Fallece el párroco de Perín, el sacerdote y cooperativista Aurelio Sanz

El religioso murió este jueves en el hospital Santa Lucía, donde permanecía ingresado

Jesús Nicolás

El sacerdote Aurelio Sanz Baeza ha fallecido este jueves en el hospital Santa Lucía de Cartagena, donde permanecía ingresado. Su muerte deja un profundo pesar entre los vecinos del oeste cartagenero, especialmente en Perín, localidad a la que ha estado estrechamente vinculado por su trayectoria pastoral y donde era una persona muy querida y reconocida.

Sanz Baeza, sacerdote de la Diócesis de Cartagena, fue también nombrado en 2022 por el obispo José Manuel Lorca Planes párroco de Santiago Apóstol de Cuesta Blanca, cargo que desempeñaba junto a sus demás responsabilidades pastorales. El nombramiento figura en los decretos de la Diócesis de aquel año.

Formado en el espíritu de la Fraternidad Sacerdotal de Carlos de Foucauld, defendía una Iglesia próxima, sencilla y comprometida con las periferias. En una entrevista concedida en 2016 a la Diócesis de Málaga explicaba que los sacerdotes de esta fraternidad viven su carisma desde las parroquias y otros ámbitos de la sociedad, tratando de compartir las condiciones de vida de los más pobres y practicando una «pastoral de la amistad».

También desempeñó responsabilidades internacionales dentro de la Fraternidad de Carlos de Foucauld. En aquella entrevista señalaba que su labor consistía, entre otras cosas, en visitar y acompañar a las fraternidades repartidas por distintos países y conocer de primera mano sus proyectos y realidades. Ese compromiso con los más necesitados se plasmó también en su trabajo de cooperación internacional. Durante años estuvo vinculado a la Fundación Tienda Asilo de San Pedro de Cartagena y al proyecto WEND BE NE DO, desarrollado en Burkina Faso para atender a personas afectadas por el VIH y a personas con discapacidad.

Otro de los episodios que Sanz compartió con los medios de comunicación fue, cuando en enero de 2016, un atentado terrorista le pilló de paso en Estambul. El sacerdote se encontraba en la ciudad turca haciendo escala junto a otros cooperantes de la Fundación Tienda Asilo de San Pedro antes de continuar hacia la capital del mencionado país africano, Ouagadougou.

La concejal socialista y vecina de Galifa Isabel Andreu recordó este jueves a Sanz como «un hombre bueno» y lamentó su pérdida. Destacó especialmente su compromiso con las personas más necesitadas y su implicación en la vida cotidiana de los pueblos del oeste de Cartagena. Andreu recordó también su preocupación por los conflictos internacionales y, en particular, las constantes llamadas a la paz que el sacerdote realizó durante los últimos años a raíz de los ataques de Israel sobre Gaza y Cisjordania.

«El 1 de septiembre iban a hacer 40 años de que le nombraron sacerdote del pueblo. Vino de la parroquia de Santa Lucía. Siempre estuvo muy implicado y vivía aquí en Perín, además. Era socio nuestro también», recordó el presidente de la asociación de vecinos de Perín, Bartolomé Gimeno. «Era un hombre de charla amena, que hablaba de tú a tú. De conversación muy cercana. Y por supuesto era uno más en el local social. Siempre le reclamaban para cualquier cosa», añadió.


Aurelio nos espera en el Reino de Jesús, el Reino de Vida, de Paz y Justicia por el que el trabajó incansablemente sirviendo al Señor en la presencia de los más pobres y vulnerables.

Damos gracias con el corazón lleno de dolor pero también de gozo por el don de su vida repartido desde su ministerio sacerdotal como pan y alimento en nombre de Jesús para todos nosotros, para los feligreses de Perin, para los hermanos de la Fraternidad sacerdotal, los hermanos de las fraternidades seglares de Foucauld, para las Hermanitas del Evangelio, para los desheredados de Torrre de Nazaret y para su gran familia de Wend Be Ne Do en Burkina Faso.

Desde el Reino seguirá presente entre nosotros a través del Espíritu Santo y de la gran herencia que nos deja.


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