Hacia el diálogo interreligioso

Diálogo interreligioso
Diálogo interreligioso

«El diálogo interreligioso es una «forma» de participar en la búsqueda de esta nueva espiritualidad y este nuevo humanismo

«Dado que las religiones no han sido creadas con el fin de “entrar en diálogo entre sí”, ni han cultivado especialmente esta capacidad, esto requiere, en primer lugar, un cambio de paradigma en las propias religiones»

«La segunda marca del Concilio es la recuperación del horizonte universal de la revelación, el paso del exclusivismo al inclusivismo»

«La tercera marca del Concilio fue, por último, el reconocimiento de la libertad religiosa»

«Estamos en la alborada de una nueva era de la humanidad, en la que las religiones están llamadas a ser un factor decisivo para construir un mundo mejor»

Mariano Delgado*

El diálogo interreligioso es “la forma” en que las religiones pueden movilizar sus recursos humanísticos y teológicos para que el ser humano pueda cumplir mejor su vocación, como “interlocutor” de Dios (Gaudium et spes 19), de “cultivar y custodiar el jardín del mundo” (cf. Gn 2,15; Laudato si’ 67). 

Sin embargo, dado que las religiones no han sido creadas con el fin de “entrar en diálogo entre sí”, ni han cultivado especialmente esta capacidad, esto requiere, en primer lugar, un cambio de paradigma en las propias religiones, que las lleve de la polémica y la absolutización de sus propias pretensiones de verdad al diálogo y a la apertura a la verdad del otro, pero también a la conciencia de que todos somos miembros de una familia humana que está en el mismo barco y llamada a cultivar la fraternidad universal. Este cambio de paradigma, que hoy en día constituye el marco del diálogo interreligioso, se puede observar claramente en la transformación de la Iglesia católica desde el Concilio Vaticano II. 

Extra ecclesiam

Antes del Concilio, el diálogo ecuménico, intercultural e interreligioso fue condenado explícitamente, ya que se consideraba una puerta abierta al “indiferentismo” y al “relativismo”. Pío XII encargó al Santo Oficio que, en una “Instrucción sobre el movimiento ecuménico del 20 de diciembre de 1949”, advirtiera de esos peligros. En 1950, Roma calificó al “Consejo Internacional de Cristianos y Judíos (ICCJ)” de “organización indiferentista” que ignoraba o minimizaba las diferencias en la fe y la vida, sobre todo por su programa de una “fraternidad intercultural”.

Hasta el Concilio Vaticano II, la Iglesia entendía su relación con el mundo según el modelo de la Ecclesia docens, la Iglesia docente, incluso instructora. Se veía a sí misma como Mater et Magistra, de los pueblos del mundo tal y como se afirma al comienzo de la encíclica homónima de Juan XXIII (del 15 de mayo de 1961).

En la encíclica inaugural de Pablo VI, Ecclesiam suam, del 6 de agosto de 1964, es decir, en pleno Concilio, este pensamiento aún es perceptible cuando dice que “mundo”, a la luz del Evangelio, significa “la humanidad adversa a la luz de la fe y al don de la gracia”, se trata “de la humanidad que se exalta en un ingenuo optimismo creyendo que le bastan las propias fuerzas para lograr su expresión plena, estable y benéfica; o de la humanidad, que se deprime en un crudo pesimismo declarando fatales, incurables y acaso también deseables como manifestaciones de libertad y de autenticidad los propios vicios, las propias debilidades, las propias enfermedades morales”.

El Evangelio que la Iglesia anuncia al mundo “es luz, es novedad, es energía, es renacimiento, es salvación” (ES 31). El diálogo que la Iglesia quiere mantener con los tres ámbitos mencionados en la encíclica (con la humanidad en general, con los creyentes en Dios y con los hermanos separados) es, en el fondo, el nuevo método de evangelización de la Ecclesia docens, que se entiende a sí misma frente al mundo como el médico frente al enfermo. 

Gaudium et Spes

Solo cuando consideramos la “longue durée” de esta mentalidad podemos apreciar el gran cambio que supuso la constitución pastoral Gaudium et spes, aprobada poco antes del final del Concilio, en diciembre de 1965. Al principio aún se percibe el tono de Ecclesiam suam, por ejemplo cuando se dice que la Iglesia entra en diálogo con la familia humana sobre todos sus problemas para “aclarárselos a la luz del Evangelio y poner a disposición del género humano el poder salvador que la Iglesia, conducida por el Espíritu Santo, ha recibido de su Fundador” (GS 3).

Pero en el n.º 44 se produce un giro en la relación entre la Iglesia y el mundo, algo nuevo, que es sin duda el resultado de la dinámica del acontecimiento conciliar: “Interesa al mundo reconocer a la Iglesia como realidad social y fermento de la historia. De igual manera, la Iglesia reconoce los muchos beneficios que ha recibido de la evolución histórica del género humano. La experiencia del pasado, el progreso científico, los tesoros escondidos en las diversas culturas, permiten conocer más a fondo la naturaleza humana, abren nuevos caminos para la verdad y aprovechan también a la Iglesia. […]  La Iglesia reconoce agradecida que tanto en el conjunto de su comunidad como en cada uno de sus hijos recibe ayuda variada de parte de los hombres de toda clase o condición. […] Más aún, la Iglesia confiesa que le han sido de mucho provecho y le pueden ser todavía de provecho la oposición y aun la persecución de sus contrarios” (GS 44).

Este es un tono nuevo en la Iglesia católica. Por eso, Yves Congar, en su comentario a la Constitución Gaudium et spes, ha dicho con claridad: “Probablemente nunca antes [la Iglesia] había reconocido formalmente que también es receptora del mundo […]. La Iglesia reconoce incluso que tiene algo que agradecer a la crítica de sus adversarios y perseguidores”. La posibilidad de recibir del mundo significa para la Iglesia, según Congar, “en primer lugar, que su diálogo con el mundo no puede consistir únicamente en el diálogo del médico con su enfermo, del que habla la encíclica Ecclesiam suam. Se trata de un diálogo que implica reciprocidad; el mundo tiene algo que aportar”. Sí, el mundo y la historia de la humanidad son también un “lugar de aprendizaje” para la Iglesia y la teología. Por eso, el diálogo debe tener lugar en pie de igualdad.

La segunda marca del Concilio es la recuperación del horizonte universal de la revelación, el paso del exclusivismo al inclusivismo. Por eso, podemos considerar la historia universal en general y la historia de las religiones en particular como lugar de revelación o de profecía, donde también sopla el viento el Espíritu Santo. Esto significa que el diálogo interreligioso debe ser un “proceso de aprendizaje”: en primer lugar, porque nos comprendemos mejor a nosotros mismos al intentar comprender a los demás; y, en segundo lugar, porque los demás también han recibido algo de la sabiduría que ilumina a todos los seres humanos, como dice el Libro de la Sabiduría 8,1: “Se despliega con vigor de un confín a otro y todo lo gobierna con acierto”.

Esto es un estímulo para descubrir las huellas de la sabiduría divina, las huellas de Cristo, en la historia universal y religiosa. Por lo tanto, la declaración de la Iglesia católica hacia otras religiones en Nostra aetate también debe considerarse como una consecuencia del cambio de paradigma de Gaudium et spes: “La Iglesia católica no rechaza nada de lo que en estas religiones hay de santo y verdadero. Considera con sincero respeto los modos de obrar y de vivir, los preceptos y doctrinas que, por más que discrepen en mucho de lo que ella profesa y enseña, no pocas veces reflejan un destello de aquella Verdad que ilumina a todos los hombres” (NA 2).

Concilio

La tercera marca del Concilio fue, por último, el reconocimiento de la libertad religiosa. No se trata solo de que todos los hombres han de estar inmunes de coacción, “tanto por parte de individuos como de grupos sociales y de cualquier potestad humana, y esto de tal manera que, en materia religiosa, ni se obligue a nadie a obrar contra su conciencia, ni se le impida que actúe conforme a ella en privado y en público, sólo o asociado con otros, dentro de los límites debidos” (DH 2). Se trata también de que el derecho a la libertad religiosa “está realmente fundado en la dignidad misma de la persona humana, tal como se la conoce por la palabra revelada de Dios y por la misma razón natural. Este derecho de la persona humana a la libertad religiosa ha de ser reconocido en el ordenamiento jurídico de la sociedad, de tal manera que llegue a convertirse en un derecho civil” (DH 2). Y esto debería ser así en todo el mundo, lo que lamentablemente aún no es el caso.

Partiendo de estas condiciones de base fundamentales para el diálogo interreligioso, la Iglesia católica lo ha institucionalizado con la creación de una autoridad propia (el “Dicasterio para el Diálogo Interreligioso”) y lo ha acompañado con su propia experiencia de reflexión crítica continua. Así, por ejemplo, en el documento Diálogo y Anuncio (1991) se habla de cuatro tipos de diálogo (n.º 42), que, sin embargo, “están relacionados entre sí” (n.º 43): Se trata del “diálogo de la vida” para una mejor relación y convivencia; del “diálogo de la acción” o de la cooperación “para un desarrollo integral y la liberación del ser humano”; el “diálogo del intercambio teológico” para una mejor comprensión del patrimonio religioso respectivo y para una mejor apreciación mutua; y, por último, el “diálogo de la experiencia religiosa” para compartir la riqueza espiritual.

En este contexto de cambio de paradigma, la Iglesia católica ha desarrollado iniciativas en el ámbito del diálogo interreligioso que marcan el rostro religioso del mundo actual: por ejemplo, las “Jornadas Mundiales de Oración por la Paz” de Asís, que se celebran desde 1986 y que, con su propia dinámica, no solo han promovido la “cultura del diálogo” y de la oración multireligiosa en la lógica de la religión respectiva, sino que también han dado lugar a pensar en una oración “interreligiosa” conjunta basada en un texto común, como ha señalado el propio Papa Francisco al final de sus encíclicas Laudato si’ (24 de mayo de 2015) y Fratelli tutti (3 de octubre de 2020).

El último paso en esta dinámica es el “El Documento sobre la Fraternidad Humana por la Paz Mundial y la Convivencia Común”, firmado por el papa Francisco y el gran imán de El Cairo, Ahmad Mohammad Al-Tayyeb, en Abu Dabi el 4 de febrero de 2019. Partiendo de su responsabilidad religiosa y moral, piden a sí mismos “y a los líderes del mundo, a los artífices de la política internacional y de la economía mundial, comprometerse seriamente para difundir la cultura de la tolerancia, de la convivencia y de la paz; intervenir lo antes posible para parar el derramamiento de sangre inocente y poner fin a las guerras, a los conflictos, a la degradación ambiental y a la decadencia cultural y moral que el mundo vive actualmente.”

Por primera vez en un documento firmado por un Papa, se subraya también la legitimidad del pluralismo religioso: “El pluralismo y la diversidad de religión, color, sexo, raza y lengua son expresión de una sabia voluntad divina, con la que Dios creó a los seres humanos. Esta Sabiduría Divina es la fuente de la que proviene el derecho a la libertad de credo y a la libertad de ser diferente. Por esto se condena el hecho de que se obligue a la gente a adherir a una religión o cultura determinada, como también de que se imponga un estilo de civilización que los demás no aceptan”.

