Febrero 2025 ¡Abran las puertas !Htas. Giusy, Luigina-Maria, Maria-Fausta, Ninfa-Maria y Sofia
Un año acaba de pasar, otro se abre ante nosotros. En el contexto tan difícil que atraviesa hoy el mundo, quisiéramos pintarles este año, como el anterior, con los colores de la esperanza. A algunos kilómetros de nuestra casa, en el centro de Roma, en la plaza de San Pedro, se acaba de abrir la “Puerta Santa”. Van a llegar un montón de peregrinos, pero, de hecho, cada una de nuestras casas está invitada a convertirse en…SIGUE LEYENDO El ecumenismo cotidianoHta. Anny-Myriam con htas. Agnes (Mariam), Maria-Ursula y Ursula-Melania
Estamos en invierno, es de noche y tomo el autobús para volver a casa después de la misa en la parroquia. El chófer tiene puesta una radio de lengua francesa. Escucho y me sorprende descubrir que se trata de una radio cristiana. Al llegar a mi destino, voy a saludar al chófer. Me dice que es originario de Camerún y que es el pastor de una pequeña Iglesia evangélica en Bienne. Nos reconocemos como…SIGUE LEYENDO ¿Quieres ?Hta Cecilia-Thu
Cuando tenía treinta años me invitaron a participar en una peregrinación a Tierra Santa. Fui con curiosidad y sin ningún objetivo preciso. En las ruinas de la piscina de Bethesda, el sacerdote me pidió que abriera el Evangelio de Juan en el capítulo 5. Después de la lectura, dijo: “Hoy el Señor Jesús nos pide a cada uno, a cada una: “¿Quieres ser curado/a?” Esta pregunta me caló profundamente y cambió mi vida. Era mi primer encuentro con Dios. Ese cura no me conocía, pero el Señor, Él sólo, sabía las heridas y las parálisis que había en mí en ese momento. Vino a mi encuentro y me preguntó: “¿Quieres…?” Descubrí que… SIGUE LEYENDO Jesús está allí, el único, el EsencialLas hermanitas de Camerún
Cada domingo, las hermanitas de Camerún ayudan a dar la comunión a los enfermos. Esos encuentros son a la vez ocasiones de ser evangelizadas, de dejarse transformar por las personas que encuentran. En guisa de pequeños « fioretti », varias hermanitas nos cuentan… SIGUE LEYENDO El camino del regresoHta. Godelieve
¡Vaya ! ¡lo imprevisto ha sucedido ! Lo difícil de lo imprevisto es que llega improvisadamente sin avisar. Es imposible prever un accidente vascular cerebral (AVC), hace “plaf”: en unos instantes una está en el suelo y no puede sino esperar tranquilamente lo que vaya a pasar… Comprendí muy pronto que tenía el lado izquierdo paralizado, pero que tenía la cabeza y la palabra intactas, ¡gracias a Dios! La hta. Godelieve murió el año pasado, pero su mirada llena de humor sobre las situaciones más difíciles contiene…
La fundadora de las Hermanitas de Jesús, Magdeleine Hutin (1898-1989), siguiendo las huellas de Charles de Foucauld, imprime un nuevo carácter a la convivencia entre cristianos y musulmanes.
Es una de las constataciones que surgieron en la gran mezquita de Roma, el pasado 21 de abril, con ocasión de la presentación de un libro sobre esta cristiana que dio origen a la Fraternidad de las Pequeñas Hermanas de Jesús.
«Su ejemplo de diálogo de la vida entre cristianos y musulmanes ha tenido valor profético que ha cambiado la Iglesia Católica y fue llevado al Concilio Vaticano II», dice Francesca de Lellis, autora del libro «Magdeleine de Jesús y las Hermanitas en el mundo del Islam».
Como fruto de un trabajo en historia de la civilización arabo-islámica, el libro se cataloga a la altura de «las biografías de personas virtuosas en este mundo, dignas de ser conmemoradas y admiradas», según dijo el musulmán Gabriele Tecchiato, bibliotecario del centro Islámico en Roma.
Magdeleine de Jesús es «el ejemplo de extrema convivencia y servicio de quienes creen en el único Dios, para que fuese tomado y continuado en los tiempos actuales, como un signo viviente en la memoria de los musulmanes», afirmó Tecchiato, durante la presentación del libro en el centro islámico.
La historiadora autora del libro insistió en el impacto que tuvo Magdeleine en el cambio de visión de la Iglesia sobre el diálogo con el Islam, gracias a «los contactos que la Hermanita tuvo a todos los niveles y a través de teólogos y sacerdotes que llegaron al Concilio Vaticano II».
