OTRO CRISTIANISMO ES POSIBLE

Miguel Ángel Mesa

Las reflexiones que aparecen en mi libro Otro cristianismo es posible. Reflexiones desde la base, han surgido de la experiencia que sigo viviendo desde hace unos 45 años en una comunidad cristiana de base.

No son en absoluto una mera especulación sino la consideración de la puesta en práctica de distintas actitudes y compromisos, para que el intento de vivir según el espíritu de Jesús de Nazaret y la propuesta de sus bienaventuranzas conduzca a una vida más plena y feliz.

Para ello he decidido optar desde un principio por la libertad, sabiendo que “la verdad nos hará libres”. Una verdad intuida y vivida desde los márgenes, desde las periferias existenciales y geográficas, de forma samaritana, misericordiosa, compasiva, liberadora.

Pero esa libertad no puede iluminar la existencia si se encuentra sometida, apresada por unas estructuras, unos dogmas, unas limitaciones severas, rígidas. La comunidad de mujeres y hombres que eligió Jesús no tenía ninguna ley sino la de la fraternidad/sororidad, la del servicio y la del amor. Por lo tanto, así debe ser la Iglesia que quiera seguir al hermano mayor: comunidad de comunidades, pobre y para los pobres, samaritana, no excluyente, alegre y profética, siempre en frontera.

Y por lo tanto hay que vivir unos valores evangélicos que sean semilla, sal y luz para que la realidad de nuestro mundo actual pueda encaminarse hacia ese otro mundo posible y tan necesario que propuso Jesús: plena igualdad entre los hombres y las mujeres, tanto en la Iglesia como en la sociedad; lucha conjunta con las mujeres por su plena dignidad, contra todo lo que atenta contra ellas y por el desarrollo cada día mayor del feminismo; el enfrentamiento hacia todas las políticas racistas, xenófobas, colonialistas; apuesta concreta por los sectores marginados y excluidos de nuestra sociedad y el compromiso por mantener e incrementar los sectores públicos por el bien de la población más necesitada; apoyo al movimiento LGTBI+ en la exigencia de sus derechos; la acogida, integración, regularización de la población migrante que llega a nuestro país; el esfuerzo por no dejarnos consumir por el consumo, viviendo una vida más ecológica y unida a nuestra Madre Tierra y a todo el universo; la lucha creativa contra los discursos de odio y el recorte de derechos y libertades que proponen la ultraderecha y los sectores más antidemocráticos unidos a ella, etc.

Todo esto y más se puede leer en estas páginas, que invitan a experimentar con gozo otra forma de ser cristianas y cristianos, sin hablar mucho de Dios, sino practicando a Dios. Dejando a Dios ser Dios. Decía Francisco de Asís: “Predica el Evangelio en todo momento, y cuando sea necesario, usa palabras”. Y para ello hay que vivir contemplativamente en la acción, con los ojos, el corazón, la mente y las manos abiertas, mediante una espiritualidad encarnada y una nueva mística que impregne toda nuestra vida, haciéndonos respirar y sentir de otra manera más humana y, por lo tanto, más divina.      

Otro Cristianismo es posible

Deepavali: Hindúes y cristianos trabajen por la paz en el espíritu de Nostra Aetate

Representantes de diferentes religiones en un momento de oración.

Mensaje del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso con motivo de la festividad que representa la victoria de la luz sobre las tinieblas, de la vida sobre la muerte, del bien sobre el mal, que este año se celebra el 20 de octubre. «En el mundo actual, donde la desconfianza, la polarización, las tensiones y las divisiones van en aumento, el diálogo interreligioso es más necesario que nunca», se lee en el texto.

Tiziana Campisi – Ciudad del Vaticano

«Como creyentes arraigados en sus tradiciones religiosas y como personas unidas por valores compartidos y una preocupación común por la paz», hindúes, cristianos, junto con personas de otras religiones y hombres y mujeres de buena voluntad, pueden unirse de diversas maneras para fomentar la paz en el mundo. Esta es la esperanza expresada en el Mensaje del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso a los hindúes con motivo de la festividad de Deepavali, que este año se celebra el 20 de octubre, firmado por el Prefecto, cardenal George Jacob Koovakad, y el Secretario, monseñor Indunil Janakaratne Kodithuwakku Kankanamalage. «Que esta fiesta de las luces ilumine sus vidas y traiga felicidad, unidad y paz a sus familias y comunidades», reza el texto. También recuerda el 60.º aniversario de Nostra Aetate, que este año se celebra el octavo día después de Deepavali. Nostra Aetate instó a los católicos de todo el mundo a dialogar y colaborar con personas de otras tradiciones religiosas, instando a todos a «reconocer, preservar y promover los valores espirituales, morales y socioculturales que se encuentran en ellos» al servicio de la promoción de la paz. De ahí la invitación a los hindúes, «durante este tiempo festivo», a unirse a los cristianos y a las personas de todas las confesiones y de buena voluntad para reflexionar sobre cómo fortalecer los esfuerzos comunes por la paz mediante el diálogo y la colaboración, en el espíritu del documento del Concilio Vaticano II sobre las relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas.

