Los ricos y la opción preferencial por los pobres

La Iglesia es para los pobres, y ellos poseen en ella una «eminente dignidad». Y, sin embargo, muchas veces, la Iglesia ha preferido «el sacrificio a la misericordia», ha dilapidado bienes de los pobres, y se ha encarnado en otras clases sociales mucho más que en ellos. Consecuentemente, el lujo y la superficialidad es incompatible con el ser cristiano. El compartir no es una caridad supererogatoria, sino una obligación de justicia. Los ricos carecen de verdaderas relaciones humanas y son, además, destructores de sí mismos.

Hoy en día, la moderna organización económica tiene como lema que la consecución de la riqueza es la meta suprema de la vida humana y el criterio más alto para el éxito humano. Hoy tenemos un crecimiento deforme, que amenaza seriamente con convertir a nuestro mundo en un mosntruo: un desarrollo enorme en lo político y económico, junto a un subdesarrollo alarmante en lo social y espiritual. Riqueza y solidaridad han dejado de ser vasos comunicantes, para convertirse en magnitudes inversamente proporcionales. El aumento de la riqueza no ha servido hasta hoy más que para aumentar las demandas de los ricos y la pobreza de los pobres. Y no ha servido porque ese aumento de producción que genera el capitalismo, no lo hace para las necesidades sino para los deseos. Y las necesidades del ser humano son limitadas, pero sus deseos son ilimitados. Y como dijo el papa Juan Pablo II en África: «La solidaridad no es un sentimiento superficial y vago por los males que sufren tantas personas cercanas o lejanas. Al contrario, es la determinación firme y perseverante de trabajar por el bien común, es decir, por el bien de todos y cada uno, porque todos somos de verdad responsables de todos. ¿Quien no desearía que el mundo fuera de hecho fraternal? La fraternidad, para que no sea una palabra vacía, tiene que generar compromisos» (JUAN PABLO II, Sollicitudo Rei Socialis, número 38, 30 de diciembre de 1987).

«No se puede ser cristiano sin una clara opción por los pobres». Es decir, asumir su causa. La Iglesia es para los pobres, y ellos poseen en ella una «eminente dignidad». Y, sin embargo, muchas veces, la Iglesia ha preferido «el sacrificio a la misericordia» (Cf. Mt 9,13 y 12,7), ha dilapidado bienes de los pobres, y se ha encarnado en otras clases sociales mucho más que en ellos. Consecuentemente, el lujo y la superficialidad es incompatible con el ser cristiano. El compartir no es una caridad supererogatoria, sino una obligación de justicia. Los ricos carecen de verdaderas relaciones humanas y son, además, destructores de sí mismos.

Jesús decía que no se puede servir a Dios y al Dinero, porque Dios «hace salir su sol sobre buenos y malos y llueve sobre justos e injustos». mientras que el Dinero hace salir su sol solo para los buenos del sistema, y llueve solo sobre los justos del sistema. Por ello la historia de la Iglesia (como la de todo el mundo, a otra escala) parece ser una lucha entre el Dios de Jesús, que da la razón de ser, y el Dinero, que da a todo posibilidad de ser.


Dedicado a José Ignacio Gonzáles Faus in memoria

Se puede adquirir en Amazon


De la increencia a la santidad – Carlos de Foucauld


El Hermano Pablo, eremita de la Comunidad Ecuménica Horeb Carlos de Foucauld, prologa de esta manera este libro, que es NOVEDAD EDITORIAL:

Con profundo agrado y agradecimiento al hermano José Luis, quien ha permitido que un hermano e hijo de La Comunidad Ecuménica Horeb por él fundada, escriba unas simples palabras sobre esta obra referida a nuestro padre Espiritual, el hermano Carlos de Foucauld, que creo, sin temor a equivocarme, es uno de los padres del desierto de estos últimos tiempos.

Como podrán apreciar, en el relato del libro, la historia de este hombre enamorado de Dios, a partir de su Conversión, punto de inflexión en su vida tras haber perdido la fe, y haberle permitido su Amado, volver a encontrarla; inicia un camino de despojo profundo de todo lo material y relaciones del mundo, pero sobre todo una ascesis extremadamente tajante en relación a su propia voluntad libre, para que todo su ser se abra como una grieta honda para que sea llenada solo por la voluntad de Dios de las maneras que él considera, Revelación del Espíritu Santo, y sobre todo a través de las personas que conoce, que viven el Evangelio o han bebido de sus aguas, como su director Espiritual, el padre Huvelin, las lecturas de Santa Teresa de Jesús, San Juan Crisóstomo, las palabras de su prima, Maria de Bondy, santa mujer, su abad en el Monasterio Cisterciense, las abadesas de Nazareth y Jerusalén, mientras estuvo allí como ermitaño laico.

Podrán entrar a través de los renglones de esta hermosa obra, en detalles sutiles de su simplicidad y su misticismo de alta profundidad contemplativa , y siempre con el objetivo de unirse a su Bienamado y hermano y Señor Jesucristo, como centro de su dimensión espiritual a través de la prolongada Adoración Eucarística, quieta y silenciosa, con Evangelio en mano, y la puerta de su Ermita abierta para el hermano que solicita su ayuda, ya sea alimentos, remedios, escucha, un abrazo.

Y justamente, para esto fue al desierto, para unirse a Jesús y ayudar a salvar almas en el medio del Islam, las más abandonadas, las que están en «el último lugar», sin proselitismos, solo con la amistad, la bondad, el ejemplo, con pocas palabras, las necesarias, y una vida de extrema sobriedad, viviendo la dimensión de Nazaret adaptada al desierto, matriz de su forma de estar en el mundo, y de una alta obediencia a su director espiritual, con la renuncia a su voluntad libre.

