Las religiones más grandes del mundo

Las religiones más grandes del mundo

Por: Fernanda Rivera

En la actualidad, más del 80% de la población mundial se identifica con alguna religión.

Aunque en algunas regiones, como Europa Occidental, la religión ha perdido fuerza, sigue siendo una parte esencial de la vida para miles de millones de personas. Las creencias religiosas no solo influyen en las decisiones individuales, sino también en la política, la cultura y las dinámicas sociales de muchos países.

Entender cómo se distribuyen las religiones por el mundo y cuáles son sus tendencias de crecimiento o disminución es clave para comprender mejor los cambios globales.

Según el Pew Research Center, en 2020 el cristianismo era la religión más practicada a nivel mundial, seguida por el islam, el hinduismo y el budismo.

Estas cuatro grandes religiones concentran juntas más de tres cuartas partes de la población mundial. No obstante, también hay millones de personas que no se identifican con ninguna religión formal, así como una diversidad de creencias tradicionales, filosóficas o espirituales que, aunque menos visibles en las estadísticas globales, siguen teniendo una gran relevancia en contextos locales.

Además del número de creyentes, factores como la edad media de las poblaciones religiosas, la tasa de fertilidad, la migración y los cambios de fe están transformando el panorama espiritual del planeta.

Cristianismo: la religión más seguida del mundo

De acuerdo con el Pew Research Center, el cristianismo es actualmente la religión con más fieles, representando al 31.1% de la población mundial.

Esto equivale a más de 2 mil 300 millones de personas. Es una religión monoteísta centrada en la figura de Jesús de Nazaret, considerado el hijo de Dios y salvador de la humanidad.

Los cristianos creen en la Trinidad, es decir, en Dios como Padre, Hijo y Espíritu Santo. Su texto sagrado es la Biblia, que se divide en el Antiguo y el Nuevo Testamento, y cuya enseñanza principal es el amor a Dios y al prójimo.

El cristianismo tiene varias ramas, siendo las más prominentes el catolicismo, el protestantismo y la ortodoxia. El Papa es la figura central del catolicismo, considerado el sucesor de San Pedro, uno de los apóstoles de Jesús. Es la máxima autoridad espiritual de más de 1,300 millones de católicos en el mundo y tiene una gran influencia en asuntos no sólo religiosos, sino también sociales y políticos.

Su sede está en el Vaticano, una ciudad-estado en Roma. Los católicos ven al Papa como el líder espiritual universal y el encargado de interpretar la doctrina cristiana en su nombre.

Por otro lado, el protestantismo, que surgió en el siglo XVI como una reforma del catolicismo, tiene una estructura más descentralizada. Las iglesias protestantes no tienen un líder único, pero los pastores y ministros desempeñan un papel fundamental en la enseñanza y orientación religiosa. Además, existen diversas denominaciones dentro del protestantismo, como los bautistas, los luteranos, los anglicanos, entre otros.

La Iglesia Ortodoxa, con sede en Estambul y otros centros en países de Europa del Este y Rusia, tiene una jerarquía encabezada por el Patriarca Ecuménico de Constantinopla, aunque cada iglesia ortodoxa nacional es autónoma.

Islam: La segunda religión más popular

El islam es la segunda religión más grande del mundo, con más de 1,900 millones de seguidores, lo que representa un 24.9% de la población global. También es monoteísta y tiene sus raíces en la península arábiga en el siglo VII, con el profeta Mahoma como su figura central.

El islam considera a Mahoma el último de los profetas, y su revelación fue recogida en el Corán, considerado por los musulmanes como la palabra literal de Dios. La práctica del islam se basa en los Cinco Pilares, que incluyen la fe, la oración, la limosna, el ayuno durante el mes de Ramadán y la peregrinación a La Meca.

Los musulmanes se agrupan principalmente en dos ramas, el sunismo y el chiismo, y la religión tiene una gran influencia en el sudeste asiático, el Medio Oriente y África.

El islam no tiene una figura única equivalente al Papa en el cristianismo, pero cuenta con figuras de gran relevancia espiritual y política. Los imanes, que son líderes religiosos encargados de guiar a la comunidad en las oraciones y enseñanzas del Corán, tienen un papel central en la vida diaria de los musulmanes.

En el chiismo, el líder supremo tiene una influencia aún más fuerte. Por ejemplo, en Irán, el ayatolá es la figura política y religiosa más importante, con una enorme influencia sobre la sociedad y el gobierno. Los ayatolás tienen un liderazgo espiritual y doctrinal, y son responsables de interpretar las leyes islámicas y aplicarlas en el ámbito político.

En países como Arabia Saudita y Egipto, los ulemas (eruditos religiosos) también juegan un papel clave en la interpretación y enseñanza del islam. La autoridad religiosa en el islam es más descentralizada en comparación con el cristianismo, aunque ciertos centros como La Meca y Medina, en Arabia Saudita, siguen siendo lugares de gran importancia espiritual.