Queda mucho por hacer

El Dicasterio para el Diálogo Interreligioso destaca que la iniciativa lanzada por Nostra Aetate, a lo largo de los años, «se ha convertido en un proyecto global, generosamente apoyado y promovido por personas de diferentes creencias religiosas e incluso por no creyentes, contribuyendo significativamente a la paz mundial». Ahora, en este «Jubileo de Diamante», la Declaración del Concilio insta a renovar la promoción del «diálogo interreligioso como camino hacia la paz». El espíritu del documento, arraigado en la promoción de la unidad y la caridad entre los hombres, basado en lo que tienen en común y que los impulsa a vivir juntos su destino común, sugiere rechazar todo lo que sea verdadero y santo en otras religiones, apoyar respetuosamente las formas de actuar y vivir, los preceptos y las doctrinas que reflejen un rayo de esa verdad que ilumina a todos los hombres, y defender y promover juntos para todos la justicia social, los valores morales, la paz y la libertad, especifica el Mensaje a los Hindúes, añadiendo que, si bien se ha avanzado mucho desde Nostra Aetate, aún queda mucho por hacer.

La colaboración interreligiosa debe crecer

«El diálogo interreligioso es más necesario que nunca» en el mundo actual, donde aumentan la desconfianza, la polarización, las tensiones y las divisiones, subraya el Dicasterio para el Diálogo Interreligioso, que considera necesario, precisamente a través de dicho diálogo, «sembrar las semillas de la unidad y la armonía», mientras que «la comprensión y la colaboración interreligiosas» deben crecer en la vida cotidiana. El Mensaje para Deepavali, cuyo tema es «Hindúes y cristianos: construir la paz en el mundo mediante el diálogo y la colaboración en el espíritu de Nostra Aetate», recuerda también el estímulo de León XIV, el pasado 8 de mayo, a «construir puentes, a través del diálogo, a través del encuentro, uniéndonos a todos para ser un solo pueblo» y el de «promover una cultura del diálogo y de la colaboración por la paz» que es responsabilidad «de creyentes y no creyentes por igual», con particular atención «a la dignidad de la persona y al bien común», dirigido el 30 de mayo a los Movimientos y Asociaciones que crearon la «Arena de la Paz».

Cultivando una cultura de paz

Finalmente, el Mensaje afirma que la familia es «el lugar primordial de la educación en la vida y la fe» y que «las tradiciones religiosas tienen una responsabilidad crucial en la promoción de la paz». Los líderes, por tanto, «tienen el deber moral de dar ejemplo», recomendando que «respeten la diversidad» y «construyan puentes de amistad y fraternidad», mientras que «las instituciones educativas y los medios de comunicación desempeñan un papel esencial en la formación de corazones y mentes hacia la coexistencia pacífica». Por lo tanto, el «diálogo y la colaboración interreligiosos» deben ser acogidos «como herramientas indispensables para cultivar una cultura de paz» y, en este sentido, «deben convertirse en un movimiento poderoso y dinámico dedicado a construir y defender la paz en todo momento». «Podemos comprometernos con la construcción de la paz en el mundo», concluye el Dicasterio para el Diálogo Interreligioso, que, citando el Documento sobre la Fraternidad Humana por la Paz Mundial y la Convivencia Común, llama a promover «la cultura del diálogo como camino; la colaboración común como código de conducta; la comprensión mutua como método y criterio».

Fuente: https://www.vaticannews.va/es/vaticano/news/2025-10/deepavali-hindues-y-cristianos-trabajen-por-la-paz-en-el-espiri.html

¿Cómo puede el pensamiento cristiano e islámico ser vía para el diálogo y la convivencia?

La teóloga Almudena Soler, de la Universidad Loyola, analiza en su tesis ambas religiones

Almudena Soler, doctora en Teología por la Universidad Loyola

Por Vida Nueva

Almudena Soler Sanchez, estudiante del Programa de doctorado en Teología en la Universidad Loyola ha defendido su tesis y ha obtenido una calificación de sobresaliente. El trabajo defendido en la Facultad de Teología en Granada de la Universidad Loyola ha mostrado una serie de estudios comparativos encaminados al establecimiento de vías de diálogo entre los diferentes agentes y realidades que posibiliten la colaboración de todos los ciudadanos en la construcción de sociedades en las que todo ser humano puede desarrollarse plenamente como tal.