Y este último punto, la renuncia a su libre querer, de acuerdo a lo que he podido observar al leer y rumiar detenidamente su vida, es el gran detalle, que como un vértice en la cima de su alma, se destaca, en todo este camino espiritual, nada fácil. Y este núcleo vital, creo, desde mi perspectiva, es una verdadera Teología de la Voluntad, que consiste básicamente en trabajar sobre lo que en la actualidad se denomina Fuerza de Voluntad, capacidad de diferir una respuesta inmediata a favor de una a largo plazo, y mas apropiada, que exije una renuncia inquebrantable a través de un intenso esfuerzo ascético, para despojarse del querer propio y con la ayuda de la Gracia, abandonarse con certeza, y muchas veces en la oscuridad, en silencio y postrado, en los brazos y el querer de su Amado Señor Jesús.

«….lo acepto todo,

con tal que tu Voluntad se cumpla en mí, y en todas tus creaturas.

No necesito nada más Padre… «

ÍNDICE

PRÓLOGO 

INTRODUCCIÓN 

PRIMERA PARTE:

DE LA CONVERSIÓN A LA CONCIENCIA DE SU VOCACIÓN

I. «DIOS MÍO, SI EXISTES, HAZ QUE TE CONOZCA» 

II. UNA PRESENCIA SILENCIOSA 

III. LOS PADRES DEL DESIERTO 

IV. LAS ANSIAS DE EXPLORACIÓN VAN DISMINUYENDO 

V. ELECCIÓN FUNDAMENTAL 

VI. EL DÍA MÁS IMPORTANTE

VII. DE LA TRAPA DE NOTRE-DAME DES NEIGES A LA TRAPA DE AKBÈS

VIII. UNA CUMBRE EN EL CAMINO ESPIRITUAL 

IX. LA IMITACIÓN DE JESÚS POBRE 

X. LA LOCURA DEL PROYECTO 

XI. EL VALOR DEL TRABAJO MANUAL 

XII. SUS DOS GRANDES INFLUENCIAS

XIII. EN LA INTIMIDAD CON JESÚS 

XIV. SEDUCIDO POR EL ISLAM 

XV. «SOLO DIOS BASTA» 

XVI. LO ESENCIAL DE LA VIDA DE NAZARET 

XVII. UNA FUNDACIÓN UNIVERSAL 

XVIII. UNA CRISIS PROFUNDA 

XIX. UN IMPULSO QUE NADA PUEDE DETENER 

XX. LA COMPOSICIÓN DE LA PRIMERA REGLA

XXI. PERMISO PARA DEJAR LA TRAPA

XXII.ESTUDIOS DE TEOLOGÍA 

XXIII. EL ÚLTIMO LUGAR

XXIV. DESCENDER 

XXV. DISPENSA DE SUS VOTOS SIMPLES

SEGUNDA PARTE:

REALIZACIÓN DE SU VOCACIÓN 

XXVI. ¿COMO SERÁ SU DESEADA VIDA DE NAZARET?

XXVII. EXACTAMENTE LA VIDA QUE BUSCABA 

XXVIII. LAS LECTURAS DE NAZARET

XXIX. MEDITACIONES COMO AYUDA A LA ORACIÓN  

XXX. EL MODELO ÚNICO

XXXI. TRES VIDAS

XXXII. VISITACIÓN 

XXXIII, LA MADRE ELISABETH DE JERUSALÉN 

XXXIV. EL SUEÑO DE FOUCAULD 

XXXV. FRAY CARLOS DE JESÚS 

XXXVI. SACERDOTE EREMITA 

XXXVII. JESUS CARITAS 

XXXVIII. LAS ÓRDENES SAGRADAS 

XXXIX. ANUNCIAR EL AMOR DE JESÚS 

XL. PRIMERA MISA EN BENI ABBÉS 

XLI. UN MURO DE CLAUSURA 

XLII. UNA VANGUARDIA SILENCIOSA 

XLIII. SU AMIGO LAPERRINE 

XLIV. TIEMPO PARA REFLEXIONAR 

XLV. LOS HERIDOS DE TAGHIT 

XLVI. MENDIGO DE AMISTAD 

XLVII. DESEOS DE FUNDAR

XLVIII. PERPLEJIDAD 

XLIX. LA VIDA DE NAZARET PUEDE LLEVARSE EN TODAS PARTES 

L. HACER LO QUE LAS CIRCUNSTANCIAS INDIQUEN .

TERCERA PARTE:

LA ENTREGA DEFINITIVA 

LI. UN APOSTOLADO DE LA PRESENCIA 

LII. DEJARSE LLEVAR POR LOS ACONTECIMIENTOS

LIII. SU FIN PARECE PRÓXIMO 

LIV. LO QUE ES IMPOSIBLE A LOS HOMBRES ES POSIBLE A DIOS 

LV. MISIONEROS AL ESTILO DE SANTA PRISCILA 

LVI. EL APOSTOLADO DE LA AMISTAD 

LVII. EL ESTABLECIMIENTO DE LA UNIÓN .

LVIII. LOS MEDIOS PARA SER APÓSTOL 

LIX. LA UNIÓN DE HERMANOS Y HERMANAS DEL SAGRADO CORAZÓN 

LX. EL PRIMERO DE DICIEMBRE DE 1916 

LXI. LAS MULTIPLES INTERPRETACIONES DE SU VIDA 

LXII. MARABÚ EN MEDIO DE LOS TUAREG 

LXIII. LA BIOGRAFÍA DE RENÉ BAZIN 

LXIV. MASSIGNON CONTINUADOR DE LA OBRA DE FOUCAULD 

LXV. LAS HERMANITAS DEL SAGRADO CORAZÓN

LXVI.EL TESTAMENTO ESPIRITUAL DEL PADRE PEYRIGUÈRE

LXVII. RENÉ VOILLAUME Y LAS FRATERNIDADES 

LXVIII. MAGDELEINE HUTIN, FUNDADORA DE LAS HERMANITAS DE JESÚS 

LXIX. CARLOS CARRETTO Y LAS FRATERNIDADES DE DESIERTO 

LXX. LA COMUNIDAD ECUMÉNICA HOREB CARLOS DE FOUCAULD 

CONCLUSIÓN 

CRONOLOGÍA 

BIBLIOGRAFÍA 

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Centinela en la noche

Es innegable que en nuestra sociedad hay una búsqueda de espiritualidad, llámese esta como se llame. Si esta búsqueda de «cualidad humana», como también se denomina a la espiritualidad «laica», quiere llegar a buen puerto y no quedarse en formas huecas de espiritualidad sin fundamento, debe ir por caminos de profundización interior gracias al silencio, la sabiduría y la mística; es decir, desarrollando en plenitud nuestra inteligencia espiritual. Las «preguntas desde el silencio» que se ofrecen en este libro están pensadas para ayudar a desarrollar y vivir en plenitud nuestra personalidad.