Ambas religiones tienen tasas de fertilidad relativamente altas en comparación con otros grupos. Según el Pew Research Center, los musulmanes tienen la tasa más alta, con un promedio de 2.9 hijos por mujer, seguidos por los cristianos con 2.6. Esto ha sido un factor determinante para su crecimiento.

Hinduismo: La tercera religión más practicada

El hinduismo es la tercera religión más practicada, con más de 1,100 millones de adeptos, lo que representa el 15.2% de la población mundial.

A diferencia del cristianismo y el islam, el hinduismo no tiene un solo fundador ni un libro sagrado único. En lugar de ello, se basa en una amplia variedad de textos sagrados, entre los que destacan los Vedas y las Upanishads, además de epopéyas como el Ramayana y el Mahabharata.

El hinduismo es una religión politeísta, aunque algunos seguidores creen en una deidad suprema como Brahman. Entre los dioses más venerados se encuentran Vishnu, Shiva y Brahma. El concepto de karma, que determina las consecuencias de las acciones en la vida de una persona, y la reencarnación son fundamentales en sus enseñanzas.

El hinduismo no tiene una figura central de autoridad similar al Papa o al ayatolá en el islam, pero los gurús desempeñan un papel crucial en la espiritualidad hindú. Un gurú es un maestro espiritual que guía a los devotos en su camino de autoconocimiento y crecimiento espiritual.

Los gurús pueden ser líderes de movimientos filosóficos o espirituales dentro del hinduismo, y su influencia varía dependiendo de la escuela o secta a la que pertenecen. Algunos gurús famosos incluyen a Sri Ramakrishna, Swami Vivekananda, y el Maharishi Mahesh Yogi, quien popularizó la meditación trascendental en Occidente.

En India, los líderes religiosos también tienen un papel importante en la política y la sociedad. Por ejemplo, en la India moderna, los líderes espirituales de la tradición hindú, como el Dalai Lama (en su papel como líder de los budistas tibetanos), aunque no son figuras directamente involucradas en el hinduismo, tienen una considerable influencia espiritual sobre muchos hindúes.

Religiones minoritarias y personas no afiliadas

Aunque menos numerosas, existen más de 4,200 religiones en el mundo. Entre ellas se encuentran el judaísmo, el sintoísmo, el taoísmo, el sijismo, el jainismo, las religiones tradicionales africanas y muchas otras.

El judaísmo, por ejemplo, tiene una larga historia como una de las tres grandes religiones monoteístas y sigue teniendo un peso simbólico y cultural importante, especialmente en países como Israel y Estados Unidos.

Un grupo que ha cobrado relevancia en las últimas décadas es el de las personas no afiliadas a ninguna religión, que representaban en 2020 el 15.6% de la población mundial, es decir, cerca de 1,200 millones de personas.

Este grupo incluye a ateos, agnósticos y quienes se identifican como espirituales pero no religiosos.

Distribución regional de las religiones

La religión no se distribuye de manera uniforme.

Por ejemplo, Asia es el continente con mayor diversidad religiosa, hogar del hinduismo, budismo, islam y muchas religiones tradicionales. África subsahariana se perfila como una de las regiones con mayor crecimiento religioso, especialmente en lo que respecta al cristianismo y al islam, debido a sus altas tasas de natalidad y una población joven.

Europa, en cambio, experimenta un descenso de la religiosidad. Entre 2010 y 2015, las muertes entre cristianos superaron a los nacimientos por casi 6 millones, especialmente en países como Alemania, según el Pew Research Center.

La República Checa se destaca como uno de los países menos religiosos del continente, con solo 28% de su población adulta identificándose como creyente, de acuerdo con datos de Statista. En contraste, Rumanía muestra altos niveles de religiosidad, con un 91%.

En América Latina, la mayoría de la población se identifica con alguna religión, en especial el cristianismo. Sin embargo, hay contrastes: Chile registra los niveles más bajos de religiosidad de la región, con 60% de personas que dicen ser creyentes, mientras que en Perú ese porcentaje alcanza el 82%.

Entonces, ¿Cuáles son las tres religiones más practicadas del planeta?

Según estimaciones del Pew Research Center, las tres religiones más practicadas del mundo son el cristianismo, el islam y el hinduismo. Estas tres creencias representan más de 70% de la población mundial y han tenido una profunda influencia cultural, política y social en diversas épocas de la historia.

Estas tres religiones, aunque muy diferentes en sus doctrinas y prácticas, comparten un profundo compromiso con la espiritualidad, la ética y la comunidad, y siguen siendo las principales fuerzas religiosas a nivel mundial.

La religión sigue siendo una fuerza poderosa en el mundo, con el cristianismo, el islam y el hinduismo representando más del 70% de la población global.

A pesar de su declive en algunas regiones como Europa, estas religiones siguen marcando profundamente la vida de millones de personas, influenciando no solo la espiritualidad, sino también la política, la cultura y las relaciones sociales.