Francisco y Al Tayeb

Todo esto era impensable antes del Concilio Vaticano II, cuando, como dijimos más arriba, el diálogo ecuménico o interreligioso despertaban más bien el miedo al indiferentismo y al relativismo. Estamos en la alborada de una nueva era de la humanidad, en la que las religiones están llamadas a ser un factor decisivo para construir un mundo mejor. Pero para ello tienen que superar las “patologías” desarrolladas a través de su propia historia y pasar, como lo ha hecho la Iglesia católica con el Concilio, de la absoluta apología de lo propio y la polémica contra lo ajeno al diálogo ecuménico, interreligioso e intercultural.

2. Algunos retos del diálogo interreligioso en la era del Antropoceno

En la encíclica Laudato si’, el papa Francisco invita a las religiones a cultivar con confianza el diálogo con las ciencias en relación con la crisis ecológica (Laudato si’, 199-201), y también en beneficio de las propias ciencias empíricas, que no pueden pretender explicar completamente «la vida, la interdependencia de todas las criaturas y la totalidad de la realidad» sin «sobrepasar indebidamente sus estrechos límites metodológicos» (Laudato si’ 199). Quiero subrayar que las religiones solo pueden contribuir a este diálogo si antes, como ha hecho la Iglesia católica, hacen un examen de conciencia y superan las patologías de su propia historia. Y si entablan entre sí un diálogo interreligioso «orientado a la protección de la naturaleza, la defensa de los pobres y la construcción de una red de respeto mutuo y fraternidad» (Laudato si’, 201). Además, las religiones solo pueden esperar ser escuchadas por las ciencias si participan en el diálogo con la «competencia objetiva» requerida. ¿En qué podría consistir la contribución de las religiones?

(1) En un mundo que corre constantemente el riesgo de dividir a las personas según su lengua, etnia o clase social, fomentando así el particularismo «identitario» o «social», las religiones tienen la tarea de tender puentes, destacar los puntos en común y defender la visión de una familia humana en un mundo único. Es cierto que las religiones han sido a menudo un factor de particularismo que ha conducido a la violencia y los conflictos. Sin embargo, hoy en día, gracias en gran parte al diálogo interreligioso, ha crecido la conciencia de que también son fuentes de un humanismo universal del que el mundo no puede prescindir en la era del Antropoceno.

(2) Las religiones, al menos las tres que consideran a Abraham como padre de la fe, también tienen una determinada imagen de Dios, del mundo y del ser humano. Esto incluye considerar a Dios como fuente de misericordia, pero también como guardián de la justicia y protector de los pobres, sin distinción de fe, raza, clase o nación. Hacer habitable el mundo y dejarlo como un lugar digno de ser vivido para las próximas generaciones es hoy, gracias en gran parte al movimiento ecologista, una idea que ha entrado en la conciencia general y ha dado lugar a algunas correcciones en la teología de la creación. Hubo un tiempo en que los cristianos y cristianas pensaban que el mandato bíblico del Génesis (1,28) de «someter» la tierra era una carta blanca para la explotación desenfrenada de la naturaleza no humana. Gracias al cambio de perspectiva mencionado, el papa Francisco pudo decir en Laudato si’: «Esta no es una interpretación correcta de la Biblia según la Iglesia». Hoy vemos el relato de la creación de otra manera, como una invitación a «cultivar y cuidar el jardín del mundo» (cf. Gn 2,15). Hoy creemos que la Biblia «no da lugar a un antropocentrismo despótico que no se preocupa por las demás criaturas» (Laudato si’, 67, 68). 

Religiones Abrahámicas

(3) Esto va acompañado de la que quizá sea la contribución más importante de las religiones en la era del Antropoceno. Me refiero a la invitación del papa Benedicto XVI en su discurso del 22 de septiembre de 2011 en el Bundestag alemán a no olvidar la «ecología del ser humano»: 

«La importancia de la ecología es hoy indiscutible. Debemos escuchar el lenguaje de la naturaleza y responder en consecuencia. Pero quiero insistir en un punto que, en mi opinión, sigue quedando al margen: también existe una ecología del ser humano. El ser humano también tiene una naturaleza que debe respetar y que no puede manipular a su antojo. El ser humano no es solo libertad que se crea a sí mismo. El ser humano no se crea a sí mismo. Es espíritu y voluntad, pero también es naturaleza, y su voluntad es justa cuando respeta la naturaleza, la escucha y la acepta como lo que es y como lo que no se ha creado a sí mismo. Solo así se realiza la verdadera libertad humana». 

Las tres religiones mencionadas nos recuerdan que, a pesar de todas sus posibilidades, el ser humano sigue siendo una criatura que debe ser consciente con humildad de su diferencia con respecto al «Creador». Esto implica alejarse de la mentalidad moderna del homo faber, que caracteriza la era del Antropoceno. Junto con las personas y los movimientos seculares que comparten esta crítica al Antropoceno, las religiones pueden introducir correcciones y contribuir a evitar la arrogancia del hombre moderno, que tiende al «mesianismo» científico del homo Deus.

3. Perspectivas

El diálogo interreligioso en la era del Antropoceno debería servir a la convivencia pacífica de las personas y los pueblos y a la construcción de un mundo en el que los valores del Reino de Dios (libertad y verdad, justicia y paz «para todos») encuentren cada vez más un hogar. Las religiones deben mantener vivo este anhelo siguiendo los pasos de Abraham, con una sensibilidad especial por «los pequeños y los agobiados» (Mt 11,28) de la historia, lo que incluye la «amistad social» con ellos. Las religiones no deben olvidar que siempre se trata también de antropología, del conocimiento de la naturaleza humana ante Dios, de la humilde comprensión de la diferencia y la similitud entre nosotros y Él. 

Hemos superado una pandemia. Tras crisis similares, que deberían habernos enseñado «humildad» y «autoconocimiento», así como una nueva forma de vida, la humanidad volvió a caer en la hybris: así, a la peste negra del siglo XIV le siguió el Renacimiento, en el que el ser humano se consideraba la corona de la creación, llamado a explotar la naturaleza no humana. A la Guerra de los Treinta Años y las epidemias de los siglos XVII y XVIII siguió la Ilustración con el sapere aude kantiano («¡Atrévete a usar tu propio entendimiento!») y el positivismo técnico del siglo XIX. A las guerras mundiales y las epidemias del siglo XX siguieron la navegación espacial y la revolución tecnológica y digital.

Diálogo interreligioso
Diálogo interreligioso

¿Qué vendrá ahora, cuando la «inteligencia artificial» se haga notar? ¿Debe seguir siendo el lema de los Juegos Olímpicos citius, altius, fortius (más rápido, más alto, más fuerte) para la humanidad y los distintos países? ¿O ha llegado por fin el momento de dar un giro, como pidieron el Club de Roma en 1972 con su informe Los límites del crecimiento y el papa Francisco en 2015 con la encíclica Laudato si’? En ellos se afirma que el ser humano actual «carece de una ética sólida, de una cultura y de una espiritualidad […] que le impongan límites reales y le frenen en una clara autolimitación» (Laudato si’, 105). Se habla de una «espiritualidad y estética de la sobriedad», de una espiritualidad «del ocio y la fiesta, de la receptividad y la gratuidad», de un estilo de vida profético y contemplativo, de un «crecimiento con moderación», de un «retorno a la sencillez», de «frugalidad y humildad», de un adio a la «alta velocidad» de nuestro tiempo, a «la prisa constante». Estos serían algunos pasos hacia el «nuevo humanismo» que buscamos en la era del Antropoceno, que deja atrás la hybris y se ejercita humildemente en el autoconocimiento. 

El diálogo interreligioso es una «forma» de participar en la búsqueda de esta nueva espiritualidad y este nuevo humanismo en la polifonía de las culturas y religiones del mundo. ¡El mundo después del coronavirus no debe volver a estar marcado por la fatídica hybris del Antropoceno! Esta dura prueba debe conducir finalmente a un cambio de rumbo. Esto es lo que Hilde Domin quiere hacernos comprender con su poema «Bitte» (Por favor):


Seremos sumergidos
y lavados con las aguas del diluvio,
nos empapamos
hasta la médula.

El deseo del paisaje
al otro lado de la frontera de las lágrimas
no sirve,
el deseo de retener la primavera floreciente,
el deseo de ser perdonado,
no sirve.

Sirve la petición
que al amanecer la paloma
traiga la rama del olivo.
Que el fruto sea tan colorido como la flor,
que las hojas de la rosa en el suelo
formen una corona resplandeciente.

Y que de la inundación,
que de la fosa de los leones y del horno ardiente
siempre más heridos y siempre más sanos
siempre renovados
a nosotros mismos
a nosotros mismos.

* Mariano Delgado es Catedrático emérito de Historia de la Iglesia en la Universidad de Friburgo (Suiza) y Decano de la Clase VII (Religiones) en la Academia Europea de las Ciencias y las Artes (Salzburgo)

“Ecumenismo y Diálogo Interreligioso Hoy”

 Micaela Alejandra Díaz  Portada

Con el tema “Ecumenismo y Diálogo Interreligioso Hoy”, se desarrolló el Encuentro Nacional de Formación Ecuménica, organizado por la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB). Durante tres días, el evento reunió a representantes de las iglesias católica, luterana y presbiteriana, junto a miembros de movimientos y expresiones eclesiales, en un espacio de oración, reflexión y experiencias compartidas en favor de la unidad.

El encuentro inició con la Santa Misa presidida por el arzobispo de Passo Fundo (RS), Mons. Rodolfo Luis Weber, miembro de la Comisión Episcopal para el Ecumenismo y el Diálogo Interreligioso de la CNBB. En su homilía, el prelado subrayó la importancia de promover la dignidad humana y la fraternidad universal como bases para la construcción de la paz. “El ecumenismo nos invita a derribar muros y construir puentes, a vivir como hermanos y hermanas en Cristo”, afirmó Mons. Rodolfo durante la celebración.

Reflexiones teológicas y nuevos paradigmas

En la jornada inicial, el padre Elias Wolff, reconocido teólogo, habló sobre el significado del ecumenismo como una actitud de fe y servicio a la unidad. Explicó que el diálogo debe entenderse como una expresión de testimonio cristiano: “El diálogo verdadero sacude las conciencias y nos recuerda que la unidad es signo del Reino de Dios”.

El segundo día, el padre José Antonio Boareto, profesor de la Facultad de Teología de la PUC-Campinas, abordó temas como la interculturalidad, el pluralismo y los nuevos paradigmas para el ecumenismo, además de analizar el impacto del documento Nostra Aetate, que este año cumple 60 años y marcó un hito en la apertura de la Iglesia al diálogo con otras religiones.

Durante la tarde del 13 de septiembre, representantes de la Familia Abrahámica —católicos, judíos y musulmanes— compartieron sus experiencias de convivencia y de búsqueda de paz, mostrando cómo el encuentro fraterno puede transformar realidades y promover la reconciliación.

