Carta pastoral a la Iglesia de Laghouat-Ghardaïa tras la visita del Santo Padre a Argelia

Queridos hermanos y
hermanas: En el momento en que os dirijo esta primera carta pastoral, un año después de mi llegada como
obispo entre vosotros, acabamos de vivir la visita del Santo Padre a nuestro país. Ha sido para todos un
momento de gracia. A través de sus palabras, sus gestos y sus encuentros, hemos recibido una luz para nuestro
camino y una llamada a profundizar nuestra vocación en esta tierra del Sahara argelino. Entre las muchas
imágenes que nos dejó, una me impresionó particularmente: comparó la presencia de la Iglesia en Argelia con un
grano de incienso, pequeño y casi invisible, pero que al consumirse difunde un perfume que eleva los corazones
hacia Dios.
I. Una tierra habitada por una riqueza profunda El Santo Padre contempló Argelia no como un observador
exterior, sino como un hermano que viene a encontrarse con un pueblo. Reconoció en él valores profundamente
humanos: amistad, confianza, solidaridad y fraternidad. Subrayó también el lugar central de la fe en Dios en la
sociedad argelina, una fe que sostiene los corazones y da sentido a la vida. Argelia aparece además como un
puente entre culturas, religiones y pueblos, llamada a favorecer el diálogo y el respeto mutuo.
II. El desierto: escuela de verdad y fraternidad El desierto no es solamente una realidad geográfica; es una
verdadera escuela espiritual. Nos enseña nuestra fragilidad y nos recuerda que necesitamos a los demás y a
Dios. En el desierto se aprende la sobriedad, la paciencia y la solidaridad concreta. También nos invita al silencio
interior y a una relación más verdadera con Dios. El Sahara no debe convertirse jamás en un lugar donde se
apague la esperanza de quienes lo atraviesan buscando un futuro mejor.
III. Charles de Foucauld: una presencia vivida en el corazón del desierto Charles de Foucauld eligió vivir en esta
tierra con humildad y sencillez. No vino con ambiciones humanas, sino para compartir la vida de los demás y
permanecer en presencia de Dios. Su oración impregnaba toda su existencia y le llevaba a una cercanía fraterna
con todos. Su testimonio nos recuerda que la fecundidad cristiana no depende del éxito visible, sino de la
fidelidad cotidiana y del amor vivido discretamente.
IV. Como un grano de incienso: nuestra vocación hoy Ser como un grano de incienso significa aceptar una
presencia humilde y discreta. Aunque seamos pocos y poco visibles, estamos llamados a difundir el perfume del
Evangelio mediante la fraternidad, la oración y el servicio. Nuestra vida puede convertirse en un signo de
esperanza: – mediante relaciones sencillas y verdaderas; – mediante la acogida y el respeto; – mediante la
perseverancia en la oración; – mediante la atención a los más frágiles. Una comunidad pequeña, pero fiel, puede
convertirse en una presencia que consuela, une y abre caminos de paz.
Conclusión En el desierto aprendemos que nada es posible sin los demás y nada es duradero sin Dios. Siguiendo
el ejemplo de Charles de Foucauld y de tantos testigos del Sahara argelino, estamos llamados a vivir una
presencia humilde, fraterna y profundamente arraigada en Dios. Que nuestra vida pueda difundir silenciosamente
“el buen olor de Cristo” allí donde estamos. Ghardaïa, 16 de mayo de 2026
@ Diego Sarrió Cucarella Obispo de Laghouat-Ghardaïa

Inspirar deseos de reconciliación allí donde las divisiones siembran dolor – Viaje apostólico a Argelia

 Inspirar deseos de reconciliación allí donde las divisiones siembran dolor  SPA-005

13 mayo 2026

Concluida la visita a la Gran Mezquita de Algeria, en la tarde del 13 de abril, León XIV llegó al Centro de acogida y de amistad de las hermanas agustinas misioneras en Bab el Oued, donde realizó una visita privada. Después, se dirigió a la basílica de Nuestra Señora de África, situada al norte del centro de Algeria, para reunirse con la comunidad algerina. Después de haber escuchado el saludo del cardenal arzobispo de Alger, Jean-Paul Vesco, y cuatro testimonios, el Pontífice pronunció en francés, el discurso que publicamos a continuación.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

La paz esté con ustedes.

Queridos hermanos en el episcopado,

queridos sacerdotes y diáconos, religiosos y religiosas,

amados hijos de la Iglesia en Argelia:

Con gran alegría y afecto paternal me encuentro hoy con ustedes, que son una presencia discreta y preciosa, arraigada en esta tierra, marcada por una historia antigua y por luminosos testimonios de fe.

Su comunidad tiene raíces muy profundas. Son herederos de una multitud de testigos que han dado la vida, impulsados por el amor a Dios y al prójimo. Pienso particularmente en los diecinueve religiosos y religiosas mártires de Argelia, que decidieron estar junto a este pueblo compartiendo sus alegrías y sus dolores. Su sangre es una semilla viva que nunca deja de dar fruto.

Son también herederos de una tradición aún más antigua, que se remonta a los primeros siglos del cristianismo. En esta tierra resonó la ferviente voz de Agustín de Hipona, precedida por el testimonio de su madre, santa Mónica, y de otros santos. Su memoria es una clara llamada a ser, hoy, signos creíbles de comunión, diálogo y paz.

A todos ustedes, queridos hermanos, y a aquellos que, no pudiendo estar presentes, siguen este encuentro a la distancia, expreso mi gratitud por el compromiso cotidiano con el que hacen visible el rostro materno de la Iglesia. Agradezco a Su Eminencia las palabras que me ha dirigido, y también a Rakel, Ali, Monia y la Hna. Bernadette por lo que han compartido. A la luz de lo que hemos escuchado, quisiera que nos detengamos a reflexionar juntos sobre tres aspectos de la vida cristiana que considero muy importantes, especialmente por su presencia aquí: la oración, la caridad y la unidad.

Ante todo, la oración. Todos la necesitamos. Lo subrayaba san Juan Pablo II hablando a los jóvenes: «El hombre —decía— no puede vivir sin orar lo mismo que no puede vivir sin respirar» (Encuentro con los jóvenes musulmanes en Casablanca, 19 agosto 1985, 4). De ese modo, presentaba el diálogo con Dios como un elemento indispensable no sólo para la vida de la Iglesia, sino también para la de cada persona. Asimismo lo había comprendido san Carlos de Foucauld, que había reconocido su vocación a ser presencia orante. Escribía: “Me siento feliz, feliz de estar a los pies del Santísimo Sacramento a todas horas” (Carta a Raymond de Blic, 9 diciembre 1907) y aconsejaba: “Recen mucho por los demás. Conságrense a la salvación del prójimo con todos los medios a su alcance: oración, bondad, ejemplo” (Carta a Louis Massignon, 1 agosto 1916).

A este respecto, Ali, hablando de su experiencia de servicio en Notre Dame d’Afrique, nos ha dicho que muchos vienen aquí para orar en silencio, presentar y encomendar al Señor sus preocupaciones y a las personas que aman y encontrar a alguien dispuesto a escucharlos y a compartir las cargas que llevan en el corazón, y ha visto cómo tantos se van serenos y felices de haber venido. La oración une y humaniza, refuerza y purifica el corazón, y la Iglesia en Argelia, gracias a la oración, siembra humanidad, unidad, fuerza y pureza a su alrededor, llegando a lugares y contextos que sólo el Señor conoce.

Un segundo aspecto de la vida eclesial en el que quisiera detenerme es el de la caridad. Nos ha hablado de ello, en particular, la Hna. Bernadette, compartiendo su experiencia de asistencia a los niños con discapacidad y a sus padres. En lo que ha dicho, percibimos el valor de la misericordia y del servicio no sólo como ayuda a los más frágiles, sino sobre todo como lugar de gracia, en el que cualquiera que se deje involucrar crece y se enriquece. La Hna. Bernadette nos ha contado cómo a partir de un sencillo e inicial gesto de cercanía —la visita a los enfermos— han nacido, cual retoños, primero un sistema de acogida y, después, una organización asistencial cada vez más articulada, una verdadera comunidad en la que muchísimas personas participan, tanto en los acontecimientos alegres como en los dolorosos, unidos por vínculos de confianza, amistad y familiaridad. Un ambiente así es sano y sanador, y no sorprende el hecho de que, en él, el que sufre encuentre los recursos necesarios para mejorar la propia salud, llevando al mismo tiempo alegría a los demás, como en el caso de Fátima.

Por lo demás, el amor a los hermanos es precisamente el que ha animado el testimonio de los mártires que hemos recordado. Frente al odio y a la violencia, permanecieron fieles a la caridad hasta el sacrificio de la vida, junto con tantos otros hombres y mujeres, cristianos y musulmanes. Lo hicieron sin pretensiones y sin clamor, con la serenidad y la firmeza de quien no presume ni desespera, porque sabe en quién ha puesto su confianza (cf. 2 Tm 1,12). Para todos, citamos las palabras sencillas de Fray Luc, el anciano monje médico de la comunidad de Notre-Dame de l’Atlas, quien ante la posibilidad de partir y de ponerse a salvo de posibles peligros, a costa de abandonar a sus pacientes y amigos, él respondía: “Yo quiero quedarme con ellos” (C. Henning – T. Georgeon, Fratel Luc di Tibhirine. Monaco, medico e martire, Ciudad del Vaticano 2025, Introducción), y así lo hizo. El Papa Francisco, al recordarlo a él y a todos los demás, con motivo de la beatificación, decía: «Su testimonio valiente es fuente de esperanza para la comunidad católica argelina y semilla de diálogo para toda la sociedad. Que esta beatificación sea para todos un estímulo para construir juntos un mundo de fraternidad y solidaridad» (8 diciembre 2018).

Y llegamos así al tercer punto de nuestra reflexión: el compromiso por promover la paz y la unidad. El lema de esta visita son las palabras de Jesús resucitado: «¡La paz esté con ustedes!» (cf. Jn 20,21), y en una imagen tomada de los mosaicos de Tipasa se lee: “In Deo, pax et concordia sit convivio nostro”, que podríamos traducir: “En Dios, la paz y la armonía pueden reinar en nuestro vivir juntos”. La paz y la armonía han sido características fundamentales de la comunidad cristiana desde sus orígenes (cf. Hch 2,42-47), por deseo mismo de Jesús (cf. Jn 17,23), que dijo: «En esto todos reconocerán que ustedes son mis discípulos: en el amor que se tengan los unos a los otros» (Jn 13,35). San Agustín afirmaba al respecto que la Iglesia «engendra a los pueblos, pero todos son miembros de uno solo» (Sermón 192, 2) y san Cipriano escribía: «El mayor sacrificio delante de los ojos de Dios es la paz y la unión fraternal, y un pueblo unido a proporción que están unidos el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo» (Sobre la oración dominical, IV, 95). Es hermoso, hoy, al oír tanta riqueza de palabras y de ejemplos, hacer eco de lo que hemos escuchado.

Es signo de ello, como nos ha recordado Su Eminencia, esta misma basílica, símbolo de una Iglesia de piedras vivas donde, bajo el manto de Nuestra Señora de África, se construye la comunión entre cristianos y musulmanes. Aquí el amor maternal de Lalla Meryem reúne a todos como hijos, cada uno rico en su diversidad, unidos por la misma aspiración a la dignidad, al amor, a la justicia y a la paz. Hijos deseosos de caminar juntos, de vivir, rezar, trabajar y soñar, porque la fe no aísla, sino que abre; une, pero no confunde; acerca sin uniformar y hace crecer una verdadera fraternidad, como nos ha dicho Monia, y como ha testimoniado Rakel, compartiendo su experiencia en la Tlemcen Fellowship. En un mundo donde las divisiones y las guerras siembran dolor y muerte entre las naciones, en las comunidades e incluso en las familias, su forma de vivir juntos, unidos y en paz es un gran signo. Así unidos, difundan la hermandad, inspirando en quienes los rodean deseos y sentimientos de comunión y de reconciliación, con un mensaje tanto más fuerte y claro cuanto testimoniado en la sencillez y en la humildad.

Una parte considerable del territorio de este país está ocupada por el desierto, y en el desierto no se sobrevive en soledad. La aspereza de la naturaleza redimensiona toda presunción de autosuficiencia y nos recuerda a todos que necesitamos los unos de los otros, y que necesitamos a Dios. Es la fragilidad reconocida la que abre el corazón a la ayuda mutua y a la invocación de Aquel que puede dar lo que ningún poder humano es capaz de garantizar: la reconciliación profunda de los corazones y con ello la paz verdadera.

Por eso, queridos hermanos y hermanas, los animo a continuar su labor en tierras argelinas, como comunidad de fe unida y abierta, presencia de la Iglesia «sacramento universal de salvación» (Conc. Ecum. Vat. II, Lumen gentium, 48). Gracias por todo lo que hacen, por su oración, por su caridad y por su testimonio de unidad. Les aseguro mi recuerdo en la oración ante el Señor y, encomendándolos a María, Nuestra Señora de África, los bendigo de corazón.

“Una fuerte confirmación”: Obispo católico en Argelia reflexiona sobre la histórica visita del Papa León XIV

Diego Sarrió CucarellaEl obispo Diego Sarrió Cucarella, de 54 años, miembro de los Misioneros de África, celebra la misa en una capilla de Ouargla, Argelia, en el desierto del Sáhara. | Crédito: Victor Gaetan.

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El viaje apostólico de León XIV a Argelia, del 13 al 15 de abril, ha sido una reafirmación pastoral de la pequeña pero perseverante presencia católica en este país de mayoría musulmana, afirmó el obispo de la Diócesis de Laghouat.

En una entrevista concedida el jueves 16 de abril a ACI África —la agencia de noticias de EWTN News para el continente africano— el Obispo Diego Ramón Sarrió Cucarella señaló que la visita papal tuvo un significado que no se mide tanto en visibilidad o resultados inmediatos, sino en el mensaje más profundo de encuentro y reconocimiento.

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“Esta visita es, ante todo, una gracia”, reflexionó, y añadió: “No se trata tanto de visibilidad o impacto inmediato, sino de encuentro y del significado que conlleva a lo largo del tiempo”.

Mons. Diego Sarrió Cucarella. Crédito: Victor Gaetan.
Mons. Diego Sarrió Cucarella. Crédito: Victor Gaetan.

La estancia de dos días del Papa León XIV en Argelia marcó la primera vez que un Pontífice visitaba este país del norte de África, cuyas raíces cristianas se remontan a los primeros siglos de la Iglesia, aunque hoy los católicos constituyen una pequeña minoría.

“Para Argelia, es un signo de respeto y confianza, que reconoce a un país con su propia historia e identidad”, afirmó el obispo.

“Para nuestra pequeña Iglesia, es una fuerte confirmación: nuestra presencia discreta, vivida a través de relaciones y cercanía cotidiana, forma plenamente parte de la misión de la Iglesia”, explicó.

Primera visita papal confirma a una pequeña comunidad católica

Las comunidades católicas en Argelia son diversas pero reducidas, compuestas en su mayoría por migrantes, estudiantes, expatriados y religiosos dedicados a labores pastorales y sociales.

Según Mons. Diego, la reacción de estas comunidades tras el viaje apostólico del Papa estuvo marcada por una alegría silenciosa pero profunda.

“Las reacciones han estado marcadas por una profunda alegría y gratitud, expresadas de manera discreta y sincera, acorde con nuestro contexto”, dijo.

El obispo Diego Sarrió Cucarella, de 54 años, miembro de los Misioneros de África, celebra la misa en una capilla de Ouargla, Argelia, en el desierto del Sáhara. Crédito: Victor Gaetan.
El obispo Diego Sarrió Cucarella, de 54 años, miembro de los Misioneros de África, celebra la misa en una capilla de Ouargla, Argelia, en el desierto del Sáhara. Crédito: Victor Gaetan.

El obispo, de origen español y miembro de los Misioneros de África (Padres Blancos), añadió: “Nuestras comunidades son pequeñas, diversas y a menudo transitorias, reuniendo a estudiantes, migrantes, religiosos, expatriados y cristianos locales”.

A pesar de su reducido número, muchos católicos en Argelia vivieron la visita papal como un importante estímulo espiritual. “Esta visita ha fortalecido su sentido de pertenencia a la Iglesia universal y los ha animado en su testimonio cotidiano”.

“Muchos la han vivido como una renovación de su vocación”, afirmó Mons. Diego, quien está al frente de la Diócesis de Laghouat desde su consagración episcopal en marzo de 2025.

Una misión definida por la presencia y la relación

Mons. Diego subrayó que la visita papal reafirmó la forma particular de misión que la Iglesia vive en este país del Magreb, en el norte de África.

“Esta visita no cambia nuestra misión, pero la fortalece y la clarifica”, aseguró

“En muchas partes del país, especialmente en las vastas regiones del Sahara, la Iglesia no vive a través de estructuras, sino mediante la presencia, el servicio y la relación”, explicó, añadiendo que la visita del Santo Padre confirmó que incluso una presencia humilde y a menudo oculta tiene un profundo significado dentro de la misión de la Iglesia.

Recordando la espiritualidad misionera de Charles de Foucauld, cuya vida entre comunidades musulmanas ha inspirado durante mucho tiempo la vida cristiana en el norte de África, el obispo afirmó que la visita “nos anima a continuar con paciencia, fidelidad y confianza”.

También citó el consejo de Foucauld de rezar y entregarse al bien de los demás mediante la oración, la bondad y el ejemplo. “Esto expresa de manera muy sencilla cuál es hoy nuestra misión”, dijo, y añadió: “No se trata, en primer lugar, de hacer muchas cosas, sino de estar: como presencia de oración, de amistad y de fraternidad sencilla”.

Gestos interreligiosos subrayan el respeto

Entre los momentos más simbólicos del viaje apostólico del Papa León XIV destacaron sus visitas a la Gran Mezquita de Argel —una de las mayores del mundo— y al Monumento de los Mártires (Maqam Echahid), memorial nacional en honor a quienes murieron en la lucha por la independencia.

Para Mons. Diego, estos gestos transmitieron un mensaje poderoso de diálogo y respeto.

“Al visitar tanto la Gran Mezquita como el Maqam Echahid, el Papa mostró respeto tanto por la identidad religiosa de Argelia como por su historia nacional”, afirmó.

Describió estos gestos como una afirmación equilibrada de que el diálogo auténtico debe basarse en el reconocimiento de la fe, la memoria y la dignidad de un pueblo.

En el Monumento de los Mártires, el Papa se refirió a los argelinos como “un pueblo noble, rico en valores humanos y en espíritu de solidaridad”, palabras que, según el obispo, resonaron profundamente entre los ciudadanos.