365 días con Carlos de FOUCAULD

Fraternidad Iesus Caritas 

Acompañados día a día, a lo largo del año, de las palabras del hermano Carlos de Foucauld, podremos ir adentrándonos en lo que para él significó «vivir Nazaret» con sus tres ejes principales: Evangelio, Eucaristía y Evangelización. ¿Qué nos quiere indicar Foucauld hoy a propósito de su insistencia en la vida de la sagrada familia de Nazaret? En primer lugar, inserción en la realidad. Nazaret significa la condición humana, los trabajos y los días, una escucha incesante de las circunstancias y de los acontecimientos, una búsqueda apasionada para explorar lo mejor posible todos los datos de la existencia, avanzando en el conocimiento de las cosas como en el aprendizaje del saber vivir con las demás personas. Además, el reconocimiento de que cada ser humano es mi hermano, con la misma dignidad que yo, junto con la confianza espiritual en que en la vida ordinaria se puede vivir unido al Dios-Trinitario. Pero compete a toda persona bautizada poner en obra su bautismo, su vocación propia, de una manera creadora; conducirse como hermano del Resucitado allí donde se encuentre, en su  «Nazaret», en la existencia cotidiana.


📑 Leer documento completo en PDF: 365 días con Carlos de FOUCAULD. José Luís VÁZQUEZ BORAU

Madeleine Delbrêl, humanidad y espiritualidad


En el libro Madeleine Delbrêl una mística en el mundo obrero, de JL Vázquez Borau, Editorial San Pablo, he descubierto a una mujer que me ha fascinado tanto por su humanidad como por su espiritualidad.
Madeleine Delbrêl vivió en una Europa de guerras, pobreza y desigualdades, nada que ver con la Europa del bienestar que nos ha tocado vivir a nosotros. Su ambiente familiar ateo y sus amistades
agnósticas la alejaron del catolicismo hasta que a los 20 años tuvo lugar en ella un proceso de conversión; se enamora de Dios. No lo busca, es Dios quien la encuentra y ya nunca la abandona. Y, entonces, empieza a rezar.
Para Madeleine Delbrêl la oración es totalmente indispensable para mantener firme la fe en una sociedad que va por otro camino. Si creemos en el Dios vivo que sostiene nuestras vidas es lógico que queramos
relacionarnos con Él, que lo busquemos, que hablemos con Él. Para Madeleine “la oración debe tener un tiempo reservado para sí misma pero no un tiempo sobrante, sino un tiempo que deja lo útil por algo más útil”.
A través de la oración Madeleine va experimentando a Dios y es esta experiencia la que llena todo su espacio y tiempo y da sentido a todo su amor por los más pobres y a buscar caminos de hospitalidad y de diálogo.
La oración en cualquier momento, en la medida que estemos preparados
para ello, nos pone en contacto con el Dios que nos da la Vida
”. Madeleine introdujo en la sociedad secular nuevos modos de orar. Donde no hay tiempos ni espacios adecuados para rezar, el deseo de Jesús hace que ella aproveche cualquier lugar y momento para hacerlo. Madeleine es una mujer enamorada de Dios que busca cualquier momento del día como oportunidad para el encuentro, aunque sea breve, y son estos pequeños momentos de oración los que la conducen hacia momentos de silencio y
mayor recogimiento para una escucha activa de Dios.
Su opción radical por vivir con los pobres y desfavorecidos de la sociedad de su tiempo la llevó a crear una comunidad de mujeres laicas, “La Charité de Jésus”, en un suburbio obrero de París. Ella y sus compañeras trabajan en la calle atendiendo el sufrimiento de los más abandonados. Allí trabaja
primero como asistente social muy activa y al final de la II Guerra Mundial deja su trabajo y se centra en organizar su comunidad. Madeleine se interesa por todos y dialoga con las autoridades de ideología marxista trabajando con ellos en pro de la justicia social, pero no oculta que la esperanza que la anima es el Cristo de los pobres, y no deja de anunciar el Evangelio.
Madeleine entendió que es el servicio el que construye la Iglesia de Jesús porque Jesús no vino al mundo para exigir que le sirvan, sino “para servir y dar su vida en rescate por todos”. Ella sirvió al proyecto del Reino de Dios desviviéndose por los más débiles y necesitados, comprometida y entregada al proyecto de Jesús.
Podríamos decir que Madeleine Delbrêl fue una “contemplativa en la acción”; oración en cualquier momento con el Dios vivo que llevamos dentro de nosotros, que nos impulsa a estar presentes en todo
sufrimiento, y así experimentar toda la fuerza del amor evangélico.
Madeleine supo que seguir a Jesús era despojarse de todo y vivir donde hiciera falta. Vivió y actuó en el mundo y se abandonó en manos de Dios.
La vida de Madeleine Delbrêl nos interpela como cristianos laicos y es, al mismo tiempo, un bellísimo ejemplo a seguir por todos.

