El olivo protagoniza el encuentro ecuménico y de las religiones con el Papa

Papa León XIV con religiones.

El Papa León XIV asiste a una reunión ecuménica e interreligiosa en la Plaza de los Mártires de Beirut, Líbano, el 1 de diciembre de 2025. (Foto CNS/Lola Gomez).

El Papa León XIV ha vuelto a elogiar hoy al pueblo libanés, en este caso en un encuentro ecuménico e interreligioso. El Santo Padre ha manifestado que el Líbano da testimonio de que cristianos, musulmanes, drusos y muchos otros pueden construir un país unido. Y ha puesto al olivo como protagonista.  

En presencia de un líder sunita, un líder ortodoxo griego, un líder chií, un líder ortodoxo sirio, un líder druso, un líder ortodoxo armenio, un líder protestante y un líder alauita, el Papa ha elogiado esta tarde al Líbano. Lo hizo el domingo, a su llegada a Beirut, ante el presidente del país y representantes de la sociedad libanesa, y lo ha vuelto a repetir hoy, junto a los líderes de las tradiciones religiosas.

El Papa fue recibido esta tarde en una gran carpa en la Plaza de los Mártires, por el Patriarca Sirio-Católico, el Patriarca Maronita, el Gran Imán Suní y el Representante Chií. Todos comprobaron cómo León XIV dio al olivo, símbolo de reconciliación y paz, el protagonismo del encuentro.

Intercalando canciones de un gran coro de niños, se fueron sucediendo las palabras de los líderes, hablando de unidad, de apertura, de convivencia y respeto, hasta que el Papa León XIV puso el olivo en el centro.

Olivo, símbolo de reconciliación y paz

Si el Líbano es famoso por sus majestuosos cedros, “el olivo también representa una piedra angular de su patrimonio”, dijo el Papa.  El olivo no sólo adorna el espacio donde nos reunimos hoy, sino que “también es alabado en los textos sagrados del cristianismo, el judaísmo y el islam, sirviendo como símbolo atemporal de reconciliación y paz”. 

Su longevidad y su gran capacidad para florecer incluso en los entornos más difíciles, “simbolizan la resiliencia y la esperanza, así como el compromiso constante necesario para cultivar la coexistencia pacífica”, subrayó León XIV.

“De este árbol proviene un aceite sanador, un bálsamo para las heridas físicas y espirituales, que expresa la infinita compasión de Dios por todos los que sufren”. Además, «el aceite también proporciona luz, evocando la llamada a iluminar nuestros corazones mediante la fe, la caridad y la humildad». 

El Papa León XIV, entre el cardenal Bechara Rai, patriarca de la Iglesia católica maronita (izquierda), y el jeque Abdul Latif Derian, gran muftí del Líbano, en una reunión ecuménica e interreligiosa el 1 de diciembre de 2025. En el extremo izquierdo, el jeque Ali Al-Khatib, vicepresidente del consejo musulmán chiita del país, y en el extremo derecho, el patriarca ortodoxo griego Juan X de Antioquía. (Foto CNS/Lola Gomez).

Constructores de paz

El pueblo libanés se encuentra disperso por el mundo, pero unido por la fuerza imperecedera y la herencia eterna de su patria, recordó León XIV. 

«Su presencia, aquí y en todo el mundo, enriquece la tierra con su herencia milenaria, pero también representa una vocación. En un mundo global, cada vez más interconectado, están llamados a ser constructores de paz: a combatir la intolerancia, superar la violencia y erradicar la exclusión; iluminando el camino hacia la justicia y la armonía para todos, mediante el testimonio de su fe”, manifestó.

Al principio, el Papa reconoció estar “profundamente conmovido e inmensamente agradecido de estar hoy entre ustedes, en esta tierra bendita, una tierra exaltada por los profetas del Antiguo Testamento”.

Vocación universal de la Iglesia: el diálogo con otras religiones

Luego, el Santo Padre citó en su discurso al Papa Benedicto XVI, que en su Exhortación apostólica postsinodal ‘Ecclesia in Medio Oriente’, firmada en Beirut en 2012, enfatizó que “la naturaleza y la vocación universal de la Iglesia exigen que esté en diálogo con los miembros de otras religiones”. 

“Este diálogo en el Medio Oriente se basa en los vínculos espirituales e históricos que unen a los cristianos con los judíos y los musulmanes. Este diálogo, que no está dictado primariamente por consideraciones pragmáticas de naturaleza política o social, se apoya sobre todo en fundamentos teológicos que interpelan la fe» (n. 19) .

Minaretes junto a campanarios de iglesias

Entonces, el Papa León dijo a los líderes que «su presencia hoy aquí, en este lugar extraordinario donde minaretes y campanarios se yerguen uno junto al otro, ambos elevándose hacia el cielo, da testimonio de la fe inquebrantable de esta tierra y de la firme dedicación de su pueblo al único Dios”. 

«En esta amada tierra, que cada campana y cada adhān suenen juntos; que cada llamada a la oración se funda en un solo himno, elevado no sólo para glorificar al misericordioso Creador del cielo y de la tierra, sino también para implorar de corazón el don divino de la paz”. 

Como superar la inquietud ante Oriente Medio

Durante muchos años, y especialmente en los últimos tiempos, “el mundo ha fijado su mirada en Oriente Medio, cuna de las religiones abrahámicas, observando el arduo camino y la incansable búsqueda del preciado don de la paz”, había dicho al principio León XIV.

“La humanidad a veces ve Oriente Medio con temor y desaliento, ante conflictos tan complejos y prolongados. Sin embargo, en medio de estas luchas, podemos hallar esperanza y aliento al centrarnos en lo que nos une: nuestra humanidad común y nuestra fe en un Dios de amor y misericordia”.

En una época en la que la coexistencia puede parecer un sueño lejano, “el pueblo libanés, a pesar de profesar diferentes religiones, es un ejemplo contundente: el miedo, la desconfianza y los prejuicios no tienen la última palabra, mientras que la unidad, la reconciliación y la paz siempre son posibles”. 

Virgen María, Madre de Jesús y Reina de la Paz

El Papa concluyó recordando “el 25 de marzo de cada año, día festivo nacional en su país”, en el que “se reúnen para honrar a María, Nuestra Señora del Líbano, venerada en su Santuario de Harissa, adornado con una imponente estatua de la Virgen con los brazos abiertos, abrazando a todo el pueblo libanés”. 

“Que este abrazo amoroso y maternal de la Virgen María, Madre de Jesús y Reina de la Paz”, pidió el Papa León XIV, “los guíe a cada uno, para que en su patria, en todo Oriente Medio y en todo el mundo, el don de la reconciliación y la coexistencia pacífica fluya «como ríos que fluyen del Líbano», (cf. Ct 4,15), que traigan esperanza y unidad a todos».

El autor: Francisco Otamendi

Fuente: https://www.omnesmag.com/actualidad/el-olivo-protagoniza-el-encuentro-de-las-religiones-con-el-papa/

Creer, viajar y congregarse: los recintos sagrados más visitados del mundo

La religión continúa siendo uno de los fenómenos sociales más influyentes del planeta. Más allá de las creencias individuales, los recintos sagrados se han consolidado como espacios de identidad, historia y cohesión colectiva. 