“Estos gestos hablan de una manera que las palabras por sí solas no pueden”, señaló, añadiendo que ambas visitas “expresan una fraternidad que es a la vez espiritual y profundamente humana”.

La imagen del desierto que refleja la realidad de la Iglesia

Al ser consultado sobre los momentos más significativos de la visita, el obispo destacó un intercambio personal entre el Papa y los obispos de Argelia en la basílica de Nuestra Señora de África, en Argel.

“Valoro especialmente el tiempo que tuvimos como obispos para dialogar con el Santo Padre de manera más personal”, recordó, señalando que lo que más le impactó fueron las reflexiones del Papa sobre el simbolismo espiritual del desierto.

“Gran parte del territorio de este país es desierto, y en el desierto nadie puede sobrevivir solo”, dijo el Papa durante su visita.

Para el Obispo Diego, esta imagen refleja la realidad esencial de la Iglesia en Argelia: “Habla directamente de nuestra diócesis”, explicó, “y nos recuerda nuestra fragilidad, pero también nuestra necesidad unos de otros y de Dios”.

Sugirió que el legado más duradero de la visita papal no estará ligado a un momento concreto, sino a una comprensión renovada de la vocación de la Iglesia.

“Quizá esto sea lo que más perdure: no un solo acontecimiento, sino una conciencia más profunda de lo que significa vivir aquí: en relación, en dependencia de Dios y en una esperanza compartida”.

Frutos discretos que se verán con el tiempo

Al ser preguntado sobre los posibles efectos a largo plazo de la visita, el Obispo Diego advirtió que no se deben esperar resultados inmediatos.

“No espero resultados inmediatos ni visibles”, afirmó, y añadió: “Los frutos de una visita así suelen ser silenciosos y graduales”.

Sin embargo, expresó su esperanza de que el viaje apostólico contribuya a fortalecer la confianza y abrir nuevos espacios de encuentro en la sociedad argelina.

“Espero que profundice la confianza, amplíe los espacios de encuentro y ayude a otros a descubrir la realidad de la Iglesia en Argelia”, señaló. “Si además anima aunque sea a unas pocas personas —religiosas o laicas— a unirse a esta misión de presencia y fraternidad, ya habrá dado frutos duraderos”.

Una expresión particular de la Iglesia en África

Mons. Diego situó también la visita papal en el contexto más amplio del primer viaje apostólico del Santo Padre por cuatro países africanos.

Según explicó, Argelia ofrece una perspectiva única dentro del diverso panorama católico del continente.

Recordó las palabras de bienvenida del cardenal Jean-Paul Vesco, arzobispo de Argel, quien destacó que la Iglesia en Argelia sigue vinculada a la herencia misionera del continente a través de congregaciones como los Misioneros de África y las Hermanas Misioneras de Nuestra Señora de África, fundadas por el cardenal Charles Lavigerie.

Hoy, sin embargo, esa herencia se vive de una manera nueva. “Dentro del conjunto del viaje apostólico, Argelia ofrece hoy una expresión distintiva de la Iglesia”, explicó.

“Aquí, la Iglesia no se define por números o estructuras, sino por la presencia y el diálogo”, añadió. Para él, este testimonio silencioso ofrece un mensaje al mundo católico sobre cómo vivir el Evangelio en contextos donde los cristianos son una pequeña minoría.

“La Iglesia en Argelia es pequeña, pero ofrece un testimonio sencillo e importante”, concluyó. “Muestra que es posible vivir el Evangelio con un espíritu de amistad, servicio y respeto en una sociedad mayoritariamente musulmana”.

Publicado originalmente en ACI África. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa.

La visita del Papa a Argelia desafiará la narrativa del “choque de civilizaciones”

La Basílica de San Agustín de Hipona (Annaba), donde León XIV celebrará Misa en Argelia el 14 de abril

La Basílica de San Agustín de Hipona (Annaba), donde León XIV celebrará Misa en Argelia el 14 de abril | Crédito: Cortesía Obispo de Hipona (Argelia), Mons. Michel Guillaud

Por Victoria Cardiel

El Papa que se presentó ante el mundo como “hijo de San Agustín” emprenderá el lunes 13 de abril una gira de diez días por África cuya primera etapa será Argelia, tierra natal del ilustre obispo de Hipona.

San Agustín, una de las mentes cristianas más influyentes del primer milenio, nació en el norte de África en el siglo IV y dedicó su vida a una incansable búsqueda de la verdad que culminó con su Bautismo en Milán.

La figura del santo africano ocupa un lugar destacado en el horizonte pastoral de León XIV. “La figura de san Agustín ayuda mucho como puente, porque en Algeria es muy respetado como hijo de la patria”, subrayó el Pontífice durante la rueda de prensa que siguió a su primer viaje a Turquía y Líbano.

Desde hace más de dos décadas, San Agustín viene siendo objeto de una revaloración cultural en el país magrebí. En 2001, Argelia fue sede del encuentro internacional “San Agustín: africanidad y universalidad”, un foro académico que buscó rescatar al Obispo de Hipona como una figura intelectual africana de dimensión universal, más allá de su identificación exclusiva con la tradición cristiana occidental.

François Vayne, periodista argelino de raíces francesas y buen conocedor de la vida cristiana en el país, explicó que aquel congreso marcó un punto de inflexión. “A partir de entonces, San Agustín empezó a ser reconocido como una pieza del patrimonio cultural de Argelia, como un gran pensador, y no solo como una figura religiosa”, señaló.

Durante un encuentro con medios en la Asociación de la Prensa Extranjera en Roma, Vayne afirmó que el viaje del Papa León XIV supondrá un claro desafío a lo que llamó la “tentación del choque de civilizaciones” entre musulmanes y cristianos.

A su juicio, el Pontífice desmontará esa narrativa al mostrar que la amistad entre creyentes de distintas religiones no solo es posible, sino necesaria. “El Papa va totalmente en sentido contrario a esa propaganda, mostrando que se puede ser amigos, aunque no tengamos la misma fe, y que podemos compartir el mismo amor por la humanidad, que nace de nuestra relación con Dios”, afirmó.

Coincide con él el cineasta italo- argelino Rachid Benhadj, director de Mirka (2000) —película que cuenta con actores como Gérard Depardieu y Vanessa Redgrave—, quien subrayó el impacto del viaje del Papa en el diálogo interreligioso: “Es importante que los argelinos puedan escuchar la música del Pontífice, para vivir juntos en África, en Argelia, pero más ampliamente en el continente africano, que puedan vivir juntos entre cristianos y musulmanes». 

San Agustín, vía para romper los «muros de incomprensión»

Además, reseñó que San Agustín muestra el camino para “romper los muros de incomprensión”. “Es que reconocemos a San Agustín, reconocemos indirectamente la fraternidad que puede existir entre cristianos y musulmanes. Yo creo que es una apertura, un renacimiento. Estamos buscando nuevos puentes para poder vivir juntos”,  detalló Benhadj.

La agenda del primer día en Argel incluye una visita a la Gran Mezquita de Argel, una de las más grandes del mundo islámico. Se trata de un gesto de fuerte carga simbólica que confirma la apuesta del Papa por el diálogo interreligioso y la diplomacia del encuentro, una línea que ya impulsó en Turquía y Líbano y que se inscribe en la tradición de sus predecesores.

Según Vayne, este enfoque conecta directamente con el legado de San Juan Pablo II, quien convocó en Asís en 1986 el histórico encuentro interreligioso por la paz con participación musulmana. Además, recordó que este año se conmemoran “seis décadas de la declaración conciliar Nostra aetate, documento clave en la apertura de la Iglesia Católica hacia el diálogo con el islam”.

Argelia ha experimentado profundas transformaciones desde 1962, año de su independencia. Vayne, nacido ese mismo año, recordó que su madre eligió su nombre inspirado en San Francisco de Asís y su encuentro con el sultán, como signo de esperanza tras una guerra que fracturó las relaciones entre cristianos y musulmanes. Quería, explicó, permanecer en Argelia para vivir una fraternidad universal marcada por la reconciliación.

Un apostolado de la «bondad»

Siendo joven, Vayne, que actualmente lleva la comunicación de la Orden del Santo Sepulcro en Roma, conoció a los monjes trapenses del monasterio de Tibhirine, asesinados en 1996 tras su secuestro por el Grupo Islámico Armado (GIA), en plena guerra civil. Vivían en una de las regiones más castigadas por la violencia, pero decidieron no abandonar a sus vecinos musulmanes, con quienes compartían la vida cotidiana y el sufrimiento.

“El suyo fue un verdadero apostolado de la bondad”, afirmó el periodista, autor del libro Tibhirine vive: la herencia de los monjes mártires de Argelia. “No quisieron soltar la mano de quienes sufrían, y murieron como tantas otras personas en aquel período, en circunstancias que siguen siendo confusas”, detalló.

Para Vayne, el testimonio de los mártires de Argelia —de cuya muerte se cumplen ahora treinta años— encierra un mensaje clave: “Derramaron su sangre junto a la de los musulmanes”. En esa sangre compartida, subrayó, “se convirtieron en artesanos de paz y ayudaron a curar las heridas de la colonización, dando origen a una Iglesia verdaderamente argelina, libre de ataduras coloniales”.

Estos siete monjes trapenses de Tibhirine fueron beatificados con otros 12 religiosos el 8 de diciembre de 2018 en Orán (Argelia).

La misión de la Iglesia en Argelia, heredera de los monjes de Tibhirine

Su legado se concreta hoy en lo que el periodista denomina el “diálogo de la amistad”, una forma de encuentro silencioso y cotidiano que la Iglesia en Argelia vive día a día, caminando con el pueblo y sosteniéndose en la esperanza que brota de la fe en Dios, una fe que lleva a reconocerse mutuamente como hermanos y hermanas.

Desde 2006, una ordenanza argelina regula estrictamente los lugares de culto no musulmanes y prohíbe el proselitismo. En este marco, la Iglesia Católica ha reafirmado su respeto a las leyes del país. “Acepta ser una Iglesia invitada en un Estado donde el islam es la religión oficial”, explicó Vayne. Su misión, añadió, no es debilitar la fe islámica, sino contribuir a que se exprese como una religión de paz mediante obras concretas.

Una situación similar ya la afrontó el Papa León durante su visita a Turquía en noviembre de 2025, donde acompañó pastoralmente a los católicos sin soliviantar al Estado. En Argelia encontrará dinámicas parecidas, según indicó Livia Passalacqua, experta en el país y doctora en misionología por la Pontificia Universidad Gregoriana, durante un encuentro con periodistas organizado por la Universidad de la Santa Cruz de Roma hace unos meses.

“Es una Iglesia que vive como invitada en la casa del otro”, explicó. “No se trata de oponer verdades, sino de crear relaciones, escuchar y avanzar juntos”.

Esta visión se inspira tanto en San Agustín como en San Carlos de Foucauld, místico francés del siglo XIX que vivió entre los musulmanes tuareg del Sahara argelino. Canonizado en 2022, Foucauld promovió, al igual que los monjes de Tibhirine, una espiritualidad centrada en el testimonio silencioso, la cercanía y los vínculos personales, lejos de cualquier forma de proselitismo.

El viaje del Papa León XIV a Argelia —con 48 millones de habitantes, entre los que se estima que puede haber unos 100.000 cristianos, de ellos unos 7.000 católicos— se perfila así como un potente mensaje de respeto, diálogo y convivencia, en una región donde historia, fe y cultura se entrelazan profundamente.

Victoria Cardiel
Victoria Cardiel es periodista especializada en temas de información social y religiosa. Desde el 2013, ha cubierto toda la actualidad del Vaticano para diversos medios, como la agencia de noticias española Europa Press, o el semanario de la Archidiócesis de Madrid, Alfa y Omega.

Cantos del desierto

Desde el Sahara, la banda tuareg Tinariwen canta en su propia lengua y lanza “Hoggar”, un álbum que mezcla blues del desierto y resistencia política para contar la historia de un pueblo marcado por el conflicto, el exilio y la identidad

El grupo originario del norte de África presenta su décimo álbum grabado en Argelia, donde une generaciones y utiliza la música como memoria, denuncia y forma de preservar la cultura tuareg

Por Gilberto Esparza  

Quién es Tinariwen y por qué su música importa

Desde el desierto del Sahara, en el norte de África, la banda Tinariwen se ha convertido en una de las voces más representativas del pueblo tuareg, una comunidad nómada que habita regiones de países como MalíArgelia y Níger.

De acuerdo con el medio OkayAfrica, el grupo no solo hace música: utiliza sus canciones como una forma de preservar su identidad cultural, contar su historia y expresar los conflictos que han marcado a su comunidad durante décadas.

a su comunidad durante décadas.

Tinariwen canta en lengua tuareg y es reconocido por su estilo conocido como “blues del desierto”, una fusión entre sonidos tradicionales africanos y elementos del rock y el blues.

Con “Hoggar”, Tinariwen canta en lengua tuareg y utiliza su música para narrar la historia, la resistencia y la vida cotidiana de su comunidad en el norte de África /Foto por Marie Planeille
Con “Hoggar”, Tinariwen canta en lengua tuareg y utiliza su música para narrar la historia, la resistencia y la vida cotidiana de su comunidad en el norte de África /Foto por Marie Planeille

Qué es “Hoggar” y por qué marca un momento importante

“Hoggar” es el décimo álbum de estudio de la banda Tinariwen y representa un regreso a sus raíces, tanto en lo musical como en lo territorial.

El disco fue grabado en Tamanrasset, en el sur de Argelia, una región clave para la cultura tuareg. Es la primera vez que el grupo logra producir un álbum en su propio entorno con equipo profesional.

El título hace referencia a las montañas del Hoggar, un símbolo geográfico y cultural para esta comunidad, pero también funciona como punto de partida para abordar su realidad actual.

A lo largo del álbum, la banda combina canciones tradicionales con temas contemporáneos que reflejan el contexto que vive su pueblo, incluyendo referencias a la violencia en la región y la presencia de actores armados como el grupo Wagner en territorios tuareg.

El músico Abdallah Ag Alhousseyni explicó:

“Hoggar fue una experiencia maravillosa para mí. Es la primera vez que grabamos un álbum allí”.

Un álbum que mezcla música, historia y conflicto

El disco incluye 11 canciones, algunas de ellas composiciones antiguas que nunca habían sido grabadas oficialmente.

A través de sus letras, Tinariwen aborda temas como:

  • El desplazamiento de comunidades tuareg
  • La división política en regiones como el norte de Malí
  • La vida cotidiana en el desierto
  • La relación entre tradición y cambio

Canciones como “Imidiwan Takyadam” y “Erghad Afewo” reflejan estos procesos.

Al mismo tiempo, el álbum también incorpora temas más personales como el amor, las relaciones y la vida en comunidad.

Por qué este disco une a varias generaciones

Uno de los elementos más importantes de “Hoggar” es la participación de músicos jóvenes, quienes colaboran con los integrantes fundadores.

Entre ellos está Iyad Moussa Ben Abderahmane, quien además facilitó el estudio de grabación.

Para la banda, este relevo generacional es parte de su cultura:

En nuestra cultura, pasamos el testigo pronto”.

El objetivo es claro: mantener viva la música tuareg sin perder su esencia.

El nuevo disco “Hoggar” reúne a músicos de distintas generaciones para preservar la cultura tuareg mientras retrata conflictos y cambios sociales en el Sahara /Foto por Marie Planeille
El nuevo disco “Hoggar” reúne a músicos de distintas generaciones para preservar la cultura tuareg mientras retrata conflictos y cambios sociales en el Sahara /Foto por Marie Planeille

La música como forma de resistencia

Desde sus inicios, Tinariwen ha utilizado la música como una herramienta para narrar la realidad de su pueblo.

En este álbum, continúan abordando:

  • Conflictos en el norte de África
  • La vida en territorios marcados por tensiones
  • La lucha por preservar su identidad

Algunas canciones también reflejan el contexto actual en regiones como Azawad.

El papel de las mujeres en esta nueva etapa

El álbum también refuerza la participación femenina, clave en la tradición musical tuareg.

Durante años, factores sociales limitaron su presencia en espacios urbanos, pero en “Hoggar” se observa una mayor integración.

Una de las voces destacadas es Wonou Walet Sidati, quien señaló:

“Me encanta la música porque nos da la oportunidad de contar nuestra historia”.

Qué hace diferente a “Hoggar”

Este álbum destaca no solo por su contenido, sino por su proceso:

  • Grabación en territorio tuareg
  • Participación de distintas generaciones
  • Integración comunitaria
  • Producción profesional sin salir de su entorno

Es un proyecto que busca documentar y preservar una cultura a través de la música.

“Hoggar” y la identidad cultural, un punto de encuentro que también resuena en México

El nuevo álbum de Tinariwen pone en el centro temas como la identidad, el territorio y la memoria colectiva, elementos que no son exclusivos del Sahara y que también forman parte de muchas historias en México.

A través de su música, el grupo retrata lo que implica pertenecer a una comunidad, enfrentar cambios sociales y preservar tradiciones en contextos de presión o transformación, una experiencia que se repite en distintas regiones del mundo.

“Hoggar” no solo documenta la vida del pueblo tuareg, también muestra cómo la música puede funcionar como un espacio para mantener vivas las raíces culturales, incluso cuando el entorno cambia o se fragmenta.

En ese sentido, el álbum se presenta como una obra que va más allá de lo musical y funciona como un testimonio sobre la importancia de conservar la identidad en medio de contextos complejos.

Desde el Sahara, la banda tuareg Tinariwen canta en su propia lengua y lanza “Hoggar”, un álbum que mezcla blues del desierto y resistencia política para contar la historia de un pueblo marcado por el conflicto, el exilio y la identidad
Tinariwen grabó “Hoggar” en el sur de Argelia, un álbum que mezcla música tradicional tuareg con temas actuales como identidad, conflicto y vida en el desierto /Captura de pantalla/ Tinariwen

https://www.elimparcial.com/espectaculos/2026/03/21/desde-el-sahara-la-banda-tuareg-tinariwen-canta-en-su-propia-lengua-y-lanza-hoggar-un-album-que-mezcla-blues-del-desierto-y-resistencia-politica-para-contar-la-historia-de-un-pueblo-marcado-por-el-conflicto-el-exilio-y-la-identidad/

San Carlos de Foucauld y Lilias Trotter: Dos luces del desierto

En la inmensa quietud del desierto argelino, San Carlos de Foucauld y Lilias Trotter siguieron caminos distintos, pero sus almas se encontraron en un mismo anhelo: vivir solo para el amor de Cristo. Ambos comprendieron que la santidad no busca ser vista, sino ofrecerse en silencio, como la flor del desierto que florece solo para Dios. En su humildad y entrega aprendieron que la verdadera misión nace del amor vivido, no del ruido ni del éxito.