La distribución religiosa varía según las regiones, con Asia y África siendo los continentes con mayor diversidad religiosa y con una alta tasa de crecimiento en creencias como el islam y el cristianismo.

Entender cómo se distribuyen y evolucionan las religiones es clave para comprender los cambios sociales y culturales que estamos viviendo, así como los desafíos y oportunidades que surgen en un mundo cada vez más interconectado.

Fuente: https://www.meganoticias.mx/cdmx/noticia/las-religiones-mas-grandes-del-mundo/623311

A dedo, buscando señales o por votación ‘divina’: así eligen las principales religiones a sus líderes

Daniel Sánchez Caballero

Pocas religiones, al menos entre las mayoritarias del mundo, tienen un personaje que, como el pontífice, mande sobre toda la comunidad de creyentes. Ni siquiera las otras ramas del cristianismo (protestantes y ortodoxos son las dos principales) responden a este modelo. Solo el Budismo tiene también un responsable máximo, el Dalái Lama; el Islam o el Hinduismo funcionan más como una suma de diferentes tradiciones y prácticas religiosas en las que el liderazgo se ejerce habitualmente a nivel local por los imames o los gurús, encargados de mantener la tradición. Un rol similar al que juegan los rabinos en el judaísmo, aunque en este caso la religión es más unitaria.

La elección o designación de estos líderes varía según la religión o incluso –dentro de una misma– entre las diferentes corrientes. Desde la búsqueda de la reencarnación del Dalái Lama hasta la designación de los gurús o las votaciones guiadas por la sabiduría del espíritu santo de los cardenales católicos, diversos métodos conviven en los centros de culto.

Cristianismo

Agrupadas bajo el paraguas común de Jesús de Nazaret, las diferentes ramas cristianas tienen a su vez diversos modelos de liderazgo. El Papa de Roma ejerce sobre los católicos y es vox pópuli estos días que su elección la realizan 135 cardenales (a quienes nombran los propios pontífices) por una mayoría de dos tercios, una elección guiada, dice la tradición, por inspiración divina. Es la única rama cristiana que tiene un líder máximo tan marcado.

Los protestantes, muy diversos, niegan el primado de San Pedro, por lo que rechazan a sus sucesores al frente del obispado de Roma. A su vez, esta rama tiene distintos modelos. En las iglesias de carácter nacional, como el anglicanismo, el jefe supremo de la religión es el Rey, mientras el Arzobispo de Canterbury es primado de la Iglesia de Inglaterra y líder espiritual: se le considera primus inter pares, de manera que ejerce una posición más simbólica y nominal.

Los ortodoxos, la otra gran corriente del cristianismo, tampoco tienen un líder global. El único cabeza de la Iglesia, sostienen, es Jesucristo. A nivel local, los líderes de las 14 iglesias autocéfalas (autogobernadas) son los patriarcas y metropolitanos, que se consideran iguales y respetan a su vez al Patriarca de Constantinopla, considerado sucesor del apóstol Andrés como el Papa lo es de San Pedro, y ostenta el título –otra vez– de primus inter pares, de carácter meramente simbólico. La función principal del Patriarca de Constantinopla (Bartolomé I es el actual) como líder simbólico honorífico era presidir los concilios ecuménicos y ejerce de alguna manera de portavoz de la iglesia, pero no tiene poder sobre el resto de congregaciones.

Los patriarcas regionales se eligen por votación, algo similar al Papa, aunque como sucedió en el caso de la elección del jefe de la iglesia ortodoxa rusa en 2009, un concilio previo puede seleccionar candidatos. El patriarca de Constantinopla es también elegido por el Santo Sínodo del Patriarcado Ecuménico, un organismo formado por obispos. Bartolomé fue designado por unanimidad en 1991.

Islam

Una religión con unos 1.800 millones de personas que tampoco tiene un líder máximo, aunque algunas de sus ramas sí. “La elección de líderes religiosos en el Islam puede variar considerablemente dependiendo del país, movimiento religioso o ideológico”, explica Adil Mohamed Hachmi, responsable de relaciones públicas de la Liga mundo islámico en España.

Los sunitas son el grupo mayoritario, al que pertenecen el 90% de los musulmanes, y sus líderes se conocen como imames. “A menudo son elegidos por la comunidad o la congregación. No hay un proceso formalizado a nivel global, y la elección puede depender de la educación tradicional del conocimiento o memorización del Sagrado Corán y la tradición islámica, o los estudios académicos universitarios de las diferentes grandes universidades islámicas del mundo, como la universidad del Al- Azhar en Egipto, la Universidad Islámica de Medina, la universidad Umm Al Qura, de Arabia Saudi, u otros lugares destacados en Marruecos, Mauritania, Túnez, Turquía, Pakistán, India, Malasia, Indonesia, etc”, elabora Mohamed Hachmi. También puede influir el respeto, los modales o la confianza que inspire en la comunidad, zona o país.