Desafíos y propuestas para el camino ecuménico

El intercambio de experiencias entre diócesis y movimientos reveló la riqueza y los desafíos que enfrenta el ecumenismo en Brasil. Iniciativas como cafés ecuménicos, semanas de oración, formación en línea y celebraciones conjuntas muestran avances significativos. Sin embargo, también se evidenció la necesidad de una mayor apertura y apoyo dentro de las comunidades eclesiales para fortalecer esta misión.

El obispo de Ponta de Pedras, Pará, y presidente de la Comisión Episcopal de Ecumenismo de la CNBB, Mons. Teodoro Mendes Tavares, clausuró el encuentro con un mensaje de esperanza: “El ecumenismo es esencial para la Iglesia. No ser ecuménico es desobedecer al Magisterio y contradecir la voluntad de Cristo, quien oró por la unidad de sus discípulos”.

Entre las recomendaciones prácticas, se propuso la promoción de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, la creación de comisiones ecuménicas diocesanas y la elaboración de materiales formativos nacionales para clero y laicos.

El Encuentro Nacional concluyó con una invitación a renovar el compromiso de las iglesias con la oración de Jesús: “Que todos sean uno” (Jn 17,21). Los participantes coincidieron en que la unidad es un don del Espíritu Santo, pero también una tarea que exige valentía, paciencia y perseverancia.

El Papa se compromete a «custodiar la memoria» de los mártires «de todas las tradiciones cristianas»

El Papa y los líderes de otras confesiones cristianas, en la vigilia
El Papa y los líderes de otras confesiones cristianas, en la vigilia

«Allí donde el odio parecía impregnar cada aspecto de la vida, estos audaces servidores del Evangelio  y mártires de la fe demostraron evidentemente que «el amor es más fuerte que la muerte»»

«Son mujeres y hombres,  religiosas y religiosos, laicos y sacerdotes, que pagan con la vida la fidelidad al Evangelio, el  compromiso con la justicia, la lucha por la libertad religiosa allí donde todavía es transgredida, la  solidaridad con los más pobres»

«Apesar  del fin de las grandes dictaduras del siglo XX, todavía hoy no ha terminado la persecución de los  cristianos, es más, en algunas partes del mundo ha aumentado»

Es una esperanza llena de inmortalidad, porque su martirio sigue difundiendo el  Evangelio en un mundo marcado por el odio, la violencia y la guerra; es una esperanza llena de  inmortalidad, porque, aunque fueron asesinados en el cuerpo, nadie podrá apagar su voz ni borrar el  amor que donaron; es una esperanza llena de inmortalidad, porque su testimonio permanece como  profecía de la victoria del bien sobre el mal»

 Jesús Bastante

«Queremos preservar la  memoria junto a nuestros hermanos y hermanas de las demás Iglesias y Comuniones cristianas.  Deseo, por tanto, reafirmar el compromiso de la Iglesia Católica de custodiar la memoria de los  testigos de la fe de todas las tradiciones cristianas. La Comisión para los Nuevos Mártires, en el  Dicasterio para las Causas de los Santos, cumple esta tarea, colaborando con el Dicasterio para la  Promoción de la Unidad de los Cristianos». El Papa León lanzó un mensaje de unidad de los cristianos en el mayor de los ejemplos, el del «ecumenismo de la sangre», durante una emocionante vigilia vivida en la basílica de San Pablo Extramuros.

León, durante su homilía
León, durante su homilía

En la fiesta de la Exaltación de la Cruz, y de su 70 cumpleaños, Prevost rindió homenaje a los más de 1.600 mártires y testigos de la fe de este siglo XXI, recordando su ejemplo como «la comunión más auténtica que existe con Cristo». Parafraseando a Juan Pablo II, León XIV insistió en que «allí donde el odio parecía impregnar cada aspecto de la vida, estos audaces servidores del Evangelio  y mártires de la fe demostraron evidentemente que «el amor es más fuerte que la muerte»».

«Muchos hermanos y hermanas, también hoy, a causa de su testimonio de fe en situaciones  difíciles y contextos hostiles, cargan con la misma cruz del Señor», recordó el Papa. «Al igual que Él son perseguidos,  condenados, asesinados». Se trata de «mujeres y hombres,  religiosas y religiosos, laicos y sacerdotes, que pagan con la vida la fidelidad al Evangelio, el  compromiso con la justicia, la lucha por la libertad religiosa allí donde todavía es transgredida, la  solidaridad con los más pobres».

San Pablo Extramuros
San Pablo Extramuros

Una esperanza llena de inmortalidad

Duarnte este Año Jubilar, trazó el Papa, «celebramos la esperanza de estos valientes  testigos de la fe». «Es una esperanza llena de inmortalidad, porque su martirio sigue difundiendo el  Evangelio en un mundo marcado por el odio, la violencia y la guerra; es una esperanza llena de  inmortalidad, porque, aunque fueron asesinados en el cuerpo, nadie podrá apagar su voz ni borrar el  amor que donaron; es una esperanza llena de inmortalidad, porque su testimonio permanece como  profecía de la victoria del bien sobre el mal», recalcó.

También, «una esperanza desarmada», pues los mártires «han testimoniado la fe sin usar jamás las armas de la  fuerza ni de la violencia, sino abrazando la débil y mansa fuerza del Evangelio». Entre los ejemplos, Prevost sitó a Dorothy Stang, «comprometida con los “sin  tierra” en la Amazonía. A quienes se disponían a matarla y le pedían un arma, ella les mostró la Biblia  respondiendo: “He aquí mi única arma”». También, el Ragheed Ganni, sacerdote caldeo de  Mosul, «que renunció a combatir para testimoniar cómo se comporta un verdadero cristiano».  O en Francis Tofi, anglicano «que dio la  vida por la paz en las Islas Salomón«.

León, durante la homilía
León, durante la homilía

«Los ejemplos serían muchos, porque lamentablemente, a pesar  del fin de las grandes dictaduras del siglo XX, todavía hoy no ha terminado la persecución de los  cristianos, es más, en algunas partes del mundo ha aumentado», recordó el pontífice. «No podemos, no queremos olvidar. Queremos recordar. Lo  hacemos seguros de que, como en los primeros siglos, también en el tercer milenio la sangre de los  mártires es semilla de nuevos cristianos»,culminó Prevost, reivindicando el «ecumenismo de la sangre» que «une a los cristianos de distintas tradiciones que junto sdan su vida por la fe en Jesucristo».

El Papa agustino terminó sus palabras haciendo suyas las que un niño pakistaní, Abish Masih, asesinado en un atentado contra la Iglesia  católica, había escrito en su cuaderno: ««Making the world a better place», «Hacer del mundo un lugar  mejor». Que el sueño de este niño nos impulse a testimoniar con valentía nuestra fe, para ser juntos  levadura de una humanidad pacífica y fraterna». 

Descubren en Abu Dabi una cruz cristiana de 1.400 años que cambia la historia del islam

El hallazgo de una cruz milenaria en la isla de Sir Bani Yas revela que el cristianismo no solo estuvo presente en la península arábiga, sino que prosperó en plena expansión del islam, aportando una nueva visión sobre la convivencia de ambas religiones

Por Romina Fabbretti 

Un equipo de arqueólogos descubrió en la isla de Sir Bani Yas, en Abu Dabi, una cruz de estuco de más de 1.400 años de antigüedad, lo que aporta pruebas materiales inéditas sobre la presencia del cristianismo en pleno corazón del mundo islámico.

La pieza, de 27 cm de largo por 17 de ancho, fue encontrada en el patio de antiguas viviendas monásticas cercanas a una iglesia y un monasterio cristiano. El diseño muestra una pirámide escalonada que representa el Gólgota, lugar donde, según la tradición, fue crucificado Jesús, además de motivos florales que reflejan influencias locales.

Los expertos señalan que la cruz habría sido utilizada como objeto de devoción por los monjes del complejo y la relacionan con la Iglesia del Oriente, una rama cristiana que floreció en Asia y llegó hasta India y China.

Cristianismo e islam: convivencia en el Golfo

La arqueóloga Maria Gajewska, líder de la excavación, explicó que el diseño de la cruz demuestra cómo el cristianismo no solo sobrevivió en la región, sino que se adaptó culturalmente al entorno árabe. Esto contradice la idea de que el cristianismo desapareció en los siglos VII y VIII con la llegada del islam.

El hallazgo apunta a una época en la que ambas religiones coexistieron pacíficamente, compartiendo un espacio histórico de respeto mutuo. De hecho, no hay evidencias de abandono violento en el monasterio: los arqueólogos creen que los monjes se retiraron de manera organizada e integrándose en las nuevas comunidades musulmanas.

Una joya arqueológica en Abu Dabi

El monasterio de Sir Bani Yas ya había sido descubierto en 1992, pero la cruz hallada ahora es uno de los objetos más valiosos recuperados en décadas. El complejo incluye iglesia, viviendas y espacios de retiro espiritual, construidos con piedra caliza y coral, y equipados con aljibes para almacenar agua, lo que refleja una vida monástica organizada y estable.

Junto a la cruz se encontraron otros objetos rituales, como cerámicas, piezas de vidrio y una botella verde que pudo contener aceites sagrados.

Hoy, el sitio arqueológico forma parte de una reserva natural abierta al público, donde los visitantes pueden recorrer los restos de la iglesia y observar en exposición cálices, sellos y cruces originales que documentan una historia poco conocida de la región.

Fuente: https://es.gizmodo.com/descubren-en-abu-dabi-una-cruz-cristiana-de-1-400-anos-que-cambia-la-historia-del-islam-2000187392

La promoción del diálogo interreligioso e intercultural

El cardenal George Jacob Koovakad, prefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso, en la Universidad Católica de Toledo, en Chile.

Vaticano

  • El discurso del Cardenal Prefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso en el congreso internacional «Caminos de Paz. Religiones y culturas en diálogo» en la Universidad Católica de Temuco.

Vatican News

«Las religiones y las culturas desempeñan indudablemente un papel polifacético y preeminente en la construcción de caminos de paz», promoviendo y facilitando «el diálogo y la cooperación entre personas de diferentes religiones y culturas», con el fin de «construir un mundo más justo, humano, fraterno y pacífico». Así lo ha subrayado el Cardenal George Jacob Koovakad, Prefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso, en su intervención hoy, miércoles 13 de agosto, en el Congreso Internacional «Caminos de Paz. Religiones y Culturas en Diálogo» que se celebra en Temuco, Chile, organizado por la Universidad Católica local.

El papel de los Papas y sus llamamientos a la reconciliación

Recordando que «construir y promover la paz en todas partes es un aspecto central de la misión de la Iglesia», el cardenal destacó su labor a través del «diálogo y la cooperación entre religiones y culturas».