«El cardenal Giovanni Battista Montini, antes de ser elegido Papa había sido un benefactor de las Hermanitas, y se influenciaron mutuamente», aseguró la historiadora, y recordó que el documento del Concilio para el diálogo interreligioso fue firmado por él.
De Lellis concluyó que «el diálogo de la vida es el camino del futuro diálogo interreligioso», como lo hace la Fraternidad de las Hermanitas, que rompió el esquema de religiosas misioneras o contemplativas al inculturarse en el mundo áraboislamico.
En efecto Magdeleine «superó una concepción de la mujer que no podía vivir sola e inculturada en medio del islam con una identidad claramente cristiana», dijo de Lellis, mientras que Tecchiato aseguró que así era la «fe manifestada en su modo más alto y más puro… en la convivencia, en el dar sin la certeza del esperar».
Luigi de Siva, secretario de la sección italiana de Religiones por la Paz, cerró la presentación del libro con la lectura del elogio de la sonrisa «expresión de ternura y misericordia, disponible y acogedor. Quien sonríe lleva comprensión»
«Hoy, mucho más que ayer, tenemos sus ejemplos de consolación, entre los cuales está la sensibilidad exquisitamente femenina de su diálogo, del cual sentimos una fuerte necesidad», escribe Brunetto Salvarani, en el prefacio del libro, de la Editorial Misionera Italiana. [ROMA, lunes, 30 abril 2007 (ZENIT.org)]
Hta. Madeleine. Desde hace meses, Santo Padre, estoy afrontando todas las dificultades por tener la alegría de venir a Roma y arrodillarme a los pies de Vuestra Santidad. Y el Señor así lo ha debido querer, puesto que he llegado a pensar las dificultades casi insalvables – campos de batalla en Marsella, en el Sahara, del Sahara a Túnez, de Bizerta a Roma – que conllevan los viajes actuales. Sin embargo, soy una “Hermanita insignificante”… y quizás por esto el Señor me da todo lo que le pido y se sirve de mí para la fundación de una nueva congregación consagrada exclusivamente al Islam, a través de la oración, de la inmolación y del apostolado, congregación que quisiera llamar las “Hermanitas de Jesús” (del Padre de Foucauld) bajo el patrocinio del gran ermitaño del desierto.
Roma 14 de Diciembre. Primera carta al Papa Pío XII.
“Quiero contaros enseguida la alegría de este día de audiencia privada. Ha sido un favor excepcional, concedido a las “hermanitas insignificantes”, en estos tiempos de visitas oficiales: ¡media hora con el papa Pío XII… Nuestros más ardientes deseos: – Poder permanecer siempre como “hermanitas insignificantes”, a las que nadie se les ocurriera nunca llamar “Reverendas (p.21) Madres”… y que pudiesen, sin chocar a nadie y sin que haya que reprochar su falta de dignidad, vivir, alojarse, viajar a la manera de los más pequeños… como Jesús que no ha perdido nada de su dignidad divina tomando la humanidad de un pobre artesano. -Poder mantener fórmulas como estas: Poner siempre la claridad por encima de todas las reglas para hacer de ella la regla suprema, el gran mandamiento. Ser humanos y cristianos, ante todo, sin barreras rígidas, sin minucias exteriores, pero con una formación de vida interior extremadamente profunda”.
Roma 19 de Diciembre de 1944. Carta a las hermanitas. (p.22).
Muchos de los y las que conocieron a la hta. Magdalena dicen que no se podía olvidar su mirada. Yo también, recuerdo muy bien la primera vez que la encontré, en el año 1957. Acababa de hacer mi primera profesión y venía a Tre Fontane para un mes de formación. Llegaba de América Latina con otra hermanita de Brasil. Como las hermanitas vivían allí entre los Tapirapé (un grupo de indígenas brasileños), esta hermanita había traído como regalo una lanza Tapirapé.
Al llegar a la fraternidad después de un largo viaje, las hermanitas quisieron que fuéramos enseguida a saludar a la hta. Magdalena. Ella estaba trabajando en ese momento con su consejo y con el Padre Voillaume (fundador de los Hermanitos de Jesús). Para mí fue un momento muy emocionante porque, habiendo llegado de lejos, en un instante conocía «toda» la Fraternidad, con hermanitas de todos los Continentes que en aquel momento estaban a cargo de la Fraternidad.