Que sus vidas nos inspiren a encontrar, en medio de nuestros propios desiertos, el gozo de servir en lo oculto y amar sin medida.

> “El desierto y el yermo se alegrarán; florecerá como el lirio.”

— Isaías 35:1

San Carlos de Foucauld (1858–1916) fue un misionero francés que vivió entre los tuareg del Sahara, llevando una vida de oración, servicio y fraternidad. Su espiritualidad inspiró numerosas comunidades religiosas.

Lilias Trotter (1853–1928) fue una artista inglesa y misionera protestante que renunció a la fama para llevar el Evangelio a Argelia. Su vida unió belleza, sencillez y una profunda fe en el poder transformador del amor de Dios.

Hermano Rogelio (CEHCF)

Diego Sarrió Cucarella, nuevo obispo de Laghouat (Argelia): “En el diálogo islamo-cristiano no hay talla única”

El sacerdote valenciano, de la congregación de los Misioneros de África, ha sido decano del Pontificio Instituto de Estudios Árabes e Islámicos de Roma

Obispo de Laghouat, Argelia

Por Mateo González Alonso

Con solo apenas unos meses en una parroquia en Omán, Diego Ramón Sarrió Cucarella, de la congregación de los Misioneros de África, recibió su nombramiento como nuevo obispo de Laghouat, en Argelia. Se acababa así el año sabático con el que esperaba cerrar tranquilamente su ciclo como decano del Pontificio Instituto de Estudios Árabes e Islámicos (PISAI) de Roma. Antes ha desarrollado su misión en lugares como Kenia, Sudán, Paría o Egipto –y eso que tiene solo 56 años–.


Sarrió Cucarella nació el 20 de julio de 1971 en Valencia. Estudió Filosofía en la Facultad de Teología San Dámaso de Madrid y Teología en la Universidad de Tangaza en Nairobi (Kenia). También completó estudios en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas y Catequéticas San Pío X de Madrid, en Sudán, en la Urbaniana de Roma, París, El Cairo Washington D.C. o Argelia. Ordenado sacerdote el 2 de junio de 2001 ha sido animador en el Centro Cultural y de Documentación Saharaui de Ghardaïa en la diócesis de Laghouat (2001-2003); director de la Biblioteca Diocesana de Túnez (2006-2009), hasta que llegó al PISAI como director (2014-2017) y rector (2017-2024). Ahora se prepara para tomar posesión de la procatedral de Gardaya y atender a una comunidad de más de dos mil católicos en más de dos millones de metros cuadrados.

Una vocación mediterránea

PREGUNTA.-¿Cómo llega un joven valenciano a profesar en los Padres Blancos?

RESPUESTA.-Nací en Gandía, en la costa mediterránea, a 65 km al sur de Valencia. Soy el menor de cuatro hermanos. A los 13 años, mi familia se mudó a la capital de la provincia. Allí terminé la Educación General Básica, como se llamaba entonces, y continué con los estudios secundarios. Asistí a colegios jesuitas tanto en Gandía como en Valencia. La educación en la fe y la preparación para los sacramentos se realizaron principalmente en el colegio, más que en la parroquia. Mi vocación, como la de muchos otros imagino, fue un proceso gradual. Recuerdo que, de pequeño, me fascinaba escuchar las historias que los misioneros jesuitas, que estaban de paso por vacaciones, nos contaban sobre sus misiones en la India, el Chad, Brasil… También solía hojear las revistas que publicaban las distintas congregaciones misioneras. Además, tengo un tío jesuita que trabajó muchos años en África. Con el paso de los años, me doy cuenta de que tanto la preparación para la confirmación como las clases de religión del último año de secundaria fueron momentos importantes de crecimiento espiritual. Fue entonces cuando se empezó a forjar mi vocación misionera. De los Misioneros de África me atrajo inmediatamente su pasión por el continente africano y el carácter internacional de sus comunidades.

P.-¿Qué ha supuesto para su actual parroquia en Omán este nombramiento?

R.-Mi nombramiento como obispo de Laghouat se anunció mientras colaboraba en una parroquia de la capital, Mascate. Al acabar mi mandato como rector del (PISAI) de Roma, y tras haber pasado diez años y medio en la Ciudad Eterna, solicité un tiempo sabático a la Santa Sede, de la cual depende directamente el Instituto. Quería aprovechar para conocer de primera mano la experiencia de la Iglesia en otra parte del mundo islámico. El sultanato de Omán forma parte del Vicariato Apostólico de Arabia del Sur, que incluye también los Emiratos Árabes Unidos y Yemen. La comunidad católica de Omán está compuesta exclusivamente por inmigrantes procedentes de la India y de Filipinas, pero también de muchos otros países, entre ellos, una pequeña comunidad hispanohablante. La parroquia me recibió con los brazos abiertos desde el primer momento. Los primeros días me resultaba paradójico tener que haber venido a la península arábiga para ver iglesias llenas de fe. La noticia de mi nombramiento episcopal fue acogida con gran alegría. Fue un momento muy emotivo. Desgraciadamente, he tenido que acortar la estancia inicialmente prevista, pero será difícil olvidar los meses que pasé en Mascate.

Encuentro con el islam

P.-De su etapa como rector del PISAI, ¿qué aspectos de su docencia se lleva a su nueva misión?

R.-Mis estudios sobre la religión islámica y mi docencia en este ámbito no nacieron de un interés puramente teórico sino de un encuentro. Mi primer contacto significativo con el islam tuvo lugar en Jartum, la capital de Sudán, durante mi etapa formativa, antes de la división del país. Trabajé en una parroquia ubicada en las afueras de la capital. Nuestros feligreses eran cristianos del sur que se habían desplazado al norte a causa de la guerra. Aquella primera experiencia en Jartum me hizo comprender rápidamente que los musulmanes, como los cristianos, son capaces de lo mejor y de lo peor. Esto me ayudó siempre a evitar idealizaciones. Los dos años que pasé en Ghardaïa (Argelia) después de mi ordenación sacerdotal me permitieron seguir conociendo a los musulmanes en un contexto diferente al de Jartum. En general, fue una experiencia positiva, marcada por la amistad y el aprecio mutuo. Entonces nació mi deseo de conocer mejor su tradición religiosa y la fe que los anima. A esto siguieron varios años de estudio y trabajo en Egipto, Italia, Túnez y Estados Unidos. En 2014, tras terminar el doctorado, me nombraron jefe de estudios del PISAI. No fue fácil aceptarlo, pues deseaba regresar al terreno de misión. Mi consuelo durante estos años en Roma fue que muchos estudiantes del Instituto se preparaban para vivir su fe cristiana en contextos marcados por la presencia del islam, lo que me hizo sentir que yo también contribuía, en cierta medida, a esta particular misión a la que algunos dentro de la Iglesia nos sentimos llamados.

Obispo de Laghouat, Argelia

P.-En el diálogo con el islam, ¿cómo se vive en el día a día el Documento sobre la Fraternidad Humana de Abu Dabi?

R.-El mensaje principal del Documento sobre la Fraternidad Humana para la paz mundial y la convivencia común se encuentra ya en su propio título: la manera de lograr “la paz mundial y la convivencia común” es desarrollar un sentido de la “fraternidad humana” que sea verdaderamente universal, que vaya más allá de las fronteras nacionales, culturales y religiosas, “que abraza a todos los hombres, los une y los hace iguales”, permitiendo la coexistencia de diversas expresiones culturales y religiosas y construyendo una sociedad más justa y pacífica. En esencia, el Documento defiende una visión de la fraternidad en la diversidad. Las comunidades religiosas están llamadas a adoptar una cultura del diálogo, a colaborar y a fomentar el conocimiento mutuo. Todos —no solo musulmanes y cristianos— están invitados a redescubrir los valores de la paz, la justicia, la bondad, la belleza, la fraternidad humana y la coexistencia como clave para la supervivencia de la humanidad. Vivir el mensaje del Documento significa inspirarse en él para transformar la realidad concreta en la que vivimos. No se debe olvidar que el islam y el cristianismo no dialogan en abstracto, sino que se trata siempre de cristianos y musulmanes concretos, de carne y hueso, que viven en contextos sociales y culturales muy diversos. En el diálogo islamo-cristiano no hay una talla única ni una fórmula mágica. El papa Francisco resumió muy bien la misión de las Iglesias del Magreb en su discurso en la explanada de la Torre Hasán, en Rabat, el 30 de marzo de 2019: “Se trata de descubrir y aceptar al otro en la peculiaridad de su fe y enriquecerse mutuamente con la diferencia, en una relación marcada por la benevolencia y la búsqueda de lo que podemos hacer juntos. Así entendida, la construcción de puentes entre los hombres, desde el punto de vista interreligioso, pide ser vivida bajo el signo de la convivencia, de la amistad y, más aún, de la fraternidad”.

P.-Además, cuenta en su nueva diócesis con la tumba de san Carlos de Foucauld, ¿sigue siendo una inspiración para la evangelización actual?

R.-Ciertamente, san Carlos de Foucauld, cuyos restos mortales descansan en el cementerio cristiano de El Menia, donde fueron trasladados en 1929 una vez iniciado su proceso de beatificación en 1927, es una inspiración para la evangelización entendida en clave de fraternidad universal. Basta decir que el mismo papa Francisco lo señala como una de las figuras que inspiraron su encíclica Fratelli tutti. En ella, lo describe como una persona de profunda fe que, desde su intensa experiencia de Dios, recorrió un camino de transformación hasta sentirse hermano de todos. Orientó su sueño de una entrega total a Dios y sus deseos de sentir a cualquier ser humano como un hermano hacia una identificación con los últimos, con quienes compartió su vida en el desierto. Quería ser, en definitiva, “el hermano universal” –escribe el papa– pero sólo identificándose con los últimos llegó a ser hermano de todos (Fratelli tutti, 287).

Una diócesis exenta

P.-Desde 1919 todos los obispos de Laghouat han sido de los Padres Blancos, ¿se consolida la tradición con su nombramiento?

R.-El primer obispo de Laghouat como tal fue monseñor Georges Mercier (m. 1991), cuando el vicariato apostólico de Ghardaïa en el Sahara fue elevado a diócesis de Laghouat en 1955. Mercier fue uno de los aproximadamente 40 obispos que firmaron el “Pacto de las catacumbas”, llamado así porque se firmó en las Catacumbas de Domitila el 16 de noviembre de 1965, unos días antes de la clausura del Concilio Vaticano II. El vicariato apostólico de Ghardaïa en el Sahara era el heredero de la prefectura apostólica de Ghardaïa, erigida en 1901, cuyo primer prefecto fue monseñor Charles Guérin (m. 1910), amigo y confidente de Carlos de Foucauld. El territorio de la prefectura apostólica de Ghardaïa formaba inicialmente parte de la prefectura apostólica (después vicariato apostólico) del Sahara y del Sudán, erigida en 1868, un territorio vastísimo cuyo primer prefecto fue el cardenal Charles Lavigerie (m. 1892), arzobispo de Argel y fundador de los Misioneros de África. Es decir, que la diócesis de Laghouat ha estado unida a la historia de los Padres Blancos desde los orígenes de nuestra sociedad, lo que me hace sentir parte de una larga tradición y responsable de un precioso legado. No obstante, esto no significa que los Padres Blancos seamos la única congregación religiosa que ha trabajado o trabaja en la diócesis. Ni mucho menos.

P.-Ver en un mapa el territorio de la diócesis de Laghouat impresiona ya que ocupa prácticamente toda la parte continental del país, pero tiene muy pocas parroquias. ¿Qué caracteriza a esta Iglesia local?

R.-De hecho, la diócesis de Laghouat abarca un territorio de 2,107,708 kilómetros cuadrados, es decir más de cuatro veces la superficie de España. Sin embargo, gran parte de este territorio está compuesto de dunas y arena. Durante mis primeros años de sacerdocio, pasados en Ghardaïa, recuerdo que un semanario católico francés describió a monseñor Michel Gagnon, en aquel entonces obispo de Laghouat, como “l’évêque des sables» (el obispo de las arenas). En este inmenso territorio viven un poco más de cinco millones de personas (según las estadísticas más recientes que he visto), de las cuales poco más de dos mil son católicos. Es decir, que la Iglesia local es una pequeña minoría esparcida en un territorio enorme, donde trata de vivir su vocación de ser sal de la tierra y luz del mundo entre el pueblo argelino. Aparte sus dimensiones, la diócesis de Laghouat presenta muchas características en común con el resto de las diócesis del Magreb. Son Iglesias con una larga y fecunda historia, y que han dado grandes figuras a la Iglesia universal. Baste pensar en san Agustín de Hipona, en Tertuliano o en las santas Perpetua y Felicidad. Sin embargo, las Iglesias actualmente presentes en el Magreb son más bien la continuación de una Iglesia que llegó con la expansión colonial de Europa, lo que introdujo una cierta ambigüedad en la relación con la población local y en la percepción mutua. Dicho esto, en los últimos años las Iglesias del Magreb han perdido progresivamente su carácter europeo: tanto los fieles como la nueva generación de personas consagradas que trabajan en la región son cada vez más diversos y provienen sobre todo de África subsahariana y Asia.

P.-La de Laghouat es una diócesis “exenta”, que depende directamente de la Santa Sede. ¿En qué consiste esta situación exactamente?

R.-Una diócesis exenta de la jurisdicción metropolitana es una diócesis directamente dependiente de la Santa Sede y no sujeta a la autoridad supervisora de un arzobispo metropolitano. Las diócesis de Constantina y de Orán, situadas, respectivamente, en el noreste y en el noroeste del país, son diócesis sufragáneas de la archidiócesis de Argel. Ahora bien, debo descubrir aún las implicaciones prácticas de tal distinción. De momento, puedo decir que he recibido una acogida muy fraterna por parte de todos los miembros de la Conferencia episcopal regional de los obispos de África del Norte (CERNA), que comprende Argelia, Libia, Marruecos, el Sahara Occidental y Túnez.

Obispo de Laghouat, Argelia

La “Iglesia de la discreción” del arzobispo Jean-Paul Vesco, que hoy será cardenal – IGLESIA DE ARGELIA

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Por Gianni Valente

«No he perdido a ninguno de los que me has dado». La frase de Jesús dirigida al Padre y citada en el Evangelio según San Juan es el título de la última Carta Pastoral del dominico francés Jean-Paul Vesco, que tomó posesión como arzobispo de Argel el 11 de febrero de 2022.

Vesco reconoce que esta afirmación de Jesús al Padre, en apariencia descabellada, supone un desafío profundo. «Jesús se juzga a sí mismo bajo la mirada del Padre», señala, y sugiere que ningún pastor debería utilizar estas palabras como medida para evaluar su propio ministerio, consciente de sus límites humanos.

Sin embargo, en la conclusión de su carta, el arzobispo eleva el mensaje al proponer que cada persona, independientemente de su origen, religión o identidad, debe ser vista como un hermano o hermana «a quien no debo perder». Porque, «la fraternidad ofrecida sin distinciones de pertenencia religiosa, étnica o nacional – había escrito el mismo obispo dominico con ocasión de la canonización de san Carlos de Foucauld- es el sello distintivo de los discípulos de Cristo».

Jean-Paul Vesco, de 62 años, nacido en Lyon, antes de convertirse en arzobispo de Argel pasó 10 años al frente de la diócesis argelina de Orán. El Papa Francisco ha decidido crearlo cardenal en el Consistorio del sábado 7 de diciembre. Una nueva condición – asegura convencido el arzobispo Vesco- para vivir en el horizonte abierto de la fraternidad universal, al servicio de la «Iglesia mosaico» de Argelia. Una señal que «me llama y me empuja a ser más humilde, porque me devuelve constantemente al misterio de por qué fui elegido».

-Usted, Hermano Predicador, ha utilizado la imagen de la «Iglesia de la discreción» para describir a la Iglesia de Argelia. ¿Qué significa predicar y confesar el Evangelio «con discreción»?
Cuando hablo de la discreción de la Iglesia, no quiero decir que no tengamos derecho a hacer nada. El Evangelio se anuncia «opportune et importune» mediante el testimonio, pero con discreción, es decir, respetando la fe del otro. La especificidad del anuncio del Evangelio en Argelia, en el mundo musulmán, es que parte de una vida compartida entre personas que ya tienen una fe, una fe diferente. En este sentido, se trata de una situación diferente de la de la primera evangelización o del testimonio dado en sociedades como las de la Europa descristianizada.
Para mí, el testimonio evangélico no puede separarse del respeto a la fe del otro. Doy testimonio de lo que vivo, hablo cuando me preguntan, doy cuenta de mi fe, pero lo hago aceptando que hay algo en el otro, una verdad que se me escapa.
Llegué a Argelia para renovar una presencia dominicana tras la muerte de Pierre Claverie (obispo de Orán asesinado por una bomba en 1996, ed). Misteriosamente, aunque nunca le había conocido, sentí que había un vínculo espiritual entre nosotros. Decía: «Nadie posee a Dios, nadie posee la verdad, y yo necesito la verdad de los otros».

– La Iglesia de Argelia y las demás Iglesias de rito latino del norte de África pertenecen ahora al Dicasterio para la Evangelización, el Dicasterio «misionero». ¿Qué significa ser misionero en sus países?
– Para mí, la figura del misionero es la de la fraternidad y la amistad. Pienso en la Declaración de Abu Dhabi sobre la fraternidad humana, que no es un documento más sobre el diálogo interreligioso, sino un gesto realizado por dos personas, dos líderes religiosos, dos hombres que no tratan de convencerse mutuamente. El Papa y el Gran Imán son dos hombres que aprecian la fe del otro. Y esto nunca había existido a tal nivel. Cuando vi a estos dos hombres mirándose y sonriendo, vi a dos hermanos. Percibí la amistad entre ellos. Cuando tuve una audiencia con el Papa Francisco, le dije que esto era lo que más me había impresionado de su pontificado, porque está unido a nuestra experiencia en Argelia.

– ¿A qué se refiere en concreto?
– Unos meses antes, había tenido lugar la beatificación de los 19 mártires de Argelia en Notre-Dame de Santa Cruz, en Orán, y al final de la celebración, los rostros estaban radiantes, iluminados por enormes sonrisas. Tres meses después, en el encuentro de Abu Dhabi, vi la misma sonrisa entre el Papa Francisco y el Gran Imán Ahmed al Tayyeb.
El mayor testimonio evangélico que puede dar la Iglesia es el de la fraternidad, la fraternidad entre nosotros, empezando desde dentro de la Iglesia. «En esto verán todos que sois mis discípulos, si os tenéis amor los unos a los otros», dice Jesús… El Papa quiere poner de relieve precisamente esto en la Iglesia de hoy.