En el Islam chiíta los ayatolás son clérigos expertos en la ley islámica (sharia), con derecho a interpretarla, enseñarla y promulgar sus opiniones doctrinales (fatuas). Por encima de ellos están los gran ayatolás (mayari). Como explica Adil Mohamed Hachmi, estos líderes religiosos chiítas se asocian principalmente con la República Islámica de Irán, aunque también pueden aparecer en las comunidades de países como Irak, Líbano, Bahréin y Yemen.

En algunas comunidades, los líderes son elegidos a través de consejos o seminarios, donde se discuten y seleccionan a los candidatos adecuados basándose en su formación religiosa y su capacidad para guiar a la comunidad.

Según la zona, los líderes religiosos pueden ser influenciados también por factores políticos y culturales, lo que puede afectar cómo son elegidos y reconocidos por la comunidad.

Por último, el imam explica que también se da en ocasiones la “contratación por organismos, instituciones oficiales, gubernamentales o no, como la Muslim World League, o ministerios islámicos de países como Arabia Saudí, Egipto, Marruecos, Turquía, Catar, Emiratos Árabes, Irán, Malasia, los países de los Balcanes, Rusia o movimientos como los hermanos musulmanes, tabligh y dawa, justicia y caridad o desarrollo, etc”.

Hinduismo

Originaria del subcontinente indio, la tercera religión con más fieles del mundo (1.300 millones de personas) no es un credo unitario, al menos no como puede entenderse que lo es el cristianismo católico. El hinduismo lo conforman un conjunto heterogéneo de prácticas tradicionales – no existe una institución central que lo regule– y su influencia va más allá de la mera religión hasta considerarse una filosofía de vida que incluye la oración, la meditación y peregrinajes.

“El liderazgo en el hinduismo no está centralizado ni regulado por una única institución. En lugar de una autoridad suprema o jerarquía piramidal, el hinduismo se organiza en torno a una multiplicidad de tradiciones (sampradayas), linajes espirituales (paramparas), escuelas filosóficas y comunidades devocionales (bhakti), cada una con sus propios sistemas de liderazgo”, explica Juan Carlos Ramchandani (Krishna Kripa Dasa), sacerdote hindú (puróhita) y presidente de la Federación Hindú de España.

“En la mayoría de las corrientes, el liderazgo espiritual está encarnado en la figura del guru o acharya, un maestro que guía a los discípulos en su camino espiritual. Su autoridad no proviene de una institución central, sino de su sabiduría, experiencia espiritual, y del reconocimiento por parte de su comunidad o linaje”, continúa. “Un guru puede ser tanto un renunciante (sannyasi) como un casado (grihastha) con profundo conocimiento de las escrituras y la práctica espiritual”.

El rol fundamental de sus líderes es el de guía espiritual (gurú significa literalmente “el que disipa la oscuridad”), explica el sacerdote hindú, “modelos vivientes del dharma” (la conducta justa, ética y espiritual que sostiene el orden del universo y la vida humana), y en muchas tradiciones también tiene entre sus funciones preservar y transmitir un linaje espiritual específico (doctrinas, rituales, prácticas de meditación y enseñanzas éticas).

La diversidad de tradiciones tiene su reflejo en las diferentes maneras que estas tienen de elegir a sus líderes. Los métodos más habituales son la designación directa por el maestro anterior, el reconocimiento espontáneo por parte de la comunidad ante ciertas cualidades excepcionales, la herencia familiar o, en algunos casos, una serie de reglas más formales, como pueden ser un consejo de monjes o unos estatutos que determinen quién puede asumir el liderazgo.

Budismo

Los seguidores de Buda Gautama sí tienen una figura central que vela por la comunidad. Dalái Lama es el título que obtiene el dirigente de la Administración Central Tibetana y el líder espiritual del lamaísmo o budismo tibetano, y se consideran encarnaciones de Buda Avalokiteshvara, el buda de la compasión. Así, son elegidos desde muy pequeños; el actual Dalái Lama, el número 14, fue designado cuando tenía tres años. Según esta escuela de pensamiento, realmente el Dalái Lama no se elige, se encuentra, en una búsqueda que llevan a cabo los lamas y altos dirigentes del gobierno tibetano tras la muerte de su líder máximo.

Basados en las ideas de la reencarnación y el valor de la mente humana como fuente de todas las cosas, los budistas tienen como meta conseguir el control de la energía esencial que anima la existencia. Quienes completan este viaje con éxito son los llamados bodhisattvas, y entre ellos destacan los tulkus, que han trascendido la influencia del karma y controlan el tiempo y lugar de sus futuros nacimientos. El Dalái lama sería uno de ellos.