Algunos años más tarde, fui nombrada a mi vez consejera general. Fue entonces cuando conocí mejor a la hta. Magdalena. Si ella estaba en Tre Fontane y nosotras no estábamos viajando, nos veíamos todos los días. Comía con nosotras. Eran momentos de preciosos encuentros. Era muy accesible. Nos compartía las cartas que llegaban de todo el mundo, las peticiones y reflexiones de las hermanitas. Pensábamos juntas cómo responderles. Había un buen ambiente y compartíamos nuestras opiniones y preguntas con sencillez.
Muchos gestos y palabras de la hta Magdalena han marcado mi vida. Cada vez que tenía un problema, encontraba en ella «una madre». Aún hoy pienso en algunas de las cosas que nos decía, en su visión de la vida. Era muy exigente y muy franca, pero también había en ella una gran ternura. De hecho, pasara lo que pasara, hiciéramos lo que hiciéramos, podíamos volver a ella, y nunca se detenía en lo que habíamos hecho: era como si ya lo hubiera olvidado. También me conmovió su sencillez, su bondad, su gran cuidado y amor por las personas más pobres. Se notaba en su manera de acoger a todo el mundo. Durante la construcción de una parte de Tre Fontane, había obreros trabajando con nosotras. Era muy atenta con cada uno y con sus familias. Cuando salía a Roma, sólo visitaba a esas diferentes familias. Nunca iba a comer a otro sitio, pero iba a sus casas con mucha alegría. Preparaba con esmero los pequeños regalos que llevaba a los niños.
Fue esta vida contemplativa vivida en medio de los más pobres la que me atrajo hacia las Hermanitas y la que he intentado vivir lo mejor que he podido durante todos estos años. Durante más de 30 años, compartí la vida cotidiana de la gente de La Victoria (un barrio de la periferia de Santiago). Todas esas familias que luchan cada día por ganarse la vida, criar a sus hijos y salir adelante han dejado su huella en mi vida y en mi oración. Aún hoy, es el mismo deseo el que guía mi vida, ahora que comparto el día a día de los ancianos en una residencia.
El deseo que ardía en la hta Magdalena y que brillaba en todos sus mensajes, en todas sus cartas, en todas sus acciones, era el del amor: el amor hacia todas las personas, el amor más allá de las fronteras, el amor entre los pueblos, el amor entre nosotras… Lo repetía constantemente y en todas partes, como un estribillo que ritmaba su vida y que vivía profundamente. Conocerla y vivir con ella fue para mí una lección de amor y de ternura.
En 2018, Emahoy Haregeweine, una monja católica etíope, estableció el primer convento católico del país. El Convento Benedictino de la Santísima Trinidad está en Holeta, a 40 km de la capital Addis Abeba. Su trayectoria espiritual comenzó en la Lycée Gebremariam French School, donde, a los 16 años, una misa católica despertó en ella una profunda conexión con la liturgia, orientándola hacia la vida religiosa.
(Vatican.news/InfoCatólica) A pesar de sus raíces en la fe ortodoxa, Emahoy Haregeweine se sintió atraída por el catolicismo, asistiendo regularmente a misa y profundizando en su fe. Inspirada por una imagen de San Francisco, consolidó su compromiso vocacional. Tras superar diversos desafíos, se unió a las Hermanitas de Jesús, congregación fundada por San Carlos de Foucauld, y realizó su formación en países como Nigeria, Kenia, Egipto, Francia e Italia.
En 2007, durante un seminario sobre tradiciones monásticas etíopes, encontró respuestas a sus inquietudes espirituales que la motivaron a fundar un convento católico que reflejara la identidad espiritual y cultural de Etiopía. Con el apoyo de benedictinos franceses y la bendición del cardenal Berhaneyesus Souraphiel, arzobispo de Addis Abeba, estableció el convento en Holeta.
Emahoy Haregeweine impulsó prácticas agrícolas sostenibles, como la producción de huevos y la cría de ganado, para asegurar la autosuficiencia del convento. Inspirada por el llamado del Papa Francisco al cuidado del medio ambiente, adoptó la agricultura orgánica, beneficiando tanto al convento como a la comunidad local.
Asimismo, implementó un programa de educación infantil que conecta al convento con las aldeas cercanas, fomentando lazos sólidos y ofreciendo orientación sobre crianza y preparación de alimentos orgánicos. Su visión es crear un espacio donde fe y comunidad crezcan en conjunto, promoviendo una conexión profunda con Dios y entre los miembros de la comunidad.
Emahoy Haregeweine anima a las familias a tener hijos y a cultivar la oración en el hogar, exhortando a quienes disciernen su vocación a dedicar tiempo a la oración y a escuchar la guía divina. Para ella, la santidad no es exclusiva de la vida religiosa, sino un llamado universal, y enfatiza que la Iglesia solo perdurará si estamos dispuestos a sacrificarnos por amor a Jesucristo.