-¿Cómo se puede vivir y manifestar la fraternidad entre personas de distintas confesiones?
– Como es evidente, no basta con decir: «Éste es mi hermano o ésta es mi hermana». En Argelia, todo el mundo se llama hermano o hermana, el modelo es el de la familia. Pero cuando un argelino musulmán me dice «tú eres mi hermano», está diciendo algo serio. Está diciendo que eres mi amigo. Y en ese momento ocurre algo en el orden de la transmisión de la fe.
Ningún musulmán, ni siquiera uno culto, me ha dicho nunca nada realmente esencial sobre nuestra fe. Por otra parte, necesitamos la fe de los demás. Necesito entrar en contacto con musulmanes de buena fe, no para creer en su fe, sino para entablar un auténtico intercambio; y para mostrarles algo de mi fe. La amistad, como la fraternidad, se basa en la gratuidad de la relación. Mientras no exista una relación gratuita, no creo que pueda transmitirse el tesoro del Evangelio.

-La historia reciente de la Iglesia de Argelia está marcada por la experiencia del martirio. ¿Cómo ha cambiado su trayectoria esta experiencia?
– La Iglesia de Argelia es una Iglesia de mártires, y nuestros mártires son mártires de la fraternidad. El Papa Francisco envió un mensaje el día de la beatificación, diciendo que estaba convencido de que este acontecimiento sin precedentes habría trazado «en el cielo argelino un gran signo de fraternidad dirigido al mundo entero»… Si son mártires, es porque corrieron el riesgo de vivir: podían haberse ido, y se quedaron, y por eso el suyo es un martirio de fraternidad.

– A menudo se evoca el sufrimiento padecido por los cristianos para aumentar la oposición y la condena hacia figuras y grupos identificados como enemigos y perseguidores…
– En los mismos años marcados por la sangrienta muerte de esos mártires, más de 100 imanes y 200.000 musulmanes fueron asesinados en Argelia. La fuerza del testimonio de los mártires es que querían quedarse para compartir un destino común. Su muerte validó su compromiso de vivir una determinada vida. Queríamos que los 19 fueran beatificados juntos para reafirmar que fueron el testimonio de toda una Iglesia en un momento concreto de la historia, en medio de un pueblo.

-¿Qué quiere decir, como usted ha afirmado, que la Iglesia en Argelia ha sido «purificada» por los acontecimientos de los mártires?
– Llegué a esta Iglesia en 2002, en un momento en que la vida volvía a la normalidad, pero nada era como antes… La gente tenía que aprender a vivir de nuevo, y no era fácil. Era un poco como después de una guerra: los héroes vuelven a la sociedad normal, pero es inevitablemente complicado. Un jesuita, Paul Decisier, solía decir: éramos gente corriente viviendo en una situación extraordinaria, y ahora teníamos que volver a lo corriente. Para mí fue muy conmovedor verles pasar por esta transición.

– El color rojo asociado al cardenalato recuerda la sangre de los mártires… ¿Está de acuerdo?
– Mi elección como cardenal sigue siendo para mí un profundo misterio… Pero sea cual sea la razón por la que he sido nombrado, lo que importa es que ahora me planteo lo que el Señor quiere para mí.
El rojo del Cardenalato me hace humilde, porque sé que no lo merezco en comparación con tantos otros. Me gustaría que fuera un signo de sencillez. No me convierte en un príncipe de la Iglesia, al contrario, me llama y me empuja a ser más humilde porque me devuelve constantemente al misterio de por qué fui elegido.

-¿Cómo comenzó tu vocación sacerdotal y religiosa?
– Mi entrada en los dominicos fue muy improvisada. Entré con 33 años, era abogado y siempre había sentido la vocación de ser abogado. Siempre había imaginado mi vida en forma de vocación, que en algún momento tomó la forma de participación en sindicatos y en política, y luego como concejal municipal. Me hice abogado, y entonces tuve la impresión de que había tocado el techo de cristal. Había conseguido todo lo que quería, pero no había encontrado la felicidad, aún me faltaba algo.
Este techo de cristal se derrumbó en Lisieux el 14 de agosto de 1994. Estaba visitando a un amigo monje y ese día había una ordenación sacerdotal. En aquel momento sentí que el Señor me llamaba. Hubo un antes y un después de aquel 15 de agosto de 1994, cuando dije sí en lo más profundo de mi corazón.

-¿Y por qué los dominicos?
– Tenía un tío Dominico, Jean-Luc Vesco, y resulta que mi estudio estaba al lado del convento donde vivía, así que iba a menudo a visitarle y siempre me decía a mí mismo que si algún día tomaba las Órdenes Sagradas, sería en cualquier sitio menos en los Dominicos… Pero luego, de una manera muy misteriosa, sentí que era allí donde tenía que estar.

-La carta de Adviento de ustedes, obispos del norte de África, decía que la Biblia no puede utilizarse para justificar la guerra y la ocupación…
– El 10 de octubre de 2023, tres días después del 7 de octubre, escribí que lo que Hamás había hecho era inexcusable, pero no sin causas. Viví dos años en Jerusalén, fui a Gaza, experimenté la humillación de esa gente, y también conocí a muchos israelíes que estaban en contra de Netanyahu. Todo lo que puedo constatar es que durante más de 20 años Netanyahu y sus aliados no han querido la paz, no han querido una solución de dos Estados, y estamos efectivamente en una lógica de aniquilación. Esta política es genocida, lo que significa que no hay otra salida que la destrucción absoluta de un pueblo como tal. Nuestra posición como Conferencia Episcopal es afirmar que



-¿Cuáles son las responsabilidades internacionales en lo que está ocurriendo en Tierra Santa y Oriente Medio?
– Me resulta muy difícil asistir en el siglo XXI a la colonización de los últimos 20 años. Colonización por aplastamiento y expulsión. El mundo entero está volviendo al dominio del más fuerte. Siempre ha sido así, aunque hubo un tiempo en que esperábamos que fuera diferente. Cuando yo nací, podía haber creído que el equilibrio se ajustaría, pero no fue así.
La moral política que está tomando forma en muchas partes del mundo es la ley del más fuerte. Y la paz y la felicidad de los pueblos no pueden construirse sobre esta inmoralidad.
(Agencia Fides 6/12/2024)

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Massignon, Argelia y los argelinos

Louis Masignon

Isí Massignon, el católico orientalista cuyos estudios de sociología islámica y misticismo musulmán han enriquecido el conocimiento humanista occidental sobrio el mundo islámico y renovador la perspectiva de los cristianos sobrio la experiencia religiosa de los musulmanes, había descubierto a Argel durante un breve viaje, a la edad de dieciocho años: era fue en enero de 1901  [1] . Debía estar allí de nuevo en 1905, para presentar, en el XIV Congreso Internacional de Orientalistas, los resultados de sus investigaciones realizadas en Marruecos, en abril de 1904, antes de asegurar su publicación, siempre en Argel, al año siguiente, para obtener su diploma de educación superior con el título Marruecos en el siglo XVIsiglo: cuadro geográfico después de León el Africano [2] . Fue en El Cairo que nos reencontramos en noviembre de 1906 en el Instituto Francés de Arqueología Oriental, después de haber cursado con éxito sus diplomas en Árabe Literario y Árabe Dialéctico en la Escuela Nacional de Lenguas Orientales: se trata entonces, para él, de extrañas experiencias existenciales. vivencias y descubrimiento del mundo egipcio. Todo esto terminó en la primavera de 1908, cuando fue enviado a Irak, una provincia otomana, para realizar investigaciones arqueológicas en al-Ukhaydir. Él mismo contó cómo, a su regreso de Kût el-Amara a Baghdad, por vía fluvial, cuando había sido sospechoso de espionaje y había intentado en vano suicidarse, había recuperado la fe. del Extranjero»  [3] .

2De todos los datos sobre la conversión a un cristianismo exigente y de cierta fuente de interés privilegiada por la obra mística musulmana de Bagdad al-Hallâj.Tras regresar a Francia y estudiar en Egipto, estudió en al-Azhar y enseñó en la joven Universidad Estatal, se reunió muy pronto con el Padre Charles de Foucauld en París y apresó el 27 de enero de 1914, en Bruselas, con su prima, a Marcelle Dansaert, habiendo participado en la Gran Guerra de Oriente Medio (Balcanes y Egipto) y entrado en Jerusalén en diciembre de 1917, junto con el General Allenby y el Coronel Lawrence de Arabia, se convirtió en profesor suplente en el Collège de France en 1919 a 1924, antes de ser titular de la cátedra de sociología musulmana allí desde 1926 hasta 1954. El 24 de mayo de 1922 había defendido sus dos tesis doctorales en la Sorbona, que se publicaron de inmediato. títuloLa passion de al-Husayn-ibn-Mansûr al-Hallâj, mártir místico del Islam, ejecutado en Baghdad el 26 de marzo de 922 [4] , y el secundario, Ensayo sobre los orígenes del léxico técnico de la mística musulmana [5] . Responsable de la Revista del Mundo Musulmán (1919-1924), lector de la Revista de Estudios Islámicos (1928-1954), que llevó a la publicación de un Directorio del Mundo Musulmán (1923)  [6], participó L. Massignon, en sus diversas capacidades, tanto en enseñanzas y congresos, así como en las reuniones de la Academia Árabe de El Cairo de la que se convirtió en miembro en 1933. Tras la guerra de 1939-1945, creó y animó la asociación espiritual de Badaliya , donde, con sus amigos, pretendía vivir un «voto de Damietta»  [7] de compasión y sustitución espiritual por los musulmanes, así como se vio envuelto en muchas intervenciones políticas a favor del sultán de Marruecos  [8] y una «paz serena entre cristianos y musulmanes» en el norte de África. Por eso se vio impulado a crear, con amigos fieles  [9], el Comité cristiano para el Entendimiento Francia-Islam, en junio de 1947, y la Asociación Francia-Maghreb  [10] , el 6 de junio de 1953, que debería intervenir colgante los acontecimientos de Argelia de 1954 a 1962. Es por este último compromiso que conviene analizar con detenimiento los diversos textos que escribieron y publicaron cuando se trata de Argelia y los argentinos  [11] . ¿Cuál fue su pensamiento allí y cuál fue su testimonio allí?

Desde el «centenario de la toma de Argel» en 1930 hasta la final de la Segunda Guerra Mundial

3L. Massignon se refiere a la oportunidad de vestirse extensamente en Argelia en 1930 y estaban celebrando «el centenario de la toma de Argel»  [12]y que había ido allí en años anteriores ha investigado en número de una comisión interministerial que debía hacer un «inventario de instalaciones». Habiendo participado muy de cerca en los trabajos de la Comisión Sykes-Picot que, desde 1918, otorgó mandatos a Francia en el Líbano y Siria, así como en los estudios de la artesanía marroquí, realizó una petición de Lyautey, en junio de 1923, fue entonces, a través de las reseñas que se han mencionado, uno de los mejor informados de las realidades sociopolíticas del mundo musulmán, sobrio todo desde que instaló en Grésillons (Gennevilliers), en abril de 1930, clases nocturnas para trabajadores norteafricanos, en su mayoría cabilios . En un artículo titulado “Los resultados sociales de nuestra política indígena en Argelia”  [13], publicado en el verano de 1930, «su intención, como explica Souâd Ayada, era promover una política de integración de las poblaciones musulmanas de Argelia, a través del acceso general a la ciudadanía plena» [14  ] . Este artículo fue el resultado de sus investigaciones de campo, ya que había sido enviado en misión oficial a Argelia del 23 de abril al 9 de mayo de 1929  [15] . Para el:

4

“La cuestión de Argel se presentó ante Francia ante todo como un caso particular de su política musulmana […]. Desaparecido el califato (1924), la consideración estadística de nuestros dominios de ultramar hizo declarar que Francia era ‘una gran potencia musulmana’, y con este espíritu se construyó la mezquita de París […]. El número, la ubicación geográfica y el estatus cívico de los musulmanes actualmente gobernados por Francia nos obligan a considerar el problema musulmán con mucha más atención que cualquier otra nación europea (excepto Rusia). Lo que no quiere decir, al contrario, que nuestra política musulmana deba ser uniforme. Debe adaptarse al estado de progreso cultural y al grado de vinculación de nuestras dependencias de ultramar donde hay musulmanes.Los dos polos de nuestra política Musulmana deben situarse, uno en Siria, donde la conciencia de nuestro papel como agente y de nuestro claro interés nos debe orientar hacia una política de administración indirecta logrando gradualmente la autonomía, y no comprometer allí nuestra influencia cultural, y la otra en Argelia, donde la mínima francesa tiene que triunfar donde fracasó España después de 1492, con sus moriscos, fiel afrancesamiento del elemento musulmán […].Es el problema argelino el que prima, para quienes estudian la evolución social del norte de África de forma concreta y fuera de los libros, porque Argel no es sólo el centro de las vías de comunicación sino que, mientras Francia no está en Túnez desde hace cincuenta años y en Fez desde hace veinte años, celebra, este mismo año, el centenario de la toma de Argel […].que desde hace treinta años se recuperan periódicamente en el marco de sus paisajes […], nos obliga a reflexionar sobre las consecuencias de esta transformación para la mentalidad de los musulmanes de Argelia” [16  

] .

5Lejos de los «sonidos discursos de apertura (propuestos) por las más altas personalidades», L. Massignon sketch

6

“un intento de clasificar las tendencias administrativas […]. Primero está la tendencia al 

cinismo administrativo del (el) viejo funcionario desilusionado (que está convencido de que) es imposible hacer mejores a las personas  

[17] […]. Luego es la tendencia de 

la asociación benevolente  : es más amable que la anterior, pero abunda en restricciones mentales  

[18] […]. Parece, sin embargo, que podría prevalecer otra tendencia, de lealtad más inmediata y más simple, la del ‘ 

codo con codo’.lo cual es esencial cuando hacéis la escalada juntos: no negar a los demás lo que os ha parecido bueno […], no considerar que hemos venido a Argelia para ‘colonizar una tierra virgen’ […] ]: encontramos numerosos habitantes conforme a esta tierra que es, al fin y al cabo, su patria”.

7Lamentando que, “durante muchos años, se haya defendido abiertamente un ideal de asimilación un tanto ingenioso, pero después de todo bastante noble (entonces) que fue demasiado apresurado decir que los musulmanes argentinos eran ‘inmiscibles’”, L. Massignon señala que, si todos son ingleses, pocos son los que han accedido a la plena ciudadanía inglesa, y por eso se atreve a decir:

8

“Deben naturalizarse en bloque las profesiones que afrancesan a quienes las ejercen por el conocimiento de nuestra lengua y su participación en nuestras costumbres”.

9Señalando que entonces «la élite musulmana argelina ahora está buscando puntos de reunión» y comunicando el texto completo de las Delegaciones Financieras (secciones árabe y cabila combinadas), hace una pregunta: «¿No haremos nada en este año del centenario para hacer justicia a esta ¿tendencia? », tendencia que en Francia se ve reforzada por la presencia de «una colonia obrera numéricamente significativa (hay 150.000 obreros musulmanes) y una pequeña colonia universitaria de muslims argelinos también muy digna de interés». afirmando que, «para apasionar al pueblo de Francia por la obra africana a la que Argelia lo invita, necesita un poco más de alma, pero es necesario tenerla para entregarse”.

10Al hacerlo, L. Massignon se limitó a repetir la esencia de la conferencia que había dado el 20 de marzo en el Centro de Documentation de la École militaire de Saint-Cyr [19] , meentras desarrolló consideraciones más personales sobre la política francesa en los Los países  islámicos incluyen la psicología social de las sociedades árabes. También insistió en la misión de la población francesa en el norte de África:

11

“Ya tenemos un 18% de colonos en Argelia; en Túnez, hay un 7% de ingleses; en Marruecos, 2%. Hay allí una influencia de la raza francesa que es demasiado importante para que podamos descuidar el destino de nuestro pueblo allí. No debemos arriesgarnos a tener que repatriarlos a Francia, cuando son capaces de ser la élite de une nuevo país”.

12Tratando, en 1931, de «La psicología musulmana y sus contactos con la colonización francesa»  [20] , explicaba las especificidades de la lengua árabe y de la religión musulmana, así como el chocque de culturas y la importancia de la escolarización en Argelia  [ 21] . Y más tarde, meditando sobre el conflicto «Colonización y conciencia cristiana»  [22] , lealmente reconoció la ambigüedad de sus solidaridades, sean cristianas  [23]  : «Los betters de nosotros, admitió, no son rehenes, sino cómplices de los sólos abusos y ganancias ilícitas que han sufrido nuestros colonizados por parte de nuestra patria.Quiérase o no, somos parte integrante de una maquinaria implacable, de una mass de inercia cada vez más pesada”, y vio entonces, para compensar las fechorías, sólo el recurso de la “compassion reparadora”, virtud a la que nunca se arrepentirá. dejar de invitar a los mejores creyentes de todos los lados. L. Massignon, por lo tanto, era muy consciente de las contradicciones de esta situación colonial, esperaba ir a la cama, sopesar todo, a la confraternización del “cuello con cuello”. ciertamente está bien informado sobre la realidad económica, cultural, política y religiosa de Argelia. ¿Hubiera intervino en la redacción del proyecto de ley de la exgobernadora Violette que, con motivo de este centenario de Argelia francesa, ¿propuso la ciudadanía “a la élite”?Este proyecto, nacido muerto y luego retomado bajo el número deEl proyecto Blum-Violette [24] , ni siquiera fue examinado por el Parlamento inglés, dada la oposición de todo tipo, pero ¿no correspondía a las visiones proféticas de L. Massignon?

13No debemos olvidar que, en otro dominio, Argelia, y especialmente su Sáhara, significada por L. Massignon la “presencia espiritual del Padre Carlos de Foucauld” de quien quiso ser discípulo y heredero [25  ] . ¿No había intentado visitarla en Tamanrasset en su luna de miel  [26] a principios de 1914? ¿No acompañó desde lejos, con sus consejos y oraciones, a la pequeña comunidad de sus discípulos que había fundado, en 1933, en El-Abiodh Sidi Cheikh, en el sur de Oranais, un convento-zâwiya [27] donde los hermanos  estudiaban los libros maestros de la mystica muslima para acoger sus virtudes en su meditación cristiana sobre el misterio de Jesús?