Desde templos milenarios hasta santuarios contemporáneos, millones de personas recorren cada año grandes distancias para acudir a estos sitios, ya sea por fe, tradición o patrimonio cultural. En un mundo marcado por la diversidad religiosa, algunos recintos destacan no solo por su significado espiritual, sino por su capacidad de congregar a multitudes y convertirse en puntos neurálgicos de peregrinación global.

Un mapa global de creencias: religiones que configuran al mundo

En el mundo existen alrededor de 4 mil 200 religiones, de acuerdo con estimaciones especializadas. Sin embargo, la práctica religiosa se concentra mayoritariamente en cuatro grandes credos. Según el Pew Research Center, el 77 % de la población mundial profesa el cristianismo (31 %), el islam (24 %), el hinduismo (15 %) o el budismo (7 %). En contraste, el 16 % de la población no tiene afiliación religiosa, convirtiéndose en el tercer grupo más numeroso a nivel global.

Las religiones se agrupan en familias doctrinales. Las llamadas religiones abrahámicas — judaísmo, cristianismo e islam — comparten la figura de Abraham como patriarca y surgieron en Oriente Próximo. Estas creencias monoteístas reconocen a un solo dios creador del universo y han influido de manera decisiva en la historia política, cultural y social de amplias regiones del mundo.

El judaísmo, surgido hacia el 1800 a. C., dio origen posteriormente al cristianismo en el siglo I y, siglos más tarde, al islam en el siglo VII. Cada una desarrolló múltiples ramas internas: el judaísmo cuenta con corrientes ortodoxas, reformistas, conservadoras y seculares; el cristianismo se divide principalmente en católicos, protestantes, ortodoxos y mormones; mientras que el islam se estructura en corrientes como la suní y chií, además de escuelas jurídicas y tradiciones místicas.

Por otro lado, las religiones dhármicas — hinduismo, budismo, jainismo, sijismo y taoísmo — surgieron en el subcontinente indio alrededor del 1500 a. C. Estas tradiciones comparten conceptos como el karma, la reencarnación y la búsqueda del equilibrio universal, y no se centran necesariamente en una deidad única.

Cada una de estas religiones ha desarrollado espacios sagrados específicos — iglesias, mezquitas, sinagogas, templos o monasterios — que funcionan como centros de oración, peregrinación y cohesión comunitaria, algunos de los cuales se han convertido en los recintos religiosos más visitados del planeta.

Tradiciones en transformación: creencias que emergen y desaparecen

El panorama religioso mundial no es estático. En las últimas décadas han surgido religiones neopaganas que recuperan tradiciones precristianas europeas, como el paganismo nórdico, celta, grecorromano o la wicca. Estas creencias politeístas reconstruyen antiguos sistemas simbólicos y rituales asociados a la naturaleza y a identidades culturales específicas.

En África, persisten religiones tradicionales como el vudú y el chamanismo, caracterizadas por la veneración de múltiples deidades, espíritus y fuerzas naturales. En estas prácticas, los rituales, los tótems y la figura del chamán o brujo ocupan un lugar central en la vida comunitaria.

En América, muchas religiones indígenas han quedado al borde de la desaparición. No obstante, algunas aún se practican, como la religión azteca en México, el culto al peyote entre comunidades nativas de Estados Unidos y la religión Casa-Grande de los iroqueses en Nueva York. Estas tradiciones conservan una relación estrecha entre espiritualidad, territorio y cosmovisión.

A pesar de su diversidad, todas las religiones comparten la construcción de espacios sagrados que concentran la vida ritual y simbólica, y que en muchos casos se han convertido en destinos de peregrinación masiva a escala global.

La Basílica de Guadalupe: fe, identidad y peregrinación masiva

La Basílica de Guadalupe, ubicada en la Ciudad de México, es uno de los recintos religiosos más visitados del mundo. Su origen se remonta a las apariciones de la Virgen María a San Juan Diego en el cerro del Tepeyac en 1531, donde, según la tradición católica, quedó impresa su imagen en una tilma. El sitio se erigió sobre un antiguo santuario dedicado a la diosa prehispánica Tonantzin, consolidando un espacio de sincretismo religioso.

A lo largo de los siglos se construyeron distintos templos, hasta llegar a la Nueva Basílica inaugurada en 1976, diseñada para albergar a millones de fieles y garantizar la visibilidad permanente de la imagen guadalupana. Este recinto recibe decenas de millones de peregrinos cada año, con picos superiores a los 12 o 13 millones tan solo durante las celebraciones del 12 de diciembre.

En 2025, autoridades del Gobierno de la Ciudad de México reportaron la llegada de 13 millones de personas a los alrededores del santuario, cifra que consolida a la Basílica de Guadalupe como uno de los centros de peregrinación más concurridos a nivel mundial, incluso por encima del Vaticano en número anual de visitantes.

El Vaticano: centro espiritual y político del catolicismo

El Vaticano representa el corazón espiritual de la Iglesia católica y el país más pequeño del mundo. Su historia se vincula al martirio de San Pedro y a la construcción de la Basílica homónima en el siglo IV. Con el paso del tiempo, el sitio se convirtió en el eje del poder papal y en la sede de los Estados Pontificios.

Tras la pérdida de estos territorios en el siglo XIX, el Vaticano se consolidó como Estado soberano en 1929 mediante los Pactos de Letrán. Actualmente, alberga la Basílica de San Pedro, la Capilla Sixtina y los Museos Vaticanos, atracciones que reciben entre 6 y 18 millones de visitantes anualmente, con incrementos significativos en años jubilares como el Año Santo 2025.

La combinación de relevancia religiosa, valor histórico y riqueza artística convierte al Vaticano en uno de los recintos religiosos y culturales más visitados del mundo.

La Tumba del Gran Imán Reza: epicentro del islam chií

En la ciudad de Mashhad, Irán, se encuentra la Tumba del Gran Imán Reza, mausoleo del octavo imán chií, Ali ibn Musa al-Rida. Este recinto se consolidó como un centro de peregrinación fundamental para el islam chií, especialmente durante la dinastía Safávida, cuando se expandió hasta convertirse en un complejo monumental con mezquitas, bibliotecas y museos.

Cada año, entre 20 y 30 millones de peregrinos visitan este santuario, lo que lo posiciona como uno de los sitios religiosos más concurridos del mundo islámico y como el núcleo espiritual del chiísmo en Irán.

Monte Tai: espiritualidad, imperio y paisaje sagrado

El Monte Tai, en China, es una de las montañas sagradas más antiguas y veneradas del mundo. Con más de tres mil años de historia, fue escenario de ceremonias imperiales en las que los emperadores realizaban rituales de “Feng Chan” para legitimar su mandato ante el Cielo y la Tierra.

El sitio alberga 22 templos, cerca de 1,800 inscripciones en piedra y un vasto patrimonio cultural que lo vincula con el taoísmo, el confucianismo y la historia imperial china. Aunque no existen cifras precisas actuales, su afluencia es comparable a los principales destinos turísticos de China, que antes de la pandemia superaban los 60 millones de visitantes anuales.

La Meca: el corazón del islam

La Meca, en Arabia Saudita, es el sitio más sagrado del islam y el destino final del Hajj, una de las cinco obligaciones religiosas de los musulmanes. Alberga la Kaaba, el punto hacia el cual millones de fieles orientan sus oraciones diarias.