Conoce a Rafael Marco, misionero en uno de los países más pobres del mundo
Catorce años después de llegar a Níger, y a pesar de los riesgos allí sigue Rafael Marco, en una Iglesia minoritaria, en una sociedad que sufre la amenaza de los fundamentalistas islámicos, pero en la que hay mucho cariño y donde se vive con sencillez la mucha pobreza que sufre. En esta entrevista concedida a las Obras Misionales Pontificias cuenta la realidad en la que vive y las motivaciones que le mueven.
P: Llegó a Níger en 2010. ¿Qué se encontró allí?
Níger es un país un poco especial, la gran mayoría de la población es musulmana. Yo había hecho antes una experiencia un año sabático en el desierto, siguiendo un poco los pasos de Carlos de Foucauld. Y había pasado alguna vez por Níger y vi una iglesia naciente, bastante influida por esa espiritualidad. Había hermanitas de Foucauld que vivían con los tuareg, con sus rebaños de cabras y con sus burros, con los que atravesaban el desierto e iban de acá para allá con ellos y llevando una vida muy sencilla en contacto con la gente, aprendiendo la lengua, viviendo con ellos y haciendo un testimonio sencillo. También había hermanitos que tenían a mi entender bastante impacto en la Iglesia local. Me llamó la atención que el primer obispo de entonces, Monseñor Berlier, hablaba mucho de la pastoral de la estera. La estera sirve para rezar en el mundo musulmán, y es donde se reúne la gente para hablar, para charlar, para intercambiar noticias. Y con eso hacía referencia al diálogo, las relaciones amistosas cercanas con el mundo musulmán, con las instituciones. Y es verdad que se tenían unas relaciones muy cercanas con el mundo musulmán y con las instituciones del país.
Níger es un país laico. La sociedad sí que es mayoritariamente islámica, pero la Constitución lo define como laico. Entonces había la posibilidad de crear Iglesia, de desarrollar, pero dentro de esta actitud de sencillez, de cercanía, de diálogo que me llamó la atención. Por otro lado Níger es el país más pobre del mundo, con hambrunas, pestes, epidemias recurrentes, y la Iglesia se ha volcado en ayudar. Hasta tal punto que recuerdo que una vez que pasé por allí, me dijo el obispo Berlier que estaban en plena actividad porque de los Emiratos Árabes habían mandado un barco de cereales en tiempo de hambruna. Y Lo habían enviado al obispo de Niamey por la fama y la actitud de la Iglesia. Y estaban distribuyendo los camiones que venían del puerto de Cottonou, camiones de cereal para trabajar contra la hambruna que sufría el país.
P. Esta relación de amistad con los musulmanes en estos años ha cambiado mucho, ¿Cuál es la situación actual?
La población ha vivido un cambio terrible. Ha sido toda la población musulmana la que ha sufrido este cambio. Por ejemplo, en los colegios las niñas vestían como cualquier otra niña. Pero cuando empezó a aparecer el yihadismo, Al-Qaeda, les obligaron a llevar toda una vestimenta, unos sayos, unos velos… Y se veía el miedo de la gente, las personas más sencillas tenían miedo a esta actitud que iba imponiendo Al Qaeda. Eso cambió también la relación con la Iglesia, sobre todo un momento dado en 2015. Cuando el periódico francés Charlie Hebdo publicó unas viñetas sobre Mahoma, un equipo yihadista entró en los despachos de la revista y mató a varios redactores. Hubo una manifestación internacional en París, a la que asistió el presidente de Níger. Y a partir de allí hubo una manifestación en Niamey movida por estos radicales yihadistas. Manifestaciones, pero también quemas de iglesias y de lugares occidentales (algún bar) pero sobre todo iglesias y residencias de religiosos y religiosas y sacerdotes.
Nos obligaron a llevar una escolta, si nos queríamos desplazar de la zona donde residíamos. En esa situación estamos. Pero vamos, dentro de todo yo estoy en Dosso, donde hay una comunidad cristiana, en la que nos reunimos alrededor de 200 personas, muchos originarios de Benín, cristianos. Y bueno, a pesar de todo, podemos vivir nuestra fe, con bastante libertad.
P ¿Cuál es la realidad de los niños ciegos en la que está usted también implicado?