El trabajo titulado ‘La ciudadanía en las tradiciones cristiana e islámica: una vía para el diálogo islamocristiano’ parte de que siendo el cristianismo y el islam las dos tradiciones religiosas mayoritarias, a las cuales pertenecen más de la mitad de la población mundial, se convierte en urgente un diálogo islamocristiano que, acogiendo el pluralismo como realidad ineludible, continúe profundizando en los diferentes modos de entender al ser humano como parte de las sociedades en las cuales reside.

Avanzar en el diálogo islamocristiano

La investigación que ha realizado la doctoranda en los últimos años en cuatro capítulos ha tenido como objetivo la realización del estudio teológico de la ciudadanía emanadas de los pensamientos católico e islámico, un estudio del pensamiento político en torno a las nuevas comprensiones de la ciudadanía, y, por último, el estudio comparativo de ambas tradiciones religiosas. Todo ello con el objetivo de encontrar una serie de elementos y aprendizajes que permitan continuar avanzando en un diálogo islamocristiano anclado en la comprensión del ser humano como miembro de una comunidad política.

La pluralidad que caracteriza las sociedades mundiales actuales supone un desafío para determinadas instituciones que, como es el caso de la ciudadanía, se han configurado a lo largo de la historia en contextos sociopolíticos muy diversos al presente. La identificación plena de los conceptos de nación, ciudadanía y estado comienza a ser discutida a causa tanto de la diversidad propia de las poblaciones presentes en cada territorio estatal como de las interrelaciones transnacionales que superan las fronteras del Estado.

Como elemento clave de esta pluralidad, la diversidad religiosa ha de ser reconocida como una profunda fuente de desavenencias y conflictos. La pertenencia a una comunidad religiosa distinta a la mayoritariamente presente en el Estado en el que se reside conlleva, en no pocas ocasiones, grandes dificultades para sus miembros, privados de sus derechos fundamentales o de los derechos y deberes que disfrutan quienes profesan la religión mayoritaria.Almudena Soler, doctora en Teología por la Universidad Loyola

Almudena Soler, doctora en Teología por la Universidad Loyola

Diálogo abierto

Para realizar el estudio, la doctoranda ha contado con la amplitud de recursos bibliográficos de la biblioteca de la Facultad de Teología de la Universidad Loyola, una biblioteca especializada que posee innumerables recursos que han facilitado a la investigadora aunar la mayor parte de diversidad de estudios posibles. Además, la doctoranda ha realizado dos estancias gracias al apoyo de la Escuela de Doctorado de la Universidad Loyola y financiadas por el programa Erasmus+ en el Trinity College en Dublín, Irlanda y en la Universidad de San José de Beirut en el Líbano.

Almudena Soler es religiosa de Jesús-María, licenciada en Administración y Dirección de Empresas, Bachiller en Teología en la Facultad de teología de Granada y Máster en Teología, especialidad Diálogo con las culturas contemporáneas, en l’Université Catholique de Lyon. A partir de ahora continuará en la búsqueda por modelos más específicos de teología comparativa y de la inclusión de la cuestión de género dentro de los estudios de ciudadanía como un complemento al campo de estudio. La ciudadanía es una institución que va en evolución, por lo que ya doctora señaló: “La importancia del estudio del individuo político y la necesidad de continuar apostando y trabajando por el diálogo teológico, abierto y humilde que nos permita seguir avanzando en sociedades más humanas”.

Una nueva iglesia para Ur de los Caldeos, donde nació Abraham

Los cristianos iraquís han sido diezmados en apenas 20 años, pasando de 1,5 millones de fieles a unos pocos cientos de miles

María Rabell García 

Cuatro años después de la visita del Papa Francisco -el primer viaje apostólico del pontífice al exterior, cuando todavía continuaba la pandemia de Covid-19-, la comunidad católica iraquí se dispone a inaugurar un nuevo templo en Ur de los Caldeos, la iglesia de Ibrahim Al-Khalil, nombre que remite a Abraham (origen de la fe de judíos, cristianos y musulmanes). El templo forma parte de un complejo mayor que se levanta en la llanura desértica, y se destaca por una característica forma piramidal.

