencia. Nos recuerda nuestras limitaciones. Si aprendemos a enriquecernos mutuamente a través de estas diferentes perspectivas y adoptamos una actitud de modestia y humildad, ya sea teológica o filosófica, entonces podremos contribuir de manera mucho más efectiva al bienestar y al florecimiento de la sociedad».

Eliminar las armas nucleares

El programa del Movimiento religioso budista Soka Gokkai, explicó Yoshiyuki Nagaoka, director ejecutivo de la Oficina de Asuntos Públicos, consiste en «seguir trascendiendo las fronteras religiosas, étnicas y nacionales, con el objetivo de convertir la Tierra en una sola comunidad humana». En concreto, el compromiso se centra en la eliminación de las armas nucleares, «una conciencia que deseamos transmitir especialmente a las generaciones más jóvenes». «También nos preocupa profundamente el desarrollo de armas autónomas», dispositivos temibles capaces de seleccionar y atacar un objetivo sin intervención humana directa: «Se basan en la misma lógica que las armas nucleares», concluyó Nagaoka, «y representan una inhumanidad indiscriminada y una total falta de responsabilidad».

Participación de la comunidad

“Creo que la forma de reconstruir Jerusalén, si queremos usar esta metáfora, es involucrar a los custodios, es decir, a los líderes religiosos ya la comunidad académica”, afirmó Anna A. MacMillan, investigadora de políticas de IA y miembro estadounidense del Consejo de Administración de la Fundación Domus Communis. “También necesitamos involucrar a los guardianes, es decir, a los gobiernos, los organismos reguladores y a todos aquellos que puedan crear el marco regulatorio dentro del cual la tecnología pueda desarrollarse legítimamente.

Finalmente”, continuó la investigadora religiosa musulmana, “necesitamos involucrar a los constructores, para que puedan sentarse a la misma mesa con una comunidad plenamente comprometida”. “No creo”, argumentó la experta, “que existe un único camino para desarrollar la IA, o cualquier otra tecnología, que sea seguro, ético y responsable. Esto solo será posible si todos los niveles de partes interesadas están verdaderamente involucrados y comprometidos, sin tener que abandonar sus propios principios morales y éticos”.

No disuasión, sino reconciliación

Ignatius Ki-young Sung, del Instituto para la Paz y el Compartir de la Arquidiócesis de Seúl, presentó al público el caso concreto de su país: Corea del Sur. “Corea y la península coreana”, comentó el académico, “atraviesan una situación muy difícil desde el punto de vista político y de seguridad, especialmente, debido a la amenaza nuclear de Corea del Norte.

La disuasión ha funcionado hasta ahora. La disuasión nos mantiene con vida, nos permite sobrevivir. Pero este no puede ser el final de la historia. Por eso seguimos buscando una auténtica reconciliación entre los pueblos, entre los seres humanos de Corea del Sur y Corea del Norte”. “Corea del Norte ha suprimido todas las oficinas y departamentos que se ocupaban de las relaciones intercoreanas. Para el pueblo surcoreano, este es un momento de gran frustración. Pero como Iglesia Católica de Corea del Sur”, concluyó Ki-young Sung, “no dejaremos de trabajar y orar por una paz y reconciliación duraderas en la península coreana”.

Fuente: VN

https://www.valoresreligiosos.com.ar/Noticias/cooperacion-el-compromiso-de-las-religiones-ante-la-ia-y-la-guerra-31380

Patrick Rice: Una incansable lucha por los derechos humanos

Fue en el Auditorio Soberanía de Radio Gráfica, allí se recordó al sacerdote de origen irlandés que fue secuestrado durante la última dictadura cívico militar tras la cual se convirtió en un reconocido militante por los derechos humanos.

El sacerdote y militante por los derechos humanos, Patrick Rice, fue recordado y homenajeado en un emotivo encuentro que se realizó en el Auditorio Soberanía de Radio Gráfica del cual participó la familia de Patrick, referentes religiosos, compañeros de militancia por los derechos humanos y una representante de la embajada irlandesa en el país. Allí se descrubrió una nueva placa con la imagen de Patrick en la entrada del estudio principal de la emisora que lleva su nombre reivindicando su trayectoria y a su aporte en los inicios de Radio Gráfica.

Patrick Rice nació un 29 de septiembre de 1945 en Fermoy, un pueblo rural de Irlanda. Como parte de su vida religiosa llegó a la Argentina en 1970 para ordenarse poco tiempo después en la Fraternidad Hermanos del Evangelio Charles de Foucauld. Posteriormente, con un trabajo pastoral en la Villa 3 de Villa Soldatti.

En el homenaje se armó una ronda con los presentes, con un micrófono abierto, donde se fue recordando a Patrick en una mezcla de su semblanza personal, su labor religiosa con una marcada impronta social y su militancia por los derechos humanos.