Hay muchos niños ciegos en muchas partes. Hay una enfermedad muy extendida por toda África, que es la oncocercosis, que proviene de una mosca. En su proceso de metamorfosis, en un momento dado se convierte en un gusanito muy pequeño que vive en las zonas húmedas, zonas pantanosas o de ríos. Y allí tenemos el Níger. Entonces, pues hay muchos casos de oncocercosis, porque ese gusanito penetra en el cuerpo, es muy pequeño, puede entrar por cualquier parte por los poros, y emigra hasta los ojos y es allí donde ataca el nervio óptico. Y de allí viene que haya cantidad de personas en esas zonas.
Son niños que van a jugar, que entran en el agua, que se van a bañar. ¡Cómo no se van a bañar en Níger, con el calor que hace! Pues allí hay muchos que pillan esa enfermedad. Otros nacen ciegos por otras razones, seguramente que no es solamente esa enfermedad. Esos niños están considerados por sus padres, por la sociedad en general, como una maldición de Dios. Eso ya lo hemos experimentado en otras zonas por otras razones, pero aquí es por ser ciegos. En las familias se les margina prácticamente como un animal. A veces se les ata a un poste y allí pasan el día. Hasta que son poco mayorcitos y se les utiliza como mendigos.
Niños que viven totalmente en el miedo, acoquinados, encerrados en sí mismos; en cuanto oyen cualquier cosa se cubren de todo y se encierran en sí. Pero también descubrí cómo esos niños, a un gesto -tocarles por ejemplo-, poner la mano sobre ellos o una palabra, un saludo, se abren como una flor. Eso me llamó la atención. Además, hubo una niña que me recitó una poesía que se llamaba “Mañana la luz”. Tenía unos diez años. No me la sé de memoria, pero venía a decir mañana luz, mañana iré a la escuela, estoy yendo a la escuela ya. Por mi país, mi bello país que mis ojos no ven, pero mi corazón sí. Y mañana habrá luz por la escuela, porque voy a aprender a leer, a escribir, a contar. Aquello me impactó y busqué la manera de hacer algo. Y con otra gente de la comunidad empezamos a trabajar con esos niños.
P ¿Cómo los encontraste?
Los descubrí en una escuela “inclusiva” para niños invidentes, donde nadie en la escuela, ni ningún maestro, conocía ni siquiera la escritura braille. Allí había un maestro en la clase, que se ocupaba de los niños normales, y de los cuatro o cinco ciegos que estaban al fondo de la clase nadie se ocupaba, ni siquiera salían al recreo. Algunos de ellos ni siquiera comían a mediodía en la cantina escolar. Entonces, organizamos un equipo primero para que pudiesen comer todos, y ayudarles en el transporte. Después, una familia se presentó para acoger a esos niños. Poco a poco el número empezó a aumentar, y hubo que alquilar una casa, y buscar una mujer que les diese la comida. En fin, organizamos algo que pudiese responder a sus necesidades allí y aquí en España buscamos gente que nos pudiese ayudar. Hemos ido desarrollando ese proyecto por un lado ahí en Gaya y después en Dosso, donde fui nombrado por el obispo para atender la comunidad cristiana. Allí también empezamos a trabajar con los niños de la escuela inclusiva, en la que nos decían que allí ya aprendían algo de lenguaje braile y que había gente que se ocupaba un poco de ellos.
Pero la directora me decía que se habían inscrito 32 niños ciegos, pero que solamente ocho iban a clase. Así es que, después de estudiar y ver, organizamos cómo recoger y llevar al cole a los niños por la mañana, darles de comer a mediodía y después devolverlos a sus casas. Eso durante todos los días de clase. Y luego empezamos con ellos en los momentos de vacaciones, fines de semana, a organizar cursos de formación a la escritura, manualidades, orientación con los bastones, para que puedan memorizar recorridos e ir cogiendo referencias. Bueno, y tantas cosas… hasta ordenadores. Empezamos con esos 32, pero ahora son más de 50 en Dosso, con otros 20 ó 30 de Gaya, se ha trasformado todo el proceso de formación y asistencia. Y en eso estamos. Ahora, después de cinco años en los he ido aprendiendo, estamos organizando con los oftalmólogos, que no tienen un gran nivel ni son capaces de operar, pero sí pueden revisar los ojos. Con ellos queremos organizar una atención sanitaria básica y luego la formación. En eso queremos ir desarrollando dentro de lo posible.
Dos hermanitas de Jesús dejan su caravana de feriantes tras años de servicio en dos parques de atracciones romanos y se despiden con una misa en la pista de los coches de choque
El tiempo pasa para todos. Bien que lo lamentarán las religiosas Geneviève Jeanningros y Anna Amelia Gigli, hermanitas de Jesús que abandonan su misión habiendo cumplido 80 años y viviendo las últimas décadas en dos caravanas en el Luna park de Ostia, a las afueras de Roma. En este antiguo parque de atracciones el papa Francisco ha estado en dos ocasiones y ha saludado varias veces en las audiencias de los miércoles.