Históricamente, La Meca fue un centro comercial estratégico antes del surgimiento del islam. Con el nacimiento del profeta Mahoma en el año 570 y la posterior consolidación del monoteísmo islámico, la ciudad se transformó en el núcleo espiritual del islam. Cada año recibe millones de peregrinos provenientes de todo el mundo.

En las últimas décadas, la ciudad ha experimentado una profunda modernización para atender la creciente afluencia de visitantes, un proceso que ha generado debates sobre la preservación de su carácter histórico y espiritual.

Cuando la espiritualidad también es fenómeno social

Los recintos religiosos más visitados del mundo reflejan que la espiritualidad sigue siendo un eje central de la vida humana, incluso en sociedades cada vez más secularizadas. La masiva afluencia de fieles a lugares como La Meca, la Basílica de Guadalupe, el Vaticano, el Monte Tai o la Tumba del Gran Imán Reza evidencia que la religión no solo persiste, sino que se manifiesta como un fenómeno social, cultural y político de gran escala. Estos espacios concentran historia, poder simbólico y memoria colectiva, y funcionan como puntos de encuentro donde la fe trasciende fronteras, credos y generaciones, reafirmando su vigencia en el mundo contemporáneo.

@yoinfluyo

Un viaje de esperanza hacia una Iglesia unida, diálogo entre religiones, un mundo en paz

Un olivo presidió el encuentro del Papa con líderes religiosos en Beirut
Un olivo presidió el encuentro del Papa con líderes religiosos en Beirut

Como ya se ha insistido en otras ocasiones, no habrá paz mientras continúen las guerras religiosas

| Félix Placer Ugarte

El viaje apostólico del  papa León XIV a Turquía y a Líbano había despertado gran interés no solo por ser el primero internacional, sino también por los lugares  elegidos y los temas que iban a ser abordados. La razón de su visita a la República Turca estaba en la conmemoración de los 1.700 años del concilio de Nicea y en su sentido ecuménico; unida a esta celebración, su estancia en Líbano, frontera con el país palestino, tenía un importante significado de compromiso por la justicia y la paz en los críticos momentos que  esta zona vive y que afectan a la estabilidad mundial. El Papa ha abordado, en consecuencia, en sus discursos las exigencias religiosas y políticas.

Un Concilio actual

Las afirmaciones dogmáticas del Concilio de Nicea en su celebración el año 325, rechazaban la herejía de Arrio que socavaban la fe cristológica al negar la divinidad de Jesucristo y, por tanto, la unión de Dios con la humanidad,estableciendo una distancia insalvable respecto a la divinidad. La  razón arriana estaba en que la trascendencia  de Dios no era compatible con el sufrimiento de Jesús: Dios no podía sufrir ni morir, tampoco nacer y compartir con los humanos su vida. Por ello Jesús no podía ser Dios, sino alguien creado y, por tanto, inferior al Padre que esincreado y eterno, en absoluta transcendencia. Nicea, con Atanasio, desautorizó ese error que separaba al hombre de Dios, atentaba contra lo más profundo de la revelación yde la historia  de la salvación y anulaba el sentido pleno de la sacramentalidad. Con la afirmación dogmática  de Nicea, recordaba León XIV en su Carta Apostólica In  unitate fidei, la doctrina de la consubstancialidad (homooúsios) de Jesucristo, Hijo de Dios, según Nicea, contra el error helenizante de los arrianos.

Bartolomé y León, en Nicea
Bartolomé y León, en Nicea Vatican Media

Ante determinados espiritualismos de hoy que tienden a separar lo humano de lo divino y la historia humana de la historia de la salvación,  la Iglesia con León XIV confesaba la cercanía de un Dios que comparte nuestra vida, sus gozos y esperanzas, sus tristezas y angustias, elsufrimiento de todas las víctimas sobre todo de los últimos, de los más pobres, de los abandonados y marginados para lograr un mundo humanizado, es decir, divinizado ya que toda auténtica liberación lleva a una verdadera divinización.

También es importante subrayar en este momento que,según la fe niceno-constantinopolitana, Dios en la encarnación asumió la naturaleza humana en su integridadque es femenina y masculina. Por tanto no se puede aducirla masculinidad  del Jesús histórico como razón para negar a la mujer  su derecho, por ejemplo, al diaconado y presbiterado. La igualdad es principio fundamental, garantizada por el bautismo, desde donde se deriva la correspondencia de   los mismos derechos a hombres y mujeres.

El Papa lee su discurso en Nicea
El Papa lee su discurso en Nicea RD/Captura

Nicea ante  el ecumenismo y pluralismo religioso

La Carta citada recordó también  “el altísimo valor ecuménico” del Concilio de Nicea e invitaba fortalecer el diálogo en un “ecumenismo orientado al futuro”, como así ha sido y se ha reafirmado por parte del Papa y  las diferentes Iglesias en los encuentros ecuménicos que han tenido lugar, sobre todo en Iznik, antigua Nicea, con el Patriarca de Constantinopla Bartolomé I rezando con delegados de las diferentes Iglesias.

Pero también es  preciso recalcar  que este viaje papal se ha desarrollado en su primera etapa en Turquía, país de mayoría musulmana; contexto muy tenido en cuenta en los saludos y discursos ante las diversas autoridades civiles y religiosas. Frente a un pasado de discordias, enfrentamientos y guerras, este viaje ha subrayado la evolución positiva en las relaciones entre musulmanes y cristianos en el respeto y en el diálogo; también con otras religiones en un mundo caracterizado por el pluralismo religioso, donde todavía se enfrentan concepciones monoteístas y politeístas, que desembocan en graves conflictos. Como ya se ha insistido en otras ocasiones, no habrá paz mientras continúen las guerras religiosas.

Nicea y Constantinopla resolvieron los graves enfrentamientos cristianos de su época con afirmaciones dogmáticas en las que también estaba interesado el poder político en un imperio dividido por posiciones religiosas. Precisamente, como recordaba el Papa,  la consecución de la unidad de todos los cristianos fue uno de los objetivos principales del último Concilio, Vaticano II, que retiró las recíprocas excomuniones con la Iglesia ortodoxa y afirmó que «el restablecimiento de la unidad entre todos los cristianos es una de las principales preocupaciones del Concilio Vaticano II» (Unitatis redintegratio). Celebramos este 8 de diciembre su clausura,  hace 60 años.

Un momento del encuentro interreligioso
Un momento del encuentro interreligioso

Sin embargo en el mundo actual globalizado las religiones continúan siendo motivo y causa de inestabilidad y guerra. Es preciso llegar  al diálogo interreligioso para el cual Nicea y Constantinopla con Éfeso y  Calcedonia,  aportan  una base imprescindible. Si afirmamos la acción de Dios  en la humanidad y la presencia  del Espíritu en su historia es preciso reconocer, como lo afirmó el Concilio Vaticano II, su acción universal.  Por tanto, otras religiones son lugares  donde acontece el encuentro entre lo divino y lo humano,  dondeestá  “ lo bueno sembrado en los ritos y culturas de otros pueblos” (Lumen gentium, 17).