Fátima Cabrera, compañera de vida y de militancia de Patrick con quien fue secuestrada durante la Dictadura, expresó: “Estoy muy conmovida, vinieron compañeros de diferentes lados en este camino de Patricio con los derechos humanos y de su compromiso con la Iglesia. Al momento de morir, Patricio venía realizando una campaña internacional muy fuerte para la lucha permanente contra la desaparición de personas”.

Patrick y Fátima fueron secuestrados el 11 de octubre de 1976 por la Policía Federal. Luego fueron trasladados al centro clandestino de detención Garage Azopardo y a la Coordinación Federal. Con rápidas acciones de la Embajada de Irlanda  y una campaña internacional consiguieron legalizar la detención siendo Patrick trasladado a la cárcel de La Plata, luego expulsado del país, y Fátima a la de Villa Devoto.

Recordando la lucha por los derechos humanos Fátima recordó: “cuando comienzan los procesos democráticos, Patricio ve que con eso no alcanza y comienza a plantear a la desaparición forzada como un crimen de lesa humanidad”.

“Reivindicamos la vida y la lucha de Patricio, hay que seguir firmes  y fortalecidos mirando hacia adelante”, subrayó Fátima.

También participó del homenaje Domingo Bresci, uno de los fundadores del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo e integrante de Curas en la Opción por los Pobres que fue el encargado de bendecir la nueva imagen de Patrick en las puertas del estudio de Radio Gráfica que lleva su nombre.

“Coincidimos con Patrick en la mirada de una Iglesia comprometida con los pobres. Otro tema que me une es la espiritualidad de la (Fraternidad de Charles de) Foucald y en luchar por un mundo más humano. Patrick era profundamente humanista”, recordó.

También estuvo presente la funcionaria de la Embajada de Irlanda en el país, Niamh Edel Kavanagh que enfatizó: “Aunque muy lejos de su tierra natal, Patrick, a través de su vida y su lucha, encarnaron lo mejor de los valores irlandeses, un compromiso a la paz, la defensa de la democracia y los derechos humanos. Trabajó por el Entendimiento de la cooperación internacional para lograr un mundo más justo y seguro para todos. Seguiremos destacando su lucha”.

Una jornada que tuvo también la participación de María Adela Antokoletz de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, de ex presas políticas y de otros cultos religiosos.

Se homenajeó a Patrick Rice: religión y una incansable lucha por los derechos humanos

Nuevo compromiso con la Comunidad Ecuménica Horeb Carlos de Foucauld




Tenemos la alegría de anunciaros que el miércoles 22 de julio a las 19:30h, en la parroquia anglicana de la Virgen María, nuestro hno. OLISEI PEDROSO DE ALMEIDA hará su compromiso con la Comunidad Ecuménica Horeb Carlos de Foucaud.

Pedimos vuestras oraciones. Gracias

Fraternidad Horeb del Mato Grosso (Brasil)

La oración es cuestión del corazón

“Déjalo todo y ven conmigo al desierto. Yo no quiero tu acción, quiero tu oración, tu amor”.

  Carlo Carretto, hermanito del Evangelio, relata uno de los momentos más importantes de su camino espiritual. Estaba viviendo un tiempo de plenitud y de gozo en la contemplación, con horas de oración al día en el desierto… El maestro de novicios le mandó a trabajar al oasis, con un calor infernal… Al final del día, nos relata, no le quedaban ganas de orar… entró en crisis: Árido, vacío, acabado, de mi boca no lograban salir más que gemidos. ¿Qué clase de oración era la suya que el trabajo, el calor y el cansancio eran capaces de romper la que él creía una contemplación adquirida? Hasta entonces había sido la oración de los cómodos, de los bien alimentados…  Se acordó de su madre cargada con cinco hijos y contemplativa en la cotidianidad de las faenas de la casa… de los obreros que trabajaban doce horas al día, y entonces comprendió… En ese estado de auténtica pobreza la crisis le reveló una de las verdades más importantes de su camino espiritual: la oración no es una cuestión de espacios ideales o de la cabeza, sino una cuestión del corazón. Entonces experimentó una nueva forma de entender la unión con Dios.

Hno. Pablo César Ghilini

Madeleine Delbrêl, una mística laica

Madeleine Delbrêl, una mística laica de la periferia existencial, desde su vulnerabilidad, con un Evangelio encarnado que «perfora la realidad» que vive para transformarse y transformarla profundamente desde la Contemplación y la acción concreta en el medio del mundo, en medio de la gente común, «como una de tantos», en el cauce del Carisma del Hermano Carlos de Foucauld.

A medio siglo de la masacre de tres sacerdotes y dos seminaristas la Iglesia sigue pidiendo justicia

La iglesia de San Patricio, en el barrio porteño de Belgrano R, donde se perpetraron los asesinatos.Sergio Rubin

El reclamo fue hecho por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, en la misa con motivo de cumplirse 50 años del asesinato de los religiosos en la iglesia porteña de San Patricio por un grupo de tareas de la dictadura.