A continuación, hizo hincapié en tres aspectos: en primer lugar, el papel del Papa como «constructor de puentes», ya que «a lo largo de la historia, los Papas han subrayado constantemente la importancia del respeto mutuo, la comprensión, el diálogo y la coexistencia pacífica entre todos los pueblos». Y desde principios del siglo XX, también han desempeñado «un papel fundamental en la resolución de conflictos, llamando a la moderación y al cese de las hostilidades, apoyando las negociaciones y proponiendo planes de paz tras los conflictos y las guerras».

En este sentido, el cardenal citó los numerosos llamamientos a la reconciliación lanzados por los Pontífices a lo largo de los años, junto con la publicación de varios «importantes documentos y mensajes destinados a promover la paz».

El compromiso diplomático de la Santa Sede

En segundo lugar, el cardenal Koovakad subrayó el compromiso diplomático de la Santa Sede «por la paz, la justicia y el desarrollo», destacando cómo -especialmente en el periodo actual- ha «planteado cuestiones que van desde los derechos humanos al desarme» y se ha erigido en un «actor significativo», elogiado «por su imparcialidad y atención a las cuestiones humanitarias». Y es que, subrayó el cardenal, «la diplomacia de la Santa Sede es una diplomacia de paz».

Como tercer y último punto, el Prefecto del Dicasterio vaticano se detuvo en la promoción del diálogo interreligioso e intercultural por la paz: «La Santa Sede -dijo- está segura de que en el mundo de hoy, caracterizado por un creciente pluralismo religioso y cultural, el diálogo con las religiones y las culturas es fundamental para promover la comprensión, el respeto de la diversidad, la construcción de puentes y la paz en la sociedad». Esto, explicó, se consigue de varias maneras: animando, guiando y ayudando a las Iglesias locales en la promoción del diálogo interreligioso; organizando encuentros interreligiosos; facilitando la formación de quienes podrían implicarse en este campo; acogiendo y dialogando con delegaciones de diferentes grupos religiosos; iniciando un diálogo bilateral, en particular con los musulmanes; y enviando mensajes a diversos grupos religiosos en festividades y ocasiones significativas.

La tarea del Dicasterio para la Cultura y la Educación

También es central la promoción del diálogo interreligioso «en un espíritu ecuménico de unidad y colaboración», junto con la facilitación y promoción de la colaboración entre diferentes culturas, «para favorecer la comprensión mutua y contribuir a la construcción de un mundo más inclusivo y armonioso». Una tarea, ésta, llevada a cabo específicamente por el Dicasterio para la Cultura y la Educación.

El Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral

En la misma línea, Koovakad recordó también el compromiso del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, que «interactúa con todos los actores de la sociedad para defender y promover los derechos humanos, la libertad religiosa y la justicia, en particular el bienestar de los migrantes, los marginados, los vulnerables» y la salvaguarda de la creación.
De esta reflexión se desprende, por tanto, que «es responsabilidad compartida de todos promover una cultura de paz y trabajar por la paz en el mundo», concluyó el cardenal, exhortando finalmente a creyentes y no creyentes a responder a la invitación de León XIV de alcanzar la paz «mediante la reflexión y la praxis inspiradas en la dignidad de la persona y el bien común».

100 preguntas básicas para el diálogo interreligioso

¿Qué se entiende por diálogo interreligioso?

El diálogo interreligioso no es “una” expresión junto al ecumenismo, sino que lo constituye en esencia y propuesta. El documento fundacional del diálogo intereligioso lo podemos situar en el documento Nostra Aetate,  que en latín significa “en nuestro tiempo”. Son las primeras palabras de un documento innovador del Segundo Concilio Vaticano de la Iglesia Católica Romana aprobado en 1965, donde la Iglesia abrió formalmente un diálogo más amplio con los seguidores de otras religiones. El Papa Pablo VI creó, en 1964, el Secretariado para los No Cristianos, el cual, en 1984, publicó el documento Diálogo y Misión, en el que se declaraba que el diálogo es parte inherente e indispensable de la misión misma, y no algo que se le agregue. En 1991, para celebrar el 25° aniversario de la Declaración de Nostra Aetate del Concilio Vaticano II, en cooperación con la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, el Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso, nuevo nombre para el Secretariado para los No Cristianos, publicó Diálogo y Proclamación, en el cual se profundizaron elementos contenidos en el primer documento, indicando que ningún anuncio de la fe debe hacerse sin diálogo. El documento propone cuatro dimensiones que pueden ser etapas del diálogo interreligioso:a) el diálogo de vida (acercamiento de amistad); b) el diálogo de servicio (trabajar juntos en el compromiso social); c) el diálogo propiamente teológico y, finalmente, d) el diálogo en la oración común entre distintas tradiciones religiosas, fomentando la paz y la armonía en la sociedad.

Una iniciativa notable del Papa Juan Pablo II fue el Encuentro Interreligioso de Asís, realizado en 1986, que reunió a todos los principales líderes de las iglesias cristianas y a sesenta representantes de otras religiones para rezar por la paz. En 2016, con motivo del 30 aniversario del primer encuentro, se dieron cita en la misma ciudad 500 representantes de diferentes religiones, además de unos 12.000 peregrinos. La Comisión Teológica Internacional, organismo vinculado al Vaticano, también ha emitido documentos y declaraciones sobre la relación entre la fe cristiana (entendida desde la Iglesia católica) y otras religiones. Además, el Vaticano ha creado comisiones internacionales para el diálogo bilateral.

El Papa Francisco en su discurso con motivo del 50º aniversario de la Declaración Nostra Aetate, afirmó: “El diálogo basado en el respeto confiado puede dar semillas de bien que a su vez pueden germinar en amistad y colaboración en muchos campos, especialmente en el servicio a los pobres, a los últimos, a los ancianos, en la acogida de los migrantes y en la atención a los excluidos. Podemos caminar juntos cuidando unos de otros y de la creación. Todos los creyentes de todas las religiones”. Además ha intensificado el diálogo con el judaísmo y el islam, con importantes visitas y encuentros, entre ellos el encuentro con el Gran Imán Ahmad Al-Tayyeb, de El Cairo, quien lo inspiró en la encíclica Fratelli Tutti.

Amplios sectores teológicos y pastorales reconocen al ecumenismo esta triple dimensión: A) La unidad de los cristianos, a partir del reconocimiento del escándalo histórico de divisiones y de la preocupación por construir perspectivas misioneras ecuménicas; (B) La promoción de la vida, basada en los ideales utópicos de una sociedad justa y solidaria y en el entendimiento de que pueden regir la organización de la sociedad integrando a todos los de ‘buena voluntad’; y, finalmente, C) El diálogo interreligioso, en la búsqueda incesante de la superación de los conflictos, de la paz y de la justa comunión de los pueblos. Por tanto,el diálogo interreligioso no es “una” expresión junto al ecumenismo, sino que lo constituye en esencia y propuesta. Asimismo, existe interés en profundizar los procesos de humanización, democracia, ciudada nía y defensa de los derechos humanos y territoriales.

ÍNDICE

1. ¿Qué se entiende por diálogo interreligioso? …………………………………………. Pág. 7

I. ANIMISMO, RELIGIÓN DE LA NATURALEZA ……………………………………….. Pág. 9

2. ¿El homo sapiens es un ser religioso? …………………………………………….. Pág. 9

3. ¿El animismo es la creencia en seres espirituales? …………………………… Pág. 11

4. ¿Los animistas creen en los antepasados? ……………………………………… Pág. 13

5. ¿Cómo es la concepción del tiempo de los animistas? ……………………….. Pág. 15

6. ¿Qué significado tiene la fiesta para los animistas? …………………………… Pág. 17

7. ¿Cómo es el Dios de los animistas? ………………………………………………… Pág. 19

8. ¿Los animistas tienen ritos de ofrenda y de sacrificio? ………………………. Pág. 21

9. ¿Cómo era la religión de las cavernas? ……………………………………………. Pág. 23

10. ¿Qué simbolismo utilizan los animistas? …………………………………………. Pág. 25

11. ¿Qué es lo Santo para los animistas? …………………………………………….. Pág. 27

12. ¿Qué elementos comunes tienen las religiones de África? ………………… Pág. 29

13. ¿Qué es la Santería? ……………………………………………………………………. Pág. 31

14. ¿Qué es el Vudú? ………………………………………………………………………… Pág. 33

15. ¿Pueden contribuir a la paz los cultos tribales? ……………………………….. Pág.

16. II. JUDAÍSMO, RELIGIÓN DE LA PALABRA …………………………………… Pág. 37

17. ¿Abraham es el patriarca prototipo y modelo de los creyentes? ………….. Pág. 37

18. ¿Cuál es el significado fundamental de la historia de Abraham? ………… Pág. 39

19. ¿Dios se manifiesta en la historia? ………………………………………………….. Pág. 41

20. ¿Se apareció Dios a Moisés en una zarza ardiendo sin consumirese? …. Pág. 43

21. ¿Dios ha hecho una alianza con su pueblo? …………………………………….. Pág. 45

22. ¿Promete Dios una tierra a su pueblo? ……………………………………………. Pág. 47

23. ¿Es Moisés el mayor de los profetas de Israel? ……………………………….. Pág. 49

24. ¿Son los profetas centinelas de los intereses religiosos de su pueblo? … Pág. 51

25. ¿La Biblia judía es una biblioteca de libros? …………………………………….. Pág. 53

26. ¿Tienen los hebreos una concepción lineal del tiempo? …………………….. Pág. 55

27. ¿Cómo se manifiesta la Sabiduría de Dios? …………………………………….. Pág. 57

28. ¿Qué son los manuscritos de Qumrán en el Mar Muerto? ………………….. Pág. 59

29. ¿Quiénes son los judíos ortodoxos? ………………………………………………… Pág. 61

30. ¿Cuál es la finalidad de la Cábala? …………………………………………………. Pág. 63

III. ISLAMISMO, RELIGIÓN DEL LIBRO …………………………………………………. Pág. 65

30. ¿Abram, Abraham, Ibraim, el padre de las tres religiones monoteístas? .. Pág. 65

31. ¿Fue Mahoma fundador de una religión y de un estado? ……………………. Pág. 67

32. ¿Mahoma, a los treinta años de edad, recibió el Corán? …………………….. Pág. 69

33. ¿El punto central de la fe musulmana es la absoluta unicidad de Dios? … Pág. 71

34. ¿Jesús y María ocupan un lugar eminente en el Islam? ………………………. Pág. 73

35. ¿Dios se revela a los musulmanes por medio del Corán? ……………………. Pág. 75

36. ¿El hadith es la unidad básica de la tradición profética? ……………………… Pág. 77

37. ¿Los musulmanes deben conducir su vida según el Derecho islámico? … Pág. 79

38. ¿La base de la sociedad islámica es la comunidad de los fieles? …………. Pág. 81

39. ¿La mezquita es la principal construcción religiosa del Islam? ……………… Pág. 82

40. ¿El año islámico comienza con el día de la Héjira? …………………………….. Pág. 85

41. ¿Cuales son los cinco deberes fundamentales de todo musulmán? …….. Pág. 87

42. ¿La división de los musulmanes se debe a la sucesión del profeta? …….. Pág. 89

