ÁFRICA/ETIOPÍA – La Prefectura Apostólica de Robe impulsa pequeños proyectos que sostienen la pre-evangelización

Robe (Agencia Fides) – «A comienzos de junio he visitado la comunidad de Kokossa que vi nacer hace ya 18 años, cuando iniciamos la primera presencia y la primera predicación, junto con las Hermanas de la Madre Teresa». Así lo relata a la Agencia Fides el padre Angelo Antolini, OFM cap., prefecto de la Prefectura Apostólica de Robe, de la que forma parte la comunidad de Kokossa.
«Ahora -continúa el misionero capuchino- en el pequeño recinto de 200 metros cuadrados, que incluye la capilla y la casa del sacerdote, se reúnen 150 fieles que el Señor se ha elegido entre los más pobres de la zona».

El padre Nicola, sacerdote fidei donum de Padua, atiende con gran cuidado y celo a estos hermanos y hermanas desde Adaba, otra comunidad de la Prefectura Apostólica de Robe, donde vive con los demás misioneros a 98 km de distancia (véase Agencia Fides 11/6/2026).

«En Kokossa experimento siempre una emoción semejante a la de Jesús cuando, al mirar alrededor, vio que el Padre le daba como seguidores a los más sencillos, pobres e insignificantes para el mundo: “Te glorifico, Padre, porque has revelado tus misterios a estos… y los has ocultado a los sabios de este mundo…”», prosigue el padre Angelo. «Hemos bautizado a diez adultos y confirmado otros 16. Este mes he podido pasar casi diez días seguidos en Robe, algo que no ocurre a menudo, así que me he dedicado a la organización del recinto».

Desde hace siete años, en varias zonas de la Prefectura Apostólica de Robe están presentes los misioneros de Villaregia, que actualmente se preparan para otro gran paso que prevé su traslado definitivo a Ginnir, siempre en la zona de East Bale, en Oromía. «A mediados de septiembre de 2025 se concluyó el proyecto de las vacas lecheras -explica el padre Angelo- y he pensado en invertir en un buen rebaño de ovejas, que requieren mucho menos esfuerzo, personal y gastos».

«En el ámbito de la autogestión del hospital (véase Agencia Fides 7/2/2023), aunque es un objetivo casi imposible, seguimos trabajando en ello, continuamos con calma según las donaciones que llegan, con el proyecto “pan que cura”. Ya tenemos dos molinos en funcionamiento y un almacén; ahora he empezado a construir el refugio para la leña del horno. También he iniciado la preparación de un gallinero para gallinas ponedoras y pronto comenzaré la construcción del horno de leña. Mientras tanto, he conseguido los ladrillos refractarios, algo nada sencillo porque en Etiopía no se fabrican. Durante algunos días estuve en Gode acompañando con la Eucaristía a la pequeña y viva comunidad. La nueva capilla está casi terminada. Será dedicada a Charles de Foucauld, maestro de la vida silenciosa en el desierto en el mundo islámico. Que nos proteja y nos ayude a vivir en el silencio adorador del amor de Dios para todos. De regreso de Gode, me detuve dos días en Adaba para el Consejo Pastoral de la Prefectura, un momento muy importante de revisión del plan pastoral trienal y de programación de los próximos tres años».

El prefecto apostólico concluye recordando que en estos días termina el año escolar en las 10 escuelas primarias y 11 guarderías que gestiona la Prefectura, donde estudian más de 5.000 alumnos. «Es un servicio social a nuestra sociedad, preparando lo mejor posible a los futuros ciudadanos y líderes de esta tierra. Es un compromiso que nos implica mucho y que requiere también muchos esfuerzos económicos. Además, es una forma de pre-evangelización, dado que la mayoría de nuestros alumnos son de religión musulmana. Ahora se prepara la clausura del año escolar con gran festejo, junto con las familias, como es tradición en Etiopía».
(AP) (Agencia Fides 30/6/2026)

Capilla de Gode casi terminada

Emahoy Haregeweine, fundadora del primer convento católico en Etiopía, recuerda que todos estamos llamados a la santidad

En 2018, Emahoy Haregeweine, una monja católica etíope, estableció el primer convento católico del país. El Convento Benedictino de la Santísima Trinidad está en Holeta, a 40 km de la capital Addis Abeba. Su trayectoria espiritual comenzó en la Lycée Gebremariam French School, donde, a los 16 años, una misa católica despertó en ella una profunda conexión con la liturgia, orientándola hacia la vida religiosa.

(Vatican.news/InfoCatólica) A pesar de sus raíces en la fe ortodoxa, Emahoy Haregeweine se sintió atraída por el catolicismo, asistiendo regularmente a misa y profundizando en su fe. Inspirada por una imagen de San Francisco, consolidó su compromiso vocacional. Tras superar diversos desafíos, se unió a las Hermanitas de Jesús, congregación fundada por San Carlos de Foucauld, y realizó su formación en países como Nigeria, Kenia, Egipto, Francia e Italia.

En 2007, durante un seminario sobre tradiciones monásticas etíopes, encontró respuestas a sus inquietudes espirituales que la motivaron a fundar un convento católico que reflejara la identidad espiritual y cultural de Etiopía. Con el apoyo de benedictinos franceses y la bendición del cardenal Berhaneyesus Souraphiel, arzobispo de Addis Abeba, estableció el convento en Holeta.

Emahoy Haregeweine impulsó prácticas agrícolas sostenibles, como la producción de huevos y la cría de ganado, para asegurar la autosuficiencia del convento. Inspirada por el llamado del Papa Francisco al cuidado del medio ambiente, adoptó la agricultura orgánica, beneficiando tanto al convento como a la comunidad local.

Asimismo, implementó un programa de educación infantil que conecta al convento con las aldeas cercanas, fomentando lazos sólidos y ofreciendo orientación sobre crianza y preparación de alimentos orgánicos. Su visión es crear un espacio donde fe y comunidad crezcan en conjunto, promoviendo una conexión profunda con Dios y entre los miembros de la comunidad.

Emahoy Haregeweine anima a las familias a tener hijos y a cultivar la oración en el hogar, exhortando a quienes disciernen su vocación a dedicar tiempo a la oración y a escuchar la guía divina. Para ella, la santidad no es exclusiva de la vida religiosa, sino un llamado universal, y enfatiza que la Iglesia solo perdurará si estamos dispuestos a sacrificarnos por amor a Jesucristo.