Esperanza Puig Pey

https://drive.google.com/file/d/1ASYrHH9mo0cpZfrzI4V1WlaGx88DzQBc/view?usp=sharing

«RENÉ VOILLAUME Y LAS FRATERNIDADES DEL PADRE FOUCAULD» – Novedad editorial

René Voillaume,
una mirada retrospectiva a un año decisivo (Un hermanito de Jesús)

Con motivo del vigésimo aniversario de la muerte de René Voillaume, la edición italiana de la revista ‘Jesús-Caritas’ publicó un número especial, con la participación de toda la familia espiritual Carlos de Foucauld. Para los hermanos de Jesús en Italia, le pidieron a Laurent Ch. que escribiera algo. Éste es el texto:
Las líneas que siguen se limitan a considerar a René Voillaume como el fundador de los Hermanos de Jesús. Evidentemente, la personalidad de René Voillaume va mucho más lejos.
Centrarse en un solo aspecto de la vida de una persona puede ayudarnos a conocerla mejor, porque ella es siempre única y compleja.
A principios de 1948, René Voillaume pasó varios meses en El-Abiodh (Argelia). Se encontró en una situación muy diferente a la de los primeros años de la fundación de los Hermanos de Jesús. La vida monástica de los primeros años, que seguía marcando la vida de los hermanos, había evolucionado gracias a un conocimiento más profundo de Carlos de Foucauld, a un mejor acercamiento a la vida local y
también, desde los años de la guerra, gracias también a los cuestionamientos procedentes de los hermanos de las fraternidades que empezaban a propagarse por el mundo.
Esta estancia en El-Abiodh fue un periodo de gracia excepcional para René Voillaume y en consecuencia
para los Hermanos de Jesús.
He aquí lo que escribió en este sentido:
“A principios de 1948, pasé tres meses en El- Abiodh, ocupado con unas charlas para las Hermanitas
de Jesús. Este período fue para mí un tiempo de reflexión sobre nuestra vocación. Sentí que había llegado a un punto en el que podía poner por escrito el fruto de estas reflexiones.
Durante estas semanas redacté una serie de textos destinados principalmente a los hermanos y que serían como el Estatuto espiritual de su ideal de vida. Ésta es la lista de esas cartas que se sucedieron a principios de 1948:

  1. Hermanos de Jesús, 7 de febrero
  2. Salvadores con Jesús, 9 de febrero
  3. Permanentes de la Oración, 16 de febrero
  4. Ejercicios y Liturgia, 20 de febrero
  5. La Ascesis de las Fraternidades, 24 de febrero
  6. El Trabajo, 24 de marzo
  7. También escribí la carta sobre ‘Teología, vida intelectual y perfección evangélica’, que fue enviada igualmente a finales de marzo. Sin embargo, esta última carta fue modificada y la redacción
    definitiva fue el 26 de junio de 1948, en Nazaret.
    Los meses de febrero y marzo de 1948 vieron la finalización y el envío de seis conferencias, sin contar la que seguí escribiendo sobre el sacerdocio”.
    Se trata de un recuerdo excepcional después de unos quince años de vida de la Fraternidad de los Hermanos de Jesús, René Voillaume goza de la cosecha de un largo período de maduración,
    como el segador que ata sus gavillas. “Había llegado a un punto en el que le era posible poner por escrito el fruto de estas reflexiones”. Durante aquellos días de invierno de 1948, lo que
    salió de su tintero fue “la plasmación espiritual de su ideal de vida”. Fue como si hubiera surgido un manantial de agua, hasta entonces subterráneo, y se hubiera vuelto claro, poderoso y abundante. En apenas un mes, nada menos que cinco textos y más de noventa páginas del libro. A finales de marzo, se añaden otra veintena de páginas sobre el trabajo. Y también veintisiete páginas casi terminadas de reflexión sobre la teología, la vida intelectual y la perfección evangélica. Una producción enorme. Se alegraba de ello y anota con cara de satisfacción la rápida sucesión de fechas.
    Esta agua que corre viene de lejos.
    El joven René Voillaume, nacido en una familia acomodada de Versalles en 1905, se veía a sí mismo convertido en ingeniero como su padre. A los dieciséis años, el libro de René Bazin sobre Carlos de
    Foucauld le causó una profunda impresión. Las intuiciones de este hombre de Dios penetraron su corazón. Una llamada del Señor le orienta hacia el sacerdocio y para ello se va al seminario de Issy
    les Moulineaux. Compartiendo el espíritu misionero muy presente en la Iglesia de Francia, siente el deseo de unirse a los Padres Blancos, pero su salud le impidió seguir este camino. A lo largo
    de ese caminar, su mirada a Carlos de Foucauld le acompañará. Con algunos compañeros de Issy les Moulineaux proyecta vivir según una de las reglas de Carlos de Foucauld. Este proyecto tomó
    forma en 1933 y la vida comunitaria de tipo monástico comienza en el desierto argelino, allí el grupo joven y poco experimentado busca cómo seguir el camino iniciado por Carlos de Foucauld. El camino de los cartujos, de los carmelitas o de los benedictinos… cada uno de ellos les atraía, sin embargo, el espíritu de Carlos de Foucauld no cesa de acompañarlos. Los jóvenes hermanos que
    se incorporan traen consigo experiencias de vida que los interroga.
    René Voillaume estaba en el centro de esta vida rebosante de nuevos cuestionamientos. Desde antes de 1933, había sido elegido libremente por los hermanos como Responsable de la comunidad.
    Esta elección fue aprobada por los obispos y responsables eclesiásticos que eran favorables a este grupo religioso que nacía.
    Nos encontramos a principios de 1948 y los cambios en la vida de los hermanos de El-Abiodh se producen con Milad, responsable de esta fraternidad y del noviciado. Cuando René Voillaume
    estaba ausente, los intercambios por carta entre ellos fueron frecuentes; les unía una verdadera confianza mutua, respetando las funciones de cada uno. René Voillaume estaba al corriente de lo que vivían los hermanos de El-Abiodh y de otros lugares. Su vida es la Fraternidad y el Padre Voillaume está íntimamente vinculado a sus hermanos: Viaja para visitarlos, conoce personalmente a cada uno de ellos, comparte sus preocupaciones, sus dificultades y sus dudas. Fue uno de los tres hermanos de la primera fraternidad obrera de Aix… Los hermanos le escriben y él les contesta. Él mismo se hacía preguntas sobre la Fraternidad de la que se sabía fundador, aunque siempre devolvía la responsabilidad a Carlos de Foucauld, el verdadero inspirador. Leyó una y otra vez la vida del Hermano Carlos; se puso en contacto con diversos representantes de la vida religiosa, del mundo del trabajo, intelectuales… Busca comprender lo que estaba en juego en el mundo y en la Iglesia, preocupándose por la vida de sus hermanos. Todo lo que pudo poner por escrito nacía concretamente de la vida de sus hermanos y de su vida entre sus hermanos.
    El 7 de febrero, las primeras palabras del primero de estos textos decían: “Hermano de Jesús, quisiera ayudarte a hacer realidad lo que de verdad encierra tu nombre sobre tu vida y a lo que te
    compromete”. Todo lo que se escribe durante esas semanas tiene este objetivo.
    Una idea fundamental se repite como un estribillo: “nuestra vida debe tender a simplificarse en una unión con Jesús vivo, que se encuentra en la fe, la Eucaristía, el Evangelio y en nuestros
    hermanos”. En efecto, “el Padre Foucauld nos enseña una vez más a ir directamente a Jesús, a vivir con toda sencillez para Él, con todo nuestro amor, después de haberle encontrado en el
    Evangelio. Nos enseña a simplificar nuestra vida y nos conduce a lo esencial”. Y repite: “…Un camino muy sencillo… Unos medios muy sencillos…”. Si buscamos otras espiritualidades y multiplicamos
    nuestras lecturas, “lo complicamos todo, por miedo a vivir el Evangelio. Permanezcamos sencillamente y con valentía siendo un Hermano de Jesús”. Todo se encuentra bajo el signo de la sencillez.
    Tres días más tarde, René Voillaume prosiguió sus reflexiones sobre un tema que le era muy querido: “Salvador con Jesús”. Una vez más, vuelve a repetir: “Nuestra vida de Hermano de Jesús me parece cada vez más sencilla en su acto esencial. Tengo la impresión, cada vez que os hablo de ello, de volver a los mismos problemas,… Esto se debe a que el Evangelio es una vida; su contenido intelectual es sencillo, se expresa rápidamente, pero lo importante está en vivirlo”. Continúa insistiendo en “la sencillez del fundamento interior de nuestra vida… compartir
    la vida de los pobres… sencillamente por amor… por una adhesión sin reservas, valiente, sencilla y confiada … hay que tener la humildad, la sencillez de abandonarse a Jesús … En esto hay que
    ser -como siempre en la vida espiritual- sencillos y verdaderos…. valientes, sencillos y entregados ante todo sufrimiento sea cual sea…. una comunión sencilla y verdadera de nuestro ser tal como
    es, en su miseria, con Jesús presente en la Eucaristía”. Los cinco textos de este mes fundacional reiteran lo sencilla que es y debe ser la vida de los Hermanos de Jesús. Hasta el texto de finales
    de febrero, que dice que “cuando avanzamos hacia Dios en la oración… el método más sencillo es siempre el mejor”.
    Estos textos fundacionales son un verdadero himno a la sencillez, una maravilla de simplificación. La importancia -la centralidad- dada a la sencillez no es un hallazgo de un psicólogo, sociólogo o teólogo. Esta centralidad nace de la visión que René Voillaume tenía de su Señor, expresada un año antes en una reflexión sobre la pobreza: “La pobreza tiene su fuente en el Amor
    de lo infinitamente Sencillo, de la soberana Pobreza encarnada y tiende al amor de los pequeños y de los desdichados”. Con estas palabras, René Voillaume nos hace partícipes de su visión de su
    Señor: “El Sencillo”, así es como conoce a Dios. Simplificar la vida es el camino hacia el Señor y abre senderos hacia un encuentro con Aquel que es El Sencillo. Al escribir estas líneas, René Voillaume expresaba su alegría y su paz de vivir como Hermano de Jesús y su esperanza surge de la vida concreta de sus hermanos, una vida sencilla como la de Jesús en Nazaret, como la que buscaba Carlos de Foucauld. Él, que es El Sencillo, se nos revela haciéndose pobre, amigo de los pequeños y de los desdichados.
    La sencillez de la que hablan estos textos no se limita, evidentemente, a los aspectos más materiales de la vida concreta. En efecto, la sencillez no se limita a los aspectos externos. En los cinco
    textos del invierno de 1948, se trata de simplificarlo todo: tanto en los aspectos prácticos de la vida como en las relaciones sociales y fraternas, con los responsables, en la vida intelectual, en la
    vida eclesial y en la oración.
    Es la esencia de la persona la que se hace sencilla, porque Jesús le muestra el camino. Todo debe tender a la sencillez.
    En 1982, cuando René Voillaume rememora este periodo, vio muy claro que “en este surgir de los comienzos y en apenas seis meses, se había dicho todo lo esencial”.
    Todo estaba dicho sobre lo que era esencial para los Hermanos de Jesús. Para René Voillaume, esto marcó el comienzo de un nuevo foco de atención más allá de su Fraternidad. A partir de los años 50, una actividad multidimensional ocupa poco a poco su vida. Este cambio también estuvo ligado al hecho de que, en aquella época, el mensaje espiritual de Carlos de Foucauld resonaba profundamente tanto en los laicos como en los sacerdotes.
    La Hermanita Magdeleine desempeñó un papel importante en esta nueva apertura. “…creo sinceramente que su principal aporte [el de la Hermanita Magdeleine] fue el de obligarme a
    mirar más allá de la Fraternidad de los Hermanos. Ella me aseguró en varias ocasiones… que mi misión se extendería a las hermanitas, a los sacerdotes y a los laicos de todo el mundo.”
    He aquí lo que la Hermanita Magdeleine escribió a René Voillaume el 9 de noviembre de 1947: “… No rehúya nunca, le aseguro que es a usted a quien esperan, porque lo que yo digo
    tan torpemente, tan pobremente, usted puede darlo magistralmente con todo el peso de su ciencia. Permítanos compartir algunas de sus conferencias o meditaciones… y luego escriba más…”.
    En esta nueva etapa, René Voillaume expande su misión. Él ve más allá de la Fraternidad de los Hermanos de Jesús. Por ejemplo, contribuye de alguna manera en el Concilio Vaticano II. No como
    experto, sino por su amistad con varios obispos. Sobre este tema, el cardenal Georges Cottier recuerda su don para captar los movimientos profundos de la historia, y hablar de ellos con
    sencillez, en diálogo con los teólogos. René Voillaume participó en la creación de la “Fraternidad sacerdotal”, la “Fraternidad secular Carlos de Foucauld”, el instituto secular femenino “Jesus-
    Caritas”, los “Hermanos del Evangelio” (en 1956), la «Fraternidad de la Amistad y Ayuda Internacional” (con el Padre Lebret) y las “Hermanitas del Evangelio” (en 1963). A finales de 1965, presenta su dimisión como prior de los Hermanos de Jesús. Sin dejar de ser Hermano de Jesús acepta, durante el Capítulo General de los Hermanos del Evangelio (Spello, julio de 1967), convertirse en su prior para continuar su participación en su fundación.
    Durante este nuevo periodo, los Hermanos de Jesús siguen considerando a René Voillaume como su fundador. Fue él quien, con los primeros hermanos, dio a luz lo que es esencial en las
    páginas del invierno de 1948, y sigue siendo hoy el alma de su vida. En las décadas siguientes, varios Hermanos de Jesús iniciaron su vida en la Fraternidad sin conocer a Carlos de Foucauld,
    pero a partir de ‘En el corazón de las Masas’. Por supuesto, los escritos del invierno del 48 necesitan hoy una relectura, un “aggiornamento”, porque su teología tiene fecha, pero esos escritos
    siguen estando en la base de la intuición original.
    Aunque se estableció una cierta distancia entre René Voillaume y la Fraternidad de los Hermanos de Jesús, un verdadero afecto se mantuvo a lo largo de los siguientes años. Los hermanos
    saben que le deben una parte de lo que un día cambió sus vidas para iniciarles tras las huellas de
    Jesús, cuya “pobreza tiene su fuente en el Amor de lo infinitamente Sencillo”.
    Para los hermanos mayores, los lazos personales siguieron siendo fuertes.
    Para algunos hermanos que nunca le habían conocido en persona, el encuentro con él fue un feliz
    descubrimiento, como lo cuenta un hermano en una “Carta a René” el día de su muerte: “Una respetuosa distancia me separaba aún de ti, a quien había aprendido a llamar “Padre”. Pero
    las circunstancias permitieron que, después de tantos años en la Fraternidad, volviera a encontrarme de nuevo contigo y con más tiempo… durante tu estancia en París en las Navidades, donde
    pasamos una buena semana juntos. Y así, René, te convertiste en mi hermano”.
    Laurent Chavelet