43. ¿La principal corriente mística del Islam es el sufismo? ………………………. Pág. 91

IV. EL HINDUISMO, RELIGIÓN DEL ORDEN ETERNO ………………………….. Pág. 93

44. ¿Los inicios de la religión de la India tienen miles de años? ………………… Pág. 93

45. ¿Qué características tiene la cultura védica? …………………………………….. Pag. 95

46.¿Cómo era la religión védica ? ………………………………………………………… Pág. 97

47. ¿El Vedanta es una sabiduría? ………………………………………………………… Pág. 99

48. ¿Qué es la ley del karma? ………………………………………………………………. Pág. 101

49. ¿Creen en la trasmigración de las almas? …………………………………………. Pág. 103

50. ¿Hay múltiples caminos hacia Brahama? ………………………………………….. Pág. 105

51. ¿Los Vedas son libros del conocimiento sagrado? …………………………….. Pág. 107

52. ¿El Mahabharata es el poema épico más extenso de la literatura india? .. Pág. 109

53. ¿En el Bhagavadgita se encuentra toda la enseñanza védica? ……………. Pág. 111

54. ¿Cómo es el gran mito hindú de la vaca sagrada? ……………………………… Pág. 113

55. ¿Es el Hinduismo religión de los treinta mil dioses? ……………………………. Pág. 115

56. ¿El templo hindú es la morada de la divinidad? ………………………………….. Pág. 117

57. ¿Es el hinduismo, religión de una auténtica religiosidad? …………………….. Pág. 119

V. EL BUDISMO, RELIGIÓN DEL VACIO ………………………………………………. Pág. 121

58. ¿Qué fue la predicación de Benarés? ……………………………………………….. Pág. 121

59. ¿Cómo fue la iluminación de Buda? ………………………………………………….. Pág. 123

60. ¿Una nueva religión bajo el signo del loto? ………………………………………… Pág. 125

61. ¿Cuáles son las Cuatro Nobles Verdades ? ……………………………………….. Pág. 127

62. ¿Qué es el Karma? ………………………………………………………………………… Pág. 129

63. ¿El samsara es el ciclo que nos lleva de una existencia a otra? ……………… Pág. 131

64. ¿En qué consiste la esperanza budista? …………………………………………… Pág. 133

65. ¿Qué importancia tiene la intención en la ética budista? ……………………… Pág. 135

66. ¿Qué es el nirvana? ……………………………………………………………………….. Pág. 137

67. ¿Qué efectos sociales tiene la prohibición de sacrificar y herir a los animales? 139

68. ¿La comunidad budista es la institución más antigua de la humanidad? …. Pág.141

69. ¿Cuántas ramas hay de budismo? ……………………………………………………. Pág.143

70. ¿El budismo religión sin ritual? …………………………………………………………. Pág.145

71. ¿Cuáles son los siete factores que llevan a la iluminación? …………………. Pág. 147

VI. EL TAOISMO, RELIGIÓN DE LA ARMONÍA …………………………………….. Pág. 149

72. ¿Cuáles eran las creencias tradicionales del pueblo chino? ……………….. Pág. 149

73. ¿El Dios del cielo es el Emperador de arriba? ……………………………………. Pág. 151

74. ¿Cómo es la historia imaginaria de la China primitiva? ……………………….. Pág. 153

75. ¿Cuáles son las divinidades fundamentales de China? ………………………..Pág. 155

76. ¿El yin y el yang es el símbolo de la creación del universo? ……………….. Pág. 157

77. ¿Qué son los chacras, los meridianos y el aura? ………………………………. Pág. 159

78. ¿Es Lao-Tse el fundador del taoísmo y autor de Tao Te King? ……………..Pág. 161

79. ¿El Tao Te King es un tratado místico? ……………………………………………. Pág. 163

80. ¿El Tao es un camino que anda? …………………………………………………….. Pág. 165

81. ¿Qué influencia tiene el taoísmo en la sociedad china? ………………………. Pág. 167

82. ¿Cómo es la Trinidad taoísta? …………………………………………………………. Pág. 169

83. ¿El ser humano es un ser intermediario entre el cielo y la tierra? ………… Pág. 171

84. ¿Cómo es el culto a los dioses y a los antepasados? ………………………… Pág. 173

85. ¿En qué consiste el taoísmo místico? …………………………………………………. Pág. 175

VII. EL CRISTIANISMO, RELIGIÓN DEL ROSTRO …………………………………… Pág. 177

86. ¿Jesús de Nazaret fue un acontecimiento histórico? ………………………….. .Pág. 177

87. ¿Jesús fue un obrero? ……………………………………………………………………. Pág. 179

88. ¿Cómo fue el anuncio del Reino de Dios? …………………………………………. Pág. 181

89. ¿Jesucristo es el ser humano definitivo? ……………………………………………. Pág. 183

90. ¿La Iglesia nos enseña a cómo interpretar la Biblia? ………………………….. Pág. 185

91. ¿La Iglesia está constituida por el Espíritu Santo? ………………………………. Pág. 187

92. ¿Cómo fue la vida comunitaria de los primeros cristianos? ……………………. Pág. 189

93. ¿Cuándo se inició el monacato? ………………………………………………………… Pág. 191

94. ¿Cuáles son las principales fiestas cristianas? …………………………………….. Pág.193

95. ¿La Eucaristía es la fuente y cumbre de la vida eclesial? ……………………… Pág.195

96. ¿Qué características tiene la Iglesia Ortodoxa? …………………………………… Pág.197

97. ¿La Iglesia Protestante se fundamenta en la autoridad de la Biblia? ………. Pág.199

98. ¿Cómo surgió la Iglesia Anglicana? …………………………………………………… Pág. 201

99. ¿Es posible a las personas de hoy creer en Jesús de Nazaret? …………….. Pág.203

CONCLUSIÓN ……………………………………………………………………………………… Pág. 204

100. ¿Diálogo interreligioso para construir la Paz? …………………………………….. Pág. 204

¿Son necesarias las religiones?

Religiones
Religiones Vecteezy

«D. Bonhoeffer escribía: Ha pasado el tiempo de la religión en general. Nos encaminamos hacia una época totalmente arreligiosa… si un día resulta claro que no existe el apriori religioso, sino que ha sido una forma del hombre históricamente condicionada y transitoria ¿qué significaría esto para el cristianismo?»

Hoy, casi un siglo después de la muerte de Bonhoeffer, sabemos que las religiones no se pueden suprimir, están indisolublemente ligadas a la cultura de sus pueblos

«Los historiadores de las religiones suelen hablar de ‘tres tambores’, de tres grandes familias o grupos de religiones: religiones proféticas, místicas, y sapienciales»

«Estas líneas se proponen ‘tocar’ fugazmente los tres tambores, es decir: ofrecer una somera información descriptiva que muestre la irreparable pérdida que supondría prescindir del legado y la herencia de las religiones»

Manuel Fraijó

Bonhoeffer en el recuerdo

Bien avanzado el siglo XX, D. Bonhoeffer, el pastor protestante asesinado por Hitler el 9 de abril de 1945, cuando apenas contaba 39 años, escribía: “Ha pasado el tiempo de la religión en general. Nos encaminamos hacia una época totalmente arreligiosa… si un día resulta claro que no existe el apriori religioso, sino que ha sido una forma del hombre históricamente condicionada y transitoria ¿qué significaría esto para el cristianismo?”

Bonhoeffer pensaba que en Europa se había decretado ya la muerte de Dios y, por consiguiente, el final de la religión cristiana. Él se proponía viajar a la India por si de allí pudiera venir la “salvación”. No se proponía, naturalmente, convertirse al hinduismo ni al budismo. Y tampoco deseaba predicar allí el cristianismo. Él sabía que en veinte siglos solo un 3% de Asia se ha convertido al cristianismo. Probablemente lo que Bonhoeffer buscaba en la India era la innegable religiosidad de aquellas tierras. Allí, pensaba él, quedan “semillas” de la auténtica actitud religiosa. Actitud que Bonhoeffer plasmó en su libro Resistencia y sumisión.

Varias generaciones encontramos en aquellas cartas, escritas desde una prisión berlinesa, antesala de la muerte, aliento y lucidez. Y nos quedó claro -si no lo sabíamos ya- que la vida consta de días de Resistencia (de vigor, de fuerza, de salud, juventud), y de Sumisión (eclipse de todo lo anterior, lento acabamiento, vejez, enfermedad y muerte). Bonhoeffer experimentó la sumisión definitiva, la última, aquel 9 de abril en el que, con su Biblia bajo el brazo, enfiló el camino del patíbulo. Todavía le dio tiempo de decir a un compañero de prisión: “Es el final, para mí el comienzo de la verdadera vida”. Aquel día se truncó el futuro del que, según sus biógrafos, habría sido el nuevo K. Barth de la teología protestante. Y, sobre todo, se truncó la vida de una persona buena, de un cristiano solidario y responsable. Antes de participar en la conjura contra Hitler abandonó “solo oficialmente” su Iglesia para que esta no pudiera ser acusada de complicidad.

Dietrich Bonhoeffer - PastoralSJ

En una de sus cartas, Bonhoeffer se preguntaba qué problemas de los muchos que aquejaban a aquella Europa en guerra se podrían solucionar suprimiendo las religiones. Tal vez tenía presente el título de un celebrado libro del padre de la teología protestante del siglo XIX, F.D.E. Schleiermacher: Sobre la religión. Discursos a sus menospreciadores cultivados. En los días de Schleiermacher (1768-1834) la religión era abiertamente zarandeada por no pocos círculos intelectuales. El libro de Schleiermacher se proponía rebatir a aquellos osados pensadores ilustrados.

Hoy, casi un siglo después de la muerte de Bonhoeffer, sabemos que las religiones no se pueden suprimir, están indisolublemente ligadas a la cultura de sus pueblos. Los grandes sistemas metafísicos de la India, por ejemplo, son incomprensibles sin el hinduismo y el budismo. Es más: cuando una religión se debilita queda su cultura. J. L. López Aranguren (1909-1996) aventuraba la hipótesis de que España se deslizaba hacia un tiempo nuevo en el que, en lugar de hablar de “religión cristiana”, sería más correcto hablar de “cultura cristiana”.  También el filósofo polaco L. Kolakowski advirtió a los europeos que “ser enteramente no cristiano significaría no pertenecer a esta cultura”. El rechazo del credo cristiano es compatible con un firme anclaje en la cultura cristiana. Se trata de una tesis aplicable al resto de las religiones. Al concluir un viaje por China, el filósofo B. Russell concluía que los chinos no tenían religión. “La religión de los chinos es ser chino”, concluyó. Habría podido añadir que “ser chino” es estar profundamente enraizado en la cultura confuciana o taoísta, es decir, en las religiones de aquellas tierras. 

El universo de las religiones es altamente plural. Hasta diez mil religiones cuentan los historiadores. Ortega y Gasset, refiriéndose a los habitantes de Togo (tuvo, en Alemania, un compañero de estudios de esta nacionalidad), recuerda que se diferencian unos de otros con la expresión: “ese baila al son de otro tambor”. El tambor simboliza el sistema de creencias para muchos pueblos primitivos.