Una misa entre los coches de choque
El agradecimiento de los feriantes y de las personas que ha acogido las religiosas se ha hará formalmente con una eucaristía presidida por el obispo auxiliar del sector sur de la diócesis de Roma, Dario Gervasi, en la pista de coches de choque, según recoge el diario Avvenire. “Al final de nuestro servicio en el mundo del circo y del espectáculo ambulante, por lo que nos ha permitido vivir en estos años. Por los rostros y las historias que hemos conocido, por el regalo de los hermanos con los que hemos compartido la vida, por todos los amigos que nos han llenado de amor en estos años, por la confianza y el cariño que siempre nos han demostrado nuestros responsables”, han explicado las religiosas. Y es que Geneviève ha pasado 55 años de sus 81 entre los feriantes formando una comunidad de acogida a personas trans y homosexuales que se han encontrado también con el Papa.
Anna Amelia destacó que las religiosas para los feriantes “somos hermanas para ellos. Nos piden que volvamos de vez en cuando a visitarles, cuando nosotros no podemos ir a verles”. Tanto es así que los feriantes dejarán como recuerdo la roulotte de las hermanas visita por Francisco. “No he querido hacer otra cosa que una obra de amor. Y ahora os toca a cada uno de vosotros, que os habéis comprometido conmigo en este mismo camino, seguir haciendo de él una obra de amor, teniendo bien presente que esta obra no nos pertenece, sino que es una obra de la Iglesia”, insta sor Geneviève.
“Vida contemplativa”: expresión, a veces enigmática, que guía nuestra vida cotidiana; una melodía sin la cual nuestra vida pierde sentido. ¿Qué significan estas dos palabras para nosotros hoy? Hermanitos y Hermanitas de diferentes países europeos se han reunido para intentar responder a esta pregunta, basándose en sus propias experiencias. Comparten con nosotros algunas perlas, algunas pistas que pueden guiar nuestros propios comienzos en la oración.
Una cuestión de mirada
Contemplar es mirar a la manera de Dios. Es mirar a Jesús y maravillarse de su belleza. Significa mirar a las personas: descubrir la belleza que a veces oculta la vida ordinaria. Significa descubrir el Espíritu, la santidad del vecino de al lado. Significa mirar y también ser mirado, dejarse mirar, dejarse interpelar por la mirada de los demás en cada etapa de nuestra vida.
Un viaje sin fin
¿Podemos maravillarnos de lo que no sabemos? Estamos en el camino del conocimiento… La búsqueda es continua, siempre abierta. Muchos otros movimientos, cristianos o no, religiosos o filosóficos, desarrollan la contemplación. Nosotros los «religiosos», junto con nuestros vecinos, la gente de los barrios donde vivimos nos descubrimos en una profunda búsqueda.
En la vida ordinaria
Alguien me preguntó una vez: «¿De dónde viene tu esperanza? Yo quería una vida que no me alejara de la vida real con la gente sencilla; la vida con sus alegrías, sus sufrimientos, sus dificultades. Es ahí, en medio de la vida cotidiana, donde encuentro mi esperanza. No soy llamada a vivir en un mundo paralelo, sino en la realidad de la vida, a vivir en el mundo y aceptarlo tal como es. Jesús se sumergió en la realidad de su tiempo, en su contexto. Descubramos algo nuevo en esta realidad banal, cotidiana, que tiene algo de positivo. Nuestra vida contemplativa tiene los colores del hoy, de nuestra realidad.
Una visión amplia
Somos una Iglesia en medio del valle: una Iglesia en salida de “la cristiandad” y de su vocabulario. Una Iglesia en salida, pero que aún no ha entrado de lleno en este mundo postcristiano. El contexto europeo secularizado en el que vivimos nos urge a redescubrir las relaciones. Necesitamos ampliar la Eucaristía, verla como una presencia que va más allá del ámbito litúrgico para abarcar toda nuestra vida. No es la Eucaristía la que pierde importancia, sino que se unen Eucaristía y vida, formando una sola cosa con nuestra vida. Se nos invita a vivir una vida eucarística.