En la fría mañana del 4 de julio de 1976 los feligreses comenzaban a llegar a la iglesia de San Patricio, en el barrio porteño de Belgrano R. Era domingo y querían cumplir con el precepto. Pero las puertas estaban cerradas. El tiempo pasaba y nadie las abría.

Acaso pensando que los sacerdotes se habían quedado dormidos, un adolescente de 16 años que era el organista del templo se trepó por un costado hasta alcanzar una banderola del salón parroquial. Al entrar no vio a nadie y decidió ir hasta las dependencias.

El impacto que sufrió fue tremendo cuando entró al living y se encontró con los tres sacerdotes de la iglesia y dos seminaristas acribillados bocabajo y alineados sobre una alfombra roja, donde luego se contaron 35 vainas servidas y 15 balas calibre 9 milímetros.

Eran los cuerpos de los sacerdotes Pedro Dufau, de 76 años; Alfredo “Alfie” Kelly, de 43, y Alfredo Leaden, de 57, y de los seminaristas Salvador Barbeito, de 25 y Emilio Barletti, de 24. Sobre el de Barbeito había un dibujo de Quino en el que Mafalda señalaba un bastón de la policía y la leyenda. “Este es el palito de abollar ideologías”.

Pero el mensaje principal estaba en dos pintadas que los verdugos habían hecho en la pared: “Por los camaradas dinamitados en Seguridad Federal. Venceremos. Viva la Patria” y “Estos zurdos murieron por ser adoctrinadores de mentes vírgenes y son M.S.T.M”, en referencia al Movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo.

Con ello el grupo paramilitar quería dejar en claro que los asesinatos que cometieron eran en venganza por la bomba que Montoneros –supuestamente adoctrinados por los religiosos- había hecho estallar dos días antes en el comedor de la Superintendencia de Seguridad de Policía Federal y que causó la muerte de 23 personas.

Luego se supo que en la madrugada dos jóvenes habían visto dos autos con varias personas en su interior, estacionados frente a la iglesia y como uno de ellos era hijo de un general que se desempeñaba como interventor de la provincia de Neuquén pensó que podía tratarse de un comando guerrillero que planeaba atentar contra su padre.

La comisaría envió un patrullero con un oficial que habló tranquilamente con los ocupantes de uno de los autores. Tras retirarse, el oficial le comunicó al hijo del general un mensaje de los integrantes del grupo de tareas: “Si escuchás unos cuetazos no salgás, porque vamos a reventar la casa de unos zurdos”.

Alrededor de una hora después, los jóvenes vieron bajar de los autos a varias personas con armas largas y entrar a las dependencias de la iglesia, pero no escucharon ningún estallido porque, como luego se determinó, los asesinos usaron silenciadores.

Increíblemente, la dictadura culpó a Montoneros por el atroz ataque: “Elementos subversivos asesinaron cobardemente a los sacerdotes y seminaristas. El vandálico hecho fue cometido en dependencias de la iglesia San Patricio, lo cual demuestra que sus autores, además de no tener Patria, tampoco tienen Dios”.

Los sacerdotes sabían que su vida corría peligro. El padre Kelly escribió tres días antes en su diario personal que se había dado cuenta de “la gravedad de la calumnia que está circulando acerca de mí. A lo largo del día he estado percibiendo el peligro en que está mi vida”.

Al día siguiente de los asesinatos, en una misa por los cinco religiosos, el padre Roberto Favre fue más allá de la reivindicación de los religiosos y se convirtió en la primera persona en hablar de las desapariciones delante de altos jefes militares que habían asistido: “Hay que rogar a Dios no sólo por los muertos –sostuvo-, sino también por las innumerables desapariciones que se conocen día a día”.

Incluso a tres meses del golpe abogó por la vuelta a la democracia. “En este momento –dijo- debemos reclamar a todos aquellos que tienen alguna responsabilidad, que realicen todos los esfuerzos posibles para que se retorne al Estado de Derecho que requiere todo pueblo civilizado”,

El periodista Eduardo Kimel, en su libro “La Masacre de San Patricio”, dice que el juez interviniente, Guillermo Rivarola, “no tomó en cuenta una serie de elementos decisivos para la dilucidación del asesinato no fueron tomados en cuenta” que impidieron identificar a los autores.

Este sábado, al cumplirse medio siglo de la masacre, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, ofició una misa en el templo, atestado de gente, en cuya homilía afirmó los cinco religiosos “no creían en el mesianismo de las armas, de la violencia o de la opresión”.

“Ellos creían en el Rey que se presenta humilde. Su única arma fue el Evangelio; su trinchera fue la parroquia, el barrio, el confesionario, el altar y la cercanía con los más pobres”, subrayó.

Y concluyó: “Hoy lloramos juntos, pero como la sangre derramada hace cincuenta años, nuestras lágrimas quieren ser fecundas, y regar el suelo de una Nación que sigue clamando justicia”.

Fuente: https://www.clarin.com/politica/medio-siglo-masacre-sacerdotes-seminaristas-iglesia-sigue-pidiendo-justicia_0_njbbBuBcWk.html