Ya el ‘Parlamento de las Religiones del Mundo’, celebrado en 1993, abogó  por una ética mundial para conseguir un orden mundial nuevo, sin predominio de una religión sobre otra, basado en el mutuo reconocimiento, en la no violencia y respeto a toda vida, en el compromiso a favor de una  cultura de la solidaridad y de un orden económico justo, de tolerancia e igualdad. Hoy las diferentes religiones subrayan profundos valores de alteridad (abrahámicas), compasión (asiáticas), cuidado de los pobres y olvidados (Islamismo), sintonía con la naturaleza (indígenas). En consecuencia el diálogo interreligioso está brotando en una teología del pluralismo religioso de amplio alcance liberador y pluralidad convergente, cuidando la creación, que es obra de Dios con reverencia y gratitud, custodiándola  y cultivándola como casa común de la humanidad, según ha recordado el Papa citando la Laudato si’.

León XIV
León XIV

Ante un mundo dividido, enfrentado, con graves desigualdades injustas

Este viaje ha estado marcado, por tanto, como no podía ser de otra manera,  por una insistente exigencia de paz, en especial desde el Líbano, en la frontera con Palestina. En un escenario de guerra, con sus trágicas consecuencias para Gaza y también para otros pueblos como Ucrania, África y con amenazas de invasiones prepotentes León XIV ha  clamado por la justicia y por la paz y el respeto a todos los pueblos desde la justicia. Ha sido una constante en sus discursos ante líderes políticos y religiosos y ante los grupos que han compartido sus celebraciones ecuménicas donde las diferentes confesiones y  religiones son claves de justicia y de paz, de respeto a los derechos de todos los pueblos.

Siguiendo el itinerario del viaje papal estamos, por tanto, llamados a un proceso de paz urgente y a un rechazo de  la guerra y de un armamentismo desbocado que en  lugar de ser garantía  seguridad para los estados, es amenaza destructiva sobre el conjunto de la humanidad, además de ser negocio para quienes alientan e imponen la carrera armamentística.

Concilio de Nicea
Concilio de Nicea

Si el Concilio de Nicea, convocado por Constantino, tuvo una interesada intencionalidad política para su imperio, unida a la religiosa, la celebración de su aniversario con el viaje de León XIV se ha guiado por una clara finalidad religiosa haciéndose clamor de paz “en un mundo dividido y desgarrado por muchos conflictos”. Es el radical servicio que hoy la Iglesia ofrece a la humanidad ante sus angustiosas preguntas e incertidumbres, como pidió Gaudium et spes hace ahora 60 años.

Nicea y la navidad: la sacramentalidad de lo humano

El viaje de León XIV se ha realizado en tiempo de Adviento en las puertas de esta  Navidad y en lugares de  intensas resonancias bíblicas y del primer cristianismo. Los Concilios de Nicea y Constantinopla dieron pleno sentido a la celebración del nacimiento humano del Hijo de Dios, que en la herejía arriana perdía su pleno significado salvador.

Celebrar aquel acontecimiento decisivo para la humanidad implica la afirmación de la humanización de Dios, en especial, como insistía el mismo Papa, en los pobres y sencillos (Dilexi te). En consecuencia, fieles a la fe que confiesa la unidad de lo divino y de  lo humano en Jesucristo, como afirma Jon Sobrino, siguiendo a Karl Rahner y en definitiva a Nicea, lo humano debe  ser interpretado en referencia  a lo divino y lo divino en relación con lo humano.

Del concilio de Nicea
Del concilio de Nicea

Jesús es comprendido de esta manera comosacramento de Dios y, por tanto, lo humano es sacramento de lo divino. Desde esta convicción creyente, la afirmación de que ‘fuera de la Iglesia no hay salvación’, de reminiscencias arrianas, ha dejado paso a la que es fiel a Nicea: ‘fuera del mundo no hay salvación’. En consecuencia solo llegamos a Dios a través de lo humano interpretado desde el evangelio, guiados por el Espíritu que nos descubre y revela en los pobres, humildes, necesitados al Dios de Jesús nacido en Belén como liberador-salvador (Lc 4,18). Negar esa relación intrínseca que proviene de la Encarnación equivale a caer en la herejía arriana que separa lo humano de lo divino, a Dios  del hombre y termina reduciendo la Navidad a modelos espiritualistas que muchos hacen compatibles con el  consumismo de estos días en nuestra sociedad.

La resonancia de los mensajes dirigidos por León XIV, no solo a los lugares visitados, sino al mundo entero en su crítica situación actual, dan a esta Navidad un interpelante significado  para que el entendimiento y diálogo entre confesiones cristianas, entre religiones del mundo, en la política de los estados, en la relación entre pueblos, se guíen por actitudes y criterios liberadores  y humanizadores para lograr construir un mundo de justicia y de paz.  

Annalena Tonelli, un testimonio evangélico que pone los pelos de punta

Lo único que realmente cuenta en la vida es amar» - La Civiltà Cattolica

El 6 de octubre, en Boorama, pequeña ciudad de Somalia, Annalena Tonelli recibió un disparo en la cabeza. Murió desangrada en el hospital que había fundado siete años antes. Tenía 60 años y llevaba 33 en África. Quién era y qué hacía en Somalia lo cuenta en un testimonio que dio en diciembre de 2001 en una conferencia celebrada en el Vaticano:

«Dejé Italia en enero de 1969. Desde entonces he vivido al servicio de los somalíes. Han sido treinta años de compartir. Elegí ser para los demás – los pobres, los que sufren, los abandonados, los que no son amados –, fui niña y así he sido, y confío en que lo seguiré siendo hasta el final de mi vida. He querido seguir a Jesús: pobre con los pobres, con los que mi día a día está lleno.

«Vivo en servicio, sin la seguridad de una orden religiosa, sin pertenecer a ninguna organización, sin sueldo, sin cotizar para cuando sea vieja. Dejé Italia tras seis años de servicio a los pobres en uno de los barrios pobres de mi ciudad natal [Forlì]. Pensé que no podría entregarme completamente a los pobres quedándome en mi país. […] Los límites de mi acción me parecían tan estrechos, tan asfixiantes. Treinta y tres años después estoy gritando el Evangelio sólo con mi vida y ardo en deseos de seguir gritándolo así, hasta el final. Esta es mi pasión subyacente, junto con una pasión invencible por el hombre herido y disminuido sin haberlo merecido, más allá de la raza, la cultura, la fe.

«Intento vivir con un respeto extremo por «ellos», que el Señor me ha dado. He asumido en la medida de lo posible su estilo de vida. Llevo una vida muy sobria en vivienda, alimentación, medios de transporte, vestimenta. He renunciado espontáneamente a los hábitos occidentales. He buscado el diálogo con todos.

«Vivo en un mundo estrictamente musulmán. He vivido los últimos cinco años en Boorama, en el extremo noroeste del país, en la frontera con Etiopía y Yibuti. Allí no hay ningún cristiano con el que pueda compartir. Dos veces al año, en Navidad y en Pascua, el obispo de Yibuti viene a decir misa por mí y conmigo. Hoy muchos de los somalíes que tenían reparos contra mí me han aceptado y se han convertido en mis amigos. Hoy saben que estuve dispuesta a dar la vida por ellos, que arriesgué mi vida por ellos.