Los historiadores de las religiones suelen hablar de “tres tambores”, de tres grandes familias o grupos de religiones: religiones proféticas (judaísmo, cristianismo, islam), místicas(hinduismo, budismo), sapienciales(taoísmo, confucionismo). Estas líneas se proponen “tocar” fugazmente los tres tambores, es decir: ofrecer una somera información descriptiva que muestre la irreparable pérdida que supondría prescindir del legado y la herencia de las religiones.

Nos referiremos a las religiones, no a las Iglesias. Son difícilmente separables, peroro mezclarlas nos conduciría a otro escenario. Tampoco abordaremos el complejo tema de la “verdad” de las religiones. El historiador Salustio zanjó el tema de la verdad con una afirmación que ha pasado a la historia: “Estas cosas no sucedieron nunca, pero existen siempre”. A partir de la Ilustración europea se ha ido abriendo camino el convencimiento de que no tenemos acceso a la verdad de las religiones. La investigación ha renunciado al “qué son” y se ha centrado en el “para qué sirven”.

La utilidad ha ido ganando la partida a la verdad. El concilio Vaticano II admitió que todas las religiones son caminos de salvación paras sus creyentes. Aceptó de esta forma, sin abordar el tema de la verdad de sus contenidos doctrinales, que todos los credos religiosos conducen a la salvación. “Salvación” es la palabra definitiva de las religiones. Buda predicaba que, así como el agua del mar sabe toda ella a sal, también todas las religiones saben a salvación. Por lo demás es legítimo que todas las religiones pretendan ser verdaderas y tener “validez universal”; el problema surge cuando cada una de ellas pretende ser la “única” portadora de la verdad. Solo entonces brota la discordia, incluso las guerras, entre ellas. Se impone, pes, distinguir entre la legitima pretensión de “validez universal” y la conflictiva, rechazable, pretensión de “validez única”.

Tres grandes familias (tambores) de religiones

Defendía el gran teólogo protestante, Adolf von Harnack, que quien conoce el cristianismo conoce todas las religiones. Por las mismas fechas, a comienzos del siglo XIX, Max Müller, el iniciador de la moderna ciencia de las religiones, le corrigió asegurando que quien conoce solo una religión no conoce ninguna (Goethe había dicho que quien conoce solo una lengua no conoce ninguna).

Tal vez convenga distinguir entre “conocer” y “tener información”. Solo es posible “conocer” la propia religión, la que se practica o se ha practicado a lo largo de la vida. De las restantes solo nos es permitido “tener información”. Renán, siempre tan sagaz, afirmaba que cuando mejor se conoce una religión es cuando se la abandona. Probablemente se refería a la fuerza cognoscitiva de la ausencia: a los seres queridos se les conoce mejor cuando ya se fueron, cuando solo el recuerdo nos une a ellos. Una religión abandonada, despojada de la rutina de la familiaridad, puede cobrar nueva fuerza ante su antiguo fiel practicante. El abandono de la fe puede ser fuente de mayor y más profundo conocimiento de la religión abandonada. Lo tenido por obvio suele perder profundidad. Pero abordemos ya nuestros “tres tambores”.

–Las religiones proféticas

Son las monoteístas, es decir, las que creen en un solo Dios. Solemos considerar como tales el judaísmo, el cristianismo, y el islam. Su figura emblemática es, obviamente, el profeta. Son religiones activas, dinámicas, transformadoras de la realidad social. Son, además, religiones afirmativas que en su largo caminar han acumulado una rica herencia doctrinal. Precisamente por ello, el diálogo con ellas se torna trabajoso.

Tienen un amplio legado que defender. En su interior han introducido filosofías muy precisas que no toleran la ambigüedad en el ámbito de los enunciados doctrinales.  Son religiones muy configuradas, muy firmes en su universo de creencias. Rechazan todo proceder quebradizo o meramente insinuante. Desean saber a qué atenerse. No están dispuestas a poner en peligro los logros de su pasado, de su tradición. De ahí que, a veces, confundan el diálogo con la rendición incondicional. Su tolerancia, en este sentido, será siempre matizada. Agobiadas de convicciones, les queda poco espacio para la negociación con otras religiones. No consideran negociable su identidad. Sus concesiones no rebasarán nunca el ámbito de lo accesorio. En este sentido, los trofeos que ofrecerán a sus interlocutores serán siempre bien secundarios. De ahí el estancamiento del diálogo interreligioso. Con frecuencia no se traspasa el umbral de los “acuerdos operativos”, es decir, de la colaboración en las tareas solidarias que nos interpelan a todos. Son más propensas a entenderse en los temas éticos que en los contenidos doctrinales religiosos.

Holos - Religiones Monoteistas

–Las religiones místicas

Estas religiones, el hinduismo y el budismo, tienen en el místico su figura emblemática. En ellas predomina la contemplación sobre la acción. Cultivan la interioridad, la indiferencia frente al mundo, la extinción de las pasiones y deseos. Buscan la paz interior, el sosiego, la calma espiritual. Aspiran a dominar nuestro siempre agitado mundo interior. Son tolerantes, pacíficas, compasivas (aunque también su pasado sabe de guerras y exterminios).  Persiguen una cierta imperturbabilidad. El tiempo y sus avatares pierden mordiente. Su meta es un cierto señorío sobre todo lo que ocurre. Piensan que, si estamos bien amueblados interiormente, podremos hacer frente al trajín del devenir histórico.

La gran batalla se libra en el ámbito de la extinción del deseo. Hay que calmar y dominar la insaciable apetencia del ser humano. De ella brotan todas las desventuras y sufrimientos. Es necesario desplazar acentos y relativizar la marea de los acontecimientos históricos. Algo que no se alcanza solo por la práctica del culto y los ritos. Estos pierden su importancia central. La batalla decisiva se libra en el campo de la ascesis personal. Es ahí donde se aprende a otorgar el debido relieve a cada cosa.   Es necesario jerarquizarlo todo debidamente.

La meditación y la contemplación son los mejores aliados del hinduismo y el budismo. Por medio de ellas se despierta la profundidad, el recto pensar y sentir. Hay en estas religiones una poderosa confianza antropológica de fondo. Consideran que las personas disponemos de recursos suficientes para tomar las riendas de nuestro destino. Creen posible la victoria sobre el agitado mundo interior. La meta final es la paz interior. En el fondo, las religiones místicas son un canto a la dignidad del ser humano. Creen que, si se lo propone, puede hacerse con el mando de su vida. En este sentido, son más optimistas de lo que se suele pensar.

Hinduismo, Budismo y Yoga - Essential Yoga

–Las religiones sapienciales

Tienen su prototipo en el sabio. Las más conocidas son el confucionismo y el taoísmo. Lo que estas religiones buscan, sobre todo el confucionismo, es organizar y ordenar la vida, la privada y la pública. Se procura una organización sabia y prudente de la sociedad, la política, la economía y la familia. Se cultiva el recuerdo de los antepasados y las tradiciones familiares. Se otorga gran relieve a los usos ancestrales relacionados con la magia y la adivinación. La gran duda es si estas religiones son realmente religiones o, más bien, sabidurías, cosmovisiones filosóficas. Esta duda es mayor en el caso del confucionismo, la religión de los funcionarios chinos. Es una religión urbana, volcada en la civilización y en todo lo que puede fomentarla. Fundamental es también el humanitarismo. Confucio prohibía incluso “disparar a un pájaro posado”. No sería “juego limpio”, advertía

El taoísmo, en cambio, es la religión de las clases campesinas que desconfían profundamente de la civilización y de sus logros. Se refugia en el contacto con la naturaleza y en el cultivo de las relaciones humanas y familiares. Este contacto con la naturaleza reviste en el taoísmo un carácter hondamente místico.

Para concluir: por motivos pedagógicos hemos destacado lo que prevalece en cada uno de estos grupos de religiones. Pero existe un notable cruce de herencias. Hay mística en las religiones proféticas. Ahí están los grandes místicos cristianos para mostrarlo; sin olvidar, naturalmente, el sufismo en el islam. Y también hay sabiduría en las religiones proféticas. Baste recordar la literatura sapiencial del Antiguo Testamento. Y también existe el profetismo en las religiones místicas. La figura de Gandhi lo avala. Y acabamos de ver que la mística está presente en las religiones sapienciales, sobre todo en el taoísmo. Por tanto: en todas las religiones hay mística, profetismo y sabiduría. Se trata de un problema de acentos y prevalencias.

Bien mirado, nuestra pregunta inicial ¿Son necesarias las religiones? tal vez carece de sentido. El 85% de la humanidad practica alguna religión, religión que le ayuda a vivir, o sobrevivir, digna y esperanzadamente. Y todo lo que presta tan crucial ayuda adquiere la categoría de necesario y debería gozar del respeto universal.

Confucionismo y Taoísmo | Una anécdota y un poema sobre la Civilización -  Puro Verso

El Dalái Lama anunciará este miércoles dónde buscar a su futura reencarnación

Pulso a China

El líder tibetano exiliado en India cumple 90 años y lo celebra con cien monjes budistas de todo el mundo 

Horizontal
Monjes rezando para que el Dalái Lama, en el centro, tenga una larga vida, este lunes en McLeod Ganj (India) SANJAY BAID / AFP

Jordi Joan Baños Corresponsal de la Vanguardia

Corren malos tiempos para el exilio tibetano en India, encabezado por el Dalái Lama. No se trata solo del reloj biológico de Tenzin Gyatso, sino del acusado declive numérico de la comunidad que siguió sus pasos, tras su huida del palacio de Potala, en 1959. En este contexto sombrío, se espera con expectación el mensaje del líder budista, anunciado para este miércoles, cuatro días antes de su 90 aniversario. No son pocos los que esperan una pista sobre la identidad de su futura reencarnación o, por lo menos, dónde buscarla.

El mensaje será difundido por vídeo, pero no se sabe si ya ha sido grabado. Desde hoy y hasta entonces, el Dalái Lama estará rodeado de un centenar de monjes budistas eminentes, llegados de varios países. Con ellos deberá discutir aspectos relacionados con la delicada transmisión del poder en su secta Gelugpa y podría trasladar instrucciones sobre sus exequias y sobre procedimientos de búsqueda de su reencarnación. 

Su cumpleaños, este domingo, contará con una sorpresa a medias. Un coro de cuatrocientos niños tibetanos le cantará en su lengua y en inglés, una canción de cumpleaños compuesta expresamente en Bollywood. La imagen dará una idea muy distorsionada de la realidad demográfica del exilio tibetano en India, que ha quedado reducido a la mitad en menos de quince años. Esta diáspora, que aspiraba a estar cerca del Dalái Lama -y en muchos casos a proseguir viaje hacia Occidente- tocó techo hacia 1992, dos décadas después del fin de la lucha armada. 