Una escuela de desapego
La edad y la vejez son también una escuela de oración, de contemplación, de desprendimiento, de deseo del Encuentro. Acompañar a nuestros hermanos ancianos es ser testigo de un camino accidentado, siguiendo las huellas de Jesús, que no tuvo que experimentar la vejez. Con la edad, nos volvemos más humildes, aceptamos la realidad tal como es, acogemos nuestras propias limitaciones. El desapego en sí mismo no tiene sentido, salvo para apegarse más a Jesús. No se trata de una actitud voluntarista, sino de dejar que el Espíritu Santo actúe en nosotros. A los mayores les gusta mirar a los niños, que son maestros de la admiración, el asombro y la contemplación.
Del silencio a la palabra
No es fácil ni natural hablar con los demás de las cuestiones que nos rondan por la cabeza. Tengamos 20 u 80 años, nos cuesta hablar o escribir sobre nuestra vida contemplativa. Tal vez, al llegar a cierta edad, sentimos cierto pudor al hablar de la experiencia vital de la contemplación, prefiriendo guardar silencio. Al mismo tiempo, es necesario decir algo… necesitamos encontrar el camino. Por eso hemos querido compartir contigo algunos fragmentos de nuestros intercambios, con la esperanza de que puedan resonar con tu propia experiencia.
Texto redactado a partir de extractos de la carta de pt sr Elisabeth-Lucie (PSJ), pt fr Kuba (PFJ), pt fr Mirek (PFJ) tras el encuentro de Bérgamo (Italia)
Durante un encuentro con Anita Fernández, nieta de Esther Ballestrino de Careaga, Madre de Plaza de Mayo secuestrada y desaparecida en 1977, el Papa definió como “peligrosa” la visita de los diputados libertarios a los genocidas presos.
“No aflojen, conserven la memoria de lo que han recibido. No solo de las ideas sino de los testimonios», la frase la dijo el papa Francisco en un video que grabó a pedido de Anita Fernández durante un encuentro que mantuvieron en Roma para el Instituto Espacio para la Memoria. La mujer es alguien especial para el Pontífice ya que Anita es nieta de su amiga Esther Ballestrino de Careaga, secuestrada y desaparecida por la dictadura militar, e hija de Ana María Carreaga, que también estuvo secuestrada mientras estaba embarazada de ella. Durante la charla privada en la residencia de Santa Marta, el Papa reconoció que estaba al tanto del encuentro entre diputados de La Libertad Avanza con genocidas presos en la cárcel de Ezeiza. Una reunió que el jefe de la iglesia Católica caracterizó como «muy peligrosa» y llamó «a cuidar la democracia».
“Yo llegué al encuentro con la idea de preguntarle a Francisco su parecer sobre la visita de los legisladores a los represores, pero resultó que el Papa me dijo a mí, antes de que yo pudiera preguntarle, que se había enterado de la visita a estos genocidas y que estaba muy preocupado por eso” dijo Anita Fernández en un entrevista concedida a la radio AM 750. Allí destacó también que “tiene mucha relevancia que sea el Papa el que envía al pueblo argentino este mensaje de memoria, verdad y justicia, que fue un mensaje directo de no acabar con esta lucha”.
La información y el video de la entrevista fueron difundidos por el Instituto Espacio para la Memoria y no directamente por el Vaticano dado que se trató de una reunión privada. Junto a Fernández también participó del encuentro su esposo, Pablo Mac Cormack, su padre, Jorge Fernández y la esposa Bibiana Belbasso.
La amistad entre Bergoglio y Careaga
Siendo un joven de apenas 16 años Bergoglio conoció Esther Ballestrino de Careaga cuando él trabajaba como técnico químico en un laboratorio y la mujer, luego secuestrada, se desempeñaba como su jefa en un laboratorio en Buenos Aires. Careaga fue una de las tres Madres de Plaza de Mayo que fueron secuestradas en diciembre de 1977 –gracias a la infiltración de Astiz en el incipiente movimiento de derechos humanos y fue víctima de los llamados “vuelos de la muerte” mediante los cuales los militares arrojaron a prisioneros vivos al Río de la Plata.
Anita Fernández relató que el Papa le contó en esta ocasión como había conocido a su abuela y la calificó como “una mujer amorosa, extraordinaria y muy divertida”. De acuerdo al comunicado difundido por el Instituto Espacio para la Memoria “en la entrevista, el Papa también recordó con admiración a su amiga y compañera Esther Ballestrino de Careaga y dijo que de ella había aprendido su amplitud política, entre otras palabras afectuosas”.
Francisco y la Argentina
Quienes frecuentan a Francisco en el Vaticano suelen afirmar que el Papa sigue de cerca la actualidad de su país natal. Por esto tampoco extraña que este no sea el primer gesto de Jorge Bergoglio en relación a la pretensión de LLA de clausurar la memoria del genocidio cometido por la dictadura militar.