Presentaciónes del libro previstas:

Septiembre: Presentación virtual Instituto Emmanuel Mounier

Diciembre: Barcelona vigilia del aniversario de la muerte del padre Foucauld.

Para adquirir ejemplares: http://mounier.es/

Visita espiritual virtual a la tumba de Casaldáliga

  • Hace cuatro años que fue enterrado, en São Félix do Araguaia, el 12 de agosto de 2020, Pedro CASALDÁLIGA, primer obispo de la Prelatura del mismo nombre

Con esta ocasión un nuevo vídeo, «Pedro Casaldáliga, 1928-2020», ha sido estrenado el pasado día 8, aniversario de su fallecimiento, con material documental de archivo, desde su ordenación sacerdotal en Montjuic, Barcelona (1953), y sus primeros tiempos misioneros en Brasil

José María Vigil

[Em português em baixo. English below]

Hace cuatro años que fue enterrado, en São Félix do Araguaia, el 12 de agosto de 2020, Pedro CASALDÁLIGA, primer obispo de la Prelatura del mismo nombre.

     Con esta ocasión un nuevo vídeo, «Pedro Casaldáliga, 1928-2020», ha sido estrenado el pasado día 8, aniversario de su fallecimiento, con material documental de archivo, desde su ordenación sacerdotal en Montjuic, Barcelona (1953), y sus primeros tiempos misioneros en Brasil; en estos cuatro días acumula ya más de 1200 visitas. Si usted no lo ha visto, puede verlo aquí.

     También hoy, servicios Koinonía publica, por primera vez con subtítulos incorporados en castellano, el video «Pedro Libertad, un río que pasó por nuestra tierra». La base documental del vídeo se remite a la obra de la periodista brasileña Ana Helena Tavares, «Un obispo contra todas las cercas», y la «pregunta generadora» que dio origen al vídeo de Américo Galpão, del canal de televisión «Causas de la Vida» (@causasdavida), de Goiânia, ha sido: «¿qué hemos aprendido con Pedro Casaldáliga?». «Pedro Libertad» es el nuevo nombre que, en un poema memorable, Pedro pidió a su madre que le impongan si hubieran de bautizarlo otra vez. Está disponible aquí.

     Prácticamente todas las obras escritas de Casaldáliga están puestas en la red, digitalizadas, disponibles libre y gratuitamente, en su página de internet.   

Casaldáliga
Casaldáliga

[Em português. English below]

     Há quatro anos, em 12 de agosto de 2020, Pedro CASALDÁLIGA, o primeiro bispo da Prelazia homônima, foi sepultado em São Félix do Araguaia.