¿Cómo es localizada la nueva encarnación de Buda Avalokiteshvara cuando fallece el Dalái Lama? El propio interesado lo explica en su web. “Cuando me vaya acercando a los noventa años [sucederá este 2025], consultaré a los grandes Lamas de las tradiciones budistas tibetanas, al público tibetano y a otras personas interesadas (…) y volveré a considerar si la institución del Dalái Lama debe continuar o no. En ese momento, se tomará una decisión. Si se decide que debe continuar la reencarnación del Dalái Lama y si es necesario reconocer al Decimoquinto Dalái Lama, la responsabilidad recaerá principalmente sobre los funcionarios pertinentes de la fundación Gaden Phodrang Trust del Dalái Lama. Deberán consultar a los jefes de las tradiciones budistas tibetanas y a los Protectores jurados del Dharma que están inseparablemente vinculados con el linaje de los Dalái Lamas. Deberán dejarse aconsejar y guiar por estas personas y deberán aplicar los procedimientos de búsqueda y reconocimiento de acuerdo con la tradición. Dejaré instrucciones muy claras por escrito”, anuncia.

Entre los budistas hay una cierta inquietud en los últimos años porque el Partido Comunista Chino está maniobrando para inmiscuirse en la designación del nuevo Dalái Lama cuando llegue el momento, y ha establecido un sistema por el que el nuevo líder debe ser reconocido por el partido en un juego que mezcla geopolítica y religión. Pero los budistas recuerdan que “el renacimiento” es una opción del Dalái Lama, que puede elegir si la lleva a cabo o no y en su caso dónde. “Tengan bien presente que si la reencarnación no es reconocida por estos métodos legítimos”, advierte el Dálai Lama en su web, “no deberán reconocer ni aceptar a ningún candidato escogido con fines políticos, sea quien que sea, ni siquiera a los que nazcan en la República Popular de China”.

Judaísmo

Los rabinos son los líderes principales en el judaísmo, una de las religiones monoteístas más antiguas del mundo, que también adolece de un representante máximo. Los rabinos son considerados maestros expertos en la ley judía (Halajáh) y en la interpretación de la Torá (Midrásh) y tienen autoridad en su comunidad. Entre sus principales funciones está el estudio y divulgación del conocimiento religioso, el asesoramiento pastoral, dirigir los servicios de oración o celebrar los acontecimientos de la vida, como los matrimonios, las circuncisiones o los funerales. El término se aplica también al jefe espiritual de una sinagoga.

La forma en que se eligen los rabinos varía según la comunidad. Con carácter general, el proceso de ordenación (semikha) implica la instrucción y estudio de textos religiosos judíos, y la posterior ordenación por otro rabino reconocido. En ocasiones, el rabino es elegido por la comunidad a través de un proceso de votación o consulta

En Israel, el Gran Rabinato está reconocido en la legislación como la autoridad suprema rabínica y espiritual para el judaísmo y tiene autoridad legal y administrativa para tratar temas religiosos para los judíos del país. El rabinato principal de Israel tiene dos rabinos mayores: uno asquenazí y uno sefardí, quienes son elegidos para periodos de diez años (el actual rabino asquenazí es Kalman Ber y el sefardí es David Yosef, ambos electos desde 2024). Estos se eligen por medio de un órgano electoral compuesto actualmente por 140 personas entre rabinos y figuras públicas.

La India en clave espiritual: dónde encontrar los lugares sagrados

Desde el festival más importante celebrado en la India, Diwali, hasta ciudades como Benarés, estos son algunos de los lugares sagrados

El templo dorado de Amritsar, en la India.
El templo dorado de Amritsar, en la India.Dmitry Rukhlenko – Photos of India / Alamy Stock Photo (Alamy Stock Photo)

Sara Andrade Abad

La India es un país espiritual, hay pocos lugares donde no haya una vinculación con alguna deidad, ya que la religión lo impregna todo. Dentro de las doctrinas más comunes están el hinduismo (la mayoritaria), el budismo, el jainismo y el sijismo, aunque hay muchas más. Por lo tanto, no se puede hablar de la India sin mencionar esa cualidad espiritual, que hace que en cualquier viaje entres en contacto con alguna de sus religiones. Si hablamos del hinduismo, la religión más antigua del país cuyos dioses son adorados por distintos seguidores, cuenta con muchas celebraciones durante todo el año. Recorrer el país en busca de sus lugares sagrados puede ser toda una aventura.

Celebración de Diwali en la India.
Celebración de Diwali en la India.Tim Gainey / Alamy Stock Photo (Alamy Stock Photo)

Diwali, el festival de las luces

Si hay una fecha importante en el calendario de la India es el Diwali, el mayor festival celebrado en el país de todo el año. Si pudiéramos compararlo con un momento importante y similar en Occidente, sería la Navidad. La celebración del nuevo año hindú congrega a miles de personas que durante cinco días realizan numerosos rituales. El encendido de diyas y velas por toda la casa, la adoración a Laxmi Ganesha para invocar a la salud y la riqueza y los fuegos artificiales son algunos de los rituales principales del festival. Además del intercambio de regalos entre seres queridos mostrando amor y afecto. Por supuesto, no falta un gran banquete con deliciosa comida india y una variedad de dulces capaz de levantar el ánimo a cualquiera.