1945-1954: De una guerra a otra

14Al final de la guerra de 1939-1945, debido a sus numerosos compromisos en Egipto (en la Academia de la lengua árabe y en el Mardis de Dâr es-Salâm) y en Oriente Medio (con refugiados palestinos), L Massignon encontró renovado como se transformó en la valorización de las realidades norteafricanas, especialmente por el voto de Damietta, en 1934, con Mary Kahil, y la fundación de la «sodality» (asociación) de la Badaliya en El Cairo en 1947 lo devolvió a su « visión mística» de las cosas de este mundo  [28] . En un extenso artículo publicado en la revista Esprit en 1951, describía “La situación en Argelia”[29] de la siguiente manera   :

15

“A pedido de Mounier, hace algunos años, hice una presentación sobre la cuestión en la Mutualité […]. ¿Cuáles son las fuerzas sociales realmente presentes en Argelia? […]. Sabiendo que la representación parlamentaria de los colonos prima, contra toda estadística, la de los musulmanes, y que las justificaciones de esta desigualdad, basada en el analfabetismo, sobre el rechazo musulmán al voto de las mujeres, sobre el bajo porcentaje de musulmanes 

en el contingentes militares anuales, son insuficientes […]. Sabiendo que los intereses que profesan los poderes públicos por el Islam son intereses de mando, que mantienen un Islam mal financiado, estancado y obsequioso, de ‘Béni-Oui-Oui’ […].Cada vez es más claro el duelo entre una población mayoritariamente autóctona, en rápido crecimiento, en innegable auge cultural, y una minoría de colonos enriquecidos y ausentes, con una baja natalidad, que utiliza su innegable superioridad técnica para defender privilegios cada vez más sospechosos.

dieciséisL. Massignon no podría describir mejor una situación conflictiva, cuyo tragico unlace preveía si no lo remediábamos, a saber, “preparar la próxima evacuación de un millón de hermanos de la raza, en condiciones que esperaba dramáticas. No obstante, había trabajado para que el Estatuto de Argelia de 1947 pudiera evitar tal unlace asegurando las reformas necesarias en todos los alrededores  [30] , porque era muy consciente de la inutilidad de los «pequeños juegos totalmente ineficientes y obsoletos de las ideas maquiavelicas» de las autoridades administrativas:

17

“El dilema argelino ‘Messalismo o Comunismo’, reescrito, es la cúspide de la evolución actual de la masa musulmana en Argelia […]. La única vía de salvación sería seriamente a la administración ya los colonos por el Islam y la lengua árabe, restaurando este principio de fraternidad internacional e interracial de la sagrada hospitalidad, de la ‘participación comunitaria’ con el ‘huésped extranjero’.

18También insistió en que

19

“Reducir el problema argelino a un problema de equipamiento industrial, las presas y las minas destinadas a reabsorber, en diez años, la miseria, es una broma dulce […]. El problema social es un problema religioso, y si el problema argelino se compica tanto ahora, me apresuro a decir que no es sólo culpa de los honestamente incrédulos amos de nuestro país, es culpa de los hipócritas creyentes que viven del pecados que les hacemos cometer en nuestro servicio”.

20Al hacerlo, L. Massignon se reveló como un erudito y un místico al mismo tiempo en la política: lo demostraría, más que nunca, pendante los ocho años de lo que ahora se llama «la guerra de Argelia». Por eso, el 27 de junio de 1947, había fundado el Comité cristiano de Francia Islam, ayudado por sus dos secretarios, André de Peretti y Jean Scelles-Millie: sus comunicados de prensa, publicados en la prensa, pretendían alertar al público francés. opinión sobre los valores puestos en juego o en crisis por los acontecimientos del norte de África  [31] .

21No obstante se mantuvo solidario con todos, cristianos y musulmanes, envuelto dramático en un enfrentamiento en el que iba a intentar todo para ayudar a todos y cada uno a conseguir una paz serena con él entre todos, como había hecho en Oriente Medio y Marruecos. , porque Argelia todavía le era muy querida por las razones que conocemos. Si no hubiera emprendido un viaje allí con su esposa, en octubre de 1950, siguiendo los pasos de Charles de Foucauld  [32], para pasar una noche de adoración en unión espiritual con él en su bordj de Tamanrasset? ¿No había rendido homenaje, en la mezquita de Paris, a los trabajadores argelinos que encontrarondurante las manifestaciones parisinas del 14 de julio de 1953? La Asociación Francia-Magreb, de la que François Mauriac era presidente y el mismo vicepresidente, que se había creado el 6 de junio de 1953, no iba a implicarse de manera decisiva en los dolorosos acontecimientos a los que Iban ha sobrevivido. Como todo esto sugiere, los estudios de L. Massignon, sus relaciones con los líderes políticos y sus investigaciones en el campo lo habían llevado a ser extremadamente crítica con los «actores» de lo que iba se ha convertido en el «drama argelino».

1954-1962: la guerra de Argelia

22¿Cómo experimentaron L. Massignon lo que sucedió en Argelia del 1 de noviembre de 1954 al 5 de julio de 1962, unos meses antes de morir en la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre: escribió y qué hizo para evitar lo irreparable? Es en las Cartas y Convocatorias de la asociación Badaliya donde encontramos lo mejor de su pensamiento y la riqueza de su espiritualidad. En la Citación del 3 de junio de 1955, señala que

23

“Toda Francia está actualmente angustiada por el futuro del país en el norte de África. Hace 7 años que no aplicamos el 

Estatuto argelino promulgado solemnemente en 1947. Hace 4 años que el Aurès no cosecha y las abejas de las colmenas mueren de cámara. Ahora estamos viendo los amargos fruit de nuestra falta de preocupación material por muslim estos. Intentemos de manera más humilde y aún más ardiente orar, ayunar y sufrir para que nuestros líderes recuperen en el tiempo la conciencia del deber de Francia hacia el Islam […]. No tengamos miedo de mantener a nuestra vez la palabra dada a los musulmanes cuando desembarcamos en Argel en 1830, palabra renovada cuando entramos en Túnez y Rabat”.

24¿Y no concluyó este llamamiento diciendo que «nosotros  [33] no dudaremos en intervenir cada vez que un musulmán sea maltratado, incluso si tuviéramos que sufrir, en su lugar, la indignación de nuestro pueblo» [ 34]: tal  fue  su opción decididamente política y mística, porque quería ser francés y cristiano al mismo tiempo. A pesar de los dramas vividos por todos y cada uno en una terrible escalada de violencia, anima a todos a “comprenderse” en la Convocatoria del 2 de marzo de 1956:

25

“Exhortemos a que finalmente tratemos seria y definitivamente como hermanos a los 500.000 proletarios muslims argelinos que emigrant a la metropolis: par que Dios, a su vez, inspire à la mayoría Muslemana de Argelia a volver a ser hospitalaria con la minoría de colonos cristianos que , por 125 años, le ha superpuesto un progreso técnico puramente material sin ninguna esperanza común en la promesa divina hecha a Abraham, nuestro Padre común. No hay salvación para nuestro país, y nuestra Iglesia, sin esto”  

[35] .

26Por eso L. Massignon demostrará cada vez más su solidaridad con las poblaciones argentinas, a través de sus conferencias  [36] y testimonios, tal como había expresado, el 23 de julio de 1953, su «homenaje, a la mezquita de París, a los argelinos obreros fallecieron colgante las manifestaciones parisinas del 14 de julio » . Para esto tenemos el deber de multiplicar las obras de misericordia, espirituales y materiales, uniendonos a nuestros amigos musulmanes»  [37] , al afirmar, en la Convocatoria del 5 de octubre de 1956:

27

“Es imposible que se establezca una paz serena entre cristianos y musulmanes […] mientras subordinemos, a humillante aceptación de nuestra superioridad técnica, el cese de las enemistades, el reparto de pan a los hambrientos, el pago de las asignaciones familiares caídas, la instrucción bilingüe a los analfabetos, el consuelo de las reparaciones postumas a los corazones rotos”  

[38] .

28E invite a las autoridades francesas a hacer su examen de conciencia en su Convocatoria del 7 de diciembre de 1956:

29

“La hora es solemne; nuestra oración debe pedir a Dios que rasgue el velo de ceguera que impida a nuestra amada patria ver en casa las faltas que estigmatiza fuera de ella […]. Juzguémonos, finalmente, para no ser juzgados condenados por haber escandalizado, no ya a las demás naciones, sino a estos pequeños niños Moslems argelinos sobre los que se apoya la solicitud de nuestra ‘pacificación’ armada” [39  

] .

30En efecto, confirmado en la Carta n° X del 24 de diciembre de 1956:

31

“No podemos aspirar a mantener la unificación franco-argentina persistirá en fundarla sobre la sangre, la violencia y el desprecio”  

[40] .

32L. Massignon es, en efecto, muy consciente de la “comunidad de destino” (para el “providencial”) que se ha establecido la historia entre musulmanes y cristianos en Argelia. De ahí su «visión espiritual» de los acontecimientos en su convocatoria del 1 de marzo de 1957 :

33

“Oremos por 

la Argelia Musulmana , give los cristianos tenemos una responsabilidad fraterna que es aún más preocupante para nuestra conciencia; persisten en hacer de policía con botas y espuelas frente a vagabundos descalzos, huelguistas, in number of an Orden que ya no es el de Dios, sino el de Mamón, nos pone en una posición critique ante el ‘Malik Yawm al-Dîn’ de la 

Fâtiha , ante este Juez de manos traspasadas, que acabará mostrándose, y al que tendermos que confesar que es nuestra secular avaricia, nuestra dureza de corazón como ‘privilegiados’ de los monopolios, lo que está en el fondo origen de los peores excesos de los fellaghas desperados”  

[41] .

34Porque, confirmado en Citación del 5 de abril de 1957,

35

“Dios quiso que Francia, durante 127 años, entrara (y 

pudiera quedarse ) en el norte de África: para dar vida, no muerte, a los pobres creyentes necesitados; amándolos, compartiendo con ellos una esperanza social de inmortalidad. Y es nuestro modo de acogerlos lo único que puede hacerlos fraternizar con nosotros, en el misterio del amor crucificado, que nos marca a pesar de nosotros mismos, a nosotros, indignos” [42  

] .

36Y después de haber pedido rezar el Viernes Santo (19 de abril) y la Noche del Destino (27 de abril), “in union with the muertos del Ejército de África”, in which the sangre francesa y la sangre muslima, señala is mezclaron indisolublemente, en esta misma Convocatoria:

37

“Hay 

una comunidad franco-musulmana  : nuestro deber como ‘badaliya’ es salvar su vida y su honor. En sus jóvenes, en sus jóvenes. Las mujeres primero. Se trata de estos humildes trabajadores, ya son miles, ingleses, que se han casado con musulmanes y han fundado con ellos hogares monógamos  

[43] […]. Hombres jóvenes ahora. Oremos por los 30.000 jóvenes musulmanes Argelino que acabamos de movilizar, trasladándolos a Francia, lejos de la ‘pacificación sangrienta’ de sus pueblos” [  

44 ] .

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38Por eso, en su Citación del 3 de mayo de 1957, L. Massignon se pronunció contra la tortura:

39

«Ante Dios y ante los hombres, no se nos permite poner en el mismo nivel las ‘atrocidades’ cometidas por forajidos y las ‘atrocidades’ toleradas (admitidas, bajo el sello de la palabra de honor…) por Agentes de la Orden , que niegan su misma razón de ser, ante Dios y ante los hombres”  

[45] .

40Lo denuncia aún más en su Convocatoria del 4 de octubre de 1957:

41

“Oremos para que los ojos de tantos ingleses, cosidos por la cubierta de plata, se abran al absurdo del resurgimiento masivo dado, desde el 20 de julio, a la tortura y las ejecuciones sumarias secretas, agregando así, al cuadro mensual revista de muertos a campo abierto, millas de víctimas en su mayoría atribuibles, no a ejecutores de turno, sino a nosotros solos, cuya indiferencia cobarde aún no se atreve a decir ante el mal: basta. Sin embargo, los obispos de Francia nos han anunciado; decían la Verdad: ‘que no está permitido buscar el Bien de la Patria por 

medios intrínsecos malos ‘”  

[46] .

42Pero permanece fiel a sus principios de no violencia a lo Gandhi, de acogida fraterna en nombre de la hospitalidad de Abraham y de una compasión hecha de misericordia y sustitución, esperando que la fraternización siga siendo posible. Lo demuestra su Convocatoria del 7 de junio de 1957:

43

“Mientras un torbellino de mentiras y un simún de atrocidades rugen sobre Argelia, donde sentimos que, de todos modos, va a nacer una nueva nación, todavía ambigua, donde las dos razas que se matan ya empiezan a convivir post mortem, sus 

muertos ensangrentados enterrado atropelladamente en la misma tierra común, permanecemos firmes en la fe en el Dios de Abraham, nuestro Dios para todos, el Único […]. Permanezcamos, sobrios todos fraternos; más cariñoso que nunca con los musulmanes norteafricanos, trabajadores de la metrópoli, donde un ambiente de sospecha y de odio corre el riesgo de envolver a estos exiliados […]. Ya no podemos abandonar Argelia, porque ya no podemos enviar a estos trabajadores allí en este momento;sigamos siendo acogedores y justos con ellos, millas de los cuales se han casado con francesas”  

[47] .

44Y L. Massignon esperaba, en su Convocatoria del 6 de diciembre de 1957, que «organizamos por fin, con el Islam magrebí, esta cohabitación , que el petróleo de la Sahara hace inevitable, esta convivencia que el Islam nos había ofrecido desde el principio en Argelia, con la hospitalidad de Abraham , tantas veces violada por nosotros” .

45

“Orad para que el Estado inglés no ejecute a Djamila Bouhired: Francia llevaría la marca de la infamia”  

[48] .

46Pero se vio obligado a señalar, en su Carta n° XI del 29 de diciembre de 1957,

47

“El endurecimiento del corazón de tantos franceses en la metrópolis contra los trabajadores del norte de África; aguantando de tal manera que la ayuda que podemos prestarles disminuye cada día, a medida que su desesperación por los ‘subdesarrollados’ aumentó su criminalidad, que supera la paciencia del medio francés. shouldmos haber ‘transmutado’ poco a poco la ‘buena’ conciencia del ‘bien intencionado’ en genuina compasión cristiana […] Rezamos para que concedan circunstancias atenuantes a los jóvenes terroristas Moslems argelinos, Ben Sadok y Djemila Bouhired, para que el honor de la la justicia francesa puede estabilizarse […]. Pedimos que el mecánico que mató a Hâjj Lounis no sufriera la pena de represalia. Asimismo, 

[49] no se ejecuta”.

48“Mientras tanto, admitido en su convocatoria del 7 de febrero de 1958, la sangría diaria que se practica administrativamente desde hace tres años en Argelia eleva el corazón cristiano y seca el honor inglés”. Rehusando cualquier recurso a la ley de represalia y queriendo ser un mediador universal, L. Massignon, según su Convocatoria de marzo de 1958, fue a Notre-Dame de Bermont (Domrémy) [50] , donde “encomendó a Notre – Dame  , a a través de la mediación de la virgen de Lorena (Santa Juana de Arco) el honor y la rehabilitación de los oficiales muslims argelinos, principalmente el teniente Abdelkader Rahmani, quien finmente fue puesto en libertad, luego colocado en la inactividad” [ 51  ], porque se solidariza con el “indiscutible drama de concienciación de los oficiales musulmanes del Ejército de África” y pedirá que “las máximas autoridades militares lo tomen en consideración” en su Convocatoria del 6 de junio de 1958 [52  ] .

49¿Los hechos del 13 de mayo de 1958 le ofrecieron un nuevo acercamiento a las realidades argelinas? Escribe, en su Convocatoria del 4 de julio, después del “movimiento de ayuno provocado por Sakiet”  [53]  :

50

“En Argelia, desde el 13 de mayo  

[54] , la situación ha ido cambiando; nueva oración da acto solemne del cambio de clima que parece en Argel, frente a los musulmanes. Oremos para que la ‘fraternización’ descendiera de los labios a los corazones”  

[55] .

51Pero rápidamente expresó reservas justificadas en su Carta nº XII del 5-6 de septiembre de 1958:

52

“El régimen de autoridad que ha aceptado Francia ha limitado singularmente la reivindicación no violenta de la verdad y la justicia suprimiendo prácticamente: las reuniones públicas en las que sa la extorsión judicial de confesiones (escritos de adelanto) por presión física y psíquica; protestas silenciosas. Se mantiene el decreto de 4 de noviembre de 1955 suprimiendo el derecho de asilo. Los campos de concentración llegaron a la metrópolis con los métodos de la inquisición administrativa, para ‘protect a la civilización contre el 

Fln y el comunismo Todo esto no hace más que acelerar, por desgracia, el desarraigo físico y psíquico de las poblaciones musulmanas ‘reagrupadas ‘;y “psicoanalizado” incluido en el humilde acto de Fe del corazón, considerado como expresión de un “sentimiento desorbitado” de su dignidad humana ( 

sic ) […]. El Jefe de Estado  

[56] ha señalado claramente que, en la vida común donde los musulmanes han sido ‘integrados’ por Francia, debe reconocerse la igual libertad; desde noviembre de 1954, demasiados cientos de millas han sido asesinados por esto; nosotros, que rezamos por los muertos de ambos lados, igualmente, pensamos en los derechos de los vivos, de ambos lados, de la igualdad social” [57  

] .

53En su Convocatoria del 3 de octubre de 1958, esperaba que el «Coloquio Mediterráneo» de Florencia diera frutos de paz  [58] , recordaba a sus amigos que «la evolución cada vez más rápida de la Argelia en Argelia nos obliga a cumplir con nuestro deber como cristianos, para no seguir practicando la represalia de un terrorismo cruel que nuestra dureza no puede desarmar» [ 59] , of ahí la esperanza que todavía basa en la presencia de los jóvenes soldados  del contingente en Argelia  [60] , porque, todavía piensa en su Convocatoria del 5 de diciembre de 1958, “es claro que nuestra patria se salvará sólo en honor a la palabra dada reencontrada  ”  [61], lo que autoriza a oponer, en su Convocatoria de 1 mayo de 1959, a una cierta «reforma del bachillerato» que pretende «despojar a estos desdicados de su ideal tradicional suprimiendo el árabe (literario) moderno, esta magnífica lengua de civilización, para sustituirlo por un ‘árabe dialectal magrebí'»  [62] .

54Ante el empeoramiento de la situación, su citación del 3 de julio de 1959 anunció que

55

“Este verano será, creo, decisivo […]. A pesar de un renacimiento de la conciencia y la humanidad entre algunos, las crueldades que se enfrentan entre sí se destacan cada vez más como psicosis malignas que no pueden ser exorcizadas por el simple razonamiento, el sentido común o el interés propio. Pero sólo por la oración incesante, implacable, desgarrada, desesperada; por el ayuno stricto y el completo sacrificio de uno mismo  

.