«Mi primer amor fueron los enfermos de tuberculosis, las personas más abandonadas, más rechazadas de ese mundo. Estaba en Wajir, en el corazón del desierto del noreste de Kenia, cuando conocí a los primeros enfermos y me enamoré de ellos, y fue un amor a la vida. No sabía nada de medicina. Empecé a llevarles agua de lluvia que recogía de los tejados de la hermosa casa que el gobierno me había regalado como profesora. Me saludaban con la cabeza, aparentemente molestos por la torpeza de aquella joven blanca. Todo estaba en mi contra. Era joven y, por tanto, no merecía ser escuchada ni respetada. Era blanca y, por tanto, despreciada por esa raza que se considera superior a todas. Era cristiana y por lo tanto despreciada, rechazada, temida. Estaban convencidos de que había ido a Wajir a hacer proselitismo. Y además no estaba casada, un absurdo en ese mundo, donde el celibato no existe y no es un valor para nadie, de hecho es un no-valor.

«Treinta años después, por no estar casada, me siguen mirando con compasión y desprecio en todo el mundo somalí que no me conoce bien. Sólo los que me conocen bien dicen que soy tan somalí como ellos y que soy una verdadera madre para todos aquellos a los que he salvado, curado, ayudado, pasando por alto la realidad de que no soy ni seré nunca una madre natural.

Annalena Tonelli (Forlì, 2 de abril de 1943 – Boorama, Somalia, 5 de octubre de 2003) fue una misionera católica italiana. Trabajó durante 33 años en África, tratando enfermedades como la tuberculosis y el HIV, realizando campañas en contra de la mutilación de los genitales femeninos y en escuelas especiales para niños de diferentes capacidades. En junio de 2003, Annalena ganó el Premio Nansen, que es entregado anualmente por ANCUR, en reconocimiento al servicio que ella brindó a los refugiados. Anna fue asesinada en su hospital por un somalí armado, perteneciente al AIAI.[1]​[2]​[3]​

Biografía

Annalena Tonelli nació en 1943 en Forlí, Emilia Romagna, provincia de Italia. Se graduó en Leyes en la Universidad. Después de «seis años de servicio a gente pobre de los suburbios, chicos huérfanos, enfermos mentales o chicos abusados» de su ciudad, en 1969, la Annalena de 25 años viajó a África apoyando al Comité Contra el Hambre Mundial de Forlí, que ella había ayudado a que empezara.

Al principio, ella trabajó como una profesora de secundaria en Wajir, un región semi-desierta en el Noreste de Kenia, habitado por personas nómadas de origen somalí. El pésimo estado de salud de la comunidad local, llevó a Anna a estudiar medicina. Ella estaba calificada en Kenia para tratar la tuberculosis, en el Reino Unido para la Salud Pública, y en España para la lepra.

Ya en 1976, Annalena se hizo responsable en un proyecto piloto para tratar la tuberculosis en las personas nómadas. Entonces, Annalena invitó a los pacientes con tuberculosis al Centro de Rehabilitación para el Discapacitado, que ella, junto a otras voluntarias, estaba abriendo para tratar a enfermos de poliomielitis, ciegos, sordomudos y personas con otras discapacidades. Este enfoque garantizó que varios pacientes tomen el tratamiento, junto a una terapia de seis meses, que fue adoptada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En 1984, tras diversos enfrentamientos entre clanes, la armada de Kenia inició una campaña represiva contra los clanes somalíes en la zona de Wajir. La denuncia pública por parte de Annalena ayudó a detener los asesinatos. Arrestada y puesta frente a una corte marcial, se le dijo que el hecho de que haya escapado a dos emboscadas no era una garantía que sobreviviría a una tercera, y fue forzada a abandonar Kenia.

Annalena Tonelli viajó a Somalía, primero a Merca, y luego a Borama. Aquí, su trabajo incluyó: Un hospital de 250 camas, una Escuela de Educación Especial (con 263 estudiantes) para niños discapacitados (única escuela de estas características en todo Somalía), un programa para la erradicación de la mutilación genital femenina, cura y prevención del HIV Sida y auxilio a marginados, huérfanos y gente pobre.

En octubre del 2003, Annalena fue asesinada en el hospital contra la tuberculosis que ella había abierto en Borama, por un hombre armado, perteneciente al AIAI. Dos semanas después del asesinato de Anna, Dick y Enid Eyeington, fueron asesinados en su departamento de la Escuela Secundaria de Auxilio Sheikh, en la región de Sheikh, por la misma célula terrorista. Los asesinos fueron arrestados en 2004, enjuiciados y condenados a muerte por una corte local.

Deepavali: Hindúes y cristianos trabajen por la paz en el espíritu de Nostra Aetate

Representantes de diferentes religiones en un momento de oración.

Mensaje del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso con motivo de la festividad que representa la victoria de la luz sobre las tinieblas, de la vida sobre la muerte, del bien sobre el mal, que este año se celebra el 20 de octubre. «En el mundo actual, donde la desconfianza, la polarización, las tensiones y las divisiones van en aumento, el diálogo interreligioso es más necesario que nunca», se lee en el texto.

Tiziana Campisi – Ciudad del Vaticano

«Como creyentes arraigados en sus tradiciones religiosas y como personas unidas por valores compartidos y una preocupación común por la paz», hindúes, cristianos, junto con personas de otras religiones y hombres y mujeres de buena voluntad, pueden unirse de diversas maneras para fomentar la paz en el mundo. Esta es la esperanza expresada en el Mensaje del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso a los hindúes con motivo de la festividad de Deepavali, que este año se celebra el 20 de octubre, firmado por el Prefecto, cardenal George Jacob Koovakad, y el Secretario, monseñor Indunil Janakaratne Kodithuwakku Kankanamalage. «Que esta fiesta de las luces ilumine sus vidas y traiga felicidad, unidad y paz a sus familias y comunidades», reza el texto. También recuerda el 60.º aniversario de Nostra Aetate, que este año se celebra el octavo día después de Deepavali. Nostra Aetate instó a los católicos de todo el mundo a dialogar y colaborar con personas de otras tradiciones religiosas, instando a todos a «reconocer, preservar y promover los valores espirituales, morales y socioculturales que se encuentran en ellos» al servicio de la promoción de la paz. De ahí la invitación a los hindúes, «durante este tiempo festivo», a unirse a los cristianos y a las personas de todas las confesiones y de buena voluntad para reflexionar sobre cómo fortalecer los esfuerzos comunes por la paz mediante el diálogo y la colaboración, en el espíritu del documento del Concilio Vaticano II sobre las relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas.

Queda mucho por hacer

El Dicasterio para el Diálogo Interreligioso destaca que la iniciativa lanzada por Nostra Aetate, a lo largo de los años, «se ha convertido en un proyecto global, generosamente apoyado y promovido por personas de diferentes creencias religiosas e incluso por no creyentes, contribuyendo significativamente a la paz mundial». Ahora, en este «Jubileo de Diamante», la Declaración del Concilio insta a renovar la promoción del «diálogo interreligioso como camino hacia la paz». El espíritu del documento, arraigado en la promoción de la unidad y la caridad entre los hombres, basado en lo que tienen en común y que los impulsa a vivir juntos su destino común, sugiere rechazar todo lo que sea verdadero y santo en otras religiones, apoyar respetuosamente las formas de actuar y vivir, los preceptos y las doctrinas que reflejen un rayo de esa verdad que ilumina a todos los hombres, y defender y promover juntos para todos la justicia social, los valores morales, la paz y la libertad, especifica el Mensaje a los Hindúes, añadiendo que, si bien se ha avanzado mucho desde Nostra Aetate, aún queda mucho por hacer.