El secesionismo tibetano, protegido por Washington y Nueva Delhi, jugó su última carta en 2008, intentando movilizar al mundo contra los Juegos Olímpicos de Pekín. Desde entonces, las llegadas de tibetanos a India -generalmente, vía Nepal- se han reducido a un simple goteo. Y en India, su principal refugio, la comunidad ha pasado de 150.000 personas a menos de la mitad. 

Solo 8 en 2024

Los tibetanos ya no huyen de China para acudir a la corte del Dalái Lama en India

Por lo menos desde 2020, el número de exiliados tibetanos que regresan a China es presumiblemente superior al de tibetanos que cruzan a India. Se trata, en todo caso, de cifras modestas. La mayoría de los tibetanos instalados en India -en muchos casos, de segunda y tercera generación- prefieren hacer las maletas rumbo a Bélgica o Alemania. 

Educados en el nacionalismo e irredentismo tibetano más sinófobo, en escuelas financiadas por USAID, pocos se atreven a volver a China, donde viven 7 millones de los 7,7 millones de tibetanos, la mitad en la Región Autónoma de Tíbet y el resto, mayoritariamente, en las diez prefecturas tibetanas autónomas repartidas por varias provincias (como Qinghai, donde nació el actual dalái lama), dos condados autónomos y varias ciudades autónomas. El número de tibetanos en China aumenta tanto en números absolutos como en porcentaje de la población total (aun así, una gota de agua). Pero el uso de la lengua propia estaría retrocediendo, según fuentes del exilio. 

En cualquier caso, Xi Jinping ya no es la única bestia negra del exilio anticomunista tibetano. Ahora también lo es Donald Trump, porque su arremetida contra USAID es un atentado directo contra la viabilidad de lo que llaman “gobierno tibetano en el exilio” y las demás instituciones educativas, políticas y asistenciales que orbitan a su alrededor. Hasta la mitad de su presupuesto depende de la citada agencia de cooperación del gobierno estadounidense, ahora sujeta a recortes draconianos.

Horizontal
El Ejército Popular de Liberación entró en Tíbet en 1951, cuando el Dalái Lama todavía era un adolescente, para no marcharse. El lugar de su futura reencarnación es ahora materia de estado o, mejor dicho, de estados  Getty

USAID, por ejemplo, pagó casi íntegramente el nuevo centro de acogida de exiliados cercano a McLeod Ganj y Dharamsala, en 2012, que opera como centro de capacitación profesional. Sin embargo, se ha quedado sin prácticamente nadie a quien atender, debido al fin de la emigración tibetana a India, tierra de la predicación de Buda y del Dalái Lama.  

Si en el momento álgido llegaban a Dharamsala unos 2.500 inmigrantes tibetanos al año (según algunas fuentes, hasta 3.000 e incluso 3.500), la cifra se redujo en 2020 a cinco. El año pasado fueron ocho y ninguno de ellos era un niño en edad escolar. 

El mayor control fronterizo en el lado chino, con medios tecnológicos avanzados, y las reticencias de sucesivos gobiernos marxistas en Nepal solo explican en parte el cierre del grifo. La realidad es que en India no hay trabajo -como repiten los tibetanos- y pocos emigran a un país más pobre que el suyo. Comunidades tibetanas muy antiguas en el nordeste de India, como las de Shillong y Kalimpong (donde el año pasado murió el hermano del Dalái Lama que ejerció de contacto con la CIA) reconocen la merma de efectivos. 

Pero desde Dharamsala -la Miami tibetana- en lugar de hacer autocrítica, optan por culpar a la inmensa mayoría de tibetanos que nunca salieron de Tíbet. “Antes tenían cinco o seis hijos y siempre había alguno destinado a la vida monástica y que quería estar cerca del Dalái Lama. Ahora solo tienen dos o tres, hijas incluidas”. 

Dharamsala

El mazazo de Trump a USAID pone contra las cuerdas al exilio tibetano anticomunista

La transmigración del alma de Tenzin Gyatso es, ahora mismo, una de las mayores preocupaciones geopolíticas a ambos lados del Himalaya. El plan divino podría no estar reñido con una cuidadosa planificación humana. El anciano lama, como es natural, ya no estará en este mundo cuando otros monjes de su secta Gelugpa (del Sombrero Amarillo) partan en busca de señales de la reencarnación, normalmente al cabo de por lo menos un año desde su fallecimiento. 

El funcionario a cargo del “oráculo de Estado” de McLeod Ganj -la adivinación es parte consustancial del budismo tibetano- reconoce que es anómalo discutir una reencarnación en vida. “Pero de lo que se trata es de asegurar la continuidad de la institución”. 

Esta tiene casi seiscientos años de historia. Pero Pekín nunca rehúye los argumentos históricos. Al contrario. El gobierno comunista dice ser, precisamente, el garante de “que el XV dalái lama sea escogido del mismo modo que lo fue el actual”.  Sus argumentos se quedan algo cojos, porque si bien es cierto que la mayoría de los daláis lamas de los últimos siglos fueron ratificados en Pekín (en la denominada Urna Dorada), Xi Jinping no es propiamente el emperador de China. 

Pero tampoco lo era el generalísimo Chiang Kai-shek, cuya administración dio por buena la selección del niño Lhamo Thondup -luego Tenzin Gyatso- eximiéndolo de la Urna Dorada. El padre de Taiwán, por cierto, también consideraba que Tíbet formaba parte íntegra de China. De su República de China. 

Horizontal
El Dalai Lama en otra ceremonia en McLeod Ganj, el 7 de mayo. El año pasado fuer operado de la rodilla en EE.UU. y su salud no es la que era, aunque con su proverbial humor diga que vivirá 110 años – / AFP

El Dalái Lama ha dicho en alguna ocasión que podría reencarnarse tanto en un niño como en una niña y que podría ser en India. Se supone que en Arunachal Pradesh (Zangnan o Tíbet del Sur para Pekín) y más concretamente en Tawang, donde hay un monasterio tibetano histórico y de donde ya salió un Dalái Lama. En previsión de la jugada, China lleva años oficializando topónimos del lugar en tibetano y chino. La última hornada, de 27, hace un mes y medio. 

Pero el futuro Dalái Lama también podría ser rastreado a miles de kilómetros del Himalaya. Por ejemplo, entre el numeroso exilio tibetano en Karnátaka, cerca de Bangalore. O más cerca de Delhi, en Dehradun o en la propia Dharamsala. Sea como sea, no será el único. 

El XIV Dalái Lama -el actual- fue “identificado” cuando tenía dos años. Algo parecido podría suceder en el futuro. Eso significa veinte años por delante de  interinidad, en los que Pekín tendrá la sartén por el mango y en los que además impulsará a su propio Dalái Lama, como ya hizo con el Panchen Lama. 

El círculo del Dalái Lama también forzará las convenciones a su manera. Tradicionalmente, el Panchen Lama confirma al Dalái Lama (y viceversa), pero esta vez no será posible. El Panchen Lama bendecido por Tenzin Gyatso “desapareció” hace treinta años en China, junto a sus padres. Un motivo de peso para que la transmigración del alma escoja la vertiente sur del Himalaya. La camarilla de Dharamsala tiene muchos motivos para temer un Dalái Lama escogido por Pekín. Tantos como Pekín para temer un Dalái Lama procedente de un entorno bendecido e instruido por Washington y Nueva Delhi. 

Supuesto “Tíbet del Sur”

Pekín oficializa el nombre tibetano y chino de docenas de localidades de Arunachal

Joe Biden no fue un amigo de China, pero con Donald Trump el choque está siendo todavía más frontal. El Tíbet agotó ya su condición de ariete, para la que los islamistas uigures presentan muchas más cualidades. El mismo Dalái Lama renunció hace años a la independencia, en favor de una autonomía mejorada y respeto a la lengua, cultura y religión tibetanas. Pero el Partido Comunista de China (PCCh)  no perdió ocasión de tildarlo de “tigre disfrazado de cordero”. 

El desencuentro era y es total. Menos por Dios que por la tierra. El palacio de Potala en Lasa y los monasterios eran los grandes terratenientes de Tíbet, antes de que el PCCh ganara la guerra civil china y entrara en la meseta más alta del mundo. La mitad de los tibetanos eran hasta entonces siervos de los abades, como en la Edad Media. Ahora bien, en la China comunista, la tierra  pasó a ser propiedad del Estado, hasta hoy. 

La Revolución Cultural pudo doler más en Tíbet porque venía de fuera, pero fue igual de iconoclasta, bárbara e inmisericorde en toda China. El budismo, finalmente, llegó a Tíbet mucho más tarde que al resto de China, donde también forma parte del  fondo cultural, aunque con menor peso que los valores confucianos. Un antiguo “primer ministro” del autoproclamado “gobierno tibetano en el exilio”, Samdhong Rinpoché, de aspecto imperturbable, perdía la compostura con la caracterización del viejo Tíbet como una teocracia. ”¡Teocracia!¿Cómo podemos ser una teocracia si en el budismo no hay Dios?”, le decía a este corresponsal, hace más de quince años, en el fantasmal complejo “gubernamental” de McLeod Ganj. 

Aunque el actor Richard Gere vuelva esta semana a la vecina Dharamsala a felicitar al Dalái Lama, su entorno tiene motivos para la inquietud. La supuesta amistad de casi una década entre Donald Trump y el primer ministro indio, Narendra Modi, empieza a presentar fisuras. Y si las dos orillas se separan, los primeros en caer pueden ser los exiliados políticos tibetanos. 

Hedin se convierte en el primer europeo que circunvala el sagrado monte Kailash
El monte Kailash, sagrado para cuatro religiones indias y “morada de Shiva”, en Tíbet Getty Images/iStockphoto

El reciente almuerzo en la Casa Blanca del jefe de las Fuerzas Armadas de Pakistán, general Asim Munir (en lugar del primer ministro o el presidente) fue un auténtico bofetón a India, a los dos meses de una tremenda escaramuza. Cuando todavía escocía la amenaza de aranceles estadounidenses del 27%.

China lee las hojas de té y la semana pasada mandó dos mensajes fuertes de reconciliación a India, que aumentan los nervios en McLeod Ganj. El Asesor Nacional de Seguridad indio, Ajit Doval, se reunió con el ministro de Exteriores, Wang Yi, en Pekín, un día antes de que se encontraran los ministros de Defensa de ambos países.

Pero mucho más importante para el hombre de la calle y no digamos para el votante de Modi, fue la reapertura, tras seis años, de la peregrinación de indios al lago tibetano de Manasarovar, al pie del intacto monte Kailash, mítica morada de los dioses Shiva, Párvati y su retoño Ganesh (el de cabeza de elefante). Es difícil sobrevalorar la importancia sentimental de este dato, coincidiendo además con los encuentros de alto nivel citados.

Nada de eso impedirá que India mande al cumpleaños de Dharamsala a por lo menos un ministro, Kiren Rijiju. El único, precisamente, originario de Arunachal Pradesh. Y también ese día está previsto que el Dalái Lama hable durante media hora.