El festival comienza en el día denominado Dhanteras, que se celebra el decimotercer día lunar de Krishna Paksha (cuarto menguante) del mes Ashvin del calendario hindú y finaliza en Bhau-beej, y celebrado el segundo día lunar de Shukla Paksha (cuarto creciente) del mes Kartik Dhanteras, y por lo general cae 18 días después de Dussehra. En el calendario gregoriano, suele ser a mediados de octubre o noviembre. El tercer día de Diwali es el día principal de las celebraciones, ya que las personas adoran al dios Ganesha, el más importante de todos los dioses hindúes, y a la diosa Lakshmi, la diosa que atrae a la prosperidad y la abundancia. Además de la iluminación, que es colorida y espectacular, en este festival se cantan mantras, se hacen ofrendas como flores y comida a otros dioses.

El imponente templo de Mahabodhi en Bodhgaya.
El imponente templo de Mahabodhi en Bodhgaya.Horizon Images/Motion / Alamy Stock Photo (Alamy Stock Photo)

Ruta de Buda: un recorrido por las localizaciones sagradas

Buda nació hace 2.600 años en Lumbini, aunque pertenezca a Nepal, en su momento se lo consideró la India. Lo cierto es que la Reina Maya se dirigía con dolores de parto a la casa familiar en Kapilavastu, como se hacía tradicionalmente, pero no le dio tiempo a llegar y tuvo que dar a luz en plena naturaleza. Es por eso por lo que Lumbini es uno de los lugares de peregrinaje más importantes del budismo. El budismo se extendió de la India al mundo, por eso en Nepal es diferente que en la India, lo mismo que ocurre en Japón y en otros lugares.

Bodhgaya es también un importante enclave en la ruta de Buda, un lugar puramente budista. Se encuentra en la India, en el distrito de Gaya, y se lo conoce como el sitio donde el Buda alcanzó la iluminación. Desde aquí emprendió su camino hacia Sarnath.

Ceremonia del Aarti en Benarés.
Ceremonia del Aarti en Benarés.Frank Bienewald / Alamy Stock Photo (Alamy Stock Photo)

Benarés o Varanasi, ciudad más sagrada

La ciudad sagrada de la India es Benarés, consagrada al dios Shiva, que simboliza la destrucción y la transformación, pero también representa la benevolencia y la bondad. En el hinduismo el río que atraviesa la ciudad, el Ganges, es el más importante. Sus aguas nacen en el Himalaya, a más de 4.500 metros sobre el nivel del mar, y según la tradición, cada inmersión en el Ganges limpia un pecado, por ello muchas personas vienen a morir aquí o a ser incineradas. “Los que mueren en Benarés trascienden la muerte, entonces muchas personas son quemadas allí. Es una ceremonia sagrada que se realiza en madera de sándalo”, explica la experta y guía de EL PAÍS VIAJES, Patricia Paulo.

Todos los días a las seis de la tarde se celebra una de las ceremonias más esperadas en el Ganges. Desde uno de sus ghats, las escalinatas que conducen hasta el río, cientos de personas se asoman curiosas o participan de la ceremonia del Aarti, realizada por sacerdotes en la que se emplean sonidos y se hacen ofrendas al río con inciensos y velas. Es un momento para la introspección, de los más bellos y mágicos que se producen en la India.

El memorial en honor a Mahatma Gandhi.
El memorial en honor a Mahatma Gandhi.dave stamboulis / Alamy Stock Photo (Alamy Stock Photo)

Delhi y la historia de Gandhi

Mahatma Gandhi es mucho más que un héroe nacional en la India. Aunque no nació en la ciudad de Delhi, Gandhi sí murió aquí, en el distrito de Nueva Delhi. Fue asesinado por un ultraderechista hindú el 30 de enero de 1948 cuando se dirigía a una reunión para rezar. Gandhi, que practicaba la doctrina jainista, que se caracteriza en grandísimos rasgos por la inofensividad y la vida pacífica, ya dio una muestra de su espiritualidad y de la lucha por la paz en sus últimas palabras. La expresión que pronunció, ¡Hey, Rama! (Oh, Dios), es un signo de su espiritualidad, así como su idealismo en la búsqueda de la paz en su país. Estas palabras están escritas en el Raj Ghat o monumento conmemorativo de Mahatma Gandhi.

Obviamente, Delhi no es solo espiritual por Gandhi, ya que es una de las capitales del mundo con más historia, sus monumentos son una prueba de ello. El Qutab Minar y la tumba de Humayun fueron declarados patrimonio de la humanidad, también hay que destacar la Puerta de la India; la tumba de Humayun, de la que se dice que es la precursora del conocido Taj Mahal de Agra, o los restos de la antigua ciudad de Purana Quila.