La colaboración interreligiosa debe crecer

«El diálogo interreligioso es más necesario que nunca» en el mundo actual, donde aumentan la desconfianza, la polarización, las tensiones y las divisiones, subraya el Dicasterio para el Diálogo Interreligioso, que considera necesario, precisamente a través de dicho diálogo, «sembrar las semillas de la unidad y la armonía», mientras que «la comprensión y la colaboración interreligiosas» deben crecer en la vida cotidiana. El Mensaje para Deepavali, cuyo tema es «Hindúes y cristianos: construir la paz en el mundo mediante el diálogo y la colaboración en el espíritu de Nostra Aetate», recuerda también el estímulo de León XIV, el pasado 8 de mayo, a «construir puentes, a través del diálogo, a través del encuentro, uniéndonos a todos para ser un solo pueblo» y el de «promover una cultura del diálogo y de la colaboración por la paz» que es responsabilidad «de creyentes y no creyentes por igual», con particular atención «a la dignidad de la persona y al bien común», dirigido el 30 de mayo a los Movimientos y Asociaciones que crearon la «Arena de la Paz».

Cultivando una cultura de paz

Finalmente, el Mensaje afirma que la familia es «el lugar primordial de la educación en la vida y la fe» y que «las tradiciones religiosas tienen una responsabilidad crucial en la promoción de la paz». Los líderes, por tanto, «tienen el deber moral de dar ejemplo», recomendando que «respeten la diversidad» y «construyan puentes de amistad y fraternidad», mientras que «las instituciones educativas y los medios de comunicación desempeñan un papel esencial en la formación de corazones y mentes hacia la coexistencia pacífica». Por lo tanto, el «diálogo y la colaboración interreligiosos» deben ser acogidos «como herramientas indispensables para cultivar una cultura de paz» y, en este sentido, «deben convertirse en un movimiento poderoso y dinámico dedicado a construir y defender la paz en todo momento». «Podemos comprometernos con la construcción de la paz en el mundo», concluye el Dicasterio para el Diálogo Interreligioso, que, citando el Documento sobre la Fraternidad Humana por la Paz Mundial y la Convivencia Común, llama a promover «la cultura del diálogo como camino; la colaboración común como código de conducta; la comprensión mutua como método y criterio».

Fuente: https://www.vaticannews.va/es/vaticano/news/2025-10/deepavali-hindues-y-cristianos-trabajen-por-la-paz-en-el-espiri.html

La Ruta de la Seda

La Ruta de la Seda

Un Puente Cultural entre Oriente y Occidente que dio y va a dar mucho que hablar. Un Legado que Perdura. Un Nuevo Proyecto

Es un ejemplo de cómo el comercio y el intercambio cultural pueden unir a las naciones y promover la comprensión mutua. Su legado perdura hasta nuestros días, y su relevancia contemporánea es un recordatorio de la importancia de la cooperación y el diálogo entre culturas.

Por Ada Noemí Zagaglia 

Un Puente Cultural entre Oriente y Occidente. Un Nuevo Proyecto
La Ruta de la Seda, una red de rutas comerciales que conectaba Asia con Europa y África, es un ejemplo paradigmático de cómo el comercio y el intercambio cultural pueden unir a las naciones y promover la comprensión mutua. Como afirmó el historiador Miguel Candelas, «la Ruta de la Seda fue un puente que conectó civilizaciones, permitió el intercambio cultural y sentó las bases del mundo moderno».

*Un Legado que Perdura*
La Ruta de la Seda no solo fue un camino para el comercio de bienes materiales, sino también un canal para la transmisión de ideas, religiones y tecnologías. Como dijo el escritor italiano Marco Polo, «la Ruta de la Seda es un camino que une Oriente y Occidente, uniendo pueblos y culturas» .

*El Intercambio Cultural*
La Ruta de la Seda fue un crisol cultural donde se fusionaron estilos artísticos, técnicas y simbolismos entre Oriente y Occidente. El arte budista, por ejemplo, incorporó elementos del arte grecorromano y persa, creando obras híbridas que reflejaban la diversidad cultural de la ruta.

*La Difusión de Religiones*
La Ruta de la Seda también jugó un papel crucial en la difusión de religiones y creencias. El budismo, el cristianismo y el islam se expandieron por toda Asia a través de la ruta, creando un mosaico cultural y religioso que aún perdura hoy en día.

*La Relevancia Contemporánea*
En la actualidad, la Ruta de la Seda sigue siendo relevante en la gastronomía, el turismo cultural y el comercio moderno. China ha lanzado una serie de proyectos de infraestructura para crear una nueva red comercial global que conectará a China con Europa y África .

*La Nueva Ruta de la Seda*
El proyecto de la Nueva Ruta de la Seda, iniciado por China en 2013, busca resucitar la antigua ruta comercial y promover el intercambio cultural y económico entre Oriente y Occidente. Como afirmó el presidente chino Xi Jinping, «la Nueva Ruta de la Seda es un proyecto que beneficiará a todos los países involucrados, promoviendo la cooperación y el desarrollo mutuo» .

En conclusión, la Ruta de la Seda es un ejemplo de cómo el comercio y el intercambio cultural pueden unir a las naciones y promover la comprensión mutua. Su legado perdura hasta nuestros días, y su relevancia contemporánea es un recordatorio de la importancia de la cooperación y el diálogo entre culturas

Fuente: https://www.testimoniosba.com/2025/10/20/la-ruta-de-la-seda/

Películas que celebran el diálogo entre religiones

Sergio Manuel Guzmán García, S.J.

En este mes de octubre el papa León XIV nos invita a orar con él por la colaboración entre las distintas tradiciones religiosas: «Oremos para que creyentes de distintas tradiciones religiosas trabajemos juntos para defender y promover la paz, la justicia y la fraternidad humana». A la luz de esta intención y de la Declaración Nostra Aetate sobre las relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas del Concilio Vaticano II, recomiendo estas películas para ver y analizar en nuestras comunidades.

¿A dónde vamos ahora? de Nadine Labaki (Líbano, 2011, 100 min)

Esta película mezcla drama, comedia y musical para contarnos una historia de un grupo de mujeres de diferentes religiones que se organizan para que los hombres dejen el rencor y la venganza y trabajen juntos por la paz, la justicia y la fraternidad. La primera escena llama la atención: unas mujeres vestidas de nergo se dirigen al cementario, llevan las fotos de sus esposos, padres o hijos que han perdido en la guerra; al llegar al cementerio, se separan, de un lado se van las musulmanas, del otro las cristianas. Comentemos y reflexionemos este número de Nostra Aetate: «En nuestra época, en la que el género humano se une cada vez más estrechamente y aumentan los vínculos entre los diversos pueblos, la Iglesia considera con mayor atención en qué consiste su relación con respecto a las religiones no cristianas. […] Todos los pueblos forman una comunidad, tienen un mismo origen, puesto que Dios hizo habitar a todo el género humano sobre la faz de la tierra, y tienen también un fin último, que es Dios, cuya providencia, manifestación de bondad y designios de salvación se extienden a todos, hasta que se unan los elegidos en la ciudad santa, que será iluminada por el resplandor de Dios y en la que los pueblos caminarán bajo su luz»(n. 1).