“Habrá algún tipo de marco en el que podamos hablar de la continuidad de la institución del Dalái Lama”, adelantó este, sobre su próxima declaración, en el mayor encuentro religioso en Dharamsala desde antes de la pandemia. En un libro en inglés aparecido en marzo, firmado por el Dalái Lama -aunque no necesariamente de su autoría- este habría afirmado que se reencarnará “en el mundo libre”. Pekín replicó: «Se reencarnará en China». 

“Velamos por la encarnación del Dalái Lama, no solo por la supervivencia de Tíbet como cultura, religión y nación distintas, sino también por el bienestar de toda la humanidad”, aclara finalmente el oráculo oficial, Thupten Ngodup, experto en misterios inescrutables. 

El Dicasterio para el Diálogo Interreligioso

La gran pintura de la sede del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso, con Pablo VI (a la derecha), Gandhi y los líderes de las religiones mundiales.

Es el dicasterio que se ocupa de promover el respeto, el entendimiento mutuo y la colaboración entre católicos y seguidores de otras tradiciones religiosas no cristianas, con excepción del judaísmo. Un libro abierto del Concilio Vaticano II que en 2019 llegó al capítulo fundamental sobre la fraternidad humana.

Alessandro Di Bussolo – Ciudad del Vaticano

La tarea del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso es promover el respeto, el entendimiento mutuo y la colaboración entre católicos y seguidores de otras tradiciones religiosas no cristianas, con excepción del judaísmo, cuya competencia corresponde al Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos. Un libro abierto hace 60 años por el Concilio Vaticano II y que, con el magisterio del Papa Francisco, ha llegado al capítulo sobre la fraternidad humana, con el histórico documento firmado en Abu Dabi el 4 de febrero de 2019. Desde el 21 de enero de este 2025, el cardenal George Jacob Koovakad es el guía del dicasterio. El secretario es monseñor Indunil Janakaratne Kodithuwakku Kankanamalage.

Antecedentes históricos

Como Secretaría para los No Cristianos, fue instituida por el Papa Pablo VI el 19 de mayo de 1964, con el Breve Progrediente Concilio, antes de la promulgación de la Declaración Conciliar Nostra aetate (1965) y del cierre del Concilio Vaticano II. En 1974, dentro del Dicasterio, se creó la Comisión para las Relaciones Religiosas con los Musulmanes. En 1988, con la Constitución Apostólica Pastor Bonus de Juan Pablo II, la Secretaría pasó a denominarse Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso, una denominación sin duda más inclusiva. Con la Constitución Apostólica Praedicate Evangelium, del 19 de marzo de 2022, pasa a denominarse Dicasterio para el Diálogo Interreligioso.

La sala de reuniones del Dicasterio

La sala de reuniones del Dicasterio

Competencias

El Dicasterio, según se lee en la Constitución Praedicate Evangelium, trabaja para que el diálogo con los seguidores de otras religiones se desarrolle de manera adecuada, con una actitud de escucha, estima y respeto. Y, al mismo tiempo, promueve la paz, la libertad, la justicia social, la protección y la salvaguarda de la creación, los valores espirituales y morales. Consciente de que el diálogo interreligioso se concreta mediante la acción, el intercambio teológico y la experiencia espiritual, promueve entre todos los hombres una verdadera búsqueda de Dios. Está al servicio de la Iglesia en su amplia misión de diálogo, colaborando con los obispos de las Iglesias locales, sobre todo a través de las Comisiones Episcopales para el diálogo interreligioso. Cuida el diálogo entre cristianos sobre las relaciones con los seguidores de otras religiones. Mantiene relaciones constantes con la Oficina para el diálogo interreligioso del Consejo Ecuménico de Iglesias y colabora con ella en iniciativas de estudio y promoción del diálogo. Apoya las relaciones y los eventos que promueven un espíritu de diálogo y fraternidad con diversos grupos que representan otras tradiciones religiosas. Además, fomenta el estudio de las religiones entre los cristianos e invita a los miembros de otras religiones a profundizar en el estudio del cristianismo. Promueve la formación de las personas comprometidas con el diálogo, tanto a nivel intelectual como en la vida cotidiana.

Especialmente con el Papa Francisco, su misión se ha convertido en una de las prioridades de la Iglesia, como lo demuestran sus viajes internacionales, desde Abu Dabi, en febrero de 2019, hasta Irak, en 2021, bajo el lema de la «hermandad humana». Hasta su último viaje, el más largo, a Asia y Oceanía, en septiembre de 2024, en el que, por ejemplo, bendijo el «túnel de la amistad» que conecta la mezquita con la catedral de Yakarta, en Indonesia.

El Dicasterio tiene la tradición de enviar mensajes de felicitación a diferentes tradiciones religiosas, como el enviado a los musulmanes por el mes del Ramadán, a los budistas por la fiesta de Vesakh o Hanamatsuri, a los hindúes por la celebración de Deepavali, a las comunidades jainistas con motivo del Mahavir Jayanti y a las comunidades sijistas con motivo del Prakash Diwas. El impulso dado por los Pontífices no ha faltado. Recordemos, por ejemplo, la Jornada de Oración por la Paz, convocada en 1986 en Asís por San Juan Pablo II, con 50 representantes de comunidades cristianas y 60 de otras religiones, que fue un hito en el diálogo interreligioso, seguida, en su 25º aniversario, en 2011, por un segundo encuentro, también en Asís, promovido por el papa Benedicto XVI, en el que participaron unos 180 representantes de diversas religiones. Posteriormente lo fueron el Documento sobre la Hermandad Humana para la Paz Mundial y la Convivencia Común, firmado el 4 de febrero de 2019 en Abu Dabi por el Papa Francisco y el imán Al-Tayyeb, y la encíclica Fratelli tutti de 2020.

Fundación Nostra Aetate

La Fundación Nostra Aetate, fundada en 1990 y con sede en el mismo Dicasterio, concede becas a jóvenes de otras religiones, residentes en países extranjeros, que desean profundizar en el conocimiento del cristianismo en las instituciones académicas pontificias de Roma. Una vez finalizados sus estudios, estos jóvenes regresan a sus países para dar a conocer el cristianismo, participando en actividades relacionadas con el diálogo interreligioso. La Fundación también concede subvenciones para apoyar iniciativas locales destinadas a promover el diálogo interreligioso. Desde el punto de vista económico, la Fundación es autónoma y se autofinancia.

Pelando verduras interculturalmente

Después del desayuno, encuentro  comunitario para pelar la verdura.  Es uno de los momentos en que podemos asombrarnos y maravillarnos por la manera como la otra empieza a cortar la verdura, por la manera distinta de manejar el cuchillo o también por lo que significa para la otra “no muy pequeño”… ¡Son sólo algunos ejemplos de las diferencias que cada una lleva en sí misma y que aprendemos a reconocer, apreciar y contemplar!

Qué sorpresa al descubrir que, aunque en nuestros países de origen hayamos ya vivido con varias hermanitas de diferentes nacionalidades, el encuentro intercultural nunca está hecho de una vez por todas. En este nuevo contexto descubrimos que cada experiencia de interculturalidad es única. Ante cada nuevo encuentro, en lo más profundo de nosotras hay una zona desconocida que no siempre somos capaces de controlar.

«Será necesario en primer lugar que todas las hermanitas, sea cual sea su origen y su cultura, confraternicen entre ellas en la unidad de un mismo amor.» Siguiendo esta inspiración de la hta. Magdalena, la Fraternidad nos llama a caminar juntas con el deseo de compartir, de encontrarnos en profundidad y de tejer lazos de amor. Pero, ¿cómo realizarlo siendo tan distintas?  Al principio, se trataba sólo de «vivir juntas»: no nos conocíamos y nos encontrábamos en un contexto donde ninguna de nosotras tenía puntos de referencia. En la vida cotidiana, a pesar de toda nuestra buena voluntad, nuestras reacciones espontáneas tropezaban a menudo con la incomprensión. Con el tiempo, profundizando más en la relación, pudimos tocar la riqueza de la otra, la belleza y la humanidad de cada continente, el tesoro de cada una de nuestras culturas de origen, y aprendimos a compartirlo con la comunidad. Fue un largo camino descubrir que la vida fraterna nos pide que seamos nosotras mismas, y al mismo tiempo, que acojamos a la otra en el respeto por su cultura, su historia, su ser. Nos hizo falta paciencia, benevolencia y una gran apertura para no dejar a nadie de lado, para buscar como desarrollar a la vez lo que es bueno en mi misma y en la otra.  

En este camino, dejar que el Evangelio transforme nuestra manera de pensar, de hablar y de actuar ha sido fuente de alegría y nos ha ayudado a ser testigos del amor de Dios.
El deseo de nuestro corazón es seguir al Señor y amar como Él, testimoniar por nuestra vida juntas que vivir la Fraternidad no sólo es posible, sino también hermoso. ¡Vale la pena poner en ello todo nuestro corazón, nuestra pasión y nuestra paciencia!

La formación a la “Comunicación No Violenta” fue para nosotras un lugar de aprendizaje y de compartir preciosísimo. Qué sorpresa para cada una descubrir que cada quien se puede expresar con sus palabras, sus gestos o su actitud, y que su mensaje es recibido diferentemente por las demás…Podemos incluso escuchar a la otra y no llegar a comprender lo que quiere decir…

Tomamos conciencia de la importancia de la palabra, de reconocer nuestras necesidades para poder comunicar a partir de una misma. Comprendimos que todo se puede decir si hay respeto y benevolencia mutua. Y también, que la palabra puede ser preciosa, no sólo para explicarse o resolver conflictos, sino ante todo para decir algo bueno de la otra persona. Expresar lo que en la otra nos hace bien o ayuda en nuestro camino personal, nos ha aportado mucho.

El trabajo que hemos realizado sobre nosotras mismas, al interior de nuestra vida comunitaria, toma una dimensión más amplia en la situación que vivimos actualmente. Venimos todas de países distintos y somos acogidas por un país que no es el de ninguna de nosotras. Fuimos llamadas, al mismo tiempo, a conocernos entre nosotras y a conocer al pueblo que nos acogía. Desde el inicio estaba claro que nuestra mirada personal no era la única y esto nos animó a acoger la diferencia.

Marruecos es un país rico en su diversidad y hay también mucha gente que viene de otras partes. Esta mezcla ha sido para nosotras una riqueza muy grande y nuestra fraternidad hace parte de ella. Esto nos ha hecho crecer personalmente, nos ha ayudado a vencer el miedo que nos hace percibir la diversidad como un peligro que podría destruirnos. Al contrario, hemos descubierto que es ahí mismo, en la medida de nuestra apertura, que nuestra personalidad puede desplegarse. Aún más, en el encuentro con el “otro” (nuestras hermanas o los amigos de aquí), es donde podemos descubrir cada vez más nuestras propias riquezas y aprender a darnos.
Por esto, nos gustaría terminar con esta frase del P. Claverie: “Acepto que el otro pueda poseer una parte de verdad que me falta y sin la cual mi propia búsqueda de verdad no puede llegar a término”.

Htas. Anna-Mai, Federica-Modesta, Juliette-Magdeleine, Solange-Wudindoh (novicias de Casablanca – Marruecos)
con hta Lucile