     É uma boa oportunidade para fazer uma visita virtual-espiritual ao seu túmulo, em terra nua, às margens do famoso Rio Araguaia. Basta clicar aqui e, na página que aparecerá, escolher seu idioma (inglês, português, espanhol ou francês). E deixe-se guiar pelo itinerário virtual, de página em página. Dez a 15 minutos podem ser suficientes.

     Nessa ocasião, no dia 8, aniversário de sua morte, foi lançado um novo vídeo, «Pedro Casaldáliga, 1928-2020», com material documental de arquivo, desde sua ordenação sacerdotal em Montjuic, Barcelona (1953), até seus primeiros dias de missionário no Brasil; nesses quatro dias, já acumulou mais de 1.200 visualizações. Se você ainda não viu, pode vê-lo aqui.

     Também hoje, os serviços de Koinonia publicam, pela primeira vez com legendas em espanhol, o vídeo «Pedro Liberdade, um rio que pasou em nosa terra». A base documental do vídeo refere-se ao trabalho da jornalista brasileira Ana Helena Tavares, «Um bispo contra todas as cercas», e a «pergunta geradora» que deu origem ao roteiro do vídeo de Américo Galpão, do canal de televisão «Causas da Vida» (@causasdavida), de Goiânia, foi: «o que aprendemos com Pedro Casaldáliga? «Pedro Liberdade» é o novo nome que, em um poema memorável, Pedro pediu à sua mãe que lhe impusesse se ele fosse batizado novamente. Ele está disponível aqui.

     Praticamente todas as obras escritos de Casaldáliga estão on-line, digitalizadas e disponíveis gratuitamente em seu site.

[In English:]

     Four years ago today, on 12 August 2020, Pedro CASALDÁLIGA, the first bishop of the Prelature of the same name, was buried in São Félix do Araguaia.

     It is a good opportunity to make a virtual-spiritual visit to his tomb, in bare earth, on the banks of the famous Araguaia River. Just click here and, on the page that will appear, choose your language (Portuguese, Spanish or French, for English, at this moment, pick up this PDF). Ten to 15 minutes may be enough.

     On this occasion, a new video, «Pedro Casaldáliga, 1928-2020», was released on the 8th, the anniversary of his death, with archival documentary material, from his priestly ordination in Montjuic, Barcelona (1953), and his early missionary days in Brazil; in these four days it has already accumulated more than 1200 views. If you have not seen it, you can see it here.

     Also today, Koinonia services publishes, for the first time with subtitles in Spanish, the video «Pedro Libertad, un río que pasó por nuestra tierra». The documentary basis of the video refers to the work of the Brazilian journalist Ana Helena Tavares, «A bishop against all fences», and the «generating question» that gave rise to the video by Américo Galpão, from the television channel «Causas de la Vida» (@causasdavida), from Goiânia, was: «what have we learnt with Pedro Casaldáliga? «Pedro Libertad«, Peter Freedom, is the new name that, in a memorable poem, Pedro asked his mother to impose on him if he were to be baptized again. It is available here.

     Practically all of Casaldáliga’s written works are online, digitized, freely available on his website, in several languajes, English included.

Por si puede interesar:

“Voy a pasar la vida más o menos inútil, más o menos poeta. No habré tenido un hijo. No habré sido magnate ni gerente de lucros, ni albañil o mecánico. Habré plantado unos contados árboles y habré escrito unos libros, muchas cartas, hojas hijos al viento. Procura que la Gracia y la Ternura llenen de vino nuevo… tu ánfora de barro. Dios mide a su manera la eficacia. Ama a todos los hijos de los hombres. Di tus palabras como las semillas que mueren pero brotan. Haz de tu corazón célibe solo un ambulante hogar desatrancado, una lona de circo bullanguero. Deja las digitales de tus pies peregrinos como besos en llama solidaria sobre la carne de la Madre Tierra. Posa tus ojos, tibios ya de ocaso, como lumbres de aceite, acurrucadas en la vigilia universal del Tiempo”
(Confesiones, Pedro Casaldàliga)
https://www.amazon.com/dp/1977008909

9 de agosto 2024: Santa Teresa Benedicta de la Cruz, la santa de Auschwitz

Edith Stein (1891-1942), también conocida por su nombre de profesión en el Carmelo teresiano, Teresa Benedicta de la Cruz, es una de las figuras más notables de la historia de la Iglesia en Europa en el siglo XX. Sus mayores atractivos han sido siempre su conversión al cristianismo después de haber abandonado la fe judía de su familia, su sólida propuesta filosófica, su experiencia mística y su testimonio en el campo de exterminio en Auschwitz durante la II Guerra mundial. La presente obra repasa la experiencia humana y espiritual de esta religiosa carmelita. Su vida y pensamiento son hoy un ejemplo de amor y valentía para caminar con fidelidad tras las huellas de Cristo Jesús.

https://editorial.sanpablo.es/producto/edith-stein/

Sta. Teresa Benedicta de la Cruz. (Edith Stein) ( Filósofa insigne, mujer de nuestro tiempo, carmelita ejemplar, valerosa mártir, patrona de Europa)

Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein)
Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein)

Ángel Gutiérrez Sanz

Estamos ante una personalidad que despierta interés general en un mundo como el nuestro sembrado de dudas y recelos. Ella es una mujer de nuestro tiempo que habló nuestro mismo lenguaje y estuvo sumida en nuestras mismas miserias intelectuales; con el tiempo supo encontrar la luz iluminadora que le permitió traspasar las barreras tenebrosas y opresoras, no se desentendió de los problemas de su tiempo, luchó por la igualdad de la mujer y fue víctima de muchos odios e incomprensiones. El día de su elevación a los altares Juan Pablo II la saludaba con estas palabras: “Nos inclinamos profundamente ante el testimonio de la vida y la muerte de Edith Stein, hija extraordinaria de Israel e hija al mismo tiempo del Carmelo, Sor Teresa Benedicta de la Cruz; una personalidad que reúne en su rica vida una síntesis dramática de nuestro siglo. La síntesis de una historia llena de heridas profundas que siguen doliendo aún hoy…; síntesis al mismo tiempo de la verdad plena sobre el hombre, en un corazón que estuvo inquieto e insatisfecho hasta que encontró descanso en Dios»