Tango Shalom de Gabriel Bologna (EUA, 2021, 115 min.)

El rabino jasídico y bailarín aficionado de Hora, Moshe Yehuda (Jos Laniado), se presta para participar en una competencia televisada de tango para salvar su escuela hebrea de la quiebra y ayudar a una mujer argentina a cumplir su sueño. Pero existe un gran dilema: en el judaísmo ortodoxo, un hombre casado no puede tocar a una mujer que no sea su esposa. Moshe consigue el apoyo de un sacerdote católico (Joe Bologna) y de líderes de diversas religiones para resolver esta situación sin comprometer su código moral. Comentemos y reflexionemos este número de Nostra Aetate: «La Iglesia católica no rechaza nada de lo que en estas religiones hay de santo y verdadero. Considera con sincero respeto los modos de obrar y de vivir, los preceptos y doctrinas que, por más que discrepen en mucho de lo que ella profesa y enseña, no pocas veces reflejan un destello de aquella Verdad que ilumina a todos los hombres. […] exhorta a sus hijos a que, con prudencia y caridad, mediante el diálogo y colaboración con los adeptos de otras religiones, dando testimonio de fe y vida cristiana, reconozcan, guarden y promuevan aquellos bienes espirituales y morales, así como los valores socio-culturales que en ellos existen» (n. 2).

Los niños del cielo de Majid Majidi (Irán, 1997, 84 min.)

Esta película, nominada al Oscar como Mejor Película Extranjera (1998), cuenta la historia de una familia musulmana. Cuando Ali pierde los zapatos de la escuela de su hermana Zahra, a este par se le ocurre un plan: compartir los zapatos de Ali y que sus padres no descubran el secreto. La película trata con singular belleza temas como la fraternidad, el amor y la solidaridad entre hermanos. Comentemos y reflexionemos este número de Nostra Aetate: «La Iglesia mira también con aprecio a los musulmanes que adoran al único Dios, viviente y subsistente, misericordioso y todo poderoso, Creador del cielo y de la tierra, que habló a los hombres, a cuyos ocultos designios procuran someterse con toda el alma como se sometió a Dios Abraham, a quien la fe islámica mira con complacencia. Veneran a Jesús como profeta, aunque no lo reconocen como Dios; honran a María, su Madre virginal, y a veces también la invocan devotamente. […] Si en el transcurso de los siglos surgieron no pocas desavenencias y enemistades entre cristianos y musulmanes, el Sagrado Concilio exhorta a todos a que, olvidando lo pasado, procuren y promuevan unidos la justicia social, los bienes morales, la paz y la libertad para todos los hombres» (n. 3).

Promesas de Carlos Bolado, B.Z. Goldberg, Justine Shapiro (EUA, 2001, 106 min.)

Esta es una película documental que trata de llevar a cabo un acercamiento al conflicto palestino-israelí a través de la mirada de un grupo de niños. Los realizadores entrevistaron y dieron seguimiento a siete niños judíos y palestinos entre 1995 y 1998. Los niños cuentan sus experiencias, puntos de vista sobre el conflicto y cómo es su vida en Jerusalén. El documental nos conmueve desde un principio y busca un encuentro entre los niños que fomente la paz. Comentemos y reflexionemos este número de Nostra Aetate: «No podemos invocar a Dios, Padre de todos, si nos negamos a conducirnos fraternalmente con algunos hombres, creados a imagen de Dios. La relación del hombre para con Dios Padre y con los demás hombres sus hermanos están de tal forma unidas que, como dice la Escritura: “el que no ama, no ha conocido a Dios” (1 Jn 4,8). […] Por esto, el sagrado Concilio, siguiendo las huellas de los santos Apóstoles Pedro y Pablo, ruega ardientemente a los fieles que, “observando en medio de las naciones una conducta ejemplar», si es posible, en cuanto de ellos depende, tengan paz con todos los hombres, para que sean verdaderamente hijos del Padre que está en los cielos (n. 5).

Fuente: https://christus.jesuitasmexico.org/peliculas-que-celebran-el-dialogo-entre-religiones/

Las religiones tienen un papel único en la promoción de la paz

Las religiones tienen un papel único en la promoción de la paz

El cardenal George Jacob Koovakad se dirigió el viernes 3 de octubre a una asamblea compuesta por líderes religiosos, representantes civiles, académicos y activistas por la paz

in Fe y Religion

Durante un encuentro interreligioso por la paz celebrado en Bombay, el Prefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso describió el diálogo entre religiones como una herramienta necesaria y única para alcanzar la paz en el mundo.

Con información vía Vatican News

El cardenal George Jacob Koovakad se dirigió el viernes 3 de octubre a una asamblea compuesta por líderes religiosos, representantes civiles, académicos y activistas por la paz durante la celebración interreligiosa “Peregrinos de la Esperanza: las religiones en camino hacia la paz”, que tuvo lugar en el auditorio de San Andrés, en Bombay.

El evento fue organizado por la Arquidiócesis de Bombay como parte del Año Jubilar 2025.

Fiesta de San Francisco de Asís

Al iniciar su discurso, el Prefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso destacó la importancia del día, coincidente con la festividad de San Francisco de Asís, a quien describió como “el santo del amor fraterno, la sencillez y la alegría”, además de un pionero del diálogo interreligioso que “sembró semillas de paz”.

Nostra Aetate

El cardenal también reflexionó sobre el 60º aniversario de Nostra Aetate, el histórico documento del Papa San Pablo VI promulgado durante el Concilio Vaticano II, que abrió el camino al diálogo interreligioso moderno.

“Nos alegramos por el inmenso papel que este documento ha desempeñado en la promoción del diálogo entre personas de diferentes religiones en todo el mundo”, afirmó, señalando que los principios de Nostra Aetate continúan inspirando “fraternidad, amistad, unidad y solidaridad por el bien de la humanidad”.

Citando al Papa Francisco sobre la vigencia de Nostra Aetate, el cardenal recordó: “El Espíritu Santo actúa como fuente de paz y amor”, subrayando el compromiso de la Iglesia de reconocer la belleza y la verdad presentes en todas las religiones, mientras fomenta el diálogo.

También evocó las palabras del Papa Benedicto XVI, quien definió el diálogo interreligioso como “un camino compartido, aun con imágenes distintas de Dios, hacia la fuente de la Luz”.

Desafíos contemporáneos

El cardenal Koovakad llamó la atención sobre los desafíos que enfrenta hoy la humanidad —como la intolerancia, la discriminación y la violencia— e invitó a los presentes a convertirse en “peregrinos de la esperanza”.

“Como creyentes —explicó—, estamos llamados a ser hombres y mujeres de esperanza que la lleven a quienes la han perdido, especialmente a los pobres, los que sufren, los marginados, los discriminados, los perseguidos y los más vulnerables de la sociedad”.

Subrayó que las religiones, a través de sus recursos espirituales y morales, tienen un papel único en la promoción de la reconciliación y la sanación.