El lugar de culto quiere ser también un estímulo para la comunidad cristiana iraquí, diezmada en los últimos veinte años hasta el punto de que, si en el pasado contaba con cerca de 1,5 millones de fieles, hoy sólo quedan unos pocos cientos de miles. El edificio se levanta en un predio de diez mil metros cuadrados, tiene en su interior una gran sala de 600 metros cuadrados y cuenta con un campanario de 23 metros de altura. El propósito del templo no es sólo estar al servicio de la comunidad cristiana sino también atraer turistas de todo el mundo, especialmente peregrinos cristianos.

A los 4 años de la visita del Papa

Un edificio que es al mismo tiempo un «mensaje», un signo de «apertura», un lugar de «peregrinación internacional» para los iraquíes y creyentes de todo el mundo, cristianos y musulmanes, porque Abraham «es el padre común», dice a AsiaNews el patriarca de Bagdad de los Caldeos, el cardenal Louis Raphael Sako, sobre la inminente inauguración de una iglesia en Ur de los Caldeos cuatro años después de la visita del Papa Francisco. La inauguración debía realizarse el 6 de marzo, en coincidencia con el aniversario de su viaje apostólico, pero «se celebrará después de Pascua -explica el cardenal – porque se espera que asistan a la ceremonia el primer ministro Mohammed Shia al-Sudani y otras personalidades musulmanas, y preferimos postergarla para después del Ramadán, el mes de ayuno y oración islámico».14

El lugar de culto, explica el cardenal Sako, quiere ser un punto de referencia y un centro de peregrinación «como la iglesia del Bautismo en el río Jordán o la Casa Abrahámica en los Emiratos Árabes Unidos». «Hoy –continúa– necesitamos estos signos y estos lugares que unen a toda la humanidad y constituyen un punto de encuentro para todas las religiones». Este templo es «importante para Irak y para los iraquíes, es un ‘signo’ cristiano en una realidad de gran mayoría musulmana que ayudará a comprender a los cristianos y a respetar su religión, teniendo presente los puntos de coincidencia y aceptando los elementos de diversidad para vivir en paz y estabilidad».

La fachada principal de la iglesia de Ibrahim Al-Khalil
La fachada principal de la iglesia de Ibrahim Al-KhalilAsia News

«Hoy – cuenta el cardenal Sako – todos lo recuerdan la visita del Papa Francisco, así como él mismo ha dicho varias veces que Irak estaba en su corazón. Las condiciones de salud del pontífice son motivo de preocupación no sólo para los cristianos, sino también para las autoridades y muchos musulmanes. «Hace dos días -dice el cardenal- me llamó el primer ministro para preguntarme por su salud y desearle una pronta recuperación. El Papa goza de gran respeto entre la población, porque con su presencia supo cambiar [al menos en parte] la mentalidad, fortaleció la convivencia, el sentido de fraternidad, la conciencia de que la fe es una cuestión personal y que la pertenencia al Estado representa un bien común». Este último es un problema fundamental en Irak «como en general en los países de Oriente Medio, desde Siria hasta el Líbano, pasando por Irak y Palestina. Hay que terminar con la ideología extremista y violenta, con la guerra, la muerte y la destrucción, hay que recurrir a la diplomacia blanda».

El patriarca caldeo considera el ejemplo de otros países árabes, como los del Golfo, donde «ya no hay una ideología religiosa tan extremista, la fe es la base, pero el régimen, el sistema de gobierno debe ser civil. Y hay que trabajar – añade – para construir un Estado de derecho, de justicia, de igualdad, en el que estén garantizados el respeto y la seguridad». Por otra parte, Irak debe valorizar su patrimonio cultural y arqueológico, el «verdadero oro negro», como suele repetir, porque «con el turismo y las peregrinaciones se puede apoyar la economía del país. Un día el petróleo se va a terminar, pero las antigüedades, los tesoros, si se conservan, permanecerán». La valorización del patrimonio, advierte, debe ir acompañada de un compromiso por la paz porque «todos estos frentes de guerra son preocupantes y no sabemos qué puede pasar. Siria y Líbano también son fuente de incertidumbre, aunque espero que puedan continuar por este camino de construcción política, nacional y económica».

Fuente: https://www.eldebate.com/religion/20250227/nueva-iglesia-ur-caldeos-donde-nacio-abraham_274252.html

Originario de Ur de los Caldeos, en la antigua Mesopotamia, Abraham (inicialmente llamado Abram) emprendió un viaje trascendental que cambiaría el curso de la historia. Siguiendo el llamado divino, dejó su tierra natal junto a su esposa Sara y su sobrino Lot, dirigiéndose hacia una tierra prometida que aún desconocía. Esta muestra de fe y obediencia es el cimiento sobre el cual se edifican las narraciones bíblicas.