Amritsar, ciudad sagrada para los sijs.
Amritsar, ciudad sagrada para los sijs.James May / Alamy Stock Photo (Alamy Stock Photo)

Amritsar, ciudad sagrada para los sijs

Nos detenemos en esta ruta por la India más espiritual en Amritsar, la segunda ciudad más grande del Estado de Punjab, en el noroeste de la India. Se trata de un lugar fuertemente relacionado con los sijs, los seguidores del sijismo, una religión que tuvo origen en el siglo XV en esta misma región. En la tradición sij, a Guru Ram Das, el cuarto gurú sij, se le atribuye la fundación de la ciudad sagrada de Amritsar, es por ello por lo que la incluimos en esta lista. Sin duda, uno de los lugares más espectaculares de la ciudad es donde se encuentra el espectacular templo dorado. La mayoría de los sijs lo visita por lo menos una vez en su vida, especialmente durante ocasiones especiales, como cuando nace un bebé, para celebrar un cumpleaños y en bodas. El templo se construyó entre 1588 y 1604. Está abierto a todo el mundo, sea de la religión que sea. Hay muchos otros monumentos interesantes que ver en Amritsar, resaltamos también el fabuloso templo de Durgiana Mandir y Bada Hanuman Mandir, aunque es un templo hindú se parece mucho al templo dorado.

Una nueva iglesia para Ur de los Caldeos, donde nació Abraham

Los cristianos iraquís han sido diezmados en apenas 20 años, pasando de 1,5 millones de fieles a unos pocos cientos de miles

María Rabell García 

Cuatro años después de la visita del Papa Francisco -el primer viaje apostólico del pontífice al exterior, cuando todavía continuaba la pandemia de Covid-19-, la comunidad católica iraquí se dispone a inaugurar un nuevo templo en Ur de los Caldeos, la iglesia de Ibrahim Al-Khalil, nombre que remite a Abraham (origen de la fe de judíos, cristianos y musulmanes). El templo forma parte de un complejo mayor que se levanta en la llanura desértica, y se destaca por una característica forma piramidal.

El lugar de culto quiere ser también un estímulo para la comunidad cristiana iraquí, diezmada en los últimos veinte años hasta el punto de que, si en el pasado contaba con cerca de 1,5 millones de fieles, hoy sólo quedan unos pocos cientos de miles. El edificio se levanta en un predio de diez mil metros cuadrados, tiene en su interior una gran sala de 600 metros cuadrados y cuenta con un campanario de 23 metros de altura. El propósito del templo no es sólo estar al servicio de la comunidad cristiana sino también atraer turistas de todo el mundo, especialmente peregrinos cristianos.

A los 4 años de la visita del Papa

Un edificio que es al mismo tiempo un «mensaje», un signo de «apertura», un lugar de «peregrinación internacional» para los iraquíes y creyentes de todo el mundo, cristianos y musulmanes, porque Abraham «es el padre común», dice a AsiaNews el patriarca de Bagdad de los Caldeos, el cardenal Louis Raphael Sako, sobre la inminente inauguración de una iglesia en Ur de los Caldeos cuatro años después de la visita del Papa Francisco. La inauguración debía realizarse el 6 de marzo, en coincidencia con el aniversario de su viaje apostólico, pero «se celebrará después de Pascua -explica el cardenal – porque se espera que asistan a la ceremonia el primer ministro Mohammed Shia al-Sudani y otras personalidades musulmanas, y preferimos postergarla para después del Ramadán, el mes de ayuno y oración islámico».14

El lugar de culto, explica el cardenal Sako, quiere ser un punto de referencia y un centro de peregrinación «como la iglesia del Bautismo en el río Jordán o la Casa Abrahámica en los Emiratos Árabes Unidos». «Hoy –continúa– necesitamos estos signos y estos lugares que unen a toda la humanidad y constituyen un punto de encuentro para todas las religiones». Este templo es «importante para Irak y para los iraquíes, es un ‘signo’ cristiano en una realidad de gran mayoría musulmana que ayudará a comprender a los cristianos y a respetar su religión, teniendo presente los puntos de coincidencia y aceptando los elementos de diversidad para vivir en paz y estabilidad».

La fachada principal de la iglesia de Ibrahim Al-Khalil
La fachada principal de la iglesia de Ibrahim Al-KhalilAsia News

«Hoy – cuenta el cardenal Sako – todos lo recuerdan la visita del Papa Francisco, así como él mismo ha dicho varias veces que Irak estaba en su corazón. Las condiciones de salud del pontífice son motivo de preocupación no sólo para los cristianos, sino también para las autoridades y muchos musulmanes. «Hace dos días -dice el cardenal- me llamó el primer ministro para preguntarme por su salud y desearle una pronta recuperación. El Papa goza de gran respeto entre la población, porque con su presencia supo cambiar [al menos en parte] la mentalidad, fortaleció la convivencia, el sentido de fraternidad, la conciencia de que la fe es una cuestión personal y que la pertenencia al Estado representa un bien común». Este último es un problema fundamental en Irak «como en general en los países de Oriente Medio, desde Siria hasta el Líbano, pasando por Irak y Palestina. Hay que terminar con la ideología extremista y violenta, con la guerra, la muerte y la destrucción, hay que recurrir a la diplomacia blanda».