Citando al Papa León XIII, afirmó que “la religión, en su esencia, no es fuente de conflicto, sino manantial de curación y reconciliación”. Añadió que el diálogo interreligioso permite a los creyentes “dar testimonio de la verdad de que la fe une más de lo que divide” y refuerza “nuestra esperanza en un mundo mejor y más justo”.

Perseverar en los esfuerzos por la paz

Para concluir su intervención, el cardenal Koovakad animó a todos los participantes a perseverar en sus esfuerzos por la paz, a pesar de las dificultades y el escepticismo.

Recordó a la audiencia que “el diálogo interreligioso es una condición necesaria para la paz en el mundo” y los exhortó a seguir siendo “peregrinos de la esperanza y constructores de paz” que siembran semillas de bondad allí donde vayan.

León XIV apuesta por una sana laicidad

León XIV

“Europa necesita un estilo que afirme el valor de la religión sin confundirlo con la política”

El Papa ha recibido a los miembros del Grupo de Trabajo sobre el Diálogo Intercultural e Interreligioso del Parlamento Europeo

Por Elena Magariños

En un discurso dirigido a los miembros del Grupo de Trabajo sobre el Diálogo Intercultural e Interreligioso del Parlamento Europeo, León XIV ha querido trazar una línea clara entre fe y política, pero sin caer en la exclusión de lo religioso del espacio público. “Las instituciones europeas necesitan personas que sepan vivir un secularismo sano, es decir, un estilo de pensamiento y acción que afirme el valor de la religión, preservando al mismo tiempo la distinción —no la separación ni la confusión— con la esfera política“, ha afirmado el Papa.


El Pontífice ha felicitado a los miembros del grupo por impulsar una iniciativa que, según dijo, “puede dar muchos frutos» y recordó que promover el diálogo entre culturas y religiones “es un objetivo clave para un político cristiano”.

“Ser hombres y mujeres de diálogo significa permanecer profundamente arraigados en el Evangelio y en los valores que de él brotan y, al mismo tiempo, cultivar la apertura, la escucha y el diálogo con quienes provienen de otros contextos”, explicó el Papa. Una actitud que, en su opinión, solo puede sostenerse si se mantiene en el centro “la persona humana, su dignidad y su naturaleza relacional y comunitaria”.

León XIV en la audiencia con el Grupo de Trabajo sobre el Diálogo Intercultural e Interreligioso del Parlamento Europeo

Vivir en sociedad

“La palabra religión se refiere a la noción de conexión como elemento original de la humanidad”, señaló el Papa. “Cuando es auténtica y se cultiva adecuadamente, la dimensión religiosa puede enriquecer enormemente las relaciones interpersonales y ayudar a las personas a vivir en comunidad y en sociedad”.

Por último, en un contexto europeo atravesado por tensiones y tentaciones de repliegue, el Papa señaló la urgencia de recordar lo esencial: “¡Qué importante es hoy destacar el valor y la importancia de las relaciones humanas!”.

Fuente: Vida Nueva

Mosul reza de nuevo

Interior de la iglesia de la Inmaculada Concepción de Mosul, una vez restaurada

La Unesco reconstruye la iglesia de la Inmaculada Concepción y el convento de Nuestra Señora de la Hora, los dos grandes templos católicos devastados por el Dáesh

La iniciativa quiere hacer honor al nombre árabe de la ciudad, “puente” entre culturas y comunidades, “crisol de la identidad plural de Irak”

Por Juan Carlos Rodríguez

Mosul crece sobre ruinas. Y los católicos han podido volver, por fin, al convento de Al-Saa’a, el complejo dominico de Nuestra Señora de la Hora, saqueado y devastado por el Dáesh –como todo Mosul– entre 2014 y 2017.


“Cuando comenzó la reconstrucción de Mosul, temíamos que esta parte de nuestro patrimonio fuera olvidada. Sin el impulso de la Unesco y el apoyo financiero de los Emiratos Árabes Unidos, la reconstrucción del convento nunca habría sido considerada. La razón por la cual la iniciativa ‘Revivir el espíritu de Mosul’ ha creado tanta esperanza es porque ha reconstruido la moral de la ciudad”, admite el hermano Nicolas Tixier, representante en Mosul de la Orden de Predicadores.

Junto a Al-Saa’a, fundado en 1870 por la primera misión pontificia enviada a Mesopotamia, también ha renacido la iglesia Al-Tahera, que data de 1859 bajo la advocación de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción.

Faro de esperanza

“Mosul vuelve a ser el faro de esperanza que nunca debió dejar de ser, un modelo de lo que puede hacerse para reconstruir mediante el poder de la cultura y la educación”, afirmó Audrey Azoulay, directora general de la Unesco, al presentar el pasado 16 de septiembre junto al primer ministro iraquí, Mohammed Shia’ Al-Sudani, los dos grandes templos de la comunidad cristiana mosulí, además del gran referente musulmán: el complejo de la mezquita Al-Nouri, incluido su minarete.

La directora general de la Unesco, Audrey Azoulay, ante el convento dominico de Nuestra Señora de la Hora

Los tres monumentos simbolizan, de nuevo, este espíritu de Mosul, la joya de Nínive. “Mosul siempre ha sido un lugar de encuentro, donde se cruzan diferentes caminos –añade el hermano Tixier–. El convento de Nuestra Señora de la Hora fue construido tanto por cristianos como por musulmanes. En las últimas dos décadas, se convirtió en un santuario visitado por los fieles de ambas religiones. Esto es lo que caracteriza a Mosul: la ciudad es un mosaico, marcado por diferentes tonalidades que forman un diseño armonioso. Estos lazos fueron destruidos por la guerra. Hoy, queremos redescubrirlos”.

Reconstruir la sociedad

Y añade: “Reconstruir la ciudad juntos es una forma de reconstruir la sociedad. Queremos que estos sitios redescubran su propósito, para ayudar a dar vida a los tres elementos que estaban en el corazón de la primera misión papal a Mesopotamia: lo religioso, lo cultural y lo social. Este convento siempre ha estado abierto a todos, a personas de todos los sectores de la sociedad y de todas las religiones, tanto a mujeres como a hombres”.

Nuestra Señora de la Hora –con su famoso campanario y el reloj de cuatro esferas, patrocinado por Eugenia de Montijo, emperatriz de Francia por su matrimonio con Napoleón III– acogió la primera imprenta de Mesopotamia, y quiere seguir jugando un papel fundamental en la educación de la mujer, fiel a su historia.

“En las sociedades tradicionales, es importante contar con lugares en los que las mujeres puedan entrar y salir libremente, y esto incluye los lugares religiosos. Nuestra Señora de la Hora acogió la primera escuela para niñas en Mesopotamia y también la primera universidad para profesoras. Estas mujeres iraquíes se dispersaron por toda la llanura de Nínive y también viajaron a las montañas hasta Zakho, con el fin de establecer escuelas en las aldeas”, relata el hermano Nicolas Tixier.

“Nuestra misión no ha cambiado –prosigue–. Hoy en día, hay 150 hermanas dominicas en Irak que siguen el mismo tipo de enseñanza. Nuestra materia prima más importante es la humanidad”.

Fuente: https://www.vidanuevadigital.com/sumario/revista-3427/