Esther Ballestrino de Careaga formaba parte del primer grupo de Madres de Plaza de Mayo que junto a militantes y religiosos, entre los que se encontraban las monjas francesas Alice Domon y Léoni Duquet, se reunían en la Iglesia de la Santa Cruz para recabar información sobre los detenidos desaparecidos. En uno de esos encuentros participó el marino Alfredo Astiz que, haciéndose pasar por un familiar de desaparecido, fue parte de la patota que el 8 de diciembre de 1977 secuestró este grupo. Hoy Astiz se encuentra condenado y preso en el penal de Ezeiza.
La semana pasada y de manera imprevista, Francisco incluyó en su agenda de visita en Italia un encuentro con la religiosa Geneviève Jeanningros, sobrina de Léoni Duquet hermana de su madre. Según la información oficial brindada por el Vaticano se mostró muy cercano y cordial con la religiosa francesa quien en su momento fue crítica con la Iglesia por su “silencio” en relación a la dictadura militar pero que luego terminó aceptando que “fue la cercanía y la ternura del Papa lo que me curó de tanto sufrimiento”.
Ahora Geneviève Jeanningros, de la congregación de las Pequeñas Hermanas de Jesús de Charles de Foucauld, trabaja en el barrio romano de Ostia en un proyecto que incluye a personas en situación de pobreza, de la comunidad LGTB+, trabajadoras y trabajadores de circos ambulantes.
La visita a Ezeiza y el respaldo del oficialismo
El grupo de diputados que realizó la visita a Ezeiza estuvo integrado por Beltrán Benedit, María Fernanda Araujo, Guillermo Montenegro, Alida Ferreyra, Rocío Bonacci y Lourdes Arrieta, pero una vez conocido el hecho salieron a la luz otros contactos de miembros de LLA con represores detenidos en Campo de Mayo.
Según lo que dijo Bonacci, la visita no era extraña para el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y que fue la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien dio instrucciones al Servicio Penitenciario Federal para facilitar el acceso de los legisladores al penal.
Al respecto la diputada Rocío Bonacci admitió que “parece que esto tenía el acuerdo de Patricia Bullrich” y concedió que el protocolo de seguridad con el que fueron recibidos los legisladores en Ezeiza “fue todo muy irregular”. Vale recordar que los visitantes ingresaron sin ningún tipo de registros e incluso portando sus teléfonos celulares –algo que no está permitido- lo que hizo posible además que se tomara una “foto de familia” conjunta con los represores, imagen que ahora fue difundida a través de los medios de comunicación.
Bullrich había señalado en una visita a Mendoza que “una cosa es cumplir con una condena y otra es infligir a esa condena una situación de extrema gravedad, como es tener una persona con cáncer terminal en una cárcel». Una afirmación que carece de fundamento de acuerdo a la información que emana del Servicio Penitenciario.
El propio ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, argumentó a favor de conceder la prisión domiciliaria a los represores hoy encarcelados. En una oportunidad anterior el ministro había manifestado que “estamos afectando el criterio de humanidad de las penas. Estamos afectando el criterio de dignidad y esto no se ha convertido en justicia, sino que se toma en venganza”. Dijo a su vez que «para mí hay gente de más de 80 años que está enferma, débil y en la cárcel, que bien podría estar en otras condiciones de detención», afirmó el ministro. Y agregó que se trata de «personas que merecen morirse en su casa con una tobillera de la mano de la esposa».
Ahora, en su entrevista con AM 750, Anita Fernández reconoció que “no me sorprendió pero sí me generó mucha angustia” la visita a Ezeiza porque sabemos que “(Victoria) Villaruel viene trabajando hace muchísimo en la reivindicación del terrorismo de Estado”. Y subrayó “la necesidad de hacer todo lo que podamos para que no puedan avanzar en ese sentido, porque eso sería muy grave para toda la sociedad argentina”.
Un intento de condenar la visita de los diputados oficialistas al penal de Ezeiza se vio frustrada esta semana en la Cámara baja por el bloqueo consumado por Hacemos Coalición Federal, restando el quórum a la sesión en la que debía tratarse la iniciativa.
Según el fiscal Félix Crous, que actúa en la causa ESMA, “la política oficial es el amparo de los represores”. El fiscal agregó al respecto que “la política retórica y en acciones del gobierno va en la dirección de simpatía, apoyo y complicidad con los condenados de la dictadura” y denunció que LLA “no es un gobierno negacionista ni relativista sino que tiene puntos de identificación con el proceso” agregando que “parte de la política oficial es de amparo de los represores y esto hay que decirlo sin eufemismos”.