56Por eso, además de su práctica de los ayunos mensuales de Badaliya , se asoció al Llamamiento de los «Amigos de Gandhi» para un día de ayuno privado, el 14 de agosto de 1959, con miras a trascender «los dos terrorismos que chocan no sólo en Argelia, sino en el mundo”  [64] .

57

“El 16 de septiembre fue el día de la muy noble declaración en la que Francia, por boca de su líder, prometió, por primera vez, su honor de tratar a los Musulmanes de Argelia como nuestros iguales en la fraternidad humana” [65  

] .

58Pero su Carta Anual No. XIII del 19 de diciembre de 1959 da testimonio de su creciente pesimismo ante «el duelo global entre las dos dos concepciones de la explotación económica del mundo, la soviética y la atlántica»: «Hay, ¡ay! , esos camps también malditos, dice, entre los Atlánticos, entre nosotros, en Argelia .’, que marcaron la frontera islámico-cristiana, intensificaron los intercambios de represalias culturales [66]   ”YL. Massignon volvió a condenar “el principio de los campos de internamiento” en su Convocatoria del 6 de mayo de 1960:

59

“Su desarrollo en Argelia despair a sus ya miserable ocupantes, de hecho Fln 

o incluso comunistas: ninguna acción psicológica puede hacernos amigos de ellos en la miseria fisiológica y moral donde, aun con las mayores intenciones del mundo, los sumergimos. En cuanto al establecimiento de campos de internamiento ‘preventivos’ en Francia, como en Larzac, Thol y Vincennes, ningún sacerdote, ningún pastor, ningún rabino temeroso de Dios puede aprobarlo” [67  

] .

60Ante los crecientes enfrentamientos en Francia continental, no dudó en expresar su desaprobación, como explicó en su Citación del 1 de julio de 1960 :

61

«Es con este mismo espíritu (de 

badaliya ) que hemos empujado la ‘sustitución’ hasta el punto de participar, el 30 de abril (Vincennes) y el 28 de mayo (Champs Elysées) en el autosacrificio de personas no violentas que arrestaron a liberar de los campos de concentración a los sospechosos norteafricanos encarcelados ilegalmente sin haber sido condenados (lo que es un sacrilegio ,

haram ) . , ya sea a favor de una huelga general de todos nuestros deberes cívicos, por completo pacifismo  

?

62En su Carta n° XIV del 13-14 de agosto de 1960, L. Massignon trajo, para la Badaliya , una breve evaluación de su acción:

63

«Nuestra defensa social de los trabajadores musulmanes en París, apoyada por la participación de varios de nosotros en clases nocturnas para ellos (desde 1929), marcada, el 21 de julio de 1954, por nuestra presencia en los funerales de los que habían sido ‘ asesinados’ el 14 y 12 de octubre de 1955, por nuestro juramento a defender su honor como hombres (prestado frente a la mezquita), nos llevó a organizar una peregrinación anual común a los Siete Santos Durmientes de Vieux-Marché (Northern Coasts) , desde 1954”  

[69] .

64Pero, ¿qué hacer ante la radicalización de la oposición en Argelia, como admitió en su Convocatoria del 6 de enero de 1961, después de haber mencionado allí «el llamamiento del Comité cristiano del Acuerdo Francia-Islam» [70  ]  ?

sesenta y cinco

“La extraña psicosis de terror que se ha apoderado de los activistas en Argelia desde hace dos semanas es como la sorpresa inhumana de un verdugo incrédulo ante la resurrección de su víctima a la que había pensado enterrar (o incinerar) definitivamente” [71  

] .

66Sin embargo, esperaba mucho de las primeras negociaciones, como lo dejó escuchar en su Convocatoria del 3 de marzo de 1961: «Amigos nuestros han difundido nuestro llamado a la solidaridad entre nuestra Cuaresma y su Ramadán para que las tan esperadas negociaciones puedan estar preparadas un ambiente de respeto reciproco impidiendo la violencia de la venganza”  [72] , especificando que es la condición del éxito, en la Convocatoria del 5 de mayo de 1961:

67

“Esta paz serena sólo puede obtenerse, como lo han demostrado los acontecimientos del 22 al 25 de abril, gracias a una doble condición previa, la restauración del respeto fraterno y recíproco entre cristianos y entre musulmanes; antes de un entendimiento social sincero entre el cristianismo y el Islam”  

[73] .

68Fue entonces cuando L. Massignon se permitió esperar nuevamente, en su Convocatoria del 2 de junio de 1961:

69

“El séptimo año del drama argelino nos lleva a meditar de rodillas ante el enfrentamiento de Évian, que situa a Francia como objetivo internacional en el centro del duel entre capitalismo y comunismo […] para salvar a los hombres de la perversa seducción de los poderes de la sangre y el dinero, supuestamente ‘puestos al servicio’ del orden y la verdad […]. Oremos por los ‘residentes en campos de reagrupamiento’ que empiezan a ser ‘liberados’; oremos por los ‘internados en campos de concentración’ que empiezan a ‘ampliarse’. No es demasiado tarde para la reconciliación, con suerte  

.

70Pero enseñó expresa algo así como un presentimiento:

71

“Se acerca el momento, dijo, en que, para cada inglés en Argelia, surgirá la necesidad de una opción, entre Francia y Argelia. Quizá tendermos que, en ese momento, ‘dejar, si es necesario, lo nuestro, para ellos’”  

[75] .

72Porque su realismo como sociólogo le hace reconocer, en su Convocatoria del 6 de octubre de 1961, que:

73

“Es a los colonos católicos latinos de Argelia, con aquellos por los que oramos desde hace siete años, que el futuro de una asociación de vida fraterna con la mayoría Musulmana es el más difícil de concebir, porque se niegan a someter su dignidad como cristianos y europeos tiene una supremacía religiosa y racial que los árabes oprimidos de ayer tienden a hacer opresores mañana. Nuestra regla de ‘badaliya’, sin embargo, nos permite ver una pequeña luz al final del túnel […]. Durante siete años hemos estado ‘sustituyéndonos’ a los musulmanes para ‘comprender desde dentro’ los méritos de sus afirmaciones. Sin dejar de hacerlo, también debemos ‘to replace’ a los cristianos (ya los judíos) argelinos para ‘understand desde dentro’ 

74De ahí la pregunta que él hace:

75

“¿Qué hacer, en un momento en que la amenaza de guerra civil es cada vez más precisa, tanto en Argelia como en la Francia continental? […]. No defender la Verdad como un bien personal, sino aceptar ser golpeados por Ella, y aun 

golpeados por Ella , tal como lo conciben nuestros hermanos disidentes, exasperated: porque queremos morir anatema, por nuestros hermanos que están perdidos. Y no queremos que nuestra patria sea partida en dos por una  

guerra civil.

76Ante el desencadenamiento de los «enfurecidos» de ambos lados, L. Massignon todavía quiere ser mediador y reconciliador. Lo confirmó en su Convocatoria del 3 de noviembre de 1961:

77

“El odio fanático, que crece en este momento, bajo las perversas incitaciones de dos extremismos, en el doble terreno del racismo y la religión, debe incitarnos a trabajar más que nunca para restaurar el respeto mutuo fraterno entre cristianos y musulmanes entre sí. entre ellos, siendo un humilde 

puente , un ‘acueducto mariano’ entre los dos campos  

[78] […]. Y ahora, desesperadamente, en ambos lados, los negociadores, muslims y cristianos, están tratando de confiar en una palabra dada, para hacer las paces […]. In su furia atea, los ultras de ambos campos, en Francia, han olvidado este último paso (el respeto a los muertos).Ya no es sólo en Argelia, sino en la Francia continental, donde los cuerpos de los adversarios caídos desaparecen, son incinerados o ahogados, como hemos visto en los últimos días, para nuestra vergüenza […]. me dirán ‘que los muertos integerren a los muertos’; Respondo que enterrar dignamente a los muertos, gracias a una tregua, es el último requisito que nos queda para escapar del baño de sangre que se prepara. Y que los Badaliya deben orar por esta Tregua primero  

.

78Nadie sabe si esta “tregua navideña” fue efectiva, pues la Convocatoria del 5 de enero de 1962 establece:

79

«En cuanto a la situación en Argelia donde, después de ocho años de guerra interracial, se ha instaurado una verdadera guerra civil entre europeos, surge, como hemos dicho muchas veces, de una verdadera ‘posesión’, por parte de los demonios del odio , de los cuales podemos liberar a nuestros semejantes sólo con las clásicas ‘armas’, la oración, el ayuno, el sacrificio, la limosna, el recurso heroico sólo a Dios” [80  

] .

80Y la Convocatoria del 2 de febrero de 1962 para afirmar que:

81

“No es sólo en Argelia donde el consorcio colonialista internacional rechaza, con su violencia, a los musulmanes desfavorecidos hacia el comunismo, sino también en Francia; debemos respetar la presencia del medio millón de trabajadores musulmanes argentinos porque es la verdadera garantía para el mantenimiento en seguridad y la dignidad del millón de compatriotas que tenemos en Argelia” [81  

] .

82Los Acuerdos de Évian del 18 de marzo de 1962 fueron recibidos por L. Massignon con cierto alivio y la Convocatoria del 6 de abril de 1962 da testimonio de ello:

83

“En estos días en que la palabra dada, fundada en un vínculo de sagrada hospitalidad entre los hijos de Abraham, finalmente guardado, comienza a dar fruto [82] , debemos, más humildemente que nunca, postrarnos ante Dios, en meditación  

y ayuno oración. Varios de nuestros amigos musulmanes se unieron a nuestro minuto de silencio por la paz el viernes 16 de marzo a las  3 

pm

84Conociendo esta paz aún precaria, puede decir en su Convocatoria del 1 de junio de 1962 :

85

“No nos cansemos de repetir que debemos orar juntos, cristianos, judíos y musulmanes, por el advenimiento de esta ansiada paz, que tanto se mora” [84  

] .

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86¿Cómo pudo acogerlo como «sereno» cuando Argelia se independizó el 5 de julio de 1962 y un millón de franceses argelinos emigraron a Francia? No dijo nada al respecto en sus últimos escritos. Su última Citación, a finale de octubre de 1962, fue de lo más evasiva y testimoniaba cierto cansancio:

“A varios miembros les hubiera gustado que, en convocatorias anteriores, nos regocijáramos por la paz serena lograda desde marzo de 1962 en Argelia. Seguimos muy preocupados, no tanto por la misunderstanding de los cristianos que se fueron y lamentan el fracaso de un latinización ‘colonial’ trasnochada, sino pour las ilusiones liberales de los profesores y directoress franceses que regrésan generosamente a Argelia para continuar una tarea de educación y socialización. formación”  

[85] .

Siempre fiel a sí mismo, quiso así ser realista ante los hechos y fiel a sus compromisos culturales y espirituales. Es cierto que estos «ocho años de guerra» han herido profundamente por encima de las amistades. Su amigo de Sétif, Hâjj Lounis (Mahfoud-ben Messaoud)  [86] , dedicado como culto de los Siete Durmientes pero en Guidjel (Ikjân), en Argelia, había sido asesinado el 4 de junio de 1957, mientras estaba viviendo de esa manera , la espiritualidad de la Badaliya, antes de que muchos miembros de su familia corriesen la misma suerte. También había perdido, en el umbral del verano de 1959, Maître Amokrane Ould Aoudia, «abogado, defender de los acusados ​​​​argelinos, caídos en el ejercicio de su profesión, en el corazón de París» [87  ]. En cuanto a su amigo y colaborador, el Sr. Mohand Aberkane, había «caído en Argel el 5 de febrero de 1962, fiel a nuestras armas comunes, la no violencia, la oración, el ayuno, la peregrinación a los Siete Durmientes» [ 88  ] . Otras personas habían sido fieles permanentes, al tiempo que le informaban objetivamente de las realidades argentinas en las que estaban directamente involucradas, como Germaine Tillion, cuya competencia y devoción  reconocía .Finalmente, cabe señalar que, en solidaridad con sus amigos argelinos, Shaykh Tayyib el-Okbi y muchos otros, había trabajado, más que nunca, en estos años difíciles, para defender en Jerusalén el Waqf tlemecenio de Abû Madyân (1126- 1197), piadosa muslim fundación y argelina inaugurada allí a finale del siglo XIIsiglo, inmediatamente al oeste del Muro Occidental de la explanada del Templo, dando lugar así al «barrio magrebí»? Para preservar su respeto, en número de Francia, que tenía la responsabilidad legal de ello, fue siempre una de sus principales preocupaciones durante su número de estancias en el Oriente Medio, especialmente después de la creación del Estado de Israel [90  ] .

Conclusión

87Cuentos sus escritos y los testimonios que ya vislumbraban el pensamiento de L. Massignon Argelia sobria y solidaria con todos sus habitantes, musulmanes y cristianos. Nadie pudo ver que lo primero evolucionó especialmente entre 1930 y 1962. Mientras que algunos de sus análisis partían de una visión casi profética de las cosas, otros, en cambio, parecían haber idealizado realidades que se habían vuelto abiertamente contradictorias. Pero nadie puede confirmar que renunció nunca ha conocido la doble solidaridad con musulmanes y cristianos, por no hablar de la de los judíos cuando tuvo que comentar el comportamiento del Estado de Israel después de 1948. de la ciencia política y de la fe cristiana, invitado por la historia. vivir en una «línea de fractura», supo asumir los sufrimientos y las esperanzas,aunque esta misma historia no parece haber correspondido a su expectativa. Con respecto a Argelia y los argelinos, no se podría sumir mejor su «viaje existencial» que retomando lo que Christian Jambet y Souâd Ayada dicen de él cuando mencionan «Massignon politique» en suEscritos memorables  :

“Entre el peligro que representa el 

Flny el representado por los desplazados más radicales de la Argelia francesa, L. Massignon trataron de tomar una tercera vía, pacífica, la vía de la reconciliación reconstructendo el vínculo entre Francia y Argelia, menos por la integración de los Moslems en Francia que por la de los Franceses en Argelia al mundo musulman. Habiendo esperado mucho el regreso al poder del General De Gaulle, antes de encontrar abuso desilusionado, dividido entre su amor por la presencia de Francia y su ejército y su rebeldía frente a la tortura y el, el anciano, al ocaso de su vida aquí abajo , sólo puede ofrecerse como sustituto de las víctimas del terrorismo.Lo hizo en varias ocasiones: el 25 de octubre de 1955, en una reunión donde lanzó un llamamiento a la noviolencia, y donde una granada ofensiva, al estallar en la sala, con frecuencia varios heridos; Y, sobre todo, tras el asesinato en Sétif de Lounis Mahfoud, su compañero, que había sumado a la peregrinación de los Siete Durmientes. Esta peregrinación -que desde entonces no ha dejado de renovarse cada año- fue creada el 25 de julio de 1954, como testimonio de la fraternidad cristiano-musulmana, cuando la causa de la justicia parecía perdida. El 17 de febrero de 1958, en el Centro Católico de Intelectuales Franceses, Massignon fue atacado por matones, quienes lo golpearon. Entonces se ofrece a morir, sin resistencia, como sustituto;pero herido y sobrevivido, le escribió a Henry Corbin el 4 de marzo: ‘Esa noche, me quedé despierto (por un no ha dejado de renovarse cada año- había sido creado el 25 de julio de 1954, como testimonio de la fraternidad cristiana- Muslima, cuando la causa de la justicia parecía perdida. El 17 de febrero de 1958, en el Centro Católico de Intelectuales Franceses, Massignon fue atacado por matones, quienes lo golpearon. Entonces se ofrece a morir, sin resistencia, como sustituto; pero herido y sobrevivido, le escribió a Henry Corbin el 4 de marzo: ‘Esa noche, me quedé despierto (por un no ha dejado de renovarse cada añohabía sido creado el 25 de julio de 1954, como testimonio de la fraternidad cristiano-musulmana, cuando la causa de la justicia parecía perdida.El 17 de febrero de 1958, en el Centro Católico de Intelectuales Franceses, Massignon fue atacado por matones, quienes lo golpearon. Entonces se ofrece a morir, sin resistencia, como sustituto; pero herido y sobrevivido, le escribió a Henry Corbin el 4 de marzo: ‘Esa noche, me quedé despierto (por un

¡gracias  !), y mi mente estaba ausente, lejos de esos obstinados ‘hylics’, ‘ 

no en el Cielo, y sin embargo tan lejos del Infierno’  ”  

[91] .

Porque así quiso testimoniar toda su vida, como Charles de Foucauld, su maestro y modelo, y Husayn al-Hallâj, su místico predilecto, como un “hombre de fe, de honor y de verdad”.