El patriarca caldeo considera el ejemplo de otros países árabes, como los del Golfo, donde «ya no hay una ideología religiosa tan extremista, la fe es la base, pero el régimen, el sistema de gobierno debe ser civil. Y hay que trabajar – añade – para construir un Estado de derecho, de justicia, de igualdad, en el que estén garantizados el respeto y la seguridad». Por otra parte, Irak debe valorizar su patrimonio cultural y arqueológico, el «verdadero oro negro», como suele repetir, porque «con el turismo y las peregrinaciones se puede apoyar la economía del país. Un día el petróleo se va a terminar, pero las antigüedades, los tesoros, si se conservan, permanecerán». La valorización del patrimonio, advierte, debe ir acompañada de un compromiso por la paz porque «todos estos frentes de guerra son preocupantes y no sabemos qué puede pasar. Siria y Líbano también son fuente de incertidumbre, aunque espero que puedan continuar por este camino de construcción política, nacional y económica».

Fuente: https://www.eldebate.com/religion/20250227/nueva-iglesia-ur-caldeos-donde-nacio-abraham_274252.html

Originario de Ur de los Caldeos, en la antigua Mesopotamia, Abraham (inicialmente llamado Abram) emprendió un viaje trascendental que cambiaría el curso de la historia. Siguiendo el llamado divino, dejó su tierra natal junto a su esposa Sara y su sobrino Lot, dirigiéndose hacia una tierra prometida que aún desconocía. Esta muestra de fe y obediencia es el cimiento sobre el cual se edifican las narraciones bíblicas.

EL AMOR, NÚCLEO DE TODA RELIGIÓN (Willigis Jäger)

«En el koan 45 del Mumonkan dice el maestro Tozan: «Incluso Shakyamuni y Maitreya sirven a ése. Dime: ¿Quién es ése?». Todos servimos al Uno. La poesía que acompaña el caso dice: «No tires con el arco de otro; no cabalgues en el caballo de otro; no hables de las faltas de otros; no trates de averiguar los asuntos de otros».

Todos tiramos siempre el único arco y siempre cabalgamos el único caballo. Solamente existe un arco, solamente existe un caballo, solamente hay una vida que nos une a todos. Y si hablamos de las faltas de los demás, hablamos sobre nosotros mismos. Existe únicamente el Uno al que servir.

Podríamos citar muchas palabras del Nuevo Testamento que apuntan en la misma dirección: «Lo que le habéis hecho a alguno de mis hermanos, me lo habéis hecho a mí». —«Ama a tu prójimo como a ti mismo». —«Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os odien, bendecid a los que os maldigan, rogad por los que os calumnien. Al que te hiera en una mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite el manto, no le niegues la túnica. A todo el que te pida, da, y al que tome lo tuyo no se lo reclames» (Lc 6,29).

Esto es un idealismo erróneo, nos dice el sentido común. Pensad tan sólo en los campos de concentración, en Bosnia, en Chechenia, en el terror del 11 de septiembre 2001, en la guerra de Irak, en el Sudán. Según la concepción general, un orden social no se puede basar en semejante ética. Los malvados se aprovecharían y nos dominarían. Un estado social no podría funcionar de esta forma.

El amor del que se trata aquí no tiene nada que ver con la moral. No conoce el «debes» y el «tienes que». Porque la persona que experimenta la vida en las cosas y en sí misma, ya no dañará a los demás. Tendrá una postura de veneración ante todo lo viviente. El moralista levantará tal vez el dedo y dirá: «Debéis volveros así». No tenemos que volvernos así, somos así. Thomas Merton lo expresó una vez de esta manera: «De repente sentí como si viese la belleza secreta del corazón, la profundidad donde no alcanza ni el pecado ni la codicia, la criatura tal como es a los ojos de Dios. ¡Ojalá pudieran (las criaturas) tan sólo verse como son realmente! Si pudiéramos vernos mutuamente de esta forma, no habría motivo para la guerra, el odio, la crueldad… Creo que el gran problema consistiría entonces en que tendríamos que postrarnos para veneramos mutuamente».

Esto suena muy elevado; como si hubiera en nosotros algo muy especial, algo muy diferente que debiéramos venerar. Quizás una religión puede expresarse así cuando cree que una determinada persona es especialmente venerable, que representa algo muy especial y destacado. Pero en el fondo esto vale para todo y para todos, porque ¡todo es santo! No nos podemos volver santos, porque todo es santo en el fondo».

Willigis Jäger
«La vida no termina nunca»

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