Nace Edith Stein en Breslau (Alemania) un 12 de octubre de 1891. Desde la perspectiva humana, bien podríamos decir que por su condición de judía y de mujer llegaba al mundo en el momento y en el lugar más inapropiado. Fue la última de 11 hermanos.  Su padre se llamaba Siegfried Stein y su madre Auguste Courant ambos judíos practicantes, dedicados al negocio de la madera con aserradora propia. Por la temprana muerte de Siegfried es la madre quien tiene que dedicarse por entero a la familia, lo que más adelante recordaría Edith con cariño diciendo: “En nuestra casa todo recibía vida y calor de nuestra madre”

La benjamina de la familia pronto comenzó a dar muestras de ser una niña inteligente, despierta y testaruda, de alguna manera se siente constreñida en el ambiente familiar y aborrece todo proteccionismo, vive empeñada en conseguir metas en aquel tiempo fuera del alcance de la mujer. Comienza realizando los estudios de bachillerato en su ciudad natal con notable éxito, pero súbitamente, a los 15 años sufre una crisis que le hace abandonar sus estudios y también le lleva a perder su fe, cayendo en el ateísmo.  Busca refugio en casa de su hermana casada que vivía en Hamburgo y aquí pasará una temporada ayudando en las tareas domésticas y en lo que fuera menester; pasados diez meses regresa a su ciudad natal y vuelve a sus estudios logrando ponerse al día sin grandes dificultades.  

Ingresa en la Universidad de Breslau, dando muestras de su brillantez intelectual.  Durante el tiempo que permaneció en esta universidad puso en marcha una asociación de mujeres con el propósito de promover “la equiparación entre los sexos”, colaborando estrechamente con Kaethe Scholz, una profesora que impartía cursos de filosofía a las mujeres. Es una  joven  que se muestra inquieta y rebelde que se subleva contra la mentalidad de la época, según la cual las mujeres debían estar relegadas al ámbito familiar; con pasión  defiende que la mujer tiene el  mismo derecho  que el hombre a dar satisfacción a sus aspiraciones profesionales, lo cual, según nos dice, es saludable para “ el desarrollo de la personalidad individual, que también se corresponden con las demandas sociales que requieren la integración de las fuerzas femeninas en la vida del pueblo y del Estado” . A través de su actuación y de sus escritos ella fue siempre defensora de los valores y derechos de la mujer moderna, al tiempo que supo salvaguardar su identidad y dignidad humana, pero al final acaba dándose cuenta de que esta universidad se le queda corta, por lo que se despide de su familia y traslada su expediente a la Universidad de Götinger.

Edith ha cumplido 21 años y comienza a destacar en este centro universitario.  Ella va a ser la primera mujer doctora en Filosofía de la universidad de Götinger. Alumna preferida de Husserl por encima de Heidegger, aunque éste se aprovechó de su condición de varón, ella iba a ser a pesar de todo, la colaboradora del maestro y su asistente de cátedra, su alumna preferida. Durante la guerra mundial la vemos trabajando de enfermera en un hospital militar y por fin va a tener lugar en su vida un hecho crucial.  En el verano de 1921 fue a pasar unas semanas junto a la Señora Hedwig, viuda del que había sido un gran amigo suyo, discípulo como ella de Husserl y estando allí, casualmente tropezó con la autobiografía de Teresa de Ávila. Cuando terminó de leer el libro lo cerró y se dijo: “Esta es la verdad “. La verdad que ella había estado buscando toda la vida y no acababa de encontrarla.

Lo que va a venir a continuación es una consecuencia de esta sacudida interior. Decide entrar en un convento de clausura de la orden que fundara la santa castellana y el 14 de octubre de 1922 ve cumplidos sus deseos. Aquí se entregaría a la contemplación de los misterios sagrados y a la santificación de su alma, aunque sin abandonar su actividad intelectual, siendo de esta época muchos de sus valiosos escritos. Juan de la Cruz la va enseñando a desprenderse de todo y a vivir solamente del amor, hasta que llegó el fatídico 2 de agosto en que la Gestapo entra en el convento para llevársela detenida. Sobre la mesa quedaban llorando unos folios en los que esta carmelita insigne estaba escribiendo “Ciencia de la Cruz”. Edith permaneció inalterable ante tan trágica situación, hacía tiempo que había puesto su vida en manos de Dios. El 9 de agosto de 1942 desde el campo de Concentración de Auschwitz, juntamente con su hermana Rosa, emprendía su último viaje hasta los brazos del Padre a la edad de 51 años.

Reflexión desde el contexto actual:

Edith Stein es una santa de nuestro días , que se nos presenta como modelo de mujer comprometida con la equiparación de sexos, que lucha por la defensa de la mujer hasta comprometer su propia situación personal, pues gracias a ella se abrieron puertas que hasta ahora estaban cerradas al sexo femenino, que maneja unos argumentos contundentes para defender la dignidad de la mujer, sin tener por ello  que renunciar para nada a su propia identidad femenina, porque no le hace falta, ya que tiene todo lo que hay que tener para sentirse a gusto con lo que es. Edith por muchas razones estaba llamada a ejercer el liderazgo del feminismo que la mujer de nuestro tiempo necesitaba. Fue también ejemplo de filósofa genuina en su búsqueda honesta de la verdad, santa contemplativa, digna hija de Sta. Teresa y discípula de S. Juan de la Cruz, doctora de la Iglesia, copatrona de Europa, juntamente con San Benito. Lo que se dice un regalo de Dios para nuestro tiempo.