Calificaciones

  • [1]Un viaje que había llevado a El Kantara (sureste de Argelia), al que alude en una carta dirigida a Paul Claudel, el 26 de diciembre de 1910: «Casi echo de menos el desierto, este mar perfecto, sereno, equilibrado en su inmensidad aun por el paso diario del sol […]. Hace tres años (como hace nueve años en El Kantara), sacada de mí por la belleza a la que iba entrando. plástica, en ?nuestra tierra, una belleza más eminente, más persuasiva, más rítmica que el desierto Paul Claudel – Louis Massignon, Correspondencia (1908-1953) Centenario de Louis Massignon, edición establecida, presentado y comentado por Dominique Millet-Gérard , París, Gallimard, 2012). Para saber todo sobre L. Massignon, consultar: Jean Morillon , Massignon , París, Ed. académicos, 1964, 126 p. ; Camille Drevet , Massignon y Gandhi: el contagio de la verdad , París, Cerf, 1967, 219 p. ; Massignon , Cahier de l’Herne, París, 1970, 520 p. y 18 pl. ; Youakim Moubarac , El trabajo de Louis Massignon , Beirut, Cenáculo libanés, 1972, 209 p. ; Guy Harpigny ,Islam y cristianismo según Louis Massignon , Louvain-la-Neuve, 1981, 335 p. ;, Universidad de El Cairo, 1984, 136 p. ; Presencia de Louis Massignon (Homenajes y testimonios) , París, Maisonneuve y Larose, 1987, 300 p. ; Vincent Mansour Monteil , La mortaja de fuego (Louis Massignon, 1883-1962) , París, ed. Vegapress, 1987, 295 p. ; Jacques Keryell , La Sagrada Hospitalidad , París, Ciudad Nueva, 1987, 483 p. ; Louis Massignon, Mística en diálogo , n° 90 de Question de , Gordes, 1992, 253 p. ; Jean-François Six ,La aventura del amor de Dios (80 cartas inéditas de Charles de Foucauld a Louis Massignon) , París, Seuil, 1993, 344 p. ; pierre rockalve , Louis Massignon y el Islam , Instituto Francés de Damasco, 1993, 208 p. ; Jacques Keryell , Jardín dado: Louis Massignon en busca de lo absoluto , Paris-Friburgo, Saint-Paul, 1993, 303 p. ; Christian Destremau y Jean Moncelon , Massignon , París, Plon, 1994, 449 p.  ; Louis Massignon y el diálogo de las culturas , París, Cerf, 1996, 371 p. ; JaimeKeryell , Louis Massignon y sus contemporáneos , París, Karthala, 1997, 384 p. ; Louis Massignon en el corazón de nuestro tiempo , París, Karthala, 1999, 379 p. ; Louis Massignon, de Bagdad al jardín de una palabra extática , al autor, 2008, 255 p. Finalmente, se ha añadido a esta bibliografía los 22 números del Bulletin de l’Association des amis de Louis Massignon, publicados entre 1994 y 2009, en los que se publica una serie de documentos inéditos, algunos de estos números con una temática particular como La peregrinación (2004), Anne-Catherine Emmerick (2005), Louis Massignon y Marruecos (2005),Charles de Foucauld y Louis Massignon (2006), Joris-Karl Huysmans, Pierre Roche y Louis Massignon (2007), Germaine Tillion y Louis Massignon (2008) y J.-M. Abd-el-Jalil y Louis Massignon (2009).
  • [2]Memoria publicada en Argel, en 1906, con el título Marruecos en los primeros años del siglo xvi . Cuadro geográfico según León el Africano, Argel, Jourdan, 305 p., y republicado tal cual, en 2006, para la Biblioteca Nacional del Reino de Marruecos
  • [3]Véase Daniel Massignon , El viaje a Mesopotamia y la conversión de Louis Massignon en 1908 , Prefacio de Jean Lacouture, París, Cerf, 2001, 84 p.
  • [4]En 2 vol., París, Geuthner, 1922, 1.088 p. y 28 pl. L. Massignon trabajó toda su vida en una nueva edición, complementada y enriquecida. Esto se hará después de su muerte, en 1975, gracias al celo filial de Geneviève y Daniel, sus hijos, y con la ayuda de los profesores Henri Laoust, Louis Gardet y Roger Arnaldez , The Passion of Hallaj, mystical martyr of Islam. , París, Gallimard, 1975, en 4 vols. : I. La vida de Hallaj , 708 p. ; II. La Supervivencia de Hallaj , 519 p. ; tercero La Doctrina de Hallaj , 386 p. ;IV. Bibliografía, Índice. _ _ _ _ resumida, todavía en inglés, por el mismo Herbert Mason , Hallâj-Mystic and Martyr , Princeton University Press, Bollingen Series, 1994, 292 p., y traducida al español por Agustín López Tobajas y María Tabayo Ortega , Hallâj’s pasión, Mártir Místico del Islam , Barcelona, ​​​​Paidos Orientalia, 2000, 440 p. El 1er vuelo .traducido al árabe por al-Husayn Mustafâ Hallâj, Alâm al-Hallâj: shahîd al-tasawwuf al-islâmî , Bayrût, Sharikat Qadmus, 2004, 740 p., y enturco por Ismet Birkan, Islâm’in Mistik Shehidi: Halladj-i Mansûr’un Tchelisi , Ankara, Feryal Matbaasi , 2006, 774 págs.
  • [5]Publicado el mismo año, Ensayo sobre los orígenes del léxico técnico de la mística musulmana , París, Geuthner, 1922, 302 y 104 p. y 1 foto ; 2ª ed ., París, Vrin, 1954, 453 p. y 7 higos. ; 3ª ed ., París, ed. du Cerf, 1999; la traducción al inglés, de Carl Ernst , Ensayo sobre los orígenes del lenguaje técnico del misticismo islámico , fue publicada en los EE. UU., en 1997, University of Notre Dame Press, con prólogo de Herbert Mason.
  • [6]Este Directorio del Mundo Musulmán , 1ª ed ., 1922-1923, 358 p., será revisado y actualizado continuamente por el autor: 2ª ed ., París, 1926; 3ª ed ., París, Leroux, 1920, 484 p. ; 4ª ed . (con V. Monteil), París, PUF, 1955, 420 p.
  • [7]Este «voto de Damieta» data del 9 de febrero de 1934. L. Massignon vivía en Egipto contra una amiga árabe cristiana, de rito griego-melquita, Mary Kahil, que vivía en El Cairo a finales de 1913. Ambos habían seguido una peregrinación a Damietta , donde el rey San Luis había sido hecho prisionero durante la 7ª Cruzada . Había hecho allí un voto de sus vidas como sustituto ( badaliya ) de una reconciliación entre cristianos y musulmanes.
  • [8]El sultán de Marruecos, Mohammed V, fue depuesto el 20 de agosto de 1952 y exiliado a Madagascar. L. Massignon trabajó, con muchos otros, para que volviera a ocupar su trono, lo que se reemplazara el 5 de noviembre de 1955, restauración que conduciría rapidamente al acceso de Marruecos a la plena independencia, el 6 de marzo de 1956. Ver las Actas de la coloquio del 10 y 11 de febrero de 2006 celebrado en Rabat, Louis Massignon y Marruecos: una palabra dada , Casablanca, Fundación Rey Abdul-Aziz, 2008, 228 p.
  • [9]Especialmente André de Peretti y Jean Scelles . El primero publicó, en 2006, con la ayuda de las autoridades marroquíes, La independencia de Marruecos y Francia, 1946-1956: Memorias y Testimonio . Respecto al segundo, Christian Lochon , Laure Meesemaecker e Yves Scelles publicaron, en 2010, Hacia un humanismo mediterráneo: Antología de los escritos de Jean y Jeanne Scelles.
  • [10]Asociación de la que François Mauriac será presidente y L. Massignon vicepresidente.
  • [11]Se publicaron conferencias y artículos de L. Massignon en Opera Minora (colección de 207 artículos, editada por Youakim Moubarac ), Beirut, Dar al-Maaref, 1963, 3 vol., 2.193 p. et 115 pl., reeditado por la PUF en 1969, y en Parole donne (colección de 31 artículos, con una introducción de Vincent Monteil ), París, Julliard, 1962, 446 p. y 8 pl. ; 2ª ed ., París, UGE, 1970, col. «10/18», 505 páginas. ; 3ª ed ., París, ed. du Seuil, 1983, 440 p. Todo fue asumido por Christian Jambet , François Angelier, François l’ Yonnet y Souâd Ayada , y publicado por temas bajo el título Memorable Writings , París, Laffont, 2009, vol. I: 926 páginas, vol. II: 1016 pág. Es a estos dos volúmenes a los que nos referiremos aquí principalmente, bajo este título, así como a Badaliya , L. Massignon, Badaliya in the name of the other, 1947-1962 , París, Cerf, 2011, 398 p. ) y Correspondencia (a saber, Massignon – Abd-el-Jalil, Padrino y ahijado, 1926-1962 , Paris, Cerf, 2007, 298 p., bajo el acrónimo ‘carta a AEJ’). La bibliografía de los textos publicados por L. Massignon fue establecida por YouakimMoubarac , Bibliografía , en Mezclas Louis Massignon (1906-1955), T. I, Damasco, 1956, p. 1256, completado y retomado por el mismo en su Pentalogía islamo-cristiana , t. I, The Work of Louis Massignon , Beirut, 1972-1973, p. 7-89. Véase también François Angelier , «Bibliografía de Louis Massignon», en Memorable Writings , II, p. 941-997.
  • [12]Este estudio hace referencia al libro de Charles-Robert Ageron , Histoire de l’Algérie contemporaine (1830-1966) , París, PUF, 2ª ed ., 1966, 126 p.
  • [13]Texto publicado en Vida Intelectual , Juvisy, III, julio de 1930, p. 84-98. Cfr. Memorables Escritos , I, p. 598-607.
  • [14]Cfr. Memorables Escritos , I, p. 598.
  • [15]Lo demuestra una carta dirigida al padre Abd-el-Jalil: «Tuve que renunciar a ir a Tamanrasset y aquí me veo obligado a ir a Argel» ( Correspondencia , carta a AEJ , 21 de marzo de 1929), con la misión oficial de examinar la extensión del derecho de voto a los musulmanes argelinos. Porque también fue a Argelia el año anterior ( Correspondencia , carta a AEJ, 6 de septiembre de 1928). Aclaró lo sucedido en su «Discurso con motivación del 13 aniversario de la muerte de Gandhi» del 28 de enero de 1961: «La Comisión Interministerial para el Centenario de Argelia.Reportero de oficio (1929), investigado en el acto sin pasar por la Administración y regresé convencido de la urgencia de algunas reformas de la justicia; El presidente Tardieu hizo que la Comisión lo rechazara en bloque mediante una treta clásica; haciéndole leer un informe policial truncado de su segunda parte que me dio la razón, no pudo evitar jactarse de ello más tarde en Gringoire (15 y 25 de octubre de 1937) insinuando que yo había denunciado. Siempre el mismo procedimiento: inhabilitar al testigo que no pudo ser ganado” (cf. Escritos Memorables , II, p. 818).
  • [dieciséis]Y L. Massignon dijo: «Es tanto más necesario reaccionar que, si en France ya no nos damos cuenta de la originalidad excepcional de nuestro trabajo social en el Islam argelino, los círculos internacionales, cuya presión material, ¡ay!, se siente cada ver más sobre el futuro de nuevos países, para formar más ideas falsas sobre la evolución de Argelia: en particular los ciclos en Ginebra». Y para cisar más: “En Argelia, los colonos son el 18% de la población total (833.000 de 6.000.000: un tercio en Orania, un duodécimo en la región de Constantina) […].Los nativos tienen ya 300.000 propios viviendo en los barrios europeos de nuestras ciudades, por tanto afrancesados ​​​​​​exteriormente, y 20.000 de ellos afrancesados ​​​​​​más que instrumentalmente ya que forman parte de los ejecutivos de las profesiones públicas y privadas europeas . In Argelia, por lo tanto, nuestros colonos, cuya baja tasa de natalidad les impide aspirar a convertidor se la mayoría, pueden trabajar para ser aceptados como la élite por la población musulmana”.
  • [17]“Es esta tendencia, especificó L. Massignon, la que primero vició nuestra política indígena en materia de culto musulmán, cerrar los ojos ante los abusos de los cadis para mantenerlos, dejar que las congregaciones abusen de las colectas, expulsar a los Musulmans que quieren sanear la vida religiosa de sus hermanos, y utilizar un Islam fosilizado como medio de corrupción.
  • [18]“Esta actitud de protección material matizada con el desprecio, vuelve a decir, cuenta en la actualidad con bastantes adeptos, aunque en el fondo no se ajusta a nuestro carácter nacional”.
  • [19]Bajo el título “France dans les pays d’Islam”, publicado en el Fascículo 419b por el Comité Nacional de Estudios Sociales y Políticos en 1930. Cf. Escritos Memorables , I, p. 613-627.
  • [20]Cfr. Memorables Escritos , I, p. 627-631.
  • [21]“It is lamentable, dijo, that new gran esfuerzo escolar argelino, ya tan fructífero en resultados, se ve paralizado por teorías de tipo holandés sobre la conveniencia de no dar demasiada instrucción”. Y por eso se atrevió a decir: «Estoy convencido de que la latinización del alfabeto árabe permitiría la difusión de la instrucción a las masas (la experiencia turca ya parece concluyente), y que la supuesta inferioridad de los jóvenes árabes en los estudios se debe principalmente por los defectos de esta ortografía que nuestra acostumbra a aproximar deplorablemente vagas en la pronunciación e interpretación de lo que leemos”.
  • [22]Cfr. Memorables Escritos , I, p. 632-633.
  • [23]Sobre el Congreso Eucarístico de Cartago de 1930, confió al padre Abdel-Jalil: “Hemos estado bastante incómodos en el norte de África este año, tanto por el dahir bereber como por el congreso de Cartago y todo eso no facilitará la comprensión de la Iglesia Alli. Debemos orar más y ‘hablar’ menos, especialmente en la ‘prensa misionera’” ( Correspondencia , mapa a AEJ, 8.10.30).
  • [24]El gobernador Violette había sido relevado de sus funciones el 9 de noviembre de 1927 por el presidente Poincaré y en 1931 publicó su libro Will Argelia Live? donde «afirmó que, si Argelia iba a seguir siendo el baluarte exclusivo de los colonos, estaría ‘en veinte años’ perdida para Francia». El proyecto Blum-Violette , desarrollado en la confusión de una nueva situación política (aparición de partidos musulmanes argentinos y celebración de sus dos Congresos Musulmanes en 1936 y 1937), preveía «la extensión de los derechos políticos a la élite argelina: oficiales, graduados , funcionarios .El objetivo de Violette era obligar, a través del colegio único, a la población europea a buscarse un terreno de conciliación con la élite argelina”. Véase Cap.-R. Agerón , Historia de Argelia… , op. cit., pág. 76 y 90.
  • [25]La prueba es que se publicará el Directorio en 1928: Hermano Carlos de Jesús (Charles de Foucauld), Directorio (textos 1909-1913) publicado con una advertencia, variaciones y cinco anexos , Paris, 1928, Imprimerie des Orphelins d’Auteuil, III, 145 pág. ; reedición simple, Imprimerie Saint-Paul, Les Moulineaux, 1933, 110 p. ; reediciones ampliadas, Paris, Seuil, 1961, luego 2000.
  • [26]Las autoridades le habían prohibido entonces ir más allá de Touggourt, por razones de seguridad.
  • [27]Cf. Marcel Launay , René Voillaume (contemplación y acción) , París, Cerf, 2005, 273 p. ; René Voillaume , Las Fraternidades del Padre de Foucauld: misión y espíritu , París, Cerf, 1950, y Charles de Foucauld y sus primeros discípulos: del desierto árabe al mundo de las ciudades , París, Bayard-Centurion, 1998.
  • [28]De una especie de «segunda conversión» en 1934, como lo demuestra su mapa a Mary Kahil el lunes de Pascua (2 de abril): «El sufrimiento comienza para mí en este escenario ‘clásico y normal’ de mi vida en París, en el que nunca creí, pero a lo que, durante dos años, había consentido con un abandono tibio y cobarde . de los místicos que me guiaron y cuyo estudio valió mi nombre y mis lugares .Han elegido la expatriación, el desierto, la privación, la persecución, la tortura, y yo, amigo de Hallaj y de Foucaud, Thought that viviría de explotar sus obras con tranquilidad hasta mi muerte. Bendito seas por haberme llamado de nuevo al deseo del martirio” (cf. SantiagoKeryell , Louis Massignon, Sagrada Hospitalidad , París, Ciudad Nueva, 1987, p. 185-186).
  • [29]Cfr. Memorables Escritos , I, p. 663-670.
  • [30]“En 1947, el Parlamento inglés finalmente se dispuso a definir el Estatuto de Argelia . Entre los siete proyectos propuestos por los partidos inglés o argelino, ninguno era asimilacionista, ninguno era favorable a la independencia […]. El proyecto de gobierno retomó el proyecto Bidault, de inspiración muy conservadora. Argelia se definió allí, como en 1900, como un conjunto de departamentos dotados de personalidad civil y autonomía financiera […]. Las Delegaciones Financieras , que en septiembre de 1945 se convirtió en Asamblea Financiera , se unió al número de Asamblea de Argelia […].Se dijo que la representación allí era ‘igual’: 60 delegados del 1er colegio , 60 delegados del 2docolega El primer colegio obtuvo 464.000 ciudadanos de estado civil inglés y 58.000 musulmanes; el 2 reunió alrededor de 1.300.000 votantes musulmanes. No nos habíamos atrevido a repudiar las ordenanzas que integraban a la élite argelina; ni se habían atrevido a hacer de la Asamblea de Argelia una asamblea verdaderamente representativa de la población argelina […].Las cláusulas que anuncian un progreso real: abolición de los municipios mixtos, independencia de la religión musulmana, enseñanza del árabe en todos los niveles, inclusión del derecho de voto otorgado en principio a las mujeres musulmanas, quedaron en promesas vacías porque quedaron sujetas a decisiones de La Asamblea Argentina. y subordinado a la mayoría imposible de 2/3” (cf. Ch. R. Ageron , Historia de Argelia …, pág. 96).
  • [31]Cfr. André de Peretti , “Esquema de un estudio sobre el Comité cristiano para el Acuerdo Francia-Islam”, en Boletín de la Asociación de Amigos de Louis Massignon, n. 3, diciembre de 1995, pág. 5-25, y nº 4, julio de 1996, p. 16-44. Se ha realizado un estudio exhaustivo de todas las notas de toma de este Comité Cristiano. Pero ya, en un mapa del 3 de septiembre de 1947 dirigido a sus secretarios-colaboradores, L. Massignon “señaló” sobre el Estatuto de Argelia  : “Recortamos todas nuestras exigidas. Descartamos el certificado de 1º universitario , lo cual es una injusticia contra nuestra cultura (no hay musulmán cuya titulación para el la universidad introduce a los niños allí, anotemos, ¡ay!). El árabe, “lengua oficial en Argelia”, ha sido robado, se ha convertido en “una de las lenguas de la Unión Francesa” (sic: con  el bantú y el canaque); no dijimos que las cultuelles deben ser elegidas (por lo tanto, contamos, me dijo Ferhat Abbas, que Okbi no podrá reconciliarse con Ibrahimi, y que no podremos convocar elecciones); el problema de los habous es devuelve cobardemente a la Asamblea de Argelia (ese es Ramadier); ya no se dice ni una palabra de la reforma de los cadis ni del permiso del catecismo para el “msid”…”.
  • [32]Al final de este mismo artículo en la revista Esprit , confía al lector: “Acabo de regresar de Tamanrasset, donde recé y medité: donde mi amigo Ch. Y confies al padre Abd-el-Jalil: «Regresé esta tarde de Tamanrasset [… ]. Pude pasar la noche del 19 al 20, solo, en el bordj donde mataron a mi amigo. Y después de haber meditado en su Directorio, y recitado con él, una vez más, ‘al filo de la medianoche’, el ‘ Veni Creator’, se ofreció la Ofrenda por él, con él, en árabe, allí.Esta finalización, con mi esposa, de nuestra luna de miel, iniciado en 1914, en dirección a Tamanrasset, finalizada después de 36 años, nos ayudará, creo, a comprender mejor nuestro deber final” (Correspondencia, carta a AEJ, 25 de octubre de 1950).
  • [33]Este “nosotros”, en las Cartas y Convocatorias de la Badaliya , designa muy a menudo al propio L. Massignon, porque siempre ha pagado con su persona su fidelidad a la “palabra dada” por el mismo o por Francia, que pretende preservar “honor”.
  • [34]Cf. Badaliya , pág. 108-109. Allí insistió en la Convocatoria del 7 de octubre de 1955: “Más que nunca los miembros de la Badaliya deben recordar que la palabra dada a la hueste, incluso a un enemigo, es sagrada; la Badaliya se basó en la sustitución de la hueste, incluso del enemigo, porque la hueste es la hueste de Dios; a través de la oración, el ayuno, el sacrificio de uno mismo, debemos vencer el fanatismo racial que opone crimen a crimen, en el norte de África. Dios primero sirvió” (cf. Badaliya , p. 112).
  • [35]Cf. Badaliya , pág. 121. En la Convocatoria del 13 de abril de 1956, se aclaró que “la situación en el norte de África es cada vez más angustiosa, porque no se puede razonablemente esperar recuperar la confianza y la amistad de los musulmanes argentinos por otros medios que los que se han aplicado a sus vecinos de Túnez y Marruecos, y por un esfuerzo heroico de comprensión, basado en la adoración común del mismo Dios y en la sagrada hospitalidad” (cf. Badaliya , p. 121-122).
  • [36]Así, entre otras conferencias, en Douai, «Cómo restaurar la paz en Argelia» (20 de febrero de 1956), en Nancy, «La solución pacífica del problema argelino» (23 de febrero de 1956), en París, «La vocación de la France fija su destino en África” (27 de febrero de 1956) y “Tensión en Argelia y Oriente Medio, respeto por la palabra humana” (30 de octubre de 1956).
  • [37]Cf. Badaliya , pág. 128-129.
  • [38]Cf. Badaliya , pág. 130.
  • [39]Cf. Badaliya , pág. 134.
  • [40]Cf. Badaliya , pág. 146. Lo que afirma en su Convocatoria del 1 de febrero de 1957 : «En estos tiempos de extrema tensión en que la doble tentación del oro y la sangre al servicio de la venganza racista sacude a nuestro país, debemos mantenernos inflexibles, sobre la base de la no -la violencia, el uso del ‘arma Christi’, la penitencia, la oración, el sufrimiento compasivo por los desdichados, incluso si nosotros, como dijo Gandhi, incurramos en lo peor por nuestro rechazo a toda violencia desmoralizadora (cf. Badaliya, p.161 ) .
  • [41]Cf. Badaliya , pág. 164.
  • [42]Cf. Badaliya , pág. 165.
  • [43]Cf. Badaliya , pág. 166-167. “No se entregaron a sus maridos por táctica apostólica, commenta, ni por vil lujuria como las desdichadas rapadas y azotadas en 1945. ella supuso más pobre aún, a un exiliado desarmado al que su gracia extasia, reflejo del Huésped Extranjero que el Anunciador presenta a Nuestra Señora”.
  • [44]“Que sus camaradas ingleses, se desea entonces, darles la bienvenida fraternalmente, ya que hemos renunciado, temporalmente, a enmarcarlos con oficiales de su raza y de su fe”.
  • [45]Cf. Badaliya , pág. 169. “Oremos, añade luego, para que comprendan y encuentren un medio de reintegrarse, en la Ley humana de la Hostia, con miras a un contacto que no sea el ‘contacto físico’ (sic: tortura), los Musulmanes de Argelia. Sólo entonces comprenderán estos forajidos exasperados que sólo lograrán la libertad política y social cesando las ‘atrocidades’ propias de los presidiarios”.
  • [46]Cf. Badaliya , pág. 176-177. Y el místico L. Massignon añade: “Cada Misa no sangrienta llora dulcemente las torturas infligidas, en Nombre de nuestra amada Patria y su Honor, sobre el cuerpo puro y sagrado de Jesús […]. Oremos para que Dios libre a la Patria Francesa ya la Iglesia de Roma de ser estranguladas por la doble tentación de la Sangre y el Oro”.
  • [47]Cf. Badaliya , pág. 170-171. “La situación en Argelia, le escribió a Mary Kahil el 22 de junio de 1957, se está volviendo tan espantosa, todo un pueblo de pobres, saqueados, perseguidos, torturados hasta la muerte, fumados y napalmados en sus últimas cuevas (del ‘Auschwitz ‘…) que ya no puedo comer el pan de mi familia y pedirle a Dios que me mate” (cf. J. Keryell , Louis Massignon, L’Hospitalité canadienne …, p. 299). Y en la Convocatoria del 31 de octubre de 1957, afirma: «Fue, hace tres años, el 1er.Noviembre de 1954, cuando se inicia la insurrección musulmana en Argentina, ante la inaplicabilidad sistemática de las disposiciones del Estatuto de 1947 para la igualdad cívica, religiosa y electoral. No creo que Dios tolere más una actitud de odio y de desprecio racista, tan completamente contraria a la vocación de lealtad y honor que el mundo entero reconoce en Francia” (cf. Badaliya, p. 179 ) .
  • [48]Cf. Badaliya , pág. 181-184. «En Argelia, vuelve a decir, donde a fuerza de profanar el cuerpo humano de nuestros adversarios (como si la disección de los cadáveres nos diera el secreto de la vida), nos agredimos unos a otros, por violación eléctrica (o no), en el sexo de mujeres, e incluso de vírgenes, en la Sagrada Fuente de la Vida, en el punto virgen de la humanidad”.
  • [49]Ali Chekkal, ex vicepresidente de la Asamblea de Argelia y uno de los más activos partidarios de la colaboración con Francia, fue asesinado el 26 de mayo de 1957 en París.
  • [50]L. Massignon hizo imprimir una “oración a Jeanne”, dirigida por él por primera vez el 17 de agosto de 1956, antes de la intervención Anglo-Frencha en Suez: “Recuerda, Jeanne […]. Actúa ahora en Argelia: donde, por el quinto centenario de tu ‘rehabilitación’, se predica una ‘cruzada’ de San Bartolomé contre un pueblo de ‘desnutridos arasados’, mentirosos, bajo el desprecio y los golpes de soberbios técnicos, como tu Francia , en tu tiempo […]. Consolad a los trabajadores argelinos, que comenzó a trabajar a Francia, por el pan de su pueblo, que se quedó en Argelia. Allí se están muriendo de chamber, porque sus giros postales y asignaciones familiares están bloqueados en la oficina de correos […].Déjame decirte, finalmente, la íntima impaciencia de mi esperanza en ti […]. Sabes, Escritos Memorables , I, p. 35-38).
  • [51]Cf. Badaliya , pág. 196.
  • [52]Cf. Badaliya , pág. 200.
  • [53]Tras el bombardeo del pueblo tunecino de Sakhiet Sidi Youssef por la fuerza aérea francesa, el 8 de febrero de 1958, en represalia por las incursions del Aln (Ejército de Liberación Nacional), que habían causado numerosas víctimas civiles, L. Massignon había invitado a los seres queridos tienen un ayuno “compasivo”.
  • [54]Ese día, en Argel, había tenido lugar el golpe de estado de los generales Salan, Jouhaud y Massu que llamaron al general de Gaulle. Este último será dotado próximamente de plenos poderes, el 1 de junio , y dará a luz a la Quinta República . Inmediatamente fue a Argel para el famoso discurso en el que dijo, entre otras cosas: “Teentendreí […]. Solo hay una categoría de inglés por derecho propio aquí…”.
  • [55]Cf. Badaliya , pág. 202-203.
  • [56]Se trata del General de Gaulle, llamado como «salvador» el 13 de mayo de 1958, quien poco a poco tratar de vencer consignas y oposiciones para intentar una «paz de los valientes», para luego iniciar las primeras indirectas negociaciones con la Gpra ( Gobierno Provisional de la República de Argelia).
  • [57]Cf. Badaliya , pág. 212-213. Y L. Massignon expresa reservas expresa cuando se trata de mujeres: “No discutimos que la acción a menudo violenta llevada a cabo por el ejército en Argelia para la emancipación de las mujeres musulmanas con vistas a hacerlas ‘conscientes ciudadanas y organizadas’ desde mayo 13 Desde octubre de 1958 no tiene el gran merito de poner fin a las atroces coacciones masculinas, toleradas por la ley maliki Durante siglos. Pero el carácter de táctica militar de esta acción, realizada por coacción exterior, y no por una meditada evolución interna de la jurisprudencia musulmana, nos prepara serias sorpresas”.
  • [58]“Oremos, escribe, para que el Coloquio Mediterráneo que une a cristianos, muslims y judíos en Florencia, del 3 al 6 de octubre de 1958, bajo los auspicios de Giorgio La Pira y el Príncipe Heredero de Marruecos, y el signo de San Francisco de Asís, complete a nivel internacional el llamamiento a la Paz Cristiana que nuestro Ministro de Asuntos de los Veteranos encomendó a Foucauld en Tamanrasset, tras unirse a nuestra peregrinación de los Siete Durmientes des de Éfeso hasta Vieux-Marché (Muslims Ahl al-Kahf) ” .
  • [59]Cf. Badaliya , pág. 214.
  • [60]En su Convocatoria del 7 de noviembre de 1958: “Conocemos a jóvenes del contingente que se sienten cada vez más asumidos por su misión social con los campesinos y nomadas del bled, que quieren cumplirla como hermanos mayores, comprendo en su plenitud este servicio social ‘no violento que debe convertirse en el ideal del ejército del mañana que lleve a nuestra raza a establecerse entre la mayoría árabe y bereber bajo el signo de la sagrada hospitalidad” (cf. Badaliya, p. 217 ) .
  • [61]Cf. Badaliya , pág. 219. Y recordar el llamamiento a la tregua de Navidad lanzado de nuevo por el Comité cristiano del acuerdo Francia-Islam “por el abandono de la violencia y una paz justa entre cristianos y musulmanes”.
  • [62]Cf. Badaliya , pág. 227-228.
  • [63]Cf. Badaliya , pág. 230.
  • [64]Cf. Badaliya , pág. 232. «De las dos formas de terrorismo», afirmó en su Convocatoria del 2 de octubre de 1959, «el marxista es el más conspicuo. El más prohibido. Seduce al ‘Partido del Orden’, ofreciéndoles medios de poder técnico para la coerción física y psicológica de los subdesarrollados” (cf. Badaliya , p. 238).
  • [senta y cinco]Cf. Badaliya , pág. 235.
  • [66]Cf. Badaliya , pág. 248-249. Porque, precisamente, «pese a la oposición de los Ministerios franceses de Educación Nacional y de Justicia, en excesos grillas militares argelinas, seguimos desplazando la lengua árabe (por el inglés) y el islam (por nada: por el ateísmo de facto, arrodillándose antes de la fuerza)”.
  • [67]Cf. Badaliya , pág. 260.
  • [68]Cf. Badaliya , pág. 264. Y para precisar ahora: «Gandhi, después de Sócrates, mostró que la demanda cívica de la verdad, la satyagraha de los no violentos, debe mantenernos ‘prisioneros del amor’ en el corazón de nuestra Ciudad, aunque nos condene, nos no debe abandonarlo, especialmente cuando se pone en estado de pecado ”. estos musulmanes inocentes por los que expuse me en Vincennes pidiendo ser encarcelado con ellos, no son mis enemigos sino mis hermanos ; .keryell _, Louis Massignon, Sagrada Hospitalidad …, pág. 314-315).
  • [69]Cf. Badaliya , pág. 269.
  • [70]«El Comité expresa a vez más su dolor por la prolongación de las hostilidades en Argelia, y se inclinó piadosamente ante todos los muertos de los recientes disturbios, recuerda que no se trata de una guerra entre cristianos y musulmanes, sino de un drama ligado al Mundo Evolución, declara que dieron nacimiento a los Simplistas, anteriores a las Consultas Populares, No Peden Survery Los Diálogos Necesarios Para Buscar las Fórmulas Jurídicas deeables que garantizaron Tanto El Futuro de Argelia Como Los Derechos de Las distinutas Unidad, ahí Esto , ., que commenzaría en Navidad, repudiando toda violencia Durante ocho días”, publicado por Le Monde el 18 y 19 de diciembre de 1960, a la cabeza de la columna.
  • [71]Cf. Badaliya , pág. 286. Y afirmar: «El Dios de Abraham no es Dios de muertos, sino de vivos».
  • [72]Cf. Badaliya , pág. 290.
  • [73]Cf. Badaliya , pág. 293.
  • [74]Cf. Badaliya , pág. 296-297.
  • [75]Cf. Badaliya , pág. 298. Lo que luego se explica así: «No se trata de abandonar el cristianismo por el Islam, un Islam inacabado (como recientemente propusieron sus hermanos a uno de nuestros amigos, que lo unía aún más a Cristo), ni el campo atlántico para El otro Pero entrar con ellos en una obra social común donde, por nuestra catálisis (más que por ósmosis), se profundice en ellos su real fidelidad humana y religiosa; a condición de que nuestra máscara de camaradas, sustituida por sus momentos de fatiga, nos haga ser suyos  : por la pasión, la transferencia del sufrimiento y, añadimos con audacia, de la esperanza”.
  • [76]Cf. Badaliya , pág. 302. Y corroborarlo declarando que “no dudamos en declarar en público, ante los tribunales, e incluso en la calle, en el silencio y la no violencia, contra la impunidad de muchas ilegalidades, crímenes cometidos contra los musulmanes. En el período demente, de ‘poseídos’, que estamos atravesando, tuve que señalar, con Pascal, que la constancia testimonial de la verdad, incluso en la no violencia, solo irrita más a nuestros adversarios cegados, e incluso los peores. (en cuanto a las víctimas, nos observaron tibios). Pero lo que queremos no es desencadenar represalias para inducir a las víctimas a vengarse, es convertir a sus perseguidores, que también son nuestros hermanos”.
  • [77]Cf. Badaliya , pág. 303-304. También confió al obispo Medawar , que había sido el primer testigo de la fundación de Badaliya en 1947, en una tarjeta que dirigió el 1 de septiembre de 1961 : «El año pasado, cuando lui arrestado en dos manifestaciones no violentas contra la concentración campamentos para acusados ​​árabes no juzgados, lo cual es haram ‘innoble’, me dieron antecedentes penales, ¡a los setenta y siete años!,pero no canceló este recibo que es mi honor para el día del Juicio. Consígueme para dar testimonio, sin vacilación, hasta el final” (cf. J. Keryell, Louis Massignon, Sacred Hospitality …, p. 319).
  • [78]Argelia diseñó los estallidos de los grupos extremistas franceses de la OEA (organización armada secreta), como la Gpra siempre fue más demande en las conversaciones de Evian con los emissarios del gobierno de Paris.
  • [79]Cf. Badaliya , pág. 305-308. Una manifestación organizada en París por el Fln el 17 de octubre fue reprendida brutalmente por el prefecto de policía, Maurice Papon. Habría 200 muertos entre los manifestantes y muchos heridos en las fuerzas del orden. «Tomó el desencadenamiento de la OAS Durante el otoño e invierno de 1961-1962, los asesinatos de oficiales, comisarios y jueces metropolitanos, las diarias y asesinas ‘cacerías árabes’ (256 muertes en 15 días) y los planes extraoficiales de participación en Argelia , para decidir a la Gpra a reanudar estrictamente las negociaciones” (cf. Ch.-R. Ageron , Histoire de l’Algérie…, pag. 112).
  • [80]Cf. Badaliya , pág. 316.
  • [81]Cf. Badaliya , pág. 317.
  • [82]L. Massignon alude a la firma de los Acuerdos y del Alto el Fuego que siguió a la segunda conferencia de Évian, el 18 de marzo de 1962. Los argentinos tendrían que decidir por referéndum si querían que Argelia se convirtiera en estado independiente cooperando con Francia. La transición estaría asegurada por un ejecutivo provisional” (cf. Ch.-R. Ageron , Histoire de l’Algérie… , p. 112). La «política de tierra arrasada» de los extremistas desesperados de la OEAempujaría a los europeos a abandonar Argelia en masa hacia Francia colgante el verano de 1962, tras la proclamación de la independencia el 5 de julio.
  • [83]Cf. Badaliya , pág. 320.
  • [84]Cf. Badaliya , pág. 322.
  • [85]Cf. Badaliya , pág. 326. Y para explicarse ahora mismo: “…por lo que recibirán un nivel de vida muy superior al de la población musulmana a la que quieren asegurar la promoción”, no sin despertar así la envidia de muchos.
  • [86]«Hajj Lounis, declaró L. Massignon en su Convocatoria del 5 de julio de 1957, no era sólo el amigo que había orado abiertamente en La Meca, en el multazam de la Ka’ba,durante el Hajj de 1955, por nuestra pequeña asociación de ‘restitución’, de hospitalidad espiritual. Fue él quien, a petición nuestra, aceptó la misión anual de inspector del Waqf tlemceniano de Abû Madyân en la mezquita de el-Aqça en Jerusalén, y la defensa de la lealtad de Francia invirtió con este depósito para el mantenimiento de los pobres musulmanes peregrinos” (cf. Badaliya , pág. 172).
  • [87]Cf. Badaliya , pág. 229.
  • [88]Cf. Badaliya , pág. 320.
  • [89]El 1 de mayo de 1950 la invitada a hablar con los miembros de Badaliya sobre su experiencia de las realidades argentinas, como lo demuestra la Convocatoria del 1 de mayo de 1959: «Estamos invitados a escuchar a nuestra amiga, Mlle Germaine Tillion, directora de estudios de la École Pratique des Hautes Etudes, sobre las estructuras sociales de Argelia, estudiadas por ella in situ, en misión gubernamental, durante 20 años desde que los iniciación con un monographie sober un pequeño clan montañés de los Aurès, el mismo lugar donde comenzó el fuego de la insurrección” (cf. Badaliya , p. 227) .
  • [90]Fue en 1967, tras la ocupación israelí de Jerusalén, cuando las 135 casas de este barrio fueron para dar paso a una una explanada que daba acceso directo al Muro Occidental, “el Muro de las Lágrimas”, tan querido por la piedad judía. La mezquita de al-Bûrâq y la zâwiya de Abû Madyân, que eran sus lugares de culto, fueron detruidas en 1969. Véase también Maurice Borrmans, “ Louis Massignon and Jerusalem”, en Cahiers pour la Terre Sainte , n° 1, enero de 2012, pág. 48-53.
  • [91]Cfr. Memorables Escritos , I, p. 636.

Publicado en Cairn.info el 11/04/2016https://doi.org/10.3917/